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Leer El Descenso del Santo (Novela) Capítulo 35 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¿Una Maestra Daoísta de la Escuela del Sur?" Yan Shixu se quedó atónito. Pensó para sus adentros: '¿Acaso Gu Hanzhang no está impartiendo lección ahora mismo? Sería imposible que estuviera en la biblioteca'. De inmediato, en su mente afloró aquel rostro ovalado de una belleza incomparable y refinada. "¿Una Maestra Daoísta de la Escuela del Sur?", preguntó Yan Shixu en voz baja. "¿Estás seguro de que pertenece a la Escuela del Sur?" El escribano le dio una respuesta categórica: "Por supuesto, es una Maestra Daoísta de la Escuela del Sur". Mientras hablaban, Yan Shixu desvió la mirada hacia el frente a su izquierda. Apoyada junto a una ventana enrejada, había una mujer vestida con túnica daoísta que leía un libro aprovechando los rayos del sol que se filtraban por el vano. Su tez era de una blancura nívea, sus labios lucían un tono pálido y su rostro parecía tallado en fino jade, desprovisto de vitalidad. Yan Shixu la había visto en dos ocasiones: la primera fue el día de su ingreso, cuando se cruzaron por casualidad en el corredor. La otra fue a la distancia, mezclado entre sus condiscípulos, cuando la vio caminar hombro con hombro junto a Gu Hanzhang, componiendo ambas una estampa de singular hermosura. '¿En verdad pertenece a la Escuela del Sur?' Al principio, Yan Shixu también creyó que ella y Gu Hanzhang eran hermanas marciales de secta, pero luego dedujo que no cuadraba: solo había tres plazas de Erudito Asistente; la Escuela del Norte y la Escuela del Sur ocupaban dos, y la restante pertenecía a la Secta Shangqing. Por ende, aquella Peonía Blanca debía ser de la Secta Shangqing. ¿Cómo podía ser entonces una Maestra Daoísta de la Escuela del Sur? A menos que no fuera una Erudita Asistente. Pensándolo bien, aunque solo hubiera un puesto, bien podían turnarse. El Erudito Asistente Wangji era un irresponsable consumado, y su puesto lo desempeñaban por turnos tres sacerdotes de la generación Wang. Mientras reflexionaba sobre ello, el escribano se detuvo, señaló la estantería frente a él y dijo: "Todo está aquí". La Academia Daoísta contaba con un rico acervo de libros; disponía tanto de tratados geográficos del territorio de Gran Sheng como de registros de los diversos reinos de los cuatro confines e incluso de ultramar. Sin embargo, tras la Rebelión de los Tres Reyes y la fragmentación en regímenes militares escindidos, las crónicas geográficas de las diversas regiones habían dejado de actualizarse. Yan Shixu examinó los títulos, extrajo un volumen del \*Compendio Geográfico de los Cuatro Mares\* y, sin leer el contenido, fue directo al índice; no halló información alguna sobre el Antiguo Reino de Zhuli. Sacó otro libro titulado \*Estudio de las Fronteras de los Diversos Reinos\* para consultarlo, pero el resultado fue igualmente infructuoso. 'Cómo extraño el internet...', pensó Yan Shixu mientras contemplaba las paredes repletas de libros, sobándose el entrecejo. No le quedó más remedio que volver a llamar al escribano y preguntarle: "¿Hay algún libro relacionado con el Antiguo Reino de Zhuli?". Yan Shixu no estaba seguro de si el Antiguo Reino de Zhuli existía de verdad o si mencionarlo violaba algún tabú, por lo que no se había atrevido a preguntar directamente a los preceptores; sin embargo, los escribanos eran personal subalterno, lo cual resultaba relativamente seguro. Además, un encargado de biblioteca bien podía sustituir a un motor de búsqueda. El escribano reflexionó durante un buen rato antes de negar con la cabeza: "Jamás he oído hablar del 'Antiguo Reino de Zhuli'". '¿Será que le estoy dando demasiadas vueltas y ese sueño no fue más que un simple desvarío? ¿Acaso lo soñé porque, al fusionarme con el dueño original de este cuerpo, ambas corrientes de recuerdos se mezclaron y generaron datos residuales, dando lugar a una ilusión que ni él ni yo recordábamos?' Mientras Yan Shixu se perdía en conjeturas, escuchó al escribano sugerir: "Puesto que lleva el carácter 'antiguo', ¿por qué no busca el joven amo entre los libros de historia?". 'Vaya, pero qué astuto resultaste ser'. Yan Shixu se alegró de inmediato: "Guíame hacia allá a toda prisa". La sucesión dinástica era algo habitual en el mundo, y el auge y la caída de pequeños reinos ocurría con aún mayor frecuencia. Las crónicas geográficas contemporáneas habían sido redactadas durante la Gran Dinastía Sheng y compilaban los reinos existentes en la actualidad. El Antiguo Reino de Zhuli, por su propio nombre, sonaba indudablemente a un estado arcaico perdido en el torrente de la historia. El escribano lo condujo hacia la sección de libros de historia. La historia era una de las materias principales en los exámenes imperiales; por ello, un tercio de las obras de toda la sala oriental correspondía a textos históricos. "Ayúdame a buscar", le pidió Yan Shixu. El escribano puso cara de aprieto: "Este humilde servidor aún tiene deberes oficiales pendientes". Yan Shixu sacó veinte monedas de cobre. El escribano sonrió de oreja a oreja: "Será un placer servir al joven amo. En la sala de registros hay otros dos colegas...". Yan Shixu sacó otras cuarenta monedas y se las plantó en la mano. El escribano tomó el dinero y salió radiante a buscar refuerzos. 'El dinero abre puertas en el cielo y somete a los demonios, es capaz de lograrlo todo; el hermano Ziyao no me engañaba en absoluto...', pensó Yan Shixu viendo marcharse al escribano. Retiró la mirada y se concentró de lleno en la estantería que tenía enfrente. El tiempo transcurrió a gran velocidad. Yan Shixu navegó por el río de los siglos durante media hora. No encontró rastro alguno del Antiguo Reino de Zhuli, pero sí descubrió una notable deficiencia en el registro cronológico e histórico de este mundo. Desde la época de los Reinos Combatientes hasta la Gran Dinastía Sheng habían transcurrido cinco mil años; sin embargo, los registros históricos eran dispersos, estaban incompletos y presentaban grandes lagunas. Tomando como ejemplo los Reinos Combatientes: las disputas entre los siete estados se prolongaron durante mil doscientos años, pero los libros de historia solo registraban setecientos; los quinientos años posteriores carecían por completo de fuentes históricas. Las generaciones posteriores habían deducido la duración de aquel prolongado caos basándose en la fecha de fundación de la Gran Dinastía Yong, el imperio que unificó el mundo tras los Reinos Combatientes. Situaciones similares se repetían con frecuencia en las dinastías posteriores. La causa fundamental radicaba en que las épocas de caos eran extensas, mientras que los períodos de prosperidad y paz resultaban sumamente efímeros. Esto sacaba a la luz una realidad que a Yan Shixu le parecía un tanto absurda: desde los Reinos Combatientes hasta la Gran Dinastía Sheng se habían sucedido cinco dinastías, y cada una de ellas se mantuvo en pie durante unos setecientos años. Todas estas cinco dinastías compartían un rasgo en común: la era de paz y prosperidad no alcanzaba el siglo de duración, mientras que los tiempos de guerra y convulsión se prolongaban durante seiscientos años. En comparación, la Gran Dinastía Sheng, que tras su fundación gozó de ciento cuarenta años de paz generalizada y llevaba doscientos años de desorden, constituía un caso excepcional y destacado. El auge y la caída de las dinastías seguían leyes bien definidas. Siendo un erudito de saberes eclécticos, Yan Shixu conocía a fondo la historia y sabía que los imperios centralizados de base agraria, limitados por sus fuerzas productivas y su nivel industrial, difícilmente superaban los trescientos años de vida. En este mundo existía el poder de lo sobrenatural, por lo que resultaba comprensible que una dinastía perdurase durante setecientos años. Sin embargo, la desproporción entre las épocas de prosperidad y las de caos era algo que ponía los pelos de punta. "De modo que este caos en el que me encuentro no es más que la constante de la historia...", murmuró Yan Shixu para sí mismo. '¿Será esta la consecuencia de que el poder trascendental se halle disperso entre el vulgo?' "Joven amo, de verdad nos resulta imposible encontrarlo", dijo uno de los escribanos, rascándose la cabeza con visible frustración. Habían estado hojeando libros durante media hora entera y ya tenían la vista nublada del cansancio. "¿Qué es en realidad ese Antiguo Reino de Zhuli? Jamás habíamos oído semejante nombre. Los textos históricos son tan vastos que esto es como buscar una aguja en el fondo del mar. ¿Por qué no va el joven amo a preguntarle a alguno de los eruditos de la academia?", sugirió otro de los escribanos. Yan Shixu les dirigió una mirada de soslayo: "Aún es temprano". 'Habiéndome cobrado tanto dinero, ¿pretenden holgazanear? ¡Ni lo sueñen!' De pronto, una voz fría y distante se dejó oír: "¿Están buscando el Antiguo Reino de Zhuli?". Al girar la cabeza siguiendo el sonido, vio a aquella Maestra Daoísta de la Escuela del Sur de pie a pocos metros de distancia, contemplándolos con la mirada perdida. A Yan Shixu le dio un vuelco el corazón. Hizo una reverencia con las manos juntas y preguntó: "¿Acaso la maestra conoce el Antiguo Reino de Zhuli?". La Maestra Daoísta negó con la cabeza: "No soy maestra de la academia". Acto seguido, asintió con lentitud: "Tengo una vaga impresión de ese nombre". Primero negó y luego asintió, con una parsimonia tan rígida y mecánica que parecía una autómata. Yan Shixu no sintió alegría, sino una profunda inquietud. Dijo: "Mayor, este humilde servidor siente un gran interés por el Antiguo Reino de Zhuli. Le ruego que tenga la bondad de explicármelo". Si el Antiguo Reino de Zhuli en verdad existía, entonces aquel sueño... era real. ¿Acaso aquel monstruo del sueño también era real? La Maestra Daoísta bajó ligeramente la mirada, frunciendo con delicadeza sus finas cejas. "No lo recuerdo". "¿Ah?", la expresión de Yan Shixu quedó totalmente congelada. '¡¿Te estás burlando de mí?!' La Maestra Daoísta lo miró fijamente: "He perdido la memoria". Yan Shixu: "..." 'Qué casualidad, ¿tú también perdiste la memoria?' Miró a los tres escribanos y les dijo: "Por aquí ya no hay nada más que hacer. Pueden retirarse". Los escribanos se marcharon encantados de la vida; ganar veinte monedas por media hora de faena era un rendimiento comparable al de las cortesanas de los burdeles. Una vez que hubieron salido de la sala oriental, Yan Shixu tanteó el terreno: "¿Acaso la mayor también fue afectada por el Sello sin Forma del Templo Dinghui?". La Maestra Daoísta negó con la cabeza. 'Si no fue afectada por el Sello sin Forma, entonces debe de haber sufrido un fuerte traumatismo en la cabeza que le provocó amnesia...', pensó Yan Shixu, sintiendo una súbita punzada de compasión por ella. Sopesó con cuidado sus palabras y preguntó: "Ya que la mayor ha perdido la memoria, ¿cómo es que tiene presente el Antiguo Reino de Zhuli?". Los ojos límpidos como aguas otoñales de la Maestra Daoísta se quedaron fijos en el suelo de madera, y su voz sonó desorientada: "He olvidado mi nombre y mis orígenes; estoy buscando mi pasado. Al oírlos hablar del Antiguo Reino de Zhuli, tuve una vaga impresión en la mente... pero soy incapaz de recordarlo". Habiendo dicho esto, levantó la cabeza y en sus hermosos ojos brilló un destello de expectación: "¿Sabes tú algo del Antiguo Reino de Zhuli?". '¡Así que no viniste a resolver mis dudas, sino a que yo resolviera las tuyas!' Yan Shixu midió bien sus palabras: "He revisado minuciosamente los libros de historia y no he hallado registro alguno sobre el Antiguo Reino de Zhuli; en las crónicas de los diversos reinos tampoco figura mención alguna. Según mis deducciones, debe de tratarse de un antiguo estado extinto hace muchísimo tiempo. ¿Por qué razón conserva la mayor algún recuerdo de él?". La luz en los ojos de la Maestra Daoísta se apagó, y sacudió levemente la cabeza: "Yo tampoco lo sé. Hanzhang me contó que me encontró flotando a la deriva en el mar; dio la casualidad de que estaba templando sus habilidades en el Mar del Este y me rescató de las aguas. Me trajo de vuelta a la Escuela del Sur diciendo que me ayudaría a buscar a mi familia, pero han pasado tres años y no ha encontrado nada". 'Vaya, pero si aquí tenemos una pista'. El ánimo de Yan Shixu se encendió de inmediato y sugirió: "¿Existe la posibilidad de que seas originaria de ultramar y que el Antiguo Reino de Zhuli también se encuentre en tierras lejanas más allá de los mares, motivo por el cual no figura en los archivos de la Academia Daoísta?". El rostro refinado de la Maestra Daoísta permaneció impasible, recuperando su semblante gélido y a la vez aturdido: "Hanzhang dijo que, cuando me sacó del agua, vestía ropas de las Llanuras Centrales". El asunto se volvía cada vez más extraño. Una mujer de las Llanuras Centrales, que había perdido la memoria, ¿pero que conservaba un profundo recuerdo de un reino antiguo ya extinto (o por confirmar)? Yan Shixu tanteó el terreno en voz baja: "Tú... ¿acaso sueñas por las noches con un monstruo que clama a gritos buscando el Antiguo Reino de Zhuli?". La Maestra Daoísta lo miró, visiblemente desconcertada. Yan Shixu esbozó una sonrisa incómoda: "Hablaba por hablar, solo decía tonterías". Evidentemente, había pensado de más. "Vengo aquí todos los días a leer libros", dijo la Maestra Daoísta con semblante inexpresivo, clavando sus ojos directamente en él. "Si llegas a averiguar algo sobre el Antiguo Reino de Zhuli, ven aquí y dímelo". "¡De acuerdo!", asintió Yan Shixu. \----- • Novela: Lín Shèng / 临圣 • Autor: Mai Bao Xiao Lang Jun (卖报小郎君) • Traductor: Inmensurable ⚔️ ¿Qué te pareció el capítulo? ¡Deja tu reacción y comenta abajo! Tu apoyo impulsa con fuerza los próximos capítulos. 💬✨
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Estás leyendo el capítulo 35 de El Descenso del Santo (Novela), un novela. En este mundo, ¿quién mueve las piezas del tablero y quién es tan solo un peón? La pluma y la espada grabaron la lealtad y la rectitud, solo para volverse y conspirar con traición. Las danzas en el Salón del Trono… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Descenso del Santo (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.