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Leer ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) Capítulo 75 online gratis en español

🏴 Grupo: Kuni✍️ Traducción: Kuni
La caja de cartón era aproximadamente una cabeza más baja que Miyama Chihaya. Su anchura y grosor eran normales, pero si había que describirla de alguna manera… se parecía bastante a un ataúd. —Qué mala asociación… —Chihaya se frotó la frente—. Si es algo que compró el abuelo, que sea él quien la abra. Por el tamaño, la caja parecía bastante pesada. Aunque Chihaya tenía buenos reflejos y coordinación, su fuerza física no dejaba de ser la de una chica común. Si intentaba moverla y no podía, y encima terminaba aplastada por ella, sería un desastre. La casa de los Miyama era una construcción de uso mixto: la entrada que daba a la calle comercial se utilizaba como cafetería, mientras que la parte trasera era la vivienda donde vivían ella y su abuelo. Justo cuando Chihaya estaba a punto de atravesar la casa para ir a buscarlo, la caja se estremeció de repente. —¡! La chica dio un paso atrás, manteniendo una distancia prudente, y observó la caja con cautela. Como si quisiera demostrar que no se había equivocado, la caja volvió a sacudirse. Acto seguido, empezó a balancearse de un lado a otro, como si hubiera algún animal pequeño en su interior. Cuando Chihaya ya no sabía qué hacer, la caja que se movía de forma caótica perdió el equilibrio con un plop, cayó al suelo… y se quedó completamente quieta. —¿No será que la etiqueta de “biológico” no significa “alimentos frescos”, sino “algo vivo”? —murmuró Chihaya. Como candidata a 現人神 \[dios viviente\], sabía muy bien que en este mundo existían muchas criaturas incomprensibles. Aunque nunca había visto personalmente a esos seres extraños, eso no le impedía sentir cautela ante una caja de origen desconocido. Si la dejaba ahí sin más… ¿esa cosa se moriría de hambre? Dio una vuelta alrededor de la caja, pero no hubo ninguna reacción. Chihaya frunció ligeramente el ceño. Entonces se acercó con cuidado y examinó la etiqueta. Descubrió que, además del sello de aduanas, había una pegatina llena de caracteres chinos. —¿Viene de Huaxia…? Espera, esto es… Miró con más atención aquella etiqueta repleta de caracteres. Aunque muchos no los entendía bien, sí reconoció claramente un nombre. —¿Sakurakōji Asahi…? ¿Esto lo envió Asahi? Como una de las poquísimas amigas que tenía, Chihaya confiaba bastante en Asahi. Así que fue al interior de la casa y trajo un cuchillo de cocina —servía tanto para cortar la cinta como para defenderse—. Cortó la cinta amarilla que sellaba la caja, tragó saliva y abrió el cartón que yacía volcado en el suelo. —…… Dentro había una loli rubia de coletas gemelas, tirada en una postura totalmente derrotada, como (:3」∠). El rostro de la niña se veía pálido y exhausto, y murmuraba algo entre sueños: “me engañaron”, “esto no era un viaje”, “sin casero me voy a morir” y cosas por el estilo. Era la primera vez que Chihaya se enfrentaba a algo así, y por un momento no supo qué debía hacer. ¿Debería ayudarla a levantarse primero? ¿Y por qué había una niña dentro de una caja? ¿Acaso Asahi se había ido a Huaxia a traficar personas? Pensamientos caóticos inundaron la mente de Chihaya. Aparte del momento en que supo que era candidata a 現人神 \[dios viviente\], probablemente esta era la situación más problemática que había vivido en toda su vida. Entonces, Chihaya notó algo extraño. La niña no estaba hablando japonés… y aun así ella podía entenderla. Era evidente que eso no era una capacidad que poseyera un ser normal. Era una criatura sobrenatural. Y su suposición no estaba equivocada. A diferencia de Xu Shenxing, cuyo efecto era similar a comprender todos los idiomas gracias a la “bendición de las diez mil razas”, Molly no poseía la habilidad de aprender por sí misma las lenguas de otras especies. De principio a fin, Molly había estado hablando el idioma de su tierra natal. Pero como antigua Reina Demonio que había conquistado innumerables mundos, ella llevaba consigo una habilidad innata: permitir que otros comprendieran su lengua, el “Lenguaje que se impone a todas las razas”. Siempre que un objetivo no superara a Molly en misterio, poder de combate o fuerzas subordinadas —bastaba con no cumplir uno solo de esos tres requisitos—, quedaba automáticamente sometido a esa imposición. En ese estado, las palabras de Molly para ese ser eran equivalentes al lenguaje divino de la deidad o demonio al que adorara, ignorando por completo la barrera del idioma y llegando directamente al corazón. Esa era también una de las razones por las que el lenguaje de los Reyes Demonio resultaba tan fácil de usar para manipular voluntades. Cabe mencionar que esta habilidad normalmente estaba sellada junto con la magia de Molly. En esta ocasión, como no había tiempo para que empezara a aprender japonés desde cero, Xu Shenxing liberó parte del sello para que recuperara ese poder. Si Chihaya no hubiera tenido de por sí un cierto rango divino, con una considerable resistencia al lenguaje divino, probablemente ni siquiera habría notado que Molly hablaba en un idioma distinto. Fuera como fuera, esta niña había sido enviada por Asahi, así que al menos debía tratarla como una invitada. Tras un breve conflicto interno, Chihaya decidió seguir confiando en su única amiga. —E-esto… ¿quieres comer algo? —preguntó con cautela—. Debes llevar bastante tiempo sin comer ni beber, ¿verdad? Después de todo, Huaxia quedaba bastante lejos de aquí. Aunque Chihaya nunca había salido del país, un paquete tan grande pasando por aduanas debía tardar al menos dos o tres días. Que no se hubiera quedado retenido en la aduana ya era bastante misterioso… —C-comer… —Al oír eso, la loli rubia recuperó un poco de energía. Levantó la cabeza y miró a Chihaya. Su expresión lastimera hizo que incluso la normalmente fría Chihaya sintiera compasión. Al final, ayudó a la niña a entrar en la casa y preparó un poco de gachas de arroz con huevo. La chica rubia sostenía una cucharita y comía bocado a bocado, pero su estado seguía siendo pobre; se veía débil y decaída. Chihaya pensó que probablemente se debía a haber estado encerrada tanto tiempo dentro de la caja. Si se ponía en su lugar… si ella misma hubiera sido metida en un espacio tan pequeño, oscuro, sin poder moverse ni hablar, ni siquiera cubrir sus necesidades básicas, su estado mental tampoco estaría mucho mejor. Al pensarlo así, Chihaya sintió aún más lástima por la niña. —E-emm… me llamo Miyama Chihaya. ¿Cómo te llamas tú? —$ɏξΰЖДѪᴔᵫȡ… —La niña soltó primero una serie de sonidos incomprensibles, casi imposibles de producir con las cuerdas vocales humanas. Luego, como si recordara algo, corrigió: —Molly. —¿Molly? Es un nombre muy bonito —intentó halagarla Chihaya. Si las chicas de la Academia Huanghua oyeran a Chihaya elogiar su nombre, probablemente se desmayarían de la felicidad. Pero Molly no reaccionó en absoluto. Eso dejó a Chihaya un poco incómoda. Tal vez sería mejor que el abuelo hablara con ella… Aunque su abuelo era algo… lascivo (y esa descripción ya era bastante suave), sorprendentemente era muy bueno comunicándose con la gente. —Gracias por la comida —dijo Molly en ese momento. Ya había terminado las gachas; dejó la cuchara y habló con seriedad—. Te lo recompensaré.
¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela)

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¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) Capítulo 75

Estás leyendo el capítulo 75 de ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela), un novela. Tras derrotar al Rey Demonio y salvar el otro mundo, me uní de inmediato a una guerra interestelar para rescatar a la princesa alienígena... Todo ha terminado, y por fin puedo vivir en paz. Nuestro protagonista regresa… Este capítulo tiene publicado el 6 de abril de 2026, Traducido por el grupo Kuni. ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.