arrow_back

Leer ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) Capítulo 53 online gratis en español

🏴 Grupo: Kuni✍️ Traducción: Kuni
Desde la antigüedad hasta hoy, la zanahoria y el garrote siempre han sido uno de los métodos más efectivos. Si se obligara a los yōkai a mudarse sin motivo alguno, e incluso tuvieran que vivir bajo la vigilancia del Templo del Ciervo Blanco, dependiendo de su benevolencia para sobrevivir en la montaña trasera, sin duda muchos yōkai se sentirían descontentos, guardarían rencor y hasta podrían actuar con aparente obediencia pero deslealtad en secreto, cometiendo alguna que otra tontería. Aunque llegado el momento no sería imposible manejar la situación, sin duda resultaría bastante problemático. Ya que era así, bastaba con convertir “el Templo del Ciervo Blanco solicita que los yōkai se trasladen a la montaña trasera” en “el Templo del Ciervo Blanco permite que los yōkai se trasladen a la montaña trasera”. Para poder sobrevivir, los yōkai no tenían más opción que mudarse a la montaña trasera del Templo del Ciervo Blanco, y además, por ello, quedaban en deuda con el templo. Con esta condición previa, la gestión de los yōkai sin duda sería mucho más sencilla. El único precio era que todo el resentimiento de los yōkai recaería sobre Xu Shenxing. Por supuesto, nada de esto se lo había contado a Qin Xingyan, porque conociendo a la joven, aunque se comportaba con cierta libertad propia de los cultivadores, tenía una visión del bien y del mal extremadamente clara, y jamás habría estado de acuerdo con un plan así. Por eso ocultó su verdadero propósito, y solo al final, a través de Molly, le expuso todo el plan sin reservas, obligándola a improvisar y actuar sobre la marcha. —Arrendador, ¿quieres comer sandía? No se sabía en qué momento, pero Molly ya había llegado al lado de Xu Shenxing y le ofrecía medio melón. —¡Oye, oye! ¿No te comiste ya todo el centro, que es lo más dulce? Al ver a Molly con semillas de sandía aún pegadas en la cara, Xu Shenxing sonrió y le revolvió suavemente la cabeza. Al menos ahora, sin importar a dónde fuera, Molly siempre lo acompañaría. Comparado con la soledad de antes, eso ya era muchísimo mejor. —Daoísta, espera un momento. En ese instante, una voz anciana llegó desde detrás de Xu Shenxing. ¿Eres Shen Gongbao o qué? La comisura de los labios de Xu Shenxing se crispó ligeramente. Al darse la vuelta, descubrió que quien hablaba era nada menos que Hongye, el yōkai árbol de arce al que había golpeado sin piedad antes. —¿Qué ocurre? Si quieres pelear, puedo acompañarte —dijo Xu Shenxing. —Este viejo monje ha venido a agradecerte, daoísta —dijo el maestro Hongye, juntando las manos en saludo. —Masoca —murmuró Molly con una expresión de absoluto asombro. Xu Shenxing miró la expresión del otro y sintió que no parecía sarcasmo. Tras un buen rato, apenas logró decir: —Esto es malo… parece que antes te golpeé demasiado fuerte y te dañé el cerebro… —Antes, este viejo monje también estaba cegado por la situación y no logró ver la verdadera intención del daoísta —dijo Hongye sin prestar atención a la burla—. Tal como dijiste, cuando luchaste contra nosotros, en realidad nunca usaste toda tu fuerza, ¿verdad? —… —Xu Shenxing se quedó sin palabras por un momento y solo pudo poner los ojos en blanco, sin replicar. Durante la pelea, efectivamente no había atacado con toda su fuerza. Después de todo, si por un descuido llegaba a matar realmente a un yōkai, ambos bandos habrían terminado en una enemistad irreconciliable. Y ahora, incluso el yōkai más gravemente herido solo estaba al nivel de Huang Laowu. Aunque como comadreja en ese momento parecía tener la cabeza hinchada como la de un cerdo, con un poco de descanso y la capacidad de recuperación de los yōkai, como mucho en una semana estaría completamente recuperado. —Si realmente, como dijiste entonces, hubieras querido exterminarnos a todos, no habría razón para contenerte. Eso demuestra que desde el principio no tenías intención de hacernos daño —continuó el maestro Hongye, esbozando una sonrisa amarga—. En ese momento, este viejo monje estaba demasiado alterado y ni siquiera reparó en eso. —Eso solo es tu suposición, no prueba nada —replicó Xu Shenxing, apartando la mirada—. Tal vez solo quería jugar con ustedes como un gato con un ratón, dejándolos con vida para divertirme poco a poco. —Los hombres tsundere no son nada adorables —susurró Molly, en un tono que solo Xu Shenxing podía oír, provocándole una lluvia de líneas negras en la cabeza. —Este viejo monje es el espíritu vegetal de mayor antigüedad en este bosque. En el monte Danxiao, aparte de los alrededores del Templo del Ciervo Blanco, casi toda la vegetación puede convertirse en mis ojos… Después de que te marcharas, investigué un poco tus acciones previas y descubrí que incluso antes de causar el alboroto en el Festival Diluo, ya habías dicho a los terratenientes humanos que en el terreno futuro se conservaría el cuerpo original de este viejo monje, ¿no es así? El viejo yōkai sonrió con calma. —No creo que alguien así, por un desacuerdo, realmente quisiera exterminar a toda la raza yōkai. —No creas que no es posible, yo sí he hecho cosas como exterminar clanes —murmuró Xu Shenxing en voz baja, antes de preguntar con desconfianza—. En serio, ¿cómo fue que me reconociste? Como hombre que llevaba su propio “mosaico”, a menos que Xu Shenxing retirara voluntariamente su protección, en teoría casi todas las habilidades de observación eran inútiles contra él. —Porque en todas las imágenes, solo tú parecías estar envuelto en una niebla espesa. —… Dicho de otro modo, identificar directamente al tipo con mosaico como Xu Shenxing tampoco estaba tan mal. —Entonces, ¿piensas contarle esto a los demás yōkai? —preguntó Xu Shenxing frunciendo el ceño. —Por supuesto que no —negó con la cabeza el maestro Hongye—. Desde el principio estuve a favor de mudarnos, solo que antes me preocupaba a dónde ir. Ahora que los daoístas del Templo del Ciervo Blanco están dispuestos a hacerse cargo, no podría ser mejor. Este asunto fue muy bien planeado por ti, daoísta; no hay necesidad de que este viejo monje añada nada innecesario. Solo que el que tuvo que hacer de villano fue el daoísta… —Ese tipo de cosas no me importan mucho, ya estoy acostumbrado —dijo Xu Shenxing, agitando la mano—. Molly, ya es hora de irnos… ¡¿Qué demonios?! ¿Esta vez ni pulpa queda, solo la cáscara? Al parecer, mientras Xu Shenxing conversaba con el maestro Hongye, Molly ya se había terminado toda la sandía. —La cáscara de sandía, bien preparada en frío, también es deliciosa —dijo Molly muy seria. —¡Prefiero comer encurtidos! —bufó Xu Shenxing. —Aunque el daoísta tiene una moral elevada y no busca méritos, este viejo monje aún debe agradecerte en nombre de los miles de yōkai del monte Danxiao. Dicho esto, el maestro Hongye se arremangó y realizó una profunda reverencia hacia Xu Shenxing. Ante un saludo tan solemne, Xu Shenxing y Molly solo pudieron mirarse el uno al otro. Luego, como si hubieran llegado a un acuerdo tácito, Xu Shenxing agarró de golpe el cuello de la ropa de Molly (quien aún sostenía la cáscara de sandía), y en un instante ambos desaparecieron entre los árboles. Aun así, el maestro Hongye completó respetuosamente la reverencia antes de incorporarse. Mirando en la dirección en la que habían desaparecido, sacudió la cabeza con una sonrisa y suspiró: —Un daoísta verdaderamente inconcebible… Los humanos son, después de todo, seres con posibilidades infinitas. No es de extrañar que hayan reemplazado a los yōkai como señores del mundo… En ese momento, Xu Shenxing y Molly ya habían llegado al pie de la montaña. —Recoge tus cosas, nos preparamos para volver a casa. Ya que la deuda de favor con el Templo del Ciervo Blanco había quedado saldada, Xu Shenxing sintió que era casi hora de regresar a Jiangjin. Después de todo, aún había bastantes asuntos esperándolo allí. Por ejemplo, ajustar cuentas con cierto sujeto que le había dado información falsa. —Arrendador, ¿y lo de la vena espiritual, qué hacemos? —preguntó Molly, que seguía colgando de la mano de Xu Shenxing, girando la cabeza para mirarlo. —……Ah. Ahora que lo pensaba, Qin Xingyan había vuelto al Templo del Ciervo Blanco precisamente por ese asunto…
¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela)

Continúa leyendo

¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela)

Capítulo 54

Siguiente Capítulo ›

¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) Capítulo 53

Estás leyendo el capítulo 53 de ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela), un novela. Tras derrotar al Rey Demonio y salvar el otro mundo, me uní de inmediato a una guerra interestelar para rescatar a la princesa alienígena... Todo ha terminado, y por fin puedo vivir en paz. Nuestro protagonista regresa… Este capítulo tiene publicado el 9 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Kuni. ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.