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Leer ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) Capítulo 10 online gratis en español

🏴 Grupo: Kuni✍️ Traducción: Kuni
—Si fue alguien de tu secta quien lo selló, entonces deberías saber dónde está el sello, ¿no? —preguntó Xu Shenxing—. Si vamos allí y esperamos, ¿no podríamos atrapar al culpable? —Mi maestra me lo contó solo como una anécdota de nuestro patriarca. ¿Cómo iba a decirme la ubicación exacta? —suspiró Qin Xingyan, impotente—. Podría volver volando en mi espada para preguntarle, quizá tendría suerte… pero no domino bien la técnica. Aún no llego al nivel de convertir la espada en luz, así que para cuando regrese… ya sería demasiado tarde. —Yo no como flores de lis —interrumpió Jasmine alzando las manos, al descubrir que nadie le prestaba atención. —Ve a jugar y no estorbes —refunfuñó Xu, empujando su cabeza hacia un lado. Luego continuó—: Ya hablé con la diosa de la tierra. Le pedí que nos ayudara a encontrar al culpable, así que no creo que haya razón para apresurarnos. —Ah… ¿esa diosa de la tierra? —Qin Xingyan hizo una expresión complicada, evidentemente sin mucha fe en las habilidades de aquella divinidad que parecía una otaku sin rumbo. —Además, incluso si ese supuesto genio del Camino Fantasmal fuera liberado, tampoco creo que sea un problema. ¿No se supone que quería reformarse? —añadió Xu sin hacer caso a la duda de la chica. —Ojalá fuera tan simple… Qin Xingyan apretó los labios, con el gesto serio. —El sello que dejó mi patriarca tiene una restricción especial. Si él realmente hubiera reflexionado y cultivado sinceramente, ya debería haber escapado del sello por su cuenta. Si después de tantos años continúa ahí, solo hay dos posibilidades: o ya murió por agotamiento de su vida… o su obsesión lo consumió y cayó en la demencia. Y si el culpable está dispuesto a asumir tanto riesgo para liberarlo, entonces sin duda está seguro de que sigue vivo. En otras palabras, si aquel genio del Camino Fantasmal realmente es liberado, se enfrentarán a un demonio que ha cultivado durante más de cien años. Aunque Xu Shenxing jamás había peleado con cultivadores —aparte de Qin—, basándose en lo que sabía por novelas de cultivo, seguramente sería un enemigo formidable. El ambiente se volvió pesado por un momento. —Ya es muy tarde. ¿Por qué no te quedas a dormir aquí? Hay cuartos de sobra —dijo Xu Shenxing bostezando, dando por terminada la conversación. La prueba de valor había comenzado ya entrada la noche y, después de tantos eventos, ahora estaba casi a medianoche. Incluso alguien tan denso como Xu no iba dejar que una chica regresara sola a su dormitorio… aunque esa chica fuera capaz de golpear a todos los maleantes de Jiangjin con una sola mano. —¿Eh? Eso… me da un poco de pena… Qin Xingyan se mostró avergonzada. —No pasa nada. Si puedes ayudarme recomendando mi edificio en la universidad, yo estaría feliz —dijo Xu con un encogimiento de hombros—. La ducha puedes usarla libremente, aunque el calentador solar está fallando y no queda mucha agua caliente, así que tendrás que ahorrar un poco. Y de ropa… bueno, mis prendas viejas deberían servir. —No sé si soy yo, pero… ¿por qué miraste mi pecho cuando dijiste eso? —preguntó la chica con una mirada poco amistosa. Porque si tienes demasiado busto, no te va a quedar mi ropa. Pero decir eso heriría demasiado el orgullo ajeno, así que Xu solo devolvió una risa seca. Después de mirarlo unos segundos en silencio, Qin suspiró como si se rindiera y aceptó. —Está bien. Agradezco la hospitalidad del señor Xu. Cuando Xu Shenxing por fin recordó que no había estudiado nada para el examen de matemáticas avanzadas… ya era la mañana siguiente, cuando la alarma lo arrancó de la cama. En la habitación contigua, Qin Xingyan tampoco había podido dormir. Había sido huérfana desde pequeña y adoptada por el Templo Bailu, donde su maestra la instruyó en el camino de la cultivación. Aunque la energía espiritual en la era moderna era escasa, Qin tenía un talento sobresaliente. Al haber cultivado desde niña y con un corazón libre de distracciones, su progreso fue rápido. Tras vencer al dragón rojo, logró formar su núcleo interno de cultivo, y el actual maestro del templo tenía grandes expectativas para ella, creyendo que incluso podría alcanzar el legendario nivel de la Formación del Núcleo Dorado en menos de cien años. Encerrarse demasiado nunca es bueno, y salir al mundo era precisamente para que comprendiera la vida mundana y templara su corazón. Pero Qin era… digamos, simple y pura. O dicho sin adornos: terca. Aunque su secta la envió a la universidad, seguía viviendo recluida, casi sin contacto con otros, como si viviera al margen de la realidad. Esta vez, tras cruzarse con Xu durante la prueba de valor y ser invitada a quedarse, fue la primera vez que sintió realmente lo que era “entrar al mundo”. Era la primera vez en su vida que dormía conscientemente en la casa de un hombre (aun si era un departamento), y eso la tenía completamente desvelada. Ya avanzada la madrugada, resignada por no poder dormir, se sentó en la cama a meditar… pero lo que normalmente lograba con facilidad, esta vez le tomó muchísimo tiempo. Cuando por fin alcanzó un leve estado de concentración, el cielo ya comenzaba a clarear… Una noche sin dormir no afectaría a alguien con su nivel de cultivo, pero seguía sintiéndose algo aturdida, caminando como quien no ha despertado del todo. Después de asearse con el juego desechable de dudosa antigüedad que encontró, Qin se dio un par de palmadas en las mejillas, se ajustó las gafas de marco negro —que le ayudaban a ocultar sus facciones demasiado hermosas— y bajó rápidamente a la sala. Allí encontró a Xu Shenxing ya sentado en la mesa, leyendo matemáticas mientras desayunaba. Como siempre, era un tazón de arroz simple, ahora acompañado de encurtidos. Jasmine protestaba sin ánimo alguno por el desayuno repetido de los últimos días… sin que Xu le hiciera el menor caso. —Ah, ya despertaste —dijo Xu al oír sus pasos. Al verla confundida en la entrada, señaló la mesa—. Preparé también tu desayuno. Si no te molesta, come un poco. Luego dudó. —¿O ya no comes? Escuché que los cultivadores pueden llenarse solo con viento y rocío… Su rostro mostraba una expresión envidiosa. ¡Comer aire debía ser tan barato! —Aún no puedo. Necesito alcanzar el nivel de Formación del Núcleo Dorado para dejar de comer —rió Qin avergonzada, sentándose frente a él. Luego tomó el tazón de arroz y comenzó a comer con pequeños sorbos, acompañándolo con los encurtidos. —¿Y qué harás hoy? —preguntó Xu, dejando su tazón. —Tengo clase en la tarde, pero no es importante. Puedo usar una ilusión para que el profesor crea que asistí —respondió de inmediato—. ¿Y usted, señor Xu? —Tengo examen de matemáticas por la mañana… Si no lo paso esta vez, tendré que pagar para repetirlo. El presupuesto del Edificio Sakura no soportaría ese golpe, así que tenía que pasar el examen… aunque fuera haciendo trampa. —Pero en la tarde estaré libre. Para entonces podemos ir a ver a la diosa de la tierra otra vez —añadió Xu. A lo que Qin, por supuesto, asintió sin dudar.
¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela)

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Capítulo 11

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¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) Capítulo 10

Estás leyendo el capítulo 10 de ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela), un novela. Tras derrotar al Rey Demonio y salvar el otro mundo, me uní de inmediato a una guerra interestelar para rescatar a la princesa alienígena... Todo ha terminado, y por fin puedo vivir en paz. Nuestro protagonista regresa… Este capítulo tiene publicado el 5 de enero de 2026, Traducido por el grupo Kuni. ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.