arrow_back

Leer Desarrollador de juegos de terror: ¡Mis juegos no dan tanto miedo! (Novela) Capítulo 67 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"....." Parpadeé, y el conductor había desaparecido. Lo único que veía era mi reflejo mientras el mundo a mi alrededor quedaba en silencio y el eco persistente de la nota que había tocado flotaba en el aire. No me preocupaba que el anfitrión me matara en el acto, como había hecho con la mujer de rojo. Su curiosidad no se lo permitiría. —Puedes comenzar cuando quieras. Espero que no me decepciones. Sonreí en silencio al escuchar las palabras del anfitrión. No me preocupaba decepcionarlo. Eso era lo de menos. Sabía que en el momento en que empezara a tocar, él aparecería. Él era mi verdadera preocupación. ’Solo queda un día para nuestra supuesta reunión. Supongo que no hará daño si nos encontramos un poco antes.’ Dang— Presioné otra tecla. Esta vez la nota resonó más fuerte que la anterior, permaneciendo más tiempo suspendida en el aire. No era un principiante con el piano. No era un experto, pero tampoco era malo. Era una de las pocas cosas que me habían enseñado desde niño. Ese mismo trasfondo también fue lo que me ayudó a superar mi primer escenario. ¿De qué otra forma habría memorizado una partitura en mi mente? Aquello me salvó la vida entonces... ...Y ahora volvería a ayudarme a luchar por ella. Solté lentamente el aire. ’Quién hubiera pensado que esas clases de piano que tanto odiaba me servirían en el futuro.’ Si lo hubiera sabido, me habría esforzado más en ellas. Aunque, pensándolo bien, ¿quién habría esperado terminar en una situación como esta? —¿Qué estás esperando? "....." El anfitrión, no muy lejos de mí, empezaba a impacientarse, y supe que no podía retrasarlo más. Coloqué ambas manos sobre el piano. Y entonces comencé a tocar. Dang. Era una pieza que conocía bastante bien. La misma que me había ayudado a sobrevivir en el pasado. [Preludio en mi menor de Chopin] * * * La situación se había desarrollado de una forma que ninguno de los agentes del Gremio podía comprender. Las mentes de varios se agitaban mientras observaban al bufón sentado frente al piano. Su identidad seguía siendo desconocida. Lo mismo ocurría con sus intenciones. Simplemente había aparecido de la nada, cambiando todo el escenario con su presencia. Los corazones de los agentes se volvieron pesados al verlo. Su espalda estaba recta mientras permanecía frente al piano. Solo por su postura, cualquiera podía notar que tenía experiencia. Pero ¿realmente podría su pieza impresionar al anfitrión? Dang. La primera nota resonó. Luego vino la segunda. Y después la tercera. La espalda del bufón se mantuvo erguida mientras continuaba tocando. Mientras la mano izquierda llevaba una procesión constante de acordes descendentes, casi fúnebres, la derecha tejía una melodía escasa y suplicante por encima. La sala palpitaba con suaves oleadas de sonido, ricas y vívidas en su tristeza, con sutiles matices de melancolía entrelazados en cada pausa y progresión. Era una melodía simple, y aun así resultaba agradable al oído. Pero al mismo tiempo... ’Es agradable, pero no siento nada.’ Las personas alrededor bailaban al ritmo de la música, pero su danza carecía de algo. Era lenta. Demasiado lenta. ...Aquella no era una pieza adecuada para un baile de salón. Las cejas de Zoey se fruncieron mientras intentaba seguir el ritmo de la música. Sus ojos seguían posándose sobre el enigmático bufón. ¿Qué demonios estaba pensando al tocar esa pieza? Solo tuvo que mirar una vez para notar la expresión del anfitrión, que poco a poco se desmoronaba. Por otro lado, no muy lejos de ella, los labios de Tom se curvaron lentamente en una sonrisa burlona mientras observaba al bufón. ’...Y llamaste basura a mi pieza.’ Si la suya era basura, ¿entonces qué era esto? Tom originalmente había estado preocupado de que pudiera verse implicado por las palabras del bufón, pero parecía haber pensado demasiado. Cerró los ojos y continuó guiando el baile, con pasos lentos y uniformes para seguir el tempo de la canción. Todo empezaba a volverse en contra del silencioso bufón mientras tocaba su música. El impacto que había prometido nunca apareció. En su lugar, lo único que se escuchaba era una canción lenta y melancólica que parecía completamente fuera de lugar para el baile. El cuerpo del anfitrión temblaba. Parecía enfadado. Como si se hubieran burlado de él. Todos se detuvieron. Sabían que las cosas estaban a punto de empeorar. * * * El mundo a mi alrededor estaba en silencio. Había bloqueado todos los ruidos y rostros que me rodeaban. Lo único que podía oír era la suave melodía del piano frente a mí. Podía decir que no lo estaba haciendo muy bien. Las teclas sonaban perfectas. ...No había ningún error en las notas. Y aun así, podía sentir que faltaba algo. Emociones... Faltaban emociones. Eso era lo que faltaba. En efecto, esta pieza era una que encapsulaba dolor, tristeza, anhelo y una sensación de trascender esos sentimientos negativos. Pero, tal como estaban las cosas, yo no podía expresar tales emociones. Fundamentalmente carecía de la comprensión necesaria para interpretar esta pieza como debía ser. Ahora mismo, solo estaba tocando las notas. No la música. Dang. La piel se me erizó al sentir la mirada del anfitrión. Intenté tragar saliva, pero no pude. Cada pelo de mi cuerpo se erizó. Apreté los dientes y seguí tocando. Estaba esperando. Esperando a— ’¿Esto es realmente lo mejor que puedes hacer?’ A él. Una voz ronca y afilada susurró en mis oídos. ’Después de todas esas críticas, ¿esto es lo que me muestras?’ Parpadeé lentamente. Una figura me observaba desde la superficie pulida del piano. Sus labios se curvaron, estirando las costuras que sellaban su boca. ’...¿La pieza perfecta de la que presumías tanto es esto?’ Sí. Lo era. Pero nunca dije que fuera lo suficientemente capaz como para tocarla. Estaba muy lejos de tener el nivel necesario. ’Si no eres lo suficientemente bueno para tocarla, ¿qué te dio la arrogancia de pararte aquí y tocarla frente a todos?’ El conductor habló dentro de mi mente como si pudiera leer mis pensamientos. No. Probablemente sí podía. En cuanto a mi confianza... Miré la superficie pulida del piano donde aparecía el conductor. Él era mi confianza. Él era la razón por la que decidí tocar el piano. ’¿Yo...? ¿Crees que voy a ayudarte?’ Sí. Por supuesto que estaba seguro. Un perfeccionista como el conductor jamás permitiría que una pieza así fuera mancillada por alguien como yo. ’¿No es así?’ La sonrisa del conductor se desvaneció lentamente mientras me miraba. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Aun así, mantuve la mirada fija en él. Esta era mi apuesta. ’...Ya que estoy a punto de morir de todos modos, mejor lo arriesgo.’ ¿Qué diferencia habría entre saltar de un infierno a otro? Si de todos modos iba a ir al infierno, no veía razón para preocuparme por la forma en que moriría. Respiré en silencio mientras miraba al conductor. Entonces... ¿qué dices? ¿Vas a ayudarme o no?
Desarrollador de juegos de terror: ¡Mis juegos no dan tanto miedo! (Novela)

Continúa leyendo

Desarrollador de juegos de terror: ¡Mis juegos no dan tanto miedo! (Novela)

Capítulo 68

Siguiente Capítulo ›

Desarrollador de juegos de terror: ¡Mis juegos no dan tanto miedo! (Novela) Capítulo 67

Estás leyendo el capítulo 67 de Desarrollador de juegos de terror: ¡Mis juegos no dan tanto miedo! (Novela), un novela. [Desarrollador de juegos de terror: ¡Mis juegos no dan tanto miedo!] Odio el terror. Desde el sonido de los pasos a toda velocidad detrás de mí, hasta los susurros suaves pero inquietantemente fríos que se enroscan en… Este capítulo tiene publicado el 7 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Desarrollador de juegos de terror: ¡Mis juegos no dan tanto miedo! (Novela) tiene 290 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.