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Leer Defensa de la Mazmorra (NL) (Novela) Capítulo 12 online gratis en español

🏴 Grupo: Osgon✍️ Traducción: Osgon
\-------------------------------------------------------------------- Ejecutivo de Keuncuska, el Goblin Avaro, Torukel. Calendario del Imperio: Año 1505, Mes 8, Día 20. Niflheim, Palacio del Gobernador. \-------------------------------------------------------------------- Esta es una versión revisada de la traducción, puliendo el estilo para que fluya de forma más natural en español y respetando estrictamente el uso de las comillas angulares (« ») para los diálogos y pensamientos directos: Habíamos fracasado. Lo supe en cuanto puse un pie en el salón de baile. Aunque no quisiera aceptarlo, al ver a su alteza Paimon —quien debería haberme mostrado amabilidad— observándome con el rostro terriblemente contraído, no tuve más remedio que rendirme a la evidencia. …… Estaba preparado. Los mercaderes siempre deben respetar el intercambio equivalente. Aunque el Señor Demonio Dantalian fuera solo el rango 71, y aunque Lapis Lazuli no fuera más que una paria mestiza, ellos también eran vidas que hacían lo que fuera necesario para seguir aliento. Una vida por una vida. Debías poner tu propia existencia en juego si pretendías ir tras la de otro. Keruk. Era una ecuación simple. …… Soñaba con un mundo que no estuviera controlado por la jerarquía. Por el mero hecho de nacer como Señor Demonio, te hallabas en la cúspide de la sociedad. Por nacer de la unión entre un demonio y un humano, se te trataba como a la basura. Ese era el estado actual del mundo demoníaco. Yo quería cambiar eso…… Aunque algunos detalles minuciosos diferían, Ivar Lodbrok cargaba con el mismo deseo que yo. En este mundo andrajoso, Ivar y yo estábamos unidos por la camaradería. Si uno deseaba cambiar el mundo, necesitaba dinero. Por eso habíamos alzado la Firma Keuncuska hasta este punto. A lo largo de los últimos cientos de años, superamos una cantidad incontable de penurias y adversidades hasta alcanzar, a duras penas, la posición de la firma más grande del mundo demoníaco…… Aaah. Realmente quería verlo. Una sociedad un poco más igualitaria. Simplemente quería vivir en un lugar con menos prejuicios. …… Quería ver un mundo más hermoso. «¡Kuruk!». Pude sentir el metal frío perforando mi garganta. Como era de esperar, sentí vívidamente la sangre caliente deslizándose por la hoja. La fuerza abandonó mis rodillas rápidamente. Mi cuerpo se desplomó despacio y, poco a poco, la muerte se fue aproximando. Podía sentirlo todo con total claridad. «Ivar. Cuida del resto». Yo no pude ver el mundo cambiar, pero si eres tú, deberías ser capaz de sobrevivir hasta el mismísimo final. Después de todo, eres aterradoramente astuta e inteligente. Solo me preocupa que no haya nadie capaz de comprender tu locura. No te quedes en la soledad. Algún día encontrarás a alguien que permanezca a tu lado una vez más…… Y finalmente, me giré para mirar a Dantalian. No hubo una razón especial para ello. Mi línea de visión simplemente coincidió con él al caer. Sin embargo, tras observar el rostro del Señor Demonio de rango 71, abrí los ojos de par en par. «……!». Estaba inexpresivo. Su falta de expresión no tenía límites. A pesar de haber obtenido una victoria sorprendente esta noche, no había ni una sola señal de que Dantalian estuviera encantado o regocijado. Ni siquiera parecía sorprendido por mi suicidio. Como si fuera algo obvio, me miraba desde arriba con ojos que parecían comprender por completo por qué había elegido quitarme la vida. ¿Era eso…… era eso lo que estaba pasando……? Al ver esa expresión, lo entendí de inmediato. El Señor Demonio Dantalian no era una presa ordinaria. La traición de Lapis Lazuli a nuestra firma y el asesinato de Andromalius… todo habían sido estratagemas urdidas por ese hombre. Era imposible conocer los detalles de sus complots, pero esos ojos… Esos ojos de asesino que trascendían toda lógica eran más que suficientes para convencerme. ¡Dantalian era el titiritero! Aah, Ivar Lodbrok. Estuvimos equivocados de principio a fin. Nos lanzamos sobre un tablero de ajedrez sin tener idea de quién era nuestro oponente. Por eso, no es de extrañar que hayamos perdido de forma tan estrepitosa. ¿Te has dado cuenta, Ivar? ¿Eras consciente de que ese hombre era el verdadero peligro……? Quise abrir la boca para advertirle. Para rogarle que tuviera cuidado con Dantalian. Pero para mi consternación, no me quedaba ni un ápice de energía para mover los labios. De forma estrepitosa, la vida se dispersó de mi cuerpo en silencio. La visión frente a mí se tiñó de negro. Puede que haya soñado un sueño hermoso, pero fui incapaz de vivir una vida hermosa. He cometido una buena ración de actos malvados. Sin duda, los Dioses me arrojarán al Infierno…… Oh, misericordiosa Proserpina. Muestra piedad por esta pobre alma. Y entonces, fui envuelto por el silencio eterno…… \-------------------------------------------------------------------- El Señor Demonio más débil, Rango 71.º, Dantalian. Calendario del Imperio: Año 1505, Mes 8, Día 20. Niflheim, Palacio del Gobernador. \-------------------------------------------------------------------- La daga atravesó con facilidad el cuello del viejo goblin. La hoja se hundió en su fino pescuezo hasta asomar por el otro lado. El pequeño cuerpo del goblin se desplomó contra el suelo con un golpe sordo. Un silencio sepulcral cayó sobre la habitación. La sangre roja fluía por el salón de baile. «¿Ah……?». Paimon estaba… «¿Ah…… aah……?». ![](/api/get-image/602ef8cb-451f-469c-918c-d9686ad73b0e.webp/chapters/false) Paimon se limitaba a mirar fijamente el cadáver del goblin. Ese goblin era un mercader en quien Paimon había confiado sin un ápice de duda. Estaba claro que se conocían desde hacía mucho, muchísimo tiempo. Me pregunto si sus rodillas simplemente habían cedido, pero Paimon se había hundido en el suelo. La sangre que manaba del cuello del goblin formó un charco, y el borde de la falda de Paimon terminó empapado por ella. «Aah…… ah, aaah……». Como un disco rayado, dejaba escapar breves gemidos repetitivamente. Era una conclusión que ella no habría podido predecir ni en sueños hace apenas treinta minutos. Puede que Paimon solo estuviera gimiendo, pero yo comprendía perfectamente las emociones que atenazaban su corazón. Por eso se lo había advertido. Que no cruzara el Rubicón y que, en su lugar, nos reconciliáramos con una copa de vino. Pero, sin ser capaz de darse cuenta de nada, Paimon había alzado un cáliz envenenado. Supongo que a esto se le llama tragedia. Murmuré con una voz que solo yo podía oír: «Me han arruinado el ambiente……». Vaya caos has provocado, maldito goblin. Originalmente, mi plan era dirigir una comedia. Ivar Lodbrok y Paimon debían culparse mutuamente. Se comportarían de forma vergonzosa y seguirían lanzándose la responsabilidad el uno al otro hasta que terminara la conferencia. Al final, uno de los bandos acabaría con su honor destrozado y caería. Ese era el escenario que yo había escrito. El público habría aplaudido sin reservas la función de circo de un león y un tigre despedazándose. Sin embargo, este viejo goblin fue una variable que no pude haber previsto…… Torukel cargó por su cuenta con todos los errores de Ivar Lodbrok y Paimon, y se los llevó consigo a la tumba. El malentendido de Paimon fue por el engaño de Torukel, y la excusa de Ivar Lodbrok fue por las lisonjas de Torukel. Los dos como víctimas. Él como el agresor. Excepto que de un cadáver no brotan palabras. El día en que la verdad sea finalmente revelada jamás llegará. Te ofrezco sinceramente mis respetos por esa resolución tuya, goblin. Ivar Lodbrok y Paimon se enfrentaron a mí con una mentalidad torpe. No se jugaron la vida. Pero tú fuiste diferente. Viniste a por mí con todo lo que tenías. A diferencia de esos dos, tú no olvidaste los buenos modales. Eso fue espléndido. Debo admitirlo. Personas como tú están más que calificadas para interferir en mi cómoda vida. «—Procederemos con la votación a mano alzada para la audiencia». Marbas habló. El único testigo se había suicidado y Paimon había perdido su voluntad. Él debió juzgar que no había punto en continuar con la audiencia por más tiempo. «El primer asunto es el caso de asesinato. El caso donde el Señor Demonio sin nombre de rango 72.º, Andromalius, fue asesinado por el Señor Demonio sin nombre de rango 71.º, Dantalian. La parte acusadora ha exigido 100 000 libras como compensación por el asesinato de Andromalius de parte de Dantalian, y que el propio Dantalian sea encerrado en la Prisión Helada por 15 años». Marbas miró alrededor del lugar. «Aquellos que piensen que Dantalian es culpable levanten su mano derecha, las personas que piensen que es inocente levanten su izquierda, y las personas que se abstengan no muevan sus manos. Las dos personas que están directamente involucradas, y yo mismo que he tomado el rol como mediador, no tendremos derecho a votar». La gente movió prontamente sus brazos después de que Marbas terminó de explicar. Entre los 29 Señores Demonio, los que votaron culpable fueron 9 personas. Los que votaron inocente fueron 19. Marbas asintió. «Declaro que Dantalian es inocente en lo que respecta al primer asunto». Excluyendo a los seguidores de Paimon, casi todos los Señores Demonio habían votado por la inocencia. En verdad, fue una victoria abrumadora. Y aun así, el regusto seguía siendo amargo. Fue por el noble sacrificio de ese viejo goblin. No me sentía tan emocionado como antes…… «El segundo asunto es sobre la Peste Negra. El acusador había afirmado que Dantalian era el verdadero culpable de haber propagado la plaga. Aquellos de ustedes que piensen que esto es verdad, levanten su mano izquierda, aquellos que piensen que es falso, su derecha». Los que votaron culpable fueron los mismos 9 individuos. Los que votaron inocente fueron 15 individuos. «Dado que ha superado la mayoría, declaro que Dantalian es inocente en lo que respecta al segundo asunto. Por lo tanto, en nombre del rango 5.º, el Señor Demonio a cargo de la nobleza, yo, Marbas, garantizo que tú, Dantalian, estás libre de todos los cargos. Aquellos de ustedes que tengan alguna objeción a este veredicto deben tener en cuenta que estarán desafiando mi honor». Los aplausos estallaron de parte de uno de los Señores Demonio. Esta vez también era Barbatos. Incluso estaba silbando mientras celebraba el veredicto. «¡Jajaja! ¡Te está bien empleado, zorra! ¡Desde que empezaste a ir con la nariz en alto creyéndote tan digna y poderosa, estaba deseando ver cómo te la aplastaban! ¡Ya que las cosas han terminado así, ¿por qué no pasas un poco de "tiempo"1 con ese goblin?! ¡Seguro que ustedes dos serán la pareja perfecta en la cama!». …… Aunque la dirección de la celebración era horrendamente vulgar. En este momento Paimon, con los ojos desenfocados, miraba vacante hacia el cadáver de Torukel. Ser capaz de reírse abiertamente de una mujer en ese estado no era cuestión de tener nervios normales, sino de una brutalidad inmensa. Era impresionante en otro sentido. Obtuve la certeza de que, si quería mantener una vida pacífica, sería una buena idea no involucrarme con Barbatos. Además, su pecho era plano. Su pecho era tan plano como los campos de Siberia— Era importante, así que lo enfaticé dos veces. Si eres una persona lógica y con refinamiento, es obvio preferir la madurez sobre la inmadurez, la abundancia sobre la carencia. El complejo de lolita es una enfermedad mental, todos. Espero que sean capaces de ir a su hospital mental más cercano y hacerse un chequeo de suicidio. «Ahora, discutiremos el castigo de Paimon. Dantalian. A pesar de tu inocencia, Paimon intentó acusarte. Uno debe pagar el precio del fracaso. Sugiere el que consideres que sea el nivel de castigo más adecuado». «Una penalización, eh……». Miré hacia el suelo. En el pasado, la controversia judicial tenía un significado similar al de un duelo. Poniendo su honor en juego, ambos bandos luchaban por lo que era culpable o inocente. Si el acusador perdía, entonces recibía la mismísima sentencia que había declarado para la otra parte. Significaba que si querías maldecir a otro, primero tenías que cavar tu propia tumba. Era un duro legado del periodo medieval. En esta situación, Paimon tendría que pagar la multa de 100 000 piezas de oro y ser confinada por 15 años en prisión. Una vez más, comprendí qué clase de resolución tan severa cargaba Paimon al dar un paso al frente en la audiencia. Así que era eso. Puede que no fuera tanto como el goblin, pero Paimon también se había preparado, a su manera, para asumir la responsabilidad…… Entonces, de repente, un cuadro de opciones apareció ante mí. \[1. Perdonar a Paimon\]. \[2. Reprender a Paimon\]. Al ver aparecer este cuadro de opciones, supe que se trataba de una decisión crucial. Al igual que cuando elegí asesinar a Andromalius, esto era algo que cambiaría enormemente el rumbo del mundo. Marbas me apremió con voz baja: «Dantalian». «……». Eché una mirada al cadáver del goblin. Torukel. No dejaste un testamento. Pero lo que querías decir fue transmitido con claridad: que, sin importar qué, no permitiera que Ivar Lodbrok o Paimon sufrieran problemas. Esas fueron, muy probablemente, las últimas palabras que no pudiste dejar brotar de tu propia boca. Esa parte de la vida que llaman pesar. Como medio para expresarte mis condolencias, respetaré esas últimas palabras tuyas. «Está bien». «¿Disculpa?». «He dicho que está bien, honorable Marbas». Alcé la cabeza y me enfrenté a Marbas. Tenía una leve sonrisa en los labios. Era para mostrar una expresión de fatiga. Bueno, también había pasado mucho tiempo desde la última vez que usé mi cerebro a este nivel, así que en realidad estaba un poco cansado. «Incluso si estuve bajo una falsa acusación y fui calumniado, su alteza Paimon también estuvo en la lamentable posición de haber sido arrastrada por un complot, ¿no es así? Como ya se ha demostrado ante todos los presentes, el verdadero culpable detrás de todos estos incidentes era ese goblin que yace ahí en el suelo. Era un villano sin igual. Sin embargo, dado que está muerto, no hay razón para hacer que alguien más asuma la responsabilidad». «En otras palabras…… ¿estás diciendo que no exigirás ningún castigo?». «Sí, su señoría. Como la persona directamente involucrada en la audiencia, y como la persona que ha sobrevivido a la corte de justicia obteniendo la victoria, con mis legítimos derechos solicitaré esto: El Señor Demonio sin nombre de rango 71.º, Dantalian, solicita por la presente que su alteza Paimon no sea castigada de ninguna forma debido a este incidente». Esbocé una mueca. «En primer lugar, esta es la sagrada Noche de Walpurgis. Este no es un lugar para que se lancen palabras tan vulgares como "castigo" o "penalización"». La gente a mi alrededor armó un alboroto. Probablemente no imaginaron que la mismísima persona acusada se mostraría tan complaciente. Todos tenían la misma expresión de sorpresa. Por el contrario, una vez que hube visto al goblin suicidarse, no pude haber estado más tranquilo. No quería convertirme en una persona que anduviera hablando de «reconocimiento» y «respeto» todo el tiempo. Había pensado en reconocer al goblin Torukel. Había decidido respetar su voluntad. Entonces debía demostrarlo con acciones. Perdonar a Paimon aquí era, sin duda, una decisión políticamente peligrosa. En el mundo de la política, por el mero hecho de ser enemigos uno podría seguir tomando acciones hostiles. Hoy, dejando de lado la verdad, la relación entre Paimon y yo se había vuelto claramente de «enemistad». Cambiar esta relación a una forma diferente probablemente tomaría una cantidad considerable de trabajo tedioso. Podría ser incluso imposible. Eso era lo que significaba el respeto. Proteger las palabras de la otra parte incluso si eso significaba que tendrías que soportar un daño. Estaba seguro de que no sentiría angustia incluso si pasara por dificultades por respetar a otro. Si usara el juicio de mi media hermana menor como base, entonces poseía un cerebro diabólico. Si usara mi propio juicio como base, entonces era un estudiante modelo que conocía la etiqueta. «Honorable Marbas. Lo único que este servidor desea esta noche es una sola copa caliente de hidromiel». \[1. Perdonar a Paimon\]. \[2. Reprender a Paimon\]. En cuanto terminé de hablar, el cuadro de opciones se fundió. Poco después, el cuadro de opciones fue reemplazado por nuevas líneas. Cada letra individual fue desmantelada y ensamblada para formar nuevas palabras. Daba un sutil placer, como ver piezas de Lego armándose por sí solas. \[¡Una decisión amable y misericordiosa!\]. \[El continente está impresionado por tu magnanimidad\]. \[La fama ha aumentado sustancialmente\]. Las frases brillaron con intensidad en medio del aire. Las palabras se deshicieron en partículas centelleantes. Poco después, tras flotar en el ambiente como un puñado de pétalos, se desvanecieron silenciosamente hacia algún lugar. «……». Marbas me estaba mirando fijamente. Sus ojos azules hacían pensar en un océano sereno. No evité su mirada y me encontré con ella con calma. «Pensar en el deber por encima del resentimiento. En palabras suena fácil, pero las palabras tienen la tendencia de volverse más difíciles de cumplir cuanto más cortas son, y más fáciles de mantener cuanto más largas resultan. No es algo que cualquiera pueda hacer. Además, la cantidad de personas que rechazarían la oportunidad de desahogar legalmente su rencor es muy escasa». Marbas me dio una palmadita en el hombro. Su confianza se transmitió a través de su mano. «Eres notable, Dantalian. Como anfitrión de esta Noche de Walpurgis, me gustaría darte las gracias. Espero con ansias el día en que seas capaz de deshacerte de tu estatus de Señor Demonio sin nombre y te conviertas en un monarca poseedor de un gran título». \[¡El afecto del Señor Demonio Marbas ha subido en 9!\]. En lugar de responder con palabras, bajé la cabeza. Marbas había dicho antes que no confiaba en las charlas largas. Así que, ir más allá de las palabras cortas y responder con silencio era lo apropiado para seguir las creencias de Marbas. Él pareció haber entendido mi intención; asintió y me dio otra palmadita en el hombro. «…… Sin embargo, aunque no haya un castigo oficial, sería irracional no tener ni siquiera una palabra de disculpa. Paimon». Marbas se dio la vuelta para mirar a Paimon. Ella seguía sentada, aturdida, al lado del cuerpo del goblin. Parecía una muñeca a la que le hubieran cortado todos los hilos. Marbas le habló con el rostro compungido. «Discúlpate con Dantalian aquí mismo». Paimon se estremeció. «…… ¿Dis, culparme……?». «Sí. Esa es la responsabilidad que debes cargar». «Mintió…… Torukel…… mintió……». Paimon movió su cuerpo para levantarse, pero falló. No tenía fuerza en las rodillas, así que simplemente volvió a resbalar hacia abajo. Alzó apenas la cabeza para mirarme. «¿Acaso Torukel…… traicionó a esta dama?». Asentí. «Así es. Su alteza». «¿Inocente……?». «Sí. Yo no creé la Peste Negra. Tampoco la propagué a propósito. Todo eso fue un engaño creado por ese mercader, Torukel». Paimon bajó la cabeza lentamente. Hubo un momento de silencio. No tenía forma de saber qué estaba pensando. Poco después, con los hombros temblorosos, murmuró en una voz muy pequeña. «…… Lo…… siento……». Al principio, no pudimos entender lo que había dicho. Como una radio estropeada, sus palabras salían, se detenían y luego retrocedían para empezar de nuevo. Esto se repitió. El sonido del llanto se mezclaba como estática. Sin embargo, Paimon repitió las mismas palabras una y otra vez, hasta que finalmente pudimos escucharla alto y claro. «Lo…… siento mucho……». Eran palabras de disculpa. Un charco de sangre se había formado en el suelo donde Paimon había caído. Algo estaba cayendo allí. Eran las lágrimas de Paimon. Cada vez que una lágrima chocaba contra el charco carmesí, como una piedra cayendo en un lago, ondas suaves en forma de anillos se extendían. «Lo siento……». «……». «Lo siento…… lo siento……». Un silencio peculiar barrió el salón de baile. La voz de Paimon era ciertamente pequeña, pero se sentía como si sus palabras pudieran ser escuchadas por todos los presentes. Debió de ser difícil seguir mirando. Una mujer Señor Demonio, que supuse era una de las seguidoras de Paimon, salió apresuradamente y comenzó a sostener a la frágil mujer. Paimon fue arrastrada débilmente hacia afuera por ella. Un grupo de unas quince personas las siguió fuera del salón. Nadie intentó detenerlos. «Hubo muchas complicaciones, pero». Queriendo cambiar de tema, Marbas habló. «Eso no cambia el hecho de que hoy sigue siendo la Noche de Walpurgis. Aunque todavía quedan algunos asuntos en la agenda, podemos posponerlos para mañana. Aceptaré la sugerencia de Barbatos y ofreceré un lugar para beber a todos los presentes». Con un «aplauso», Marbas juntó sus manos. Al instante, entraron hadas y comenzaron a servir todo tipo de comida y bebidas. Elfos vistiendo uniformes de sirvienta y frac entraron en la sala cargando sillas y mesas. El salón de baile se transformó al instante en un salón de banquetes. Yo también tuve el honor de que Marbas me sirviera directamente una copa de hidromiel. Las personas con poder eran raras. Las personas con poder y sentido común eran aún más raras, hasta el punto de que deberían ser anunciadas como una especie casi extinta y calificadas como EX en las listas. Yo, con el deseo de preservar las especies raras de la naturaleza, acepté la copa cortésmente. Durante el resto del día, no hubo ocasión en la que Paimon volviera a mostrar el rostro. \------------------------------------------------------------------- El Señor Demonio más débil, Rango 71.º, Dantalian. Calendario del Imperio: Año 1505, Mes 8, Día 21. Niflheim, Palacio del Gobernador. \------------------------------------------------------------------- El banquete no terminó ni siquiera pasada la medianoche. Nunca me habría imaginado que los Señores Demonio fueran tan bebedores. Barbatos era especialmente asombrosa: agarraba una jarra entera de alcohol y se la empinaba de un solo trago. La gente vitoreaba y aplaudía. Era una locura. Además, Barbatos parecía haberme tomado cariño, porque no dejaba de obligarme a beber. Si intentaba negarme lo más mínimo, ella decía: «¿Aaang? ¿Estás intentando resistirte a beber el alcohol que yo te estoy otorgando?», y se acaloraba. ¿Acaso no era una persona bárbara? Incapaz de socializar con ella por más tiempo, me retiré en secreto hacia el pasillo. A decir verdad, quería escapar por la puerta principal, pero existía la posibilidad de que Barbatos me atrapara. Su apariencia externa era la de una niña pequeña, pero ¿a dónde iba a parar esa tremenda cantidad de alcohol que consumía? No podía entenderlo. En mi opinión, creía que un científico necesitaba examinar su estómago lo antes posible. Estaba seguro de que había un agujero negro en miniatura allí dentro…… El problema era que la ciencia en este mundo no estaba avanzada. Como resultado, era imposible averiguarlo. Era un misterio irresoluble…… Mi mente se sentía en blanco. Debía de haberme emborrachado. Caminaba por un pasillo vacío y, aun así, todo frente a mí parecía palpitar. Maldita sea. Todo era porque esa niña, nacida en las llanuras de Siberia, dijo: «Te mostraré mi tesoro escondido», y me obligó a beber un brebaje de seis alcoholes diferentes. ¿A qué se refería con «Piensa en esto como un honor. No cualquiera puede probar esto»? Ve a beber hasta morir…… Pude escuchar pasos silenciosos detrás de mí. Al darme la vuelta, vi que Lapis Lazuli estaba allí de pie. Abrí mis brazos cortésmente. «¡Ooh, Lala! ¡Mi Lala! ¡Tus ojos son como el azur y tu voz es como un himno cantado en armonía!». Ejem. En realidad, había extendido mis brazos de manera un tanto exagerada. ¿Qué? Estoy borracho. Estaba más allá de mi control. «…… Su alteza se ha movido con demasiada imprudencia». «¿Qué? ¿Soy tan genial que te has enamorado de mí?». «Esta servidora dijo que su alteza se ha movido con demasiada imprudencia». «¿Hasta el punto de que quieres besarme? ¡Eso es genial! Si supieras cuánto trabajé para ganarme tu afecto, sentirías tanta pena por mí que me ofrecerías tus labios voluntariamente». «Su alteza». Cerré la boca. La mirada de Lapis Lazuli me atravesó por completo. «Su alteza es temerario, irresponsable e imprudente». «…… ¿Acaso no estás profundamente conmovida por mi victoria?». «No». «Eso es un poco impactante». Fue tan impactante como la vez que recibí una confesión de un chico de mi misma clase durante la escuela primaria. «Paimon no es solo el Señor Demonio de rango 9.º, sino que también es la líder de la facción de la montaña, conocida como la facción más grande de las Fuerzas Aliadas de los Señores Demonio. Ella está al mando de muchos seguidores leales y tiene una relación cercana con personas de poder en el bando humano. En términos más simples, su alteza ha convertido a una de las figuras más importantes del Mundo Demonio en un enemigo». «Espera. Espera un segundo, Lala». Agité mis manos ferozmente. «…… No soy temerario, no soy irresponsable y no soy imprudente. Estas son palabras que escucho por primera vez en mi vida. Eso es increíblemente insultante». «¿Es así? ¿Qué clase de plan es ese por el cual su alteza tuvo que convertir al hombre más rico y al líder de la facción más grande del mundo demoníaco en sus enemigos?». «Eso…… eso es……». No servía de nada. Mi mente todavía estaba intoxicada por el alcohol, así que no podía pensar con claridad. No era un escenario poco sofisticado del que pudiera hablar simplemente estando borracho. Esto era como la maquinaria más elaborada del mundo. «Eso es, es tremendamente……». «¿Tremendamente?». «¡Asombroso…… y aterradoramente genial…… esa clase de plan!». «Su alteza posee una capacidad de persuasión bastante impresionante. Esta servidora quedó tan conmovida que se ha quedado sin palabras». «Mis ojos y oídos podrían estar fallándome al mismo tiempo, pero tu lengua seguro se mueve mucho para haberte quedado sin palabras». «Es un alivio que su alteza tenga suficiente racionalidad para notar eso». «¡Ooh!». Como un actor espantoso, grité hacia el techo. «¡Lo siento, Lala! ¡Es cierto! ¡Me he vuelto completamente loco! ¡Después de ser acusado por Paimon y ver a ese viejo murciélago riéndose de mí desde un lado, todo mi autocontrol terminó explotando! ¡Por eso les di una lección! ¡Ni siquiera puedo empezar a comprender cómo podría arrepentirme de mi tremendo error ante nuestra dama súcubo!». Giré mi cuerpo y me incliné. Era el lugar completamente opuesto a donde estaba Lapis Lazuli. Por supuesto, no había nadie allí. Gracias a la luz de la luna que entraba por la ventana, apenas podía distinguir la forma del suelo. No, dado que podía ver un poco, no es que no hubiera absolutamente nadie. Un gato gris estaba posado en el alféizar de la ventana y se lamiendo su pata. Me incliné más profundamente ante el gato. «¡Me disculpo, Paimon! ¡Me disculpo, seguidores de Paimon y simpatizantes de Ivar Lodbrok! ¡He refutado y aplastado a estas personas a las que todos ustedes tanto aman! Me acusaron de un crimen que no cometí, alzaron su nariz solo porque tenían una autoridad del tamaño de una uña en este vasto universo nuestro, y eran individuos que no sabían respetar a los demás; pero aun así, todos deben haber amado profundamente a estos dos. ¡Ooh, las Diosas descargarán su furia sobre mí! ¡Oh, Erebo; oh, Némesis, las Diosas más aterradoras! Si, tal vez, están todas allá arriba en el cielo…… si no están haciendo nada y me miran desde sus asientos……». Miré hacia arriba como un profeta que recibe mandamientos directamente de Dios. Mi cuerpo se movía con seriedad y mi voz resonaba espléndidamente. Lucía como si estuviera recibiendo el premio al mejor actor protagonista del año. «Puede que sea demasiado educado y desbordante de refinamiento para creer adecuadamente en Diosas, por lo que no puedo decir con certeza que todas ustedes existan allá arriba en el cielo, pero si por alguna casualidad astronómica realmente están ahí…… ¡Diosas! ¡No perdonen a este pedazo de basura llamado Dantalian que ha ridiculizado al líder de la facción más grande y a la persona más rica del mundo demoníaco, y fustíguenme!». «……». «Sin embargo, si tuviera que hablar subjetivamente —aunque creo que esta opinión subjetiva mía es objetivamente la verdad y no tengo dudas al respecto, en cualquier caso, dado que necesito ser un poco modesto frente a las Diosas, hablaré subjetivamente por pura cortesía—: si están de acuerdo con mi opinión personal de que Paimon e Ivar Lodbrok tienen una suerte terrible y ambos son tripas de cerdo podridas que están en el límite de volverse irreconocibles…… ¡entonces, malditas Diosas! ¡No hagan nada, no hagan absolutamente nada, y permítanme vivir mi vida como me plazca! ¡Ya que soy mil veces más competente que unas Diosas que se sientan por ahí a orinar todo el día!». …… Silencio. El gato gris estaba sorprendido y miraba hacia aquí con los ojos muy abiertos. El gato debió haber olvidado que se estaba aseando el pelaje, ya que su pata delantera se había congelado en el aire. No era extraño. Después de todo, tuvo el honor de ser testigo de mi poderosa y grandiosa confesión de fe. Era como si alguien estuviera descansando en la ladera de una montaña y, de repente, Moisés bajara caminando desde la cima. Podía entender los sentimientos de un gato. Así de desbordante era mi comprensión. «Hoo, uhoo……». Estabilicé mi respiración. Ahora la intoxicación se estaba disipando. Me di la vuelta y me enfrenté a Lapis Lazuli. Ella me miraba con su habitual rostro inexpresivo. Levanté mi dedo índice y señalé hacia el techo. «Mira eso. No pasó nada». «……». «Pensando lógicamente, podemos derivar tres conclusiones de esto. Primero, las Diosas han perdonado generosamente mis payasadas temerarias, irresponsables e imprudentes. Oh, Lala, eres de hecho una chica muy distinguida, y hay una posibilidad de que seas más distinguida que yo —por supuesto, ese es un tema de mucho debate—, pero claramente no eres tan distinguida como las Diosas. Por lo tanto, segundo, dado que las Diosas me han perdonado, tú también debes perdonarme. Eso es lo que significa tener una actitud modesta, después de todo. Y finalmente, tercero, las Diosas han admitido que Paimon e Ivar Lodbrok son similares a tripas de cerdo podridas. Por lo tanto, el acto de amenazarlos no es un problema teológica, jurídica ni éticamente. Ahora bien. Si tienes algo que decir contra mi lógica absolutamente perfecta, adelante». Un momento de quietud regresó al pasillo. Nos quedamos mirando fijamente el uno al otro durante un rato. Lapis Lazuli abrió entonces la boca. «¿Ha terminado su alteza de hablar?». «Mhm». «¿Es necesario que esta servidora señale que su alteza ha utilizado la técnica retórica inicial de "usar una premisa falsa"?». «Nop». «¿Hay alguna razón por la que esta servidora deba recordarle a su alteza lo políticamente peligroso que es declarar intensamente el ateísmo militante de uno en un lugar público?». «No hay ninguna». «¿Cómo cree su alteza que debería reaccionar esta servidora ante el señor que es lógica, política y teológicamente culpable?». «No pienso nada al respecto». «Esta servidora así lo había imaginado». «Lala. Realmente soy incapaz de explicarlo adecuadamente porque todavía estoy intoxicado, pero te aseguro que ya he planeado una estratagema perfecta que te dejará sin palabras. Te lo explicaré después de un breve descanso, y entonces incluso tú lo admirarás. Así que, por ahora, regresemos a nuestra habitación, tumbémonos en la cama y discutamos el resto……». «Esta servidora lo sabe». «¿Eh?». «Esta servidora cree que su alteza está ideando un plan minucioso». Parpadeé. «Eso es, eh, ¿cómo lo digo?…… bastante inesperado». «Esta servidora sabe que la verdadera naturaleza de su alteza es como la de un depredador; una araña, para ser exactos. Antes de dar un paso, su alteza mira diez pasos hacia adelante, y si no hay certeza de una caza perfecta, entonces su alteza espera pacientemente. La gente puede pensar que su alteza es un vago bueno para nada cuando ven que su alteza no se mueve y se reirán de ello con burla, pero en verdad, su alteza simplemente está esperando a que su presa quede atrapada en la red por usted». «…… ¿Gracias por el cumplido?». Mi mente se sentía en blanco, así que no estaba muy seguro, pero creo que esta era la primera vez que Lapis Lazuli me elogiaba de esta manera. Sin saber cómo reaccionar en ese momento, fruncí el ceño. «Entonces, ¿por qué me trataste mal?». «Dado que la mentalidad de su alteza es tan retorcida, esta servidora juzgó que su alteza requería una vasalla que estuviera constantemente a su lado y regañara a su alteza». «Lala. Soy un adulto hecho y derecho. No tengo razón alguna para conseguir una nueva figura materna ahora y escuchar sermones……». Fue entonces. Lentamente. Lapis Lazuli agarró casualmente mi corbata. En mi breve momento de confusión, Lapis Lazuli tiró de ella. No sabía exactamente qué tipo de principio físico se escondía tras esta acción, pero el resultado fue simple y obvio. Lapis Lazuli me había robado los labios. ![](/api/get-image/2daabbdf-1d94-4d5a-807e-78fe429a6c64.webp/chapters/false) «……». «……». Pude sentir algo suave en mis labios. Me pregunto si habrían pasado unos diez segundos. Nos separamos de forma pausada. Cuando dos personas se separan, puede resultar antinatural incluso si compartieran cientos de charlas triviales, pero en este momento de silencio, se sintió perfectamente natural distanciarse. Una vez que el beso terminó y recuperamos nuestro espacio, sentí que esa distancia era increíblemente natural. Lapis Lazuli susurró: «Yo tampoco tengo la intención de actuar como la madre de su alteza». «…… Lala», hablé con cuidado. «Admito que durante este tiempo he dicho muchas frases salaces sobre besarnos. Sin embargo, eso era puramente para disfrutar viendo tu reacción de vergüenza y, por lo tanto, no tenía un significado más profundo. Si, por casualidad, sembré un malentendido debido a eso, entonces me disculparé sinceramente aquí y……». «Eso también lo sé, su alteza», me interrumpió Lapis Lazuli. Y, una vez más, tiró de mi corbata hacia abajo. «Por eso, por favor, cállese». Nos sumergimos bajo el oscuro pasillo. Después del segundo beso, no sabríamos decir quién se movió primero, de quién fue la palma que aferró primero el cuerpo del otro ni quién fue el primero en empujar al otro hacia el rincón más oscuro del pasillo. Discutir el orden se había vuelto algo carente de sentido. Lo único que podía recordar vívidamente eran sus ojos azules, que brillaban en silencio. «Miau». Un gato gris maulló. El gato se bañó bajo la luz de la luna y se estiró con cansancio.
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Defensa de la Mazmorra (NL) (Novela) Capítulo 12

Estás leyendo el capítulo 12 de Defensa de la Mazmorra (NL) (Novela), un novela. ¿Sabes cómo acaba este mundo? Conviértete en el héroe y derrota a los 72 Señores Demoníacos. El juego que se jactaba de ser el juego de estrategia más difícil, **『Dungeon Attack』**. Yo solía ser el «héroe» que lo había… Este capítulo tiene publicado el 25 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Osgon. Defensa de la Mazmorra (NL) (Novela) tiene 17 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.