Leer Debuta o muere (Novela) Capítulo 7 online gratis en español
🏴 Grupo: Eila_Juts✍️ Traducción: Eila_Juts
La encargada de la clase avanzada de canto era la jueza, Mewdy.
Me había dado una calificación bastante generosa durante mi primera audición y, en general, también había sido muy positiva con el resto de los concursantes.
Quizá por eso, durante los entrenamientos también solía ser bastante amable.
Eso no significaba, por supuesto, que nunca se enfadara.
“Wongil, así no es... Ah…”
El concursante que llevaba cinco días seguidos equivocándose una y otra vez en la misma parte de la canción bajó la cabeza.
A mí me daba la impresión de que intentaba ocultar su irritación más que sentir vergüenza.
Pero, al final, eso daba igual.
Lo importante era que había cometido tantos errores que incluso una entrenadora tan paciente como Mewdy ya tenía dificultades para ocultar su frustración.
Y yo sabía perfectamente cuál era el origen del problema.
“Moondae, ¿podrías cantar esta parte, por favor?”
“Claro.”
Di un paso al frente cuando me llamó y ella comenzó a tocar la canción en el teclado.
Canté el familiar segmento del preestribillo, perfectamente sincronizado con la música.
"¡Pensando en el futuro, como una estrella fugaz!"
La entrenadora asintió, satisfecha con mi tono limpio y mi ritmo preciso.
Mientras tanto, el concursante al que acababa de reprender movía los pies con evidente nerviosismo.
En efecto, la raíz del problema era que yo había sido capaz de cantar la canción principal a la perfección desde el primer momento.
La diferencia entre alguien que ya conocía la canción y alguien que no, era prácticamente insalvable.
No había forma de evitarlo.
Además, no solo había escuchado la versión de prueba.
También conocía la versión completa que se lanzó más adelante y podía aprovechar lo que recordaba de ella.
Y, para colmo, mi voz encajaba perfectamente con la canción.
La profesora de canto había quedado satisfecha con lo limpias que sonaban mis interpretaciones y, aun ahora, Mewdy me observaba con una sonrisa complacida.
Algunos de los demás concursantes comenzaron a murmurar entre ellos.
“Ese tipo canta demasiado bien.”
“Sí.”
Esta era la clase avanzada, así que el nivel de exigencia era mucho mayor.
Y, como el concursante que mejor estaba rindiendo en ese momento era un chico común, sin entrenamiento previo destacable ni el respaldo de una agencia, era normal que los demás empezaran a sentirse presionados.
Sobre todo porque lo único en lo que realmente destacaba era cantando.
Después de la primera ronda de audiciones, esta temporada solo había dos concursantes con nivel A en canto.
Y ambos tenían nivel C o inferior en baile.
Por eso, por el momento, nadie destacaba realmente, ni siquiera yo.
Y Choi Wongil, que en ese momento estaba siendo reprendido por su flojo desempeño vocal, era precisamente uno de esos dos concursantes con nivel A en canto.
Irónicamente, era el mismo chico que se había acercado a hablar conmigo y había decidido, casi de inmediato, que no valía la pena ser mi amigo.
Y, además, parece que ni siquiera era estudiante de secundaria.
En realidad, acababa de entrar al primer año de preparatoria.
En cualquier caso, estaba justo en esa edad en la que el ego suele estar por las nubes, así que era evidente que todas aquellas críticas constantes lo estaban afectando bastante.
Y, para empeorar las cosas, lo comparaban una y otra vez con el chico al que había descartado desde el primer momento por considerarlo indigno de su tiempo.
“¡Eso es exactamente lo que quería!”
En cuanto terminó el preestribillo, Mewdy golpeó suavemente las teclas del piano con los dedos, completamente satisfecha con mi interpretación.
Choi Wongil no levantó la cabeza ni una sola vez.
“Wongil, ¿ahora entiendes cómo quiero que cantes esta parte?”
Teniendo en cuenta sus estadísticas, me sorprendía lo poco que había mejorado.
Desde que interpreté toda la canción perfectamente el primer día de entrenamiento, había estado buscando cualquier oportunidad para meterse conmigo.
Y, por lo visto, ya estaba al borde del colapso.
Si no recordaba mal, el primer día había sido algo así.
“Vaya. Al menos recibes muchos elogios por cómo cantas. Deberías esforzarte más por subir de nivel en la clase de baile.”
“Cantas como un aficionado. Supongo que por eso tu voz suena más limpia. Le queda perfecto a esta canción.”
No había dejado pasar ninguna oportunidad para lanzarme indirectas disfrazadas de cumplidos.
Además, elegía las palabras con tanto cuidado que, si me enfadaba, el que habría quedado como un idiota habría sido yo.
Y, para colmo, siempre se quitaba el micrófono antes de decirlas.
Pero, al parecer, esas pequeñas indirectas no eran suficientes para aliviar su frustración.
“Qué suerte tienes. Te envidio. Ya sabes que tener suerte es una de las cosas más importantes para triunfar en la industria del entretenimiento. Ojalá esa misma suerte también te ayudara a bailar mejor. Qué lástima. Pero no te rindas.”
“Supongo que los que tienen suerte lo tienen más fácil que los que se esfuerzan de verdad. Todos aquí estamos desesperados por hacerlo bien. Tú llegaste por pura casualidad, pero aun así no dejas de recibir buenos comentarios.”
Había pasado de las indirectas a los insultos descarados.
A esas alturas ya me estaba hostigando abiertamente, y empezar a ignorarlo por completo comenzaba a resultarme un poco incómodo.
Pero tampoco tenía muchas opciones.
No podía fingir que no conocía una canción que ya me sabía.
Y, aunque él no lo supiera, mi vida estaba en juego.
“Tranquilízate. Respira hondo y tómate tu tiempo —lo animó la entrenadora con suavidad.”
“De acuerdo…”
Choi Wongil volvió a cantar con toda su concentración.
Solo para cometer exactamente el mismo error otra vez.
Qué mala suerte.
Como de costumbre, la entrenadora no dejó de elogiarme hasta que terminó la clase de ese día, mientras Choi Wongil y unos cuantos concursantes más me observaban con miradas cargadas de hostilidad.
Hacía tiempo que nadie me dirigía un odio tan evidente.
Era agotador, pero tampoco podía decir que me disgustara.
Si no representara una amenaza para ellos, ni siquiera se molestarían en prestarme atención.
La situación siguió igual en ambas clases mientras yo continuaba acumulando cada vez más logros de práctica.
Y, antes de darme cuenta, llegó el último día de entrenamiento.
Ese día, los concursantes de la clase avanzada de canto pasaron la mañana grabando una canción.
Todos cantaban juntos y a nadie le tocó interpretar una parte en solitario, así que probablemente no era algo demasiado importante.
Yo concentré toda mi atención en lo que ocurriría esa noche, cuando por fin tendría lugar la tan esperada evaluación de nivel.
\*\*\*
Las luces del set se encendieron.
“¿Cómo están todos?”
“¡El entrenamiento fue durísimo!”
“Fue realmente intenso. Estaba tan cansado... que casi me quedo dormido.”
“¿Ah, fue por eso que estuvieron entrenándonos?”
“¡Así es! Espero que hoy podamos ver los resultados de todo ese esfuerzo.”
Los jueces tomaron asiento mientras intercambiaban una conversación informal para las cámaras.
En realidad, ya se habían reunido esa misma mañana en el vestíbulo, pero era evidente que esta charla estaba pensada para usarse como la escena de apertura de un nuevo episodio.
El set donde habían entrado y tomado asiento estaba preparado para entrevistar a los concursantes.
Además, era el mismo que habían utilizado dos temporadas atrás, y tenía preparados varios efectos especiales que se activarían en momentos concretos.
A los jueces les habían indicado que reaccionaran con exagerada sorpresa, así que fingían estar viendo el escenario por primera vez.
“Este lugar... da la impresión de que aquí va a celebrarse una entrevista muy importante.”
“¿Y no es exactamente eso lo que va a pasar? ¡Esta es la entrevista de evaluación!”
“Ah, ¿entonces hoy entrevistaremos a los futuros reclutas de Idol Incorporated?”
En cuanto los jueces terminaron de hablar, el escritorio que tenían delante se iluminó.
“¡Guau!”
Un elegante letrero decoraba el frente del escritorio.
En letras cursivas podía leerse:
"Haz brillar a tu estrella"
Al ver el eslogan de esta temporada, los jueces comenzaron a aplaudir, tal como habían hecho sus predecesores en las temporadas anteriores.
Sin embargo, esta vez había una sorpresa preparada.
La pared comenzó a moverse.
“¡Guau!”
“¡¿Qué pasa...?!”
Los jueces eran profesionales del entretenimiento de pies a cabeza, así que reaccionaron de inmediato con grandes exclamaciones mientras una de las paredes descendía hacia el suelo, dejando al descubierto el amplio espacio que formaba el resto del set.
La voz del presentador resonó detrás de ellos, mientras seguían mirando a su alrededor con expresiones de asombro exageradamente fingidas.
“¡Bienvenidos al renovado Idol Incorporated: Relisted! ¡El primer desafío al que se enfrentarán nuestros concursantes será... una evaluación pública!”
“¡Guau!”
Detrás de los jueces había unas gradas destinadas al público presente en el estudio.
Los asientos situados frente a esas gradas estaban ocupados por los concursantes.
Mientras el presentador continuaba explicando la dinámica, los aspirantes a idol descubrieron, horrorizados, que aquella distribución de los asientos no era algo temporal.
“¡Los setenta y siete concursantes han preparado la misma canción! ¡Y en la evaluación de hoy la interpretarán frente a los demás participantes!”
Durante la primera ronda de audiciones los concursantes, también habían visto las actuaciones de los demás.
Sin embargo, al parecer nadie imaginó que en la segunda ronda tendrían que presentarse precisamente ante sus propios competidores, las mismas personas que habían practicado exactamente la misma canción durante el mismo período de tiempo.
Las expresiones tensas e incómodas en sus rostros lo decían todo.
En temporadas anteriores, estas evaluaciones se realizaban de forma privada, en un estudio mucho más pequeño.
“¡Los concursantes realizarán su evaluación siguiendo el orden del ranking... pero empezando desde el último lugar!”
“¡...!”
“¡Chu Sunggu, puesto setenta y siete! ¡Adelante, por favor!”
El concursante al que llamaron avanzó tambaleándose hacia el escenario, con el aire de alguien que ya había aceptado su derrota.
A su paso recibió numerosas miradas de lástima, acompañadas de discretos murmullos.
Pero Park Moondae permaneció en silencio.
Al igual que durante la primera audición de Seon Ahyeon, sabía perfectamente que la compasión podía parecer arrogancia dependiendo de cómo editaran las imágenes.
Había desarrollado ese instinto durante los años que pasó en comunidades de fans en internet, donde incluso aprendió a calcular cuál era el mejor precio para vender sus fancams.
“Está bien. Se nota que te esforzaste mucho.”
“Gracias…”
Como era de esperarse, el concursante que ocupaba el puesto setenta y siete ni siquiera logró cantar la mayor parte de la primera estrofa y fracasó por completo en la evaluación.
La misma atmósfera fría y tensa continuó durante la actuación del siguiente participante y del que vino después.
Ambos destrozaron la canción.
Después de que cinco o seis presentaciones más terminaran de la misma manera, incluso los jueces empezaban a sentirse incómodos.
Hacer que los concursantes con peor desempeño actuaran primero era cruel.
Pero el equipo de producción no tenía nada que perder.
Si de todos modos nunca iban a convertirse en idols, al menos querían sacar algo de entretenimiento de ellos y amortizar el dinero que estaban invirtiendo.
Una vez hubieran cumplido ese propósito, simplemente los descartarían.
Al mismo tiempo, cualquiera que lograra mantenerse firme pese a semejante presión destacaría automáticamente entre los demás.
Lo mismo ocurriría con quienes mostraran una mejora notable en tan poco tiempo.
El equipo de producción probablemente había decidido que cualquier concursante que no fuera particularmente talentoso estaba allí porque era extremadamente atractivo o ya era famoso de alguna forma.
No los habían elegido por sus habilidades, lo que significaba que salir a actuar primero no hacía gran diferencia en su caso.
Curiosamente, había un concursante que reunía ambas características.
“El concursante Lee Sejin, vemos que ha puesto mucho empeño.”
“¡Buen trabajo!”
“G-gracias” respondió Lee Sejin, el antiguo actor infantil.
Aunque estaba sin aliento y completamente rojo por el esfuerzo, había logrado terminar la canción hasta el final.
Su actuación había sido floja y no podía considerarse especialmente buena, pero en comparación con los concursantes anteriores, que habían sido un desastre total, parecía sorprendentemente competente.
Park Moondae se preguntó por un momento si ese Lee Sejin era el que terminaría debutando.
Era difícil saberlo, así que descartó la idea por ahora, decidiendo vigilarlo.
Tengo que evitar involucrarme los Lee Sejin, porque uno de ellos es el que en el futuro acaba metido en drogas.
Y entonces llegaron las actuaciones aburridas de los concursantes de rango medio.
Iban mejorando de forma constante, e incluso hubo algunas actuaciones destacables.
Sin embargo, era imposible esperar que escuchar la misma canción una y otra vez no se volviera tedioso rápidamente.
Después del caos absoluto de los concursantes de menor rango, la mayoría de los chicos actuaban lo suficientemente bien como para que los jueces empezaran a aburrirse con rapidez.
“Hmm…”
“No está mal.”
Su falta de interés había alcanzado un punto máximo cuando llegó el turno de Park Moondae.
Seon Ahyeon levantó el puño hacia él para chocar los nudillos en señal de ánimo, con el rostro pálido y completamente inexpresivo.
Hacía apenas unos momentos había actuado frente a los jueces y lo había hecho de forma aceptable.
“B-buena suerte.”
Moondae se detuvo, confundido.
“Ah... bien.”
¿Por qué se está mostrando tan amable de repente?
Aun desconcertado, devolvió el gesto.
Su necesidad de parecer cordial terminó ganando.
Arrastrando los pies hacia el escenario, sintió una emoción creciente, una sensación extraña y desconocida.
“¡El concursante Park Moondae, en el puesto veintidós!”
“Sí.”
Los jueces mostraban expresiones cansadas.
Canta bien, pero su baile es terrible.
El coreógrafo, que no esperaba nada de la actuación de Park Moondae después de los desastrosos ensayos de los últimos días, pensó con molestia: Ya me estoy cansando de esto.
“Que comience la evaluación” anunció el presentador.
El ya tedioso intro de la canción volvió a sonar, y Park Moondae inició el primer movimiento, que requería recoger ambos brazos mientras giraba.
Fue el coreógrafo quien notó primero que algo extraño estaba ocurriendo.
Sus movimientos son diferentes.
En la última clase, apenas dos días atrás, el baile de Park Moondae seguía siendo torpe y descoordinado.
Bailar requería un control motor fino, un sentido preciso de cuándo tensar y cuándo relajar el cuerpo.
Eso era lo que diferenciaba a los verdaderos bailarines de los aficionados.
Y Park Moondae definitivamente pertenecía a estos últimos.
O al menos, eso era lo que el coreógrafo había pensado.
¿Por qué de repente es tan bueno?

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Debuta o muere (Novela)
Capítulo 8
Debuta o muere (Novela) Capítulo 7
Estás leyendo el capítulo 7 de Debuta o muere (Novela), un novela. Un estudiante universitario que llevaba cuatro años preparándose para los exámenes de la administración pública despierta de repente en el cuerpo de Park Moondae, un joven desconocido. Para su sorpresa, frente a él… Este capítulo tiene publicado el 1 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Eila_Juts. Debuta o muere (Novela) tiene 63 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.