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Leer Debuta o muere (Novela) Capítulo 6 online gratis en español

🏴 Grupo: Eila_Juts✍️ Traducción: Eila_Juts
Estaba agotado y sentía los ojos secos. Esos descarados productores nos habían retenido en el set hasta que los setenta y siete concursantes terminaron de actuar. Incluso durante los descansos entre audiciones, lo máximo que nos permitían era ir al baño en grupos. Probablemente fuera porque era difícil controlar a varias decenas de adolescentes llenos de energía, pero mi paciencia ya estaba llegando al límite. Con solo echar un vistazo a sus ventanas de estado ya sabía todo lo que necesitaba sobre mi competencia, y todas las actuaciones que había visto hasta ese momento me habían parecido bastante mediocres. Cuando trabajaba grabando fancams, había visto actuar en el escenario a un sinfín de ídolos profesionales; era normal que las presentaciones de unos simples aprendices no me impresionaran. Aun así, hubo un par de ocasiones en las que sí me sorprendieron. Levanté la vista hacia las dos personas que estaban sentadas en el sofá de aspecto lujoso. Eran los concursantes que ocupaban el primer y segundo puesto del ranking. Ambos pertenecían a una agencia muy conocida, tenían un talento indiscutible y sus estadísticas lo reflejaban a la perfección. Sabía que los dos habían debutado con éxito en mi vida anterior, y que uno de ellos incluso había terminado en primer lugar. Probablemente aumentaría mis posibilidades de debutar si me ganaba su favor, pero la sola idea de participar en esas empalagosas muestras de compañerismo propias de adolescentes diez años menores que yo me ponía la piel de gallina. Dejaré eso para más adelante, cuando empiecen las batallas por equipos. Por suerte, parecía que la grabación ya estaba llegando a su fin. “¡El concursante Ryu Chungwoo ocupa… el noveno lugar!” Así que logró colarse entre los primeros. El último concursante había conseguido entrar en los puestos altos, que ya estaban bastante disputados. Eso me hace bajar al… puesto veintidós. Nada mal. Nada mal en absoluto. De hecho, estadísticamente hablando, había terminado por encima de al menos siete concursantes que tenían mejores estadísticas que yo. Tendría que seguir rindiendo de forma constante si quería que nadie se diera cuenta de que me habían sobrevalorado. “Muchas gracias.” Chungwoo sonrió con su característica expresión amable. El exmiembro de la selección nacional de tiro con arco bajó del escenario con una amplia sonrisa. Había oído que había ganado una medalla de oro representando a su país en los Juegos Olímpicos, pero eso era todo lo que sabía de él. Era uno de los concursantes que habían debutado en el grupo ganador. Además, al haber conseguido una medalla de oro olímpica, estaba exento del servicio militar obligatorio, algo que sin duda lo convertía en un candidato mucho más atractivo para las agencias. Un momento… ¿Voy a tener que hacer el servicio militar otra vez? Con mi cuerpo anterior me habían asignado el \*grado IV en el examen físico, así que cumplí el servicio en la alcaldía como personal de servicio alternativo. \*_Nota: En Corea del Sur, quienes obtienen un Grado IV en el examen físico del servicio militar no sirven como soldados activos. En su lugar, cumplen un servicio alternativo trabajando en instituciones públicas, como alcaldías, hospitales o escuelas._ La idea daba miedo y ni siquiera se me había pasado por la cabeza hasta ese momento, pero la grabación terminó antes de que el pánico pudiera apoderarse de mí. “¡Y… corte! ¡Buen trabajo a todos! ¡Concursantes, por favor, síganme!” “¡Sí!” Desde distintos rincones del estudio se escucharon aplausos dispersos y varias respuestas. Mientras seguía al personal con la cabeza todavía dándome vueltas, pensé que tendría que comprobar si Park Moondae ya había pasado el examen físico. “¡Antes de subir, recojan su tarjeta con la clasificación!” Los dormitorios estaban a solo diez minutos a pie del estudio. Los habían construido recientemente en el terreno montañoso situado detrás de la cadena de televisión, después del enorme éxito de la primera temporada. Aun así, el equipo de producción insistía en llevarnos en vehículos. La razón era muy simple, querían grabar más material. Eso quedó todavía más claro cuando empezaron a asignarnos los vehículos según nuestra posición en el ranking. “¡Concursantes del puesto 10 en adelante! ¡Por aquí, por favor!” “¡Guau! ¿Eso es una limusina?” “¡Dios mío, esto es increíble!” “¡No puede ser!” Los diez primeros concursantes posaron frente a las cámaras levantando el pulgar mientras subían a la limusina, con los participantes peor clasificados visibles al fondo. En cambio, los que habían quedado entre los puestos cincuenta y uno y setenta y siete tenían que ir caminando. Aunque intentaban tomárselo con humor, e incluso algunos hacían bromas, era evidente que varios estaban conteniendo las lágrimas. Las cámaras no dejaron de enfocarlos ni un instante. Parecía que los camarógrafos tenían un instinto casi sobrenatural para detectar la desgracia que podía hacer el programa más interesante. Si era sincero, me parecía bastante desagradable. “Oye, pues esto no está nada mal.” Un autobús de lujo esperaba a los concursantes que habían quedado entre los puestos once y veinticinco. Lee Sejin sonrió mientras subía primero. Como quería evitar tener que sentarme a su lado, esperé un poco antes de subir yo también. Alguien subió justo detrás de mí y, con cierta timidez, se sentó en el asiento de al lado. Giré la cabeza y me encontré con Seon Ahyeon. ¿Por qué se sentó a mi lado? Aunque, en realidad, tampoco me importaba. No intentó entablar conversación, y agradecí ese momento de tranquilidad. \*\*\* Llegamos a los dormitorios enseguida. Al igual que en la temporada anterior, nos asignaron distintos pisos según nuestra posición en el ranking. Ese sistema de jerarquías improvisado seguiría vigente hasta que comenzaran las misiones por equipos. Los concursantes que habían quedado entre los puestos once y veinticinco fueron asignados a habitaciones grandes, con capacidad para cinco personas cada una. Nos repartieron siguiendo el orden de la clasificación, así que terminé en una habitación distinta a la de Lee Sejin, que había quedado en el puesto veinte. Una suerte para mí. “¡Maldita sea, esto está genial! ¡Yo me quedo con esta cama!” En cuanto entramos en la habitación, que tenía dos literas y una cama individual, uno de los chicos se lanzó de inmediato sobre la cama individual mientras gritaba con un entusiasmo claramente forzado. Parecía querer dar una imagen alegre y extrovertida para las cámaras. Yo elegí una de las camas inferiores de la litera. Entonces Seon Ahyeon se apresuró a dejar su equipaje en la cama de arriba, justo sobre la mía. Cuando lo miré, mantuvo la vista fija en el suelo, evitando cruzar la mirada conmigo. Siento que de repente me salió una segunda sombra… Seguía caminando pegado a mí incluso después de que nos entregaran los conjuntos deportivos para cambiarnos y nos indicaran que nos reuniéramos. Fue entonces cuando caí en la cuenta de que probablemente se sentía incómodo rodeado de esos aspirantes a celebridad tan mandones y prefería quedarse cerca de alguien más tranquilo y corriente, como yo. Lo dejé hacer, ya que no veía ningún problema en que me siguiera por el momento. Eso sí, decidí mantener cierta distancia y asegurarme de que no termináramos en el mismo equipo. Si alguien se la tomaba con él, su personalidad tan tímida podía acabar metiéndome en problemas. “¡A partir de ahora comienza su entrenamiento de verdad! ¡Bienvenidos a las clases personalizadas!” anunció el presentador con dramatismo, mientras explicaba un sistema que seguramente todos ya conocían. “Según la evaluación de los jueces, cada uno recibió una calificación en canto y otra en baile, ¿correcto?” “¡Sí!” “Cada asignatura se divide en nivel básico, intermedio y avanzado. Según su nivel, recibirán un entrenamiento adaptado especialmente para ayudarlos a mejorar sus habilidades.” Era el mismo sistema que utilizaban prácticamente todos los programas de supervivencia para aspirantes a ídolos. El verdadero problema venía después. “¡Además, podrán cambiar de nivel en cualquier momento y sin previo aviso!” continuó el presentador. “¡Todo dependerá del esfuerzo y la dedicación que demuestren!” Por ejemplo, si alguien del nivel intermedio de canto progresaba a pasos agigantados y absorbía todo lo que aprendía, en la siguiente sesión sería trasladado al nivel avanzado. Naturalmente, eso también significaba que, si alguien rendía por debajo de lo esperado, podía ser enviado a un nivel inferior. Ese sistema se mantendría durante diez días y, al final, interpretaríamos la canción principal de manera individual para decidir la clasificación definitiva. En otras palabras, los productores pensaban exprimir a estos chicos hasta el límite para asegurarse de que el programa fuera un éxito. “¡Y estas insignias son para… Park Moondae!” “Gracias.” Tal como esperaba, recibí una insignia de nivel avanzado en canto y otra de nivel básico en baile. Se veía un poco ridículo llevar en el pecho una brillante insignia dorada de canto junto a otra de bronce, mucho más apagada, de baile. Eran tan exageradas que rozaban lo ordinario. Además, hubo concursantes que no recibieron ninguna insignia. En internet, a esos desafortunados los llamaban amablemente el nivel basura. “Los concursantes que no recibieron ninguna insignia... aún no tienen un nivel asignado” explicó el presentador. “Asistirán a las clases de nivel básico, pero además deberán recibir clases especiales por la noche, fuera del horario normal de entrenamiento.” Si uno realmente estaba decidido a destacar, encontrarse en esa situación significaba disponer de más tiempo frente a las cámaras y tener la oportunidad de protagonizar una historia de superación mucho más llamativa. Claro que era fácil pensarlo desde fuera. No debía sentirse igual estando en su lugar. Un buen ejemplo era el antiguo actor infantil que estaba a cierta distancia de mí, con las manos temblando. Había oído que, diez años atrás, había participado en una película de suspenso que fue un éxito rotundo y superó los diez millones de espectadores. Durante las audiciones explicó que una serie de circunstancias desafortunadas había obligado a interrumpir su carrera como actor. No había recibido ninguna calificación en baile y, en canto, apenas alcanzaba el nivel básico. En su ventana de estado, esas mismas habilidades aparecían con una calificación F y D, respectivamente. Lo más probable era que quisiera volver a abrirse camino como actor, más que convertirse realmente en un ídolo. Lo que sí me sorprendió fue que también se llamara Lee Sejin. No sabía que en el programa habían participado dos personas con el mismo nombre, aunque era evidente que el Lee Sejin que había logrado debutar era el otro. No creía que este Lee Sejin fuera el que terminaría triunfando, y la razón era sencilla. Sin duda lo estaban conservando como carne de cañón: alguien a quien usar para generar drama en los primeros episodios y descartar después. Su descontento era evidente; ni siquiera conseguía disimular lo que sentía. Al director le iba a encantar eso. Cuando terminaron de repartir todas las insignias, una pantalla gigantesca se iluminó. “¡Ha llegado el momento de revelar la canción que practicarán! Durante los próximos diez días deberán esforzarse al máximo para dominarla y luego interpretarla frente a los accionistas de ‘Idol Incorporated’.” Esa era la canción que, dentro de poco, sonaría por todo el país hasta que la gente terminara completamente harta de escucharla. Yo había evitado casi todos los medios mientras me preparaba para el examen de funcionario público, pero aún así conocía la canción de memoria, incluso la coreografía del estribillo. No era tan sencilla como ‘POP☆CON’, aunque seguía siendo lo bastante fácil como para aprenderla rápidamente. “¡La canción de esta temporada se titula ‘Shining Star’!” De pronto, un ritmo pegadizo comenzó a retumbar por los altavoces, acompañado de una letra emotiva... aunque bastante cursi. Estoy de pie sobre el escenario Y aunque todavía no lo sepas La LUZ ESTELAR que late dentro de mí Está a punto de volar hacia ti como un turbojet Un bailarín apareció en el escenario para mostrar la coreografía. Por toda la sala se escucharon gemidos y quejidos, y yo también comprendí enseguida cuál era el problema. La coreografía del estribillo, relativamente sencilla, era solo una trampa. La habían hecho fácil a propósito para que el público pudiera imitarla, pero la introducción de la canción estaba repleta de movimientos enredados y difíciles de seguir. Para cuando terminó la primera estrofa, ya había olvidado casi todo lo que acababa de ver. Entonces comenzó el estribillo. ¡Hoy, quien brillará sobre el escenario seré yo! ¡Sí, seré tu estrella resplandeciente! ¡Despierto irradiando un brillo deslumbrante! ¡No apartes la vista mientras hago que todos se rindan ante mí! Incluso el estribillo, que parecía sencillo, iba acompañado de un complicado juego de pies con el que seguramente todos acabarían tropezando. Yo ya sabía lo que tenía que hacer. “Ventana de estado.” Simplemente... tendré que renunciar a dormir. “Activa ‘Dormir es para los muertos’.” \*\*\* Las calorías. Debería haber tenido en cuenta las calorías. Es decir, debí haber sabido desde el principio que practicar toda la noche sin dormir iba a hacer que consumiera muchísimas más calorías de lo normal. Después de mi primera noche en vela, ya podía notar que el hambre me estaba poniendo de muy mal humor. “¿Q-q-quieres comerte esto?” Seon Ahyeon me tendió una barra de chocolate y, por puro agradecimiento, terminé accediendo a hablar un poco con él. Al final decidimos dejar de tratarnos con formalidad, ya que tenía la misma edad que ‘Park Moondae’. Hablar de manera informal con un chico como él era un recordatorio bastante contundente de lo joven que era ahora. A partir del segundo día, me aseguré de comer las tres comidas y de beber tanta agua como pudiera. ‘La comida... estaba bien.’ Pero lo que más me gustaba era que podíamos repetir todas las veces que quisiéramos. Cuando pasaron nueve días, ya me sabía la coreografía completa, de principio a fin. Poder practicar durante toda la noche sin sufrir ninguna consecuencia física resultó ser muchísimo más útil de lo que esperaba. Además, había subido varios niveles. \[Nombre: Park Moondae (Ryu Gunwoo)\] Nivel: 7 Título: Ninguno Canto: A- Baile: D Atractivo físico: C+ Carisma: C Rasgos: \[Potencial infinito, Dormir es para los muertos (D)\] Anomalía de estado: Debuta o Muere Puntos disponibles: 3 Por suerte, el sistema seguía otorgándome recompensas aproximadamente cada cien repeticiones. Al menos, así fue hasta que llegué a las quinientas. Aun así, decidí no repartir todavía los puntos. Si los gastaba ahora, el efecto sería demasiado pequeño. Ya van cinco. Cinco personas ya habían ascendido de la clase básica de baile a la intermedia. Era poco probable que alguien mejorara de forma espectacular en apenas unos días de entrenamiento, así que lo más lógico era pensar que simplemente habían sido evaluados por debajo de su nivel real durante la primera prueba y ahora solo estaban recuperando el lugar que les correspondía. Si yo ascendía junto con ellos, no llamaría la atención y además, no sería la forma adecuada de sacar provecho al cambio de nivel. Tenía que asegurarme de que todos notaran claramente mi mejora. Cuanto más dramático fuera el cambio, mejor. Por suerte, ya había suficiente material grabado que podía servir para eso. Después de todo, el coreógrafo no había dejado de regañarme por mi pésimo nivel de baile. “¡Otra vez!” “¡Los pies! ¡Dobla el pie izquierdo!” “¡¿Quién te dijo que movieras el brazo?! ¡Levántalo recto!” El coreógrafo había estallado en una furia ensordecedora desde el primer día de clases y nos había dado una auténtica paliza verbal a todos. Como resultado, las prácticas de baile se fueron volviendo cada vez más deprimentes conforme avanzaban las horas. Y, cuando la clase estaba a punto de terminar, el coreógrafo me señaló directamente a mí. “Moondae.” “¿Sí?” “Si sigues así, vas a reprobar la próxima evaluación.” No era, ni de lejos, el peor de la clase. Después de todo, estaba en el nivel básico, así que, en cuanto a habilidad, probablemente me encontraba en un punto intermedio. Bailaba tan bien como podía esperarse de alguien que estaba en buena forma física y se esforzaba al máximo. Sin embargo, entre todos los alumnos del nivel básico, yo había obtenido una clasificación inicial alta. Y, por eso mismo, las expectativas sobre mi rendimiento también eran mayores. Tal como esperaba, el coreógrafo soltó una frase casi idéntica a la que había dicho en la temporada anterior. “¿Sabes qué estoy pensando? Que quizá te di una clasificación demasiado alta. Viéndote ahora, da la impresión de que nunca debiste quedar tan arriba.” Tenía razón. Y seguramente él también sabía que la tenía. Simplemente me estaba presionando ante las cámaras. “Estoy seguro de que puedes hacerlo mejor. Así que ponte las pilas.” “Lo haré.” A menos que una persona naciera con un talento excepcional, no era razonable esperar una mejora enorme después de apenas unos días de entrenamiento. En mi caso, sin embargo, sí era posible. Así que me limité a asentir con una expresión decidida. En realidad, sus críticas y consejos vacíos me daban exactamente igual. Pero esta vez me venían de maravilla. Después de todo, el público asumiría de forma natural que aquellas palabras me habían afectado. Tenía que exprimir aquella situación al máximo para crear un buen drama. Así que solo me quedaba esperar. “¡Muchas gracias por la clase!” Los concursantes hablaron casi al unísono, jadeando y empapados en sudor. “No hay de qué. Y no se rindan.” El coreógrafo respondió con un gesto despreocupado. Luego echó un vistazo a los camarógrafos y, cuando confirmó que las cámaras ya se habían apagado, salió de la sala mientras jugueteaba con su teléfono. La clase de baile de la mañana había terminado. Después del almuerzo comenzarían las clases de canto. Nos sirvieron \*bulgogi y sopa de algas, y comí hasta que no me cupo un bocado más. \*Nota: Bulgogi (불고기): carne de res marinada a la parrilla. Tras darme una ducha rápida, me dirigí al aula del nivel avanzado de canto. Había una cosa que tenía que reconocer... “¿Por qué no nos haces una demostración, Moondae?” me pidió la profesora de canto. No había dedicado absolutamente nada de tiempo a practicar canto.
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Estás leyendo el capítulo 6 de Debuta o muere (Novela), un novela. Un estudiante universitario que llevaba cuatro años preparándose para los exámenes de la administración pública despierta de repente en el cuerpo de Park Moondae, un joven desconocido. Para su sorpresa, frente a él… Este capítulo tiene publicado el 1 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Eila_Juts. Debuta o muere (Novela) tiene 63 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.