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Leer Continente Douluo (Novela) Capítulo 40 online gratis en español

🏴 Grupo: Long Manyue & Lezz✍️ Traducción: Long Manyue & Lezz
La serpiente Datura atravesó rápidamente la nube de gas amarillo, pero el efecto hipnótico no surtió efecto. Como una de las criaturas más destacadas entre los seres venenosos, su resistencia a las toxinas era muy superior a la de las bestias espirituales comunes. El gas solo consiguió reducir ligeramente su velocidad. Luo San Pao ya había utilizado sus ‘tres ataques’, y su cuerpo se había encogido visiblemente. Aunque ahora le dieran más rábanos blancos para reponer sus energías, ya era demasiado tarde. Los dos anillos del alma regresaron al cuerpo de Da Shi. La luz de su poder espiritual brilló tenuemente por todo su cuerpo mientras llevaba su velocidad al límite. Sujetando a Tang San con una mano, avanzó a toda velocidad, dando grandes saltos como una estrella fugaz, con la esperanza de escapar de la persecución de la serpiente Datura. Da Shi conocía muy bien los hábitos de la Serpiente Datura. A pesar de su ferocidad, tenía un defecto: carecía de paciencia. Si no lograba atrapar a su presa tras cierto tiempo de persecución, solía rendirse con facilidad. Sin embargo, la Serpiente Datura con la que se habían encontrado ese día era extraordinariamente obstinada. Quizá porque los pedos de Luo San Pao y el polvo de rejalgar la habían enfurecido, continuaba persiguiendo a Da Shi y a Tang San con una tenacidad inquebrantable y a una velocidad asombrosa. La distancia entre ellos se reducía cada vez más. “¡San Pao, deténla un momento!”. Siguiendo la orden de Da Shi, el regordete Luo San Pao dio una voltereta y cargó directamente contra la serpiente Datura, intentando bloquear su avance con su propio cuerpo. Pero aquella serpiente no solo era extremadamente rápida, sino también excepcionalmente ágil. Con un ligero movimiento esquivó la embestida de Luo San Pao y, al mismo tiempo, le dio un mordisco. “¡LUO, LUO!”. Luo San Pao lanzó un grito desgarrador mientras caía hacia el suelo. Da Shi agitó ambas manos y el cuerpo de Luo San Pao se transformó instantáneamente en un rayo de luz púrpura que volvió a fundirse con él. En ese momento, el corazón de Da Shi estaba sumido en la desesperación. Los recuerdos de toda su vida desfilaban sin cesar por su mente. Quería preguntarle al cielo por qué toda su existencia había estado marcada por una desgracia tras otra. ¿Por qué? ¿Por qué tenía que ser así? Incluso había arrastrado a Tang San, un niño inocente, a aquella situación. Justo cuando Da Shi estaba al borde de la exasperación y casi podía sentir el aliento helado de los colmillos venenosos de la serpiente, notó de repente que Tang San, a quien llevaba de la mano, se movía. Al girar la cabeza, vio que Tang San pasaba la mano izquierda por el Veinticuatro Puentes bajo la Luna Brillante que llevaba en la cintura y, sin siquiera darse la vuelta, lanzó algo hacia atrás. Un grueso rábano blanco salió disparado a toda velocidad. Con un ¡PAF!, impactó de lleno contra el cuerpo de la Serpiente Datura, obligándola a detenerse bruscamente por un instante. La bestia espiritual, que ya estaba prácticamente encima de ellos y a punto de atacar, volvió a quedar varios metros atrás. En la Secta Tang, localizar la posición de un objetivo solo por el sonido era una habilidad básica. Naturalmente, Tang San la dominaba. Pero la escena que siguió dejó a Da Shi completamente conmocionado. Tang San no dejaba de pasar la mano izquierda por la cintura para lanzar un rábano tras otro. Aunque la fuerza de los impactos no bastaba para herir a la Serpiente Datura, siempre conseguía golpearla justo cuando estaba a punto de alcanzarlos, obligándola a detenerse momentáneamente. ¡Qué técnica tan precisa! Da Shi se dio cuenta de que, cada vez que Tang San lanzaba un rábano, doblaba el pulgar hacia dentro, mantenía la palma hacia abajo y extendía juntos los otros cuatro dedos. Era un movimiento simple, limpio y extraordinariamente eficaz. Aunque el rostro de Tang San también mostraba cierta inquietud, no parecía sentir verdadero miedo. Si aquello hubiera ocurrido en su vida anterior, cualquier experto del mundo marcial habría reconocido inmediatamente aquella técnica. Era la Flecha de Lanzamiento, una de las técnicas básicas para lanzar armas ocultas de la Secta Tang. Aprovechaba la fuerza centrífuga generada por el movimiento del brazo para disparar el arma oculta. No era una técnica especialmente sofisticada, pero en una situación como aquella resultaba extremadamente efectiva. Aunque veinte jin de rábanos blancos representaban una cantidad considerable, Tang San los lanzaba con tanta rapidez mediante la técnica de la Flecha de Lanzamiento que, en poco tiempo, las reservas almacenadas en el Veinticuatro Puentes bajo la Luna Brillante quedaron completamente agotadas. En ese momento habían llegado a un punto crítico, donde la vida y la muerte pendían de un hilo. Tang San sabía muy bien cuáles serían las consecuencias de ser alcanzado por una bestia espiritual de semejante tamaño, con una fuerza, velocidad y veneno tan temibles. Ya no era momento de seguir ocultando sus verdaderas habilidades. Soltó de repente la mano de Da Shi y giró el cuerpo en el aire. Al alzar la mano izquierda, un destello negro salió disparado silenciosamente como un relámpago. La Hoja Oculta que tanto esfuerzo le había costado fabricar hacía por fin su primera aparición en combate. En ese instante, los ojos de Tang San se habían vuelto completamente violetas. Gracias al efecto de los Ojos de Demonio Púrpura, podía percibir con absoluta claridad cada uno de los movimientos de la Serpiente Datura. La reacción de la serpiente Datura fue incluso más rápida de lo que Tang San había imaginado. La flecha iba dirigida a su ojo izquierdo, pero, mientras se abalanzaba por el aire, la serpiente retorció el cuerpo con increíble rapidez y bajó la cabeza evitando el impacto en el punto vital. Aun así, la velocidad de la flecha era tan grande que terminó golpeando su cuerpo. Un sonido metálico resonó, la flecha chocó contra las duras escamas de la Serpiente Datura, levantando una lluvia de chispas\[1\]. El intenso dolor hizo que la Serpiente Datura volviera a emitir aquel agudo y extraño chillido. Tang San no pudo evitar lamentar su mala suerte. La Hoja Oculta, impulsada por un mecanismo de disparo, poseía velocidad y potencia más que suficientes. Sin embargo, le faltaba sutileza: ya que solo podía atacar en línea recta, lo cual, era una limitación propia de las armas ocultas accionadas por mecanismos. Aun así, la resistencia defensiva de la Serpiente Datura también lo sorprendió profundamente. Después de todo, las tres flechas de su Hoja Oculta habían sido forjadas con hierro madre, y el mecanismo de disparo era extraordinariamente potente. Sin embargo, ni siquiera así habían logrado herir de verdad a aquella bestia espiritual. La Serpiente Datura terminó de enfurecerse por completo. Todas las escamas de su cuerpo comenzaron a brillar al mismo tiempo. Sobre el tono verde oscuro apareció una tenue capa de luz amarilla y, de pronto, su velocidad aumentó de forma explosiva. En apenas un instante ya se había abalanzado frente a Tang San. Cuando Tang San soltó la mano de Da Shi, esté, impulsado por la inercia, ya había recorrido más de diez metros. Todo había ocurrido en un abrir y cerrar de ojos. Cuando quiso regresar para salvar a Tang San, ya era demasiado tarde. Sin embargo, en aquel instante decisivo, la mente de Tang San se volvió extraordinariamente serena. Hizo circular la Habilidad del Cielo Misterioso por todo su cuerpo, y aquella auténtica técnica interna taoísta de alto nivel lo condujo a un estado de absoluta calma, como la superficie inmóvil de un lago. Aunque vio que se acercaban las enormes fauces de la Serpiente Datura, no mostró el menor signo de pánico. Con un giro de la mano derecha, la daga que Da Shi le había entregado apareció en la palma de su mano. … GLOSARIO: \[1\] 溅起一连串的火花 - Jiàn qǐ yīliánchuàn de huǒhuā: Significa que el golpe contra la serpiente fue tan duro, y sus escamas tan resistentes, que el choque del metal contra la piel del monstruo creó chispas de fuego instantáneas, tal como pasa cuando golpeas dos piedras o chocas una espada contra una armadura de metal.
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Continente Douluo (Novela) Capítulo 40

Estás leyendo el capítulo 40 de Continente Douluo (Novela), un novela. Tang San, un discípulo externo de la Secta Tang, fue perseguido tras robar los conocimientos secretos de la secta interna. En un acto de desesperación y para demostrar su determinación, se arrojó desde un acantilado.… Este capítulo tiene publicado el 30 de julio de 2026, Traducido por el grupo Long Manyue & Lezz. Continente Douluo (Novela) tiene 57 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.