Leer Continente Douluo (Novela) Capítulo 19 online gratis en español
🏴 Grupo: Long Manyue & Lezz✍️ Traducción: Long Manyue & Lezz
Que una persona que como mínimo era un Maestro Espiritual se disculpara con él hizo que la vanidad del viejo Jack quedará enormemente satisfecha. Apresuradamente agitó ambas manos y dijo: “No hace falta que se disculpe, no hace falta. Nosotros también tuvimos parte de culpa. Da Shi, entonces le encargó a este niño. Xiao San, entra con Da Shi y asegúrate de ser obediente”.
Tang San asintió, pero no dijo nada.
Justo antes, cuando el Da Shi que tenía frente a él había impedido que el guardia se abalanzara sobre él, Tang San ya había levantado la mano izquierda. El seguro de la hoja oculta en su manga ya estaba quitado. Si las palabras de aquel Da Shi hubieran llegado un instante más tarde, quizá en la garganta del guardia habría aparecido una flecha corta.
【El Tercer principio del registro del Tesoro Misterioso del Cielo de la Secta Tang: cuando confirmes que el oponente es un enemigo, si tiene motivos para morir, no muestres piedad; de lo contrario, solo te traerás problemas a ti mismo.】
A los ojos de Tang San, el hecho de que el guardia intentara golpear a un anciano como Jack, sumado a su actitud mezquina, ya constituía motivo suficiente para morir. Además, tenía absoluta confianza en que nadie, incluido el Viejo Jack, descubriría que aquella flecha corta había sido disparada por él. Sin pruebas, ¿quién podría acusarlo de asesinato? La hoja oculta de la Secta Tang disparaba a una velocidad extremadamente rápida; solo dejaba una sombra fugaz. ¿Cómo podría alguien como ese guardia esquivarla?
Después de darle algunas últimas instrucciones a Tang San, Jack finalmente se marchó.
Da Shi le lanzó una mirada indiferente al guardia: “Esta es la primera y última vez que haces esto. Si vuelve a suceder, ya no necesitaras quedarte en esta academia”. Su voz era ronca pero tranquila, y aun así transmitía una sensación imposible de refutar.
El guardia comenzó a sudar frío por la espalda y, apresuradamente, asintió repetidas veces mientras se apartaba a un lado.
Da Shi bajó la cabeza y miró a Tang San. Forzó una leve sonrisa; los músculos de su rostro parecían algo rígidos, y su manera de sonreír no era precisamente agradable a la vista. Tomó la mano de Tang San y dijo: “Entremos”.
La mano de Da Shi era suave y seca; resultaba cómoda al tacto y, de manera casi imperceptible, le transmitía a Tang San cierta sensación de confianza. Bajo su guía, Tang San finalmente entró en la academia.
“Gracias, maestro”. Le dijo Tang San a Da Shi
“¿Maestro? Yo no soy maestro de la academia”. Respondió Da Shi, mirando a Tang San con calma.
“¿No es maestro? ¿No dijo hace un momento que representaba a la academia?”.
El Maestro negó con la cabeza. Siempre había sido una persona impaciente, pero ese día parecía inusualmente tolerante. Forzó de nuevo aquella sonrisa poco agraciada: “¿Quién dijo que solo los profesores pueden representar a la academia?”.
Tang San se dio cuenta de algo de repente: “Ya entiendo, entonces usted debe ser el director o algún líder de la academia”.
El maestro se rió entre dientes y dijo: “Para tener solo seis años, eres bastante inteligente. Pero has vuelto a equivocarte”.
Tang San preguntó con desconcierto: "Entonces, ¿quién es usted?”.
Da Shi respondió: “No soy más que un invitado que vive aquí comiendo y bebiendo gratis. Al igual que los demás, llámame Da Shi. Así me llama todo el mundo. Incluso he olvidado ya mi propio nombre. En el certificado del Salón del Alma Marcial dice que te llamas Tang San, ¿verdad? Tang San, debes entender que ‘Da Shi’ y ‘Maestro’ tienen significados completamente distintos. No vuelvas a confundirte en el futuro. A menos que…”.
Al decir esto, se detuvo un momento, y en sus ojos brillaba una luz ardiente: “A menos que estés realmente dispuesto a dejarme ser tu maestro".
“¿Quiere enseñarme a cultivar mi alma marcial?”. Preguntó Tang San.
Da Shi se detuvo y se volvió para quedar enfrente de Tang San: “Entonces, ¿estás dispuesto o no?”.
Tang San también se detuvo naturalmente y alzó la cabeza para mirar a Da Shi. Observándolo de cerca y desde abajo, notó que Da Shi tenía la boca un poco grande y los labios bastante gruesos. Tang San no habló, ni aceptó ni rechazó su propuesta.
Da Shi miró los ojos de Tang San, que lo observaban fijamente y con expresión atónita. Aquella sonrisa rígida volvió a aparecer en su rostro: “Bien, realmente eres un niño inteligente”.
No hablar tenía dos significados: primero, no rechazar de inmediato para no ofender a Da Shi; segundo, usar la acción para preguntarle a Da Shi: ¿por qué debería reconocerte como mi maestro?
Como había hecho el Viejo Jack antes, Da Shi levantó la mano y le revolvió el cabello a Tang San: “Con un talento tan excepcional y siendo además tan inteligente, parece que esta vez yo también tendré que ser obstinado. Después de todo, en estos últimos cien años, eres el tercero en poseer almas marciales gemelas”.
Al escuchar las palabras de Da Shi, Tang San se quedó completamente atónito. Su mirada hacia Da Shi cambió de inmediato; su muñeca izquierda se alzó silenciosamente, y en sus ojos se reveló una expresión de sorpresa e incertidumbre.
Da Shi lo miró con calma y serenidad, y sonrió mientras decía: “¿Te sorprendió que supiera tan rápido que posees almas marciales gemelas?”. Mientras hablaba, sacudió ligeramente el certificado que el viejo Jack le había entregado: “Pude saberlo precisamente por este documento. Quizás otras personas no puedan ver la falla que contiene, pero si ni siquiera yo pudiera notarla, entonces no sería digno del título de ‘Da Shi’.”
“He investigado a seiscientas cuarenta y siete personas cuya alma marcial era la Hierba Azul Plateada. De ellas, solo dieciséis poseían poder espiritual, una probabilidad inferior al tres por ciento. Y aun entre esas dieciséis, ninguna superaba el nivel uno de poder espiritual. Sin embargo, tú tienes un poder espiritual innato completo de nivel diez. Según uno de los diez principios fundamentales que he estudiado sobre la competitividad central de las almas marciales, la magnitud de poder espiritual innato es directamente proporcional a la calidad del alma marcial. La Hierba Azul Plateada, evidentemente, no cumple esa condición. Por lo tanto, puedo afirmar que debes tener otra alma marcial, y que además es una muy poderosa.
La mirada de Tang San se fue calmando poco a poco y replicó: “Siempre hay excepciones en todo. ¿Por qué no podría yo ser una?”.
Da Shi asintió con seriedad y dijo: “Así es, en todo hay excepciones. Pero tu alma marcial es Hierba Azul Plateada, así que evidentemente no eres esa excepción. En los últimos cien años, en el Imperio Tian Dou y el Imperio Xing Luo solo han aparecido dos casos de almas marciales gemelas; sin embargo, personas con poder espiritual innato completo han surgido diecinueve. He estudiado cuidadosamente el alma marcial de cada uno de ellos y, sin excepción, todos eran poderosas. El más joven de ellos ahora ya ha alcanzado el nivel de Gran Maestro de Alma. De esos diecinueve, catorce obtuvieron sus poderosas armas marciales por herencia familiar, y cinco fueron excepciones.”

Continúa leyendo
Continente Douluo (Novela)
Capítulo 20
Continente Douluo (Novela) Capítulo 19
Estás leyendo el capítulo 19 de Continente Douluo (Novela), un novela. Tang San, un discípulo externo de la Secta Tang, fue perseguido tras robar los conocimientos secretos de la secta interna. En un acto de desesperación y para demostrar su determinación, se arrojó desde un acantilado.… Este capítulo tiene publicado el 16 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Long Manyue & Lezz. Continente Douluo (Novela) tiene 57 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.