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Leer Cómo sobrevivir como un extra (Novela) Capítulo 27 online gratis en español

🏴 Grupo: Eila_Juts✍️ Traducción: Eila_Juts
La tarde en que me notificaron mi suspensión temporal. Me apoyé contra el costado de una máquina expendedora en un parque y abrí una lata con una sola mano. CLIC. Fssssss... Ya habían pasado cuatro semanas desde que comencé el desafío de las máquinas expendedoras. Y esta absurda bebida, un café con gas, era la última que me quedaba por probar. “Aun así, ya sea suspensión o expulsión, de alguna manera logré completar el desafío.” Fijarme una meta en un mundo nuevo y cumplirla... Sonreí con ironía y le di un sorbo a la bebida. “Uf, sabe asqueroso.” La razón por la que estaba holgazaneando allí como un desempleado cualquiera era porque estaba esperando a Do Minyeong. Sorprendentemente, había sido ella quien me contactó primero. Quería verme. Para un joven que estuviera viviendo plenamente su realidad, aquello podría haber sido una situación emocionante. Pero ese no era mi caso. Porque la sensación de que ella era un personaje creado por mí seguía siendo demasiado fuerte. Y además, Do Minyeong no era alguien que pudiera pensar en romances mientras estuviera inmersa en el gran desafío de demostrar su propio valor. Claro, la historia sería distinta si la otra persona fuera Lee Eunho. De cualquier manera, ¿por qué me había llamado? “¿Será que se encariñó conmigo mientras tanto...?” Solo después de que bebiera dos o tres sorbos más apareció Do Minyeong en el parque. Llevaba la capucha puesta, como si estuviera participando en una reunión secreta. Primero observó cuidadosamente los alrededores. Luego se acercó con cautela hasta la máquina expendedora y apoyó la espalda contra la parte frontal de esta antes de saludarme. “Ya llegué. Pero te ves sorprendentemente bien.” “No tengo ninguna razón para estar deprimido.” “Mmm…” “¿Por qué me llamaste? Se supone que no debería tener contacto con otros cadetes mientras dure la suspensión temporal.” “Toma.” Do Minyeong me entregó algo. Era un objeto pequeño y plano, del tamaño de una uña. Una tarjeta de memoria. La tomé y pregunté: “¿Y esto?” “Grabé la clase de hoy.” “¿Qué?” “Me refiero a la clase de Psicología Criminal de la instructora Jeong Harin. Después del examen sorpresa de la evaluación mensual, utilizó el resto del tiempo para dar una conferencia.” “Ah…” Bueno, siendo ella, era perfectamente capaz de hacer algo así. Después de todo, ya había dedicado la primera clase del semestre a hablar sobre el Ladrón Fantasma. “Pero... ¿por qué?” “¿Qué?” “La grabación. ¿Por qué te tomaste la molestia de conseguirla para mí?” “...” Ante mi pregunta, su cabeza apareció por un instante desde detrás de la máquina expendedora. Parpadeó exactamente dos veces. Y volvió a esconderse. “...Solo estaba devolviendo un favor.” “Ah, ya veo.” Un favor... Pensándolo bien, además de Cha Yeri, había otra persona que era torpe para relacionarse con los demás. Do Minyeong. La chica que había sido rechazada inmediatamente por los seguidores del Santo de la Espada. “Si es así, la aceptaré agradecido... Pero ¿cómo sabes siquiera si terminaré expulsado o no?” “Eso no importa. Lo importante es que ya devolví mi deuda.” “...Eso me deja más tranquilo.” “Por cierto.” “¿Sí?” Do Minyeong volvió a asomarse desde el costado de la máquina. Esta vez no solo apareció su cabeza. Salió completamente. “¿De verdad lo golpeaste?” “¿Tú tampoco me crees?” “No. Lo pregunto porque no puedo creerlo. Me cuesta imaginarte golpeando a alguien con esas habilidades físicas tan miserables que tienes.” “¿Qué tiene de malo eso? Sé lanzar un puñetazo.” “¿De verdad tengo que explicarte cómo te ves desde fuera? Si soy sincera, estoy bastante segura de que ni siquiera yo perdería contra ti.” “...” Su característica forma de hablar, directa y sin filtros. Y como además era verdad, ni siquiera podía refutarlo. “Cree lo que quieras creer.” “Entonces estás diciendo que no lo golpeaste. ¿Qué piensas hacer ahora?” “Tengo que demostrarlo.” “¿Cómo? No puedes reunirte con Choi Jaejin y tampoco lograrás hacer entrar en razón a Kim Muung y a sus amigos…” Do Minyeong tenía razón. En el momento en que me acercara a Choi Jaejin, sería jaque mate. La prohibición de contactar con otros cadetes existía precisamente para proteger a la supuesta víctima. Y, sobre todo, el hecho de que hubiera abandonado el dormitorio para alojarse temporalmente fuera del campus significaba que estaba escondiéndose deliberadamente. Hasta el próximo martes. El día en que se reuniría el comité disciplinario. “Sinceramente, la situación se ve bastante complicada.” “¿Bastante? Yo diría que mucho más que eso. Eres consciente de que si no logras demostrar tu inocencia, quedarás enterrado para siempre dentro del mundo de los Despertados, ¿verdad?” Do Minyeong había cruzado los brazos sin que me diera cuenta. Yo simplemente asentí en silencio. Porque era cierto. Ser expulsado de Hero Prep por un incidente escandaloso era una mancha enorme. Si poseyera un talento excepcional, tal vez podría recuperarme. Pero alguien sin talento como yo prácticamente sufriría una muerte social. Aun así, por el momento no había una solución clara. Lo prioritario era investigar a fondo a Kim Muung. El problema era que el tiempo disponible era demasiado escaso para hacerlo yo solo. Do Minyeong volvió a hablar. “Pero hay algo que no entiendo.” “¿Qué cosa?” “El motivo. La razón por la que te incriminaron. Por más que lo pienso, no puedo aceptar que todo sea simplemente porque eres beneficiario de asistencia social.” “...” “Tú eres el implicado. ¿No tienes alguna sospecha? Por ejemplo, que hayas hecho algo para ganarte el odio de Kim Muung o algo parecido…” ¿Una sospecha? Según la configuración original que yo había escrito, Kim Muung era un perdedor que terminó siendo expulsado del grupo de Gong Minwu. Un personaje secundario de una sola aparición. Alguien que acabaría siendo expulsado de Hero Prep después de hacer trampas en diversas evaluaciones, todo con el objetivo de transferirse a la División de Combate. Si tuviera que señalar una única meta de Kim Muung, sería esta: Volver a formar parte del grupo de Gong Minwu. Regresar a ese grupo. Y conseguir nuevamente su reconocimiento... Pero él no tenía la paciencia necesaria para aferrarse a un futuro cuyas probabilidades de hacerse realidad eran prácticamente nulas. Era mucho más probable que estuviera actuando porque las cosas no estaban saliendo como quería. Desquitándose con alguien, por ejemplo. “Lamentablemente, no se me ocurre nada. Además, es absurdo ponerse a buscar la causa cuando el agua ya se derramó. ...Al final, este incidente solo terminará cuando alguien sea expulsado.” “Puede ser, pero…” Do Minyeong bajó ligeramente la mirada y dejó la frase a medias. Era evidente para cualquiera que estaba decepcionada. “Pero tú... ¿acaso estás preocupada por mí?” “Solo estoy un poco preocupada. Me ayudaste en el campo de entrenamiento táctico.” Era una respuesta simple, muy propia de ella. Por la forma en que habló, se notaba claramente lo poco contaminada que estaba por las malas costumbres sociales. Do Minyeong había pasado gran parte de los años en los que normalmente se desarrollan las relaciones entre compañeros viviendo en el extranjero. Por eso era torpe tanto para ocultar como para expresar sus pensamientos. Tampoco era buena mintiendo. La única manera que conocía de relacionarse con los demás era expresar sinceramente lo que pensaba... ¿Eh? Espera un momento. “...” Una idea repentina cruzó mi mente. Sin darme cuenta, apreté ligeramente la lata que tenía en la mano. Como resultado, un poco de la bebida que aún quedaba dentro se derramó. “¿Qué pasa?” ¿Qué pasa, dices? Gracias a ti, se me acaba de ocurrir algo que vale la pena intentar. Do Minyeong era la única descendiente directa del Santo de la Espada. Como todo el mundo sabía, había recorrido distintos países para evitar la atención excesiva antes de regresar y matricularse en Hero Prep. Lo peculiar era que, durante todos esos años en el extranjero, apenas había aparecido en los medios unas pocas veces. Que era descendiente del Santo de la Espada no era un secreto únicamente para los Despertados de Seúl. Lo que realmente me interesaba era cierta persona que actuaba entre bastidores. Un experto del bajo mundo que había tomado medidas con antelación para evitar que Do Minyeong apareciera en los medios. Más concretamente, un investigador privado contratado por el tutor de Do Minyeong. Un detective con superpoderes. Si era él, seguramente sería capaz de desenterrar todo lo que Kim Muung estuviera ocultando. Hasta el último grano de polvo. El problema era que una persona como yo no podía contactar fácilmente con alguien así. Aunque tampoco era imposible. Si no podía llegar directamente a él, podía utilizar a su cliente habitual. Es decir, a Do Minyeong. No es nada. Solo estaba pensando que quizá no sería tan malo vivir una vida normal después de dejar Hero Prep. Después de todo, este nunca fue un lugar adecuado para alguien de mi condición. “¿Qué? ¿Por qué dices eso de repente?” “Para demostrar mi inocencia necesito investigar a Kim Muung y a Choi Jaejin, pero siendo sincero, es complicado.” Todavía me debía un favor más. Lo que ocurrió en el campo de entrenamiento táctico. El hecho de que me hubiera dado las gracias personalmente demostraba que seguía teniéndolo presente. Además, Do Minyeong había sufrido desde pequeña por culpa de Despertados con malas intenciones. Por eso no era el tipo de persona que dejaba deudas pendientes con los demás. Había aprendido por experiencia propia que las deudas terminan convirtiéndose en veneno. Observando cuidadosamente su reacción, continué hablando. “Incluso si logro superar esta situación, no tengo confianza en poder graduarme de Hero Prep. Hay muchos cadetes que no consiguen pasar al siguiente curso porque no reúnen suficientes puntos.” “Vaya. ¿Y tú eres quien habla de puntos delante de mí? ¿Sabes de quién es el nombre que aparece en lo más alto de la clasificación todas las semanas?” “Ahora es así, pero es obvio que me iré quedando atrás conforme se acumulen las evaluaciones. Tú conoces mejor que nadie mis capacidades físicas.” “Eso es... bueno, si te esfuerzas…” Do Minyeong dejó la frase incompleta y se quedó pensando. Su mirada permaneció fija en algún punto del aire. Sus labios se apretaron como si estuviera conteniendo las palabras. Y su expresión parecía oscilar constantemente entre la duda y el conflicto interior. Mi burdo guion para despertar compasión había funcionado de forma ridículamente efectiva. Sin dejar pasar la oportunidad, me dejé caer contra la máquina expendedora y solté un largo suspiro. “Haaah... Aun así, era una oportunidad valiosa. Vine hasta aquí desde las afueras de Seúl. Quería demostrar mi valía con la determinación de probar que incluso alguien beneficiario de asistencia social podía lograrlo.” “...¿De verdad?” Si hubiera tenido un poco más de oportunidades, habría dado todo de mí. Pero quizá esto sea una señal de que simplemente debería rendirme. “Eso suena demasiado pesimista.” “Es realista. Sinceramente, ¿cómo se supone que alguien como yo, sin contactos ni influencias, investigue a fondo a Kim Muung?” “...” Do Minyeong soltó un leve suspiro. Después, se apoyó contra la máquina expendedora igual que yo. ¿Había funcionado? No sabía exactamente qué significaba aquel suspiro. Pero sí podía imaginar el significado de su silencio. Estaba empatizando con mi situación. Estaba comprendiendo que, al igual que ella, yo también había considerado Hero Prep como un escenario donde demostrar mi valor. “...” Por un instante me pregunté si no estaba utilizando demasiado descaradamente a uno de mis propios personajes. Pero ¿qué podía hacer? Desde el momento en que intervine en el encuentro destinado de Lee Eunho la vez anterior, mi camino ya había quedado decidido. Sobrevivir en este mundo de mierda, sin importar el método. Escapar de las manos de ese lector obsesivo, de una forma u otra. Eso era todo. Mientras el silencio continuaba, incliné la lata aplastada y terminé el resto de la bebida. Y mientras decía tonterías del estilo "si lanzo esta lata al basurero y no entra, me rendiré"... “...Por cierto.” Do Minyeong rompió el silencio. “¿Estás libre mañana?” \*\*\* Esa misma noche, en algún lugar de las afueras de Seúl. En un callejón estrecho se encontraba una taberna vacía llamada ‘Cuero y Masacre’. No había ni un solo cliente. El lugar desprendía una atmósfera sombría que hacía pensar que solo los habituales se atreverían a entrar. Allí, el cazador Bruno compartía una copa con un hombre que aparentaba estar cerca de los cuarenta años. “Lamento no haber podido traerte noticias satisfactorias. Simplemente desapareció sin dejar ninguna pista.” “Mientras puedas encontrarlo, no importa cuánto tiempo tome.” “Parece que no se trata de un objeto cualquiera... Quién iba a pensar que ustedes también tenían un lado tan romántico.” El hombre, que hablaba con cierto aire de superioridad, era un detective con superpoderes llamado Im Seonjae. Un detective era, en esencia, un investigador privado especializado en casos relacionados con superpoderes. O, dicho de otro modo, un intermediario de información. Según la opinión popular, eran simplemente: "Matones que no lograron convertirse en investigadores de Dispel." Dentro del mundo de la investigación, dominado casi por completo por detectives famosos, Im Seonjae era una excepción. En apenas unos años había ascendido hasta ocupar uno de los puestos más altos del sector. Su filosofía de trabajo era simple: Resolver cualquier asunto que pagara una cantidad de dinero lo suficientemente alta. “Esa pistola vale más que mi propia vida para mí.” “Cuando lo dices así, me haces sentir algo presionado, ¿sabes? Esta es la primera vez que me enfrento a un caso semejante. Ya sea que se hundiera bajo el suelo de la sala de exposiciones o que saliera volando hasta el techo... jamás imaginé que encontrar un solo objeto sería tan complicado.” Precisamente por eso vine a buscarte. Porque eres, al menos para mí, el mejor intermediario de información que conozco. “Por supuesto. Siempre que haya dinero de por medio. Incluso para los trabajos más miserables.” Mientras le pagaran, no le importaba si el cliente era la mafia, un criminal condenado a muerte o incluso un Ser Demoníaco. Pero, como ya te dije antes, no acepto casos relacionados con personas no despertadas ni con niños. Si en el incidente anterior hubiera habido una víctima menor de edad, ni siquiera estaría tratando contigo. “Lo sé. Todo el mundo tiene sus propias prioridades.” “En cualquier caso, me gustaría que me contaras un poco más sobre lo que recuerdas de la escena.” “Mmm…” Bruno jugueteó con su vaso mientras repasaba sus recuerdos. La persona que había imitado al Ladrón Fantasma y luchado en la sala de exposiciones... La investigación actual se estaba llevando a cabo bajo la premisa de que el MA13 se había perdido durante aquel incidente. Sin embargo, Bruno no había mencionado ni una sola vez a la persona que se había hecho pasar por el Ladrón Fantasma. Hablar de ello sin duda ayudaría a encontrar el MA13. Pero para Bruno, revelar esa información no era conveniente. Porque aquella persona era una presa extremadamente atractiva. Alguien con el rarísimo olor de un usuario del atributo oscuridad... ...que no era un Ser Demoníaco. Una presa que deseaba monopolizar para sí mismo. Quizá incluso un objetivo más atractivo que su especialidad habitual: La caza de Seres Demoníacos. ‘Quiero volver a encontrarte pronto... ‘ “No creo que tenga ninguna información relevante que compartir.” “¿De verdad? Qué lástima. ...Ah, por cierto. Esto lo encontramos en la escena.” Im Seonjae dejó caer varios proyectiles deformados sobre la barra. Después tomó uno de ellos, ligeramente retorcido, y continuó hablando. “Parece que hubo una pelea, ¿no? Y bastante intensa, además.” “...” “No te estoy interrogando. Solo tengo una pregunta.” “¿Una pregunta...?” “Después de comparar estos proyectiles con las marcas encontradas en el lugar, parece que varios atravesaron al oponente. Pero hay algo extraño, ¿no te parece? No hay ni una sola mancha de sangre en las balas.” Eran las mismas balas que Bruno había disparado contra la persona que imitaba al Ladrón Fantasma. Y, tal como decía Im Seonjae, no había quedado ningún rastro. “No sé qué estás ocultando, pero según todo lo que sé, solo existe una persona capaz de hacer algo así... el Ladrón Fantasma.” “...Es la primera vez que escucho algo así.” Entre los rumores que circulan sobre esa figura legendaria, se dice que poseía una extraña habilidad: no dejar jamás rastros de sangre ni de sudor. “¿Estás diciendo que me encontré con el Ladrón Fantasma?” “No. Solo es una deducción. Todavía existen demasiados objetos y habilidades desconocidas en este mundo. Sin embargo…” En ese momento, el teléfono móvil de Im Seonjae comenzó a sonar. Mostró exageradamente la parte trasera del dispositivo antes de hablar. “Hay muchos clientes VIP que hacen que incluso el segundo al mando de Catalina parezca insignificante. Así que voy a usar la excusa de que esta investigación tardará bastante tiempo.” Im Seonjae terminó el contenido de su vaso y se levantó de la silla. “Ah, y sobre el Núcleo de la Tierra por el que Catalina fue acusada injustamente... quizá esa persona fue quien se lo llevó. Si consiguen atraparlo, podrán limpiar su nombre ¿no? ...Aunque no te estoy presionando. Solo digo que me llames si cambias de opinión.” “...” “Entonces nos veremos de nuevo, cazador.”
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Estás leyendo el capítulo 27 de Cómo sobrevivir como un extra (Novela), un novela. Me convertí en extra en una novela que había escrito. Y además, en un mundo creado para el placer ciego conocido como «sidra». Había decidido vivir tranquilamente. Porque si interfiriera en la narrativa original,… Este capítulo tiene publicado el 13 de junio de 2026, Traducido por el grupo Eila_Juts. Cómo sobrevivir como un extra (Novela) tiene 39 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.