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Leer Cómo sobrevivir como un extra (Novela) Capítulo 24 online gratis en español

🏴 Grupo: Eila_Juts✍️ Traducción: Eila_Juts
La primera y espléndida actividad externa del Club de Misterios no terminó hasta que yo, el presidente del club, fui retenido en el edificio principal de Hero Prep hasta el anochecer, dando varias declaraciones, explicando la situación y poniendo algunas excusas. “Qué fastidio.” El instructor asesor Yun Jeongseop recibió una sanción leve por no haber acompañado al grupo durante la actividad externa, pero eso no era asunto mío. Arrastré mi cuerpo y mi mente agotados de vuelta hacia el dormitorio. Con la presión de tener que entrenar con An Hwigom dentro de unas pocas horas, decidí saltarme la cena y me dejé caer directamente sobre el sofá. “¿Y si simplemente abandono la escuela y huyo?” Deseaba que An Hwigom mostrara un poco de flexibilidad en un día como este, pero esperar algo así de ese viejo era absurdo. Me rendí rápidamente y encendí la televisión. El canal de noticias seguía informando una y otra vez sobre el atentado ocurrido durante el día. Naturalmente, el foco principal de los reportajes era Lee Eunho y Cha Yeri. Estaba viendo distraídamente una entrevista cuando, en algún momento, la cámara giró y apareció un tipo que parecía un personaje secundario cualquiera. “...No puedo ver esto.” Casi por reflejo apagué el televisor. Porque aparecí justo después de Cha Yeri, y la diferencia entre nuestras apariencias resultaba demasiado evidente. Poco después, la pantalla cambió y comenzó otro reportaje. —Sí. La siguiente noticia también está relacionada con el informe anterior. Se ha anunciado que los restos de la Mafia Psíquica Catalina robaron el Núcleo de la Tierra mientras escapaban de la sala de exposiciones. Este Núcleo de la Tierra pertenece al Santo de la Espada Kim Yuseong... El informe era una mentira. Porque Catalina no se había llevado el Núcleo de la Tierra. En realidad, quien se lo llevó fui yo. No, para ser más exactos, simplemente no lo devolví a su lugar. No fue que lo robara por capricho solo porque llevaba puesta la capa del Ladrón Fantasma. “Aunque, claro, sigue siendo un robo…” Yo también tenía mis motivos. Catalina planeaba realizar cierta investigación utilizando el Núcleo de la Tierra. Sin embargo, fracasaron en obtenerlo durante la fase de planificación y terminaron siendo derrotados por Lee Eunho aquel día. El problema era que otra organización, interesada en continuar la investigación de Catalina, acabaría fijándose en el Núcleo de la Tierra y eventualmente lo robaría. En otras palabras... “Era un objeto que de todos modos iba a ser robado, utilizado inútilmente y después desechado.” Era un asunto que pertenecía a un futuro lejano, pero había decidido evitar que los villanos obtuvieran poder y oportunidades. A medida que los acontecimientos se iban desviando cada vez más de la historia original, sería un problema enorme que una fuerza completamente inesperada pusiera sus manos sobre el Núcleo de la Tierra. Además, aquello también ejercía presión sobre la propia Mafia Psíquica. Debido a toda la atención mediática, sus actividades criminales disminuirían considerablemente durante un tiempo. “Tuve suerte. Fue prácticamente un crimen perfecto.” Puede que Bruno el Cazador tuviera sospechas, pero como desconocía mi identidad, eso no significaba nada. Por mucho que recordara mi energía mágica, mientras yo permaneciera dentro del Cuarto Distrito Académico, las probabilidades de que volviéramos a encontrarnos eran mínimas. ‘Porque el Cuarto Distrito Académico es una zona especial con la seguridad más estricta después del Primer Distrito Subterráneo.’ Salvo casos excepcionales, era imposible entrar sin autorización, y cualquiera que se atreviera a atacar a los estudiantes de la academia podía terminar convirtiéndose en objetivo de cazadores de primer nivel. Además, si se ganaban la enemistad de quienes toleraban a la mafia como un mal necesario, sus negocios en el mundo clandestino también sufrirían graves consecuencias. “Bueno, siguen siendo una existencia indispensable en el bajo mundo, así que tampoco van a desaparecer por completo.” Apagué el televisor, que ya había cambiado de tema, revisé mi estado por un momento y luego utilicé mis monedas. \[Se consumirá 1 Moneda de Rehacer.\] Por primera vez en bastante tiempo, el espacio y el tiempo se detuvieron. El color y la luz desaparecieron como si se hubieran evaporado. Estado \[Resistencia 10.0\] \[Fuerza 3.5\] \[Aguante 3.7\] \[Agilidad 14.4\] \[Inteligencia 11.0\] \[Poder mágico 7.3\] Atributos \[Fuego 0%\] \[Agua 0%\] \[Viento 0%\] \[Tierra 30%\] \[Rayo 0%\] \[Luz 0%\] \[Oscuridad 90%\] \[Neutral 15%\] Excluyendo la moneda que acababa de gastar, me quedaban exactamente 7.796 monedas. Para evitar una situación tan desventajosa como la tasa de intervención del 50% que había aparecido durante el episodio principal de hoy, debía usar monedas quisiera o no. “Si gasto 10.000 monedas, la tasa de intervención baja al 10%...” Pensaba realizar una inversión seria de monedas tomando esa cifra como referencia. Naturalmente, el objetivo de la mejora era la Agilidad. Cuando recordaba el dolor de haber sido cortado por An Hwigom, mis manos se dirigían instintivamente hacia la estadística de Resistencia. Pero, al final, la Agilidad ocupaba una parte enorme del talento de un despertado. Dicho sin rodeos, también era la estadística más difícil de aumentar. Por supuesto, mi Fuerza y mi Aguante siempre me habían frenado durante los distintos episodios. Sin embargo, si alguien tan experimentado como An Hwigom me estaba observando, que mi Fuerza o mi Aguante explotaran de la noche a la mañana solo me traería problemas. Mientras ajustaba la cantidad que quería invertir en Agilidad, una idea cruzó mi mente. “..¿Y si lo pruebo?” Si hubiera sido un lector obsesionado... Es decir, esa persona astuta que oculta cosas para disfrutarlas en secreto... \[¿Desea aumentar la Agilidad en 3.8?\] \[Monedas de Rehacer necesarias: 7.777\] No había forma de que alguien diseñara este sistema ignorando el número 7777. \[La Agilidad aumenta en 3.8.\] \[Agilidad: 18.2\] \[¡Felicidades! ¡Has utilizado 7.777 monedas!\] \[Las Monedas de Rehacer utilizadas serán reembolsadas.\] “Je.” Me impresionó mi propia intuición. “Era esto.” Si hubiera sido 4444 en lugar de 7777, quizá me habría quedado sin monedas. Solo había sido una corazonada. “Por cierto... Agilidad 18.2.” De repente, la codicia comenzó a crecer dentro de mí. Si invertía las más de siete mil monedas restantes, la tasa de intervención para el próximo episodio principal bajaría a poco más del 15%. ¿Sería capaz de manejar una cifra así? ¿No estaría bien mientras no superara el 20%? Pero mi vacilación duró poco. Cancelé el uso de las monedas. Tan importante como gastarlas era utilizarlas en el momento adecuado según la situación de cada episodio. Y, sobre todo, parecía que mis habilidades no habían cambiado realmente. “Parece que este es el límite de mi estado alterado…” Era una sensación amarga. Justo cuando cancelé el uso de las monedas, llegó una notificación a mi teléfono. —Monto final de la puja para el artículo registrado "MA6": 1.114.286.580 wones. Era viernes.Y ya habían pasado quince días desde que puse el MA6 a la venta en Mammoth Market. La oferta final había sido aceptada alrededor de las diez de la mañana de aquel mismo día. A juzgar por la cantidad ofrecida, parecía que el comprador había participado en la subasta con bastante desesperación. “1.100 millones de wones... Eso serían unos 11.000 millones en el viejo mundo... ¿Eh?” ¿No se había vendido por un precio exageradamente alto? Aunque, en una situación donde no existía oferta disponible, tampoco era un precio tan extraño... Revisé el apodo del comprador que aparecía revelado. —Comprador ganador: Sharp Sheriff Por un instante sentí un escalofrío recorrerme la espalda. El apodo "Sheriff"... Era la firma característica de cierta persona que sentía una obsesión desmedida por las armas de fuego, especialmente por los revólveres, como si fuera una pistolera salida de una película del viejo oeste. “...Es Cha Yeri.” \*\*\* Sábado por la mañana. Cha Yeri iba sentada en el asiento trasero de un automóvil conducido por su asistente. “¿De verdad estará bien? No tiene por qué acceder a la petición del vendedor…” “Está bien. De hecho, tengo curiosidad. ¿Quién será la persona que posee un objeto que no se ha comercializado en los últimos diez años? Más importante aún, ¿informaste correctamente en casa?” “Sí. Informé que iba a visitar la casa de un compañero de clase.” “...¿La casa de un compañero de clase?” “Sí, porque es la excusa más común y normal.” En el mismo instante en que escuchó esas palabras, Cha Yeri dirigió una mirada fría hacia el espejo retrovisor. La expresión del asistente permanecía tranquila, sin mostrar ninguna emoción en particular. El significado detrás de sus palabras era obvio. La presión para que hiciera amigos de verdad, y no esas personas con las que intercambiaba conversaciones superficiales y fingía socializar durante fiestas de té y reuniones formales. Cha Yeri, que conocía perfectamente las intenciones de su asistente después de tantos años trabajando juntos, decidió dejar pasar el tema en silencio. Si reaccionaba mal, terminarían tratándola como a una niña. ‘Simplemente no hay nadie que esté a mi nivel intelectual.’ Ni siquiera podía permitirse mostrar ese tipo de racionalización. El vehículo avanzó hacia el Distrito 7 de Seúl. La zona comercial donde se encontraba el Gremio de Producción. El lugar donde se había formado el mercado para despertados más grande del mundo. La razón por la que se dirigían allí era una transacción de Mammoth Market que tendría lugar en la sede del Gremio de Producción. El objeto que había conseguido ganar a duras penas, reuniendo prácticamente todo el dinero que tenía, era el MA6. El MA6 era uno de los revólveres más valorados entre los despertados que aspiraban a convertirse en tiradores o pistoleros. Aunque su rendimiento en combate real no era especialmente destacado, era venerado casi como una reliquia sagrada por una única razón: Había sido el arma del Ladrón Fantasma. Para una pistolera como Cha Yeri, que utilizaba balas mágicas de todos modos, mientras la durabilidad del arma siguiera intacta, aquello no representaba un gran problema. Además, a diferencia de otras categorías de armas, tenía la ventaja de que podía modificarse y adaptarse. ‘Lo único que me incomoda un poco... es el apodo del vendedor.’ Ladrón Fantasma. Ese era el nombre de usuario. Y además estaba vendiendo el MA6. Esa era precisamente la razón por la que Cha Yeri había decidido desplazarse personalmente al Distrito 7. La solicitud de realizar la transacción cara a cara también había influido, pero el motivo principal era que su curiosidad había sido despertada. ‘Ladrón Fantasma…’ Sus pensamientos pronto regresaron al atentado ocurrido el día anterior. Más concretamente, a unos minutos antes de encontrarse con el cadete de investigación Ji Seokhyeon en el baño. Mientras terminaba su búsqueda en el Pabellón C, Cha Yeri había detectado una figura oscura y sombría a cierta distancia. Gracias a su habilidad activa, reconoció rápidamente que aquella energía mágica pertenecía a Ji Seokhyeon. Sin embargo... ‘Aquella apariencia era, sin duda, la del Ladrón Fantasma.’ La imagen reflejada a través de aquella percepción incompleta y distorsionada por una habilidad que interfería con los sentidos era claramente la del Ladrón Fantasma. Al menos, cualquiera que hubiera crecido en la Ciudad Autónoma Especial de Superpoderes de Seúl no podía dejar de reconocer esa apariencia. La imagen del Ladrón Fantasma era tan famosa que incluso aparecía como personaje en artículos de papelería para niños pequeños. Su figura se había vuelto tan icónica que había provocado innumerables imitadores y delitos de copia. Cha Yeri había esperado tensamente frente a la entrada del baño. Y, tal como esperaba, la persona que salió fue quien había anticipado. Pulcro. Impecable. Ji Seokhyeon. ‘¿Quién demonios es realmente ese hombre?’ ¿Simplemente estaba imitando al Ladrón Fantasma? Era una persona difícil de entender, pero no parecía alguien que se pusiera a hacer algo así en una situación de emergencia. Además, ni siquiera había pruebas suficientes para afirmar que lo estuviera imitando. Cuando se encontraron frente a la entrada, él ya no llevaba el abrigo característico del Ladrón Fantasma. ‘¿Habrá utilizado algo parecido a... un espacio dimensional?’ Desde el comienzo de la era de los despertados se habían realizado investigaciones constantes sobre espacios dimensionales o espacios de almacenamiento separados. Pero jamás se había demostrado que algo así fuera posible. Excepto una vez. Cuando el Ladrón Fantasma hizo desaparecer un objeto robado justo delante de los ojos de todos. Por eso, si Ji Seokhyeon realmente estaba heredando el legado del Ladrón Fantasma por algún motivo, podía entender por qué fingía ser una persona sin poderes. ‘Tendría que ser una razón de ese nivel para ocultar su habilidad.’ Incluso los niños de las afueras de Seúl sabían lo grave que era no actualizar la información oficial de un despertado. Dicho claramente, si Cha Yeri decidía hablar, Ji Seokhyeon quedaría acabado dentro de este mundo. “..¿Y si simplemente lo destruyo?” El vehículo decorado con el símbolo de Hyeonseong se detuvo justo cuando ella murmuró esas palabras. “¿Está segura de que estará bien sola?” “No te preocupes. Volveré enseguida.” El Gremio de Producción era un lugar familiar para Cha Yeri. Lo había visitado innumerables veces como heredera de Hyeonseong. Ni siquiera necesitaba buscar el mostrador de información. Los guardias la reconocían en cuanto llegaba y se ofrecían a guiarla personalmente. “Es aquí. El vendedor ya ha llegado.” El lugar al que fue conducida estaba dentro del edificio principal del complejo. Era una especie de sala de descanso reservada para los usuarios de Mammoth Market. Cha Yeri abrió la puerta de la sala asignada para la transacción y entró. Era una habitación pequeña que, a primera vista, recordaba bastante a una sala de interrogatorios. Solo había lo estrictamente necesario para realizar una operación comercial. Junto a la mesa central esperaba un mediador profesional perteneciente al gremio. Lo primero que captaron los ojos de Cha Yeri fue el MA6. Reposaba sobre un elegante terciopelo carmesí. Después dirigió la mirada hacia la persona que estaba detrás del arma. Y entonces... “Ah, qué coincidencia.” Ji Seokhyeon. Cha Yeri, que estaba a punto de acercarse al objeto que tanto había deseado obtener, se quedó completamente inmóvil junto a la puerta. Incluso el control de sus expresiones, una habilidad que podía considerarse una de sus especialidades, comenzó a tambalearse. ‘¿Coincidencia... dice?’ Era alguien capaz de imitar la apariencia del Ladrón Fantasma. Utilizaba el apodo de Ladrón Fantasma. Y además estaba vendiendo el arma del Ladrón Fantasma. A eso se sumaba que ninguno de sus actos sospechosos del pasado había salido nunca a la luz. “La hemos estado esperando, señorita.” Siguiendo las palabras del mediador, Cha Yeri avanzó hasta la mesa. Se detuvo frente a Ji Seokhyeon. Y sin la menor vacilación, lanzó la pregunta que llevaba tiempo rondando en su mente. “¿Eres, por casualidad, el Ladrón Fantasma?”
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Estás leyendo el capítulo 24 de Cómo sobrevivir como un extra (Novela), un novela. Me convertí en extra en una novela que había escrito. Y además, en un mundo creado para el placer ciego conocido como «sidra». Había decidido vivir tranquilamente. Porque si interfiriera en la narrativa original,… Este capítulo tiene publicado el 13 de junio de 2026, Traducido por el grupo Eila_Juts. Cómo sobrevivir como un extra (Novela) tiene 39 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.