Leer Cloudless Sky (Novela) Capítulo 54 online gratis en español
🏴 Grupo: ACS✍️ Traducción: ACS
Al llegar al final de las escaleras, los mutantes volvieron a abalanzarse sobre ellos. Los dos corrieron escaleras arriba, acabando con los mutantes uno por uno.
Justo cuando pensaban que el calor se intensificaba, ya habían ascendido a una altura cercana a la cima de la montaña. Las pequeñas heridas en los cuerpos de Soram y Tae-un se multiplicaban. Ambos ya no podían ocultar el agotamiento reflejado en sus rostros.
Finalmente, lo que encontraron fue una enorme grieta que se elevaba hasta la altura de un árbol muerto. Diversos zarcillos vegetales rodeaban la grieta como una jaula. Los mutantes cercanos a la grieta permanecieron inmóviles incluso cuando los dos emitieron algún sonido. Parecían estar protegiéndose con el único propósito de defender la grieta.
Junto a la grieta, había escombros que parecían los restos de un coche medio destrozado. Los mutantes sin cerebro, creyendo que eran invasores que no habían desaparecido, los golpeaban con un fuerte estruendo. Cada vez que un ataque impactaba, se oía un crujido proveniente de la carrocería del coche.
Parecía una advertencia para ambos de que, por el momento, estaban a salvo fuera de la jaula, pero que en el momento en que entraran, sufrirían el mismo destino.
—Desde aquí, tendremos que abrirnos paso de frente.
Soram se quitó la ropa exterior. Intrigado por lo que pretendía, Tae-un lo vio usarla para limpiar la savia de su espada. Entonces, Soram se la entregó a Tae-un con una expresión de disgusto. Acto seguido, Tae-un también eliminó de su espada lo que había resecado y embotado sus ataques.
Entonces Soram dijo, mirando fijamente la grieta:
—Ya que hemos llegado hasta aquí, no me queda más remedio que usar mi segundo movimiento especial oculto.
—¿Qué tienes más?
—Sí. Es un tipo de hechizo que aumenta la tasa de supervivencia.
—...¿Hechizo?
Los ojos de Tae-un se abrieron de par en par. Había oído que, en raras ocasiones, entre los iluminados religiosos o líderes, existían habilidades que aumentaban temporalmente las de los demás. Se decía que esto se debía a que, mediante la elocuencia, se influía en la adrenalina o la dopamina del cuerpo.
Algunas personas llamaban a esa habilidad un hechizo, añadiéndole un significado ligeramente pseudorreligioso.
¿Cómo...? Además de la capacidad de hacer volar objetos libremente, también podía hacer eso. Tae-un se dio cuenta de que el enfrentamiento durante el día había sido demasiado fácil para él. Era comprensible que Soram estuviera molesto con él por haberlo salvado.
Soram dejó escapar un largo suspiro y dijo:
—Primero se lo lanzaré a Han Tae-un-ssi. ¿Puedes darme la mano de nuevo?
Soram, que tomó la mano de Tae-un, se remangó para dejar al descubierto su muñeca. Luego sacó algo de su bolsillo y mordió con los dientes el extremo del objeto que había extraído.
Pop.
La tapa del rotulador negro permaneció entre sus dientes, y solo se extrajo el cuerpo. La mirada reverente de Tae-un vaciló ligeramente.
El rotulador tocó la piel desnuda de Tae-un.
—Han Tae-un, ¿te crees esto, idiota?
Mientras Soram murmuraba y movía el marcador, la confianza que aún quedaba desapareció por completo. Esto solo iba a ser un garabato.
—No lo hagas.
—¡Quédate quieto! ¡Te estoy lanzando un hechizo!
—No mientas. ¿Acaso quieres bromear en esta situación?
—¡Es cierto!
—¿Qué, estás intentando aumentar mi poder de combate molestándome?
Fue un error preocuparse por Soram cuando su estado parecía extraño anteriormente. Jin Soram era Jin Soram sin importar dónde estuviera.
Mientras Tae-un intentaba zafarse de su agarre, Soram incluso lo sujetó bajo su axila y, obstinadamente, escribió en su piel el mensaje que quería. Tae-un retiró el brazo de un tirón tras terminar el garabato. No pudo percibir ni rastro de la habilidad de Soram, y mucho menos de un hechizo.
Tae-un miró el brazo en el que Soram había hecho un garabato.
192 cm, Rh+A
—...
Las cejas fruncidas se alzaron lentamente. Soram también garabateó en su propio brazo con el rotulador.
181 cm, Rh-O
—No parece que vayamos a sufrir heridas graves al abrir la grieta que custodian esos mutantes.
—...
—De esta forma, podemos ahorrar unos minutos incluso cuando vayamos a urgencias. Si Han Tae-un necesita sangre, te daré la mía.
—...No me lo des. ¿Cómo puedo recibir un tipo de sangre raro?
Tae-un pensó que podría encontrar rápidamente un donante de sangre, pero Soram, si tenía mala suerte, tal vez ni siquiera pudiera encontrar a alguien que le donara sangre.
—En la sede central no conocían mi grupo sanguíneo y no estaban preparados. Me extraen una muestra de sangre cada mes y la almacenan. Esta sangre no se comparte con otros pacientes y es exclusivamente para mi uso personal.
—...
Tae-un no respondió. Pensó que Tae-un lo miraría con una expresión que indicaba que estaba diciendo tonterías otra vez.
—¿Qué pasa? ¿Me equivoqué con el tipo de sangre? Lo escribí como me dijiste antes.
—No.
Tae-un miró su mano vendada y la inscripción en ella, y luego apretó con fuerza su espada.
—No creo que sea momento para que Jin Soram-ssi se preocupe por la leve herida en la palma de la mano de otra persona.
Quería decirle a Soram que dejara de preocuparse y se preocupara por sí mismo. Soram simplemente se encogió de hombros.
Ya no había nada más que pudieran hacer allí, aunque retrasaran el tiempo. Ambos apoyaron los pies firmemente en el suelo, mirando hacia adelante.
—Yo daré la señal. Iré delante, así que, paciente Han Tae-un-ssi, sígame.
—...Sí.
—Los dos tenemos posibilidades de ganar. Aun así, como líder, quiero darle a Han Tae-un-ssi, que está experimentando una mazmorra de primer grado por primera vez, un incentivo para la victoria...
Nueve aviones despegaron. Los ojos de Soram temblaban, soportando la sobrecarga.
—¿Hay algo que quieras hacer cuando regresemos?
—¿Tienes algo en mente, Jin Soram-ssi?
—Bueno... Como hemos pasado por muchas cosas durante el incendio, tal vez le pida a Min-ki que me lleve Busan. Sería bueno que Ga-eul no se viniera a la fuerza y me arrastrara a hacer parapente o algo así.
—...
Tae-un apretó ligeramente los labios al escuchar la respuesta. Seo Min-ki, Kim Ga-eul, Jin Soram. Los tres habían estado unidos desde hacía ocho años y habían compartido innumerables escenas. Incluso Tae-un, que no los había visto muchas veces, pudo sentir el vínculo entre ellos desde el primer día que los vio.
No se trataba simplemente de una amistad cercana, sino de una relación sólida forjada a lo largo de ocho años y circunstancias especiales que no podría recuperar por mucho que lo intentara ahora. Su corazón latía con fuerza, como cuando vio la habitación de Soram mientras dormía. Sin embargo, esta vez, no solo sentía perplejidad, sino también una leve punzada de irritación.
—Entonces, ¿qué hay de Han Tae-un-ssi?
Una brecha que no se podía salvar. Pero precisamente por eso, Tae-un estaba dispuesto a pisotear lo que fuera que se le presentara.
—Tengo una petición que quiero hacer cuando salgamos.
—¿Para mí? ¿Será algo que pueda conceder? ¿No debería ser algo mejor para animarte?
Tae-un abrió la boca mientras miraba a Soram.
—Quiero dejar de lado las formalidades cuando estamos a solas fuera del horario laboral.
—...¿Eh?
—Sin el “ssi”, quiero que me llames por mi nombre.
—Oh...
—Y yo iré primero.
Tras terminar de hablar, Tae-un saltó hacia adelante. ¡Ah! Soram pateó el suelo un instante después, pero como ambos eran de primer grado, era difícil alcanzarlo.
La espada alzada de Tae-un rasgó primero uno de los zarcillos de la jaula de pájaros.
Silbido—
Los zarcillos vibraron como alertando del peligro que representaban los intrusos. Los zarcillos que se precipitaron fueron destrozados por los aviones en el aire. Soram siguió a Tae-un, estupefacto.
En esta vida, la relación con Tae-un era claramente muy diferente a la de vidas anteriores. Soram era muy consciente de ello. Sin embargo, esta petición inesperada evocó otro sentimiento novedoso. Han Tae-un, que parecía tener "Sí." y "No." como respuestas predeterminadas, pidió dejar de lado las formalidades.
Ja. Una sonrisa de asombro apareció en los labios de Soram. Cada vez que Han Tae-un mostraba una faceta tan inesperada, era como vivir en una nueva era, no en la cuarta vida repetida.
—¡Haz lo que quieras, Han Tae-un-ssi!
Y si nos fijamos solo en la solicitud, era un asunto tan trivial que sería vergonzoso negarse.
Soram y Tae-un corrieron hacia el interior a través de la grieta. Decenas de zarcillos se extendieron en un instante. Algunos fueron repelidos, otros les causaron heridas, pero ahora la tarea urgente era llegar a la grieta.
—De todos modos, ¡no es que no pudieras decir lo que quisieras solo porque usaras sufijos honoríficos!
Las espadas de Soram y Tae-un trazaron semicírculos simultáneamente en direcciones opuestas. El humo negro que emanaba de los mutantes moribundos era tan denso que les nublaba la vista. Esto significaba que muchos mutantes se habían congregado allí.
—¡Puaj...!
Decenas de zarcillos se entrelazaron formando un enorme pilar. Uno, con un diámetro tan largo como la espada de Tae-un, se abalanzó sobre él. Tae-un bloqueó el ataque, saltó y cortó el zarcillo mientras lo pisaba. Una vez más, una fuerza incontenible comenzó a brotar de él, y un aura blanca se extendió ante sus ojos.
—Esto está en un nivel diferente al de antes.
—Originalmente, ugh, la parte frontal de la grieta es la más peligrosa de una mazmorra. La mazmorra anterior de cuarto grado era mediocre en todos los sentidos según nuestros estándares, ¡así que no lo sabías!
No solo donde se encontraban Tae-un y Soram, sino también desde diversas partes de la montaña, se oían explosiones e impactos de la batalla. Los cazadores del equipo terrestre ascendían la montaña. Los dos continuaban la batalla más intensa entre ellos. Blandían sus espadas contra los mutantes que los atacaban sin cesar, incluso después de derrotar a uno. La sangre les subía a la garganta, más allá de la falta de aire.
—¡Puaj...!
Tae-un esquivó el zarcillo que golpeó el suelo y, por reflejo, apartó el arbusto espinoso que tenía a sus espaldas mientras saltaba hacia arriba. Ahora, más que movimientos calculados, luchaba por instinto de supervivencia. La oscura y abierta grieta se aproximaba a pocos pasos.
Silbido-—
La grieta, presintiendo el peligro, tampoco se quedó quieta. Numerosos mutantes, semejantes a una marea negra, se abalanzaron sobre Tae-un. Había tantos zarcillos negros que se precipitaban a su alrededor que no sabía a cuál atacar primero.
En ese instante, un trozo de metal apenas formable pasó a su lado, empujando ferozmente a los mutantes como si pisara el acelerador.
¡Kwang!
—¡Ve!— Soram gritó.
Fue el coche que Soram había hecho volar al principio el que le abrió el paso. Aun en su estado destrozado, la carrocería, que había sido usada a fondo, estaba envuelta en una niebla azul. No esperaba que Soram guardara eso como su último recurso.

Continúa leyendo
Cloudless Sky (Novela)
Capítulo 55
Cloudless Sky (Novela) Capítulo 54
Estás leyendo el capítulo 54 de Cloudless Sky (Novela), un novela. Jin Soram, el cazador mejor clasificado de la Sede Central de Gestión del Fenómeno de la Grieta de Corea del Sur, es más fuerte y más perezoso que nadie. En cuanto llega a la oficina, se mete bajo una manta y se queda… Este capítulo tiene publicado el 30 de junio de 2026, Traducido por el grupo ACS. Cloudless Sky (Novela) tiene 181 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.