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Leer Cloudless Sky (Novela) Capítulo 2 online gratis en español

🏴 Grupo: ACS✍️ Traducción: ACS
'Pensaba que tener tres hijos resultaría en que al menos uno fracasara, pero si hubiera sabido que sería el tercero, me habría quedado con dos. Tsk'. Las voces comenzaron a sonar como un altavoz roto, emitiendo ruido. La voz que Soram acababa de escuchar era algo que había oído cuando tenía unos seis años. Jin Soram nació como el tercer hijo de Jin Sung-tae, diputado de la Asamblea Nacional por el distrito de Dongwoon-gu, en Seúl. Soram era considerado un niño con dificultades de aprendizaje. Sin embargo, la familia del diputado, un hombre hecho a sí mismo, no comprendía el ritmo de aprendizaje de Soram. ¿Qué razón tenía para crecer con tantas carencias en un entorno que lo tenía todo? Por ello, sus padres intentaron corregir su lentitud a la fuerza y lo presionaban cuando su rendimiento era insuficiente. La mirada que antes lo hacía chasquear la lengua y recoger el palo cambió con el tiempo a una mirada que lo trataba como una molestia. Con esa actitud de sus padres, sus hermanos no eran diferentes. Soram creció siendo el hermano menor, el blanco fácil y a quien se podía tratar con desprecio. Incluso lo que le correspondía le era quitado, y lo trataban como a un inútil. 'Jin Soram, ¿lloras porque te golpearon una vez? Si hubieras venido rápido cuando te llamé, no te habrían golpeado'. '¿Por qué otra razón te habría llamado? Enséñame lo que recibiste hoy. ¿Qué tiene de especial el dinero de Año Nuevo? ¿Te estás rebelando, bastardo? Bueno, ve a contárselo a mamá. Adelante, cuéntaselo'. 'Ay. ¿Por qué me dices eso? No haces nada bien, y encima eres un avaricioso y causas problemas en la familia'. En medio de esa malicia y abandono, Soram cumplió dieciocho años. Ese año, se rompió el ciclo de conflictos internos que se creía estabilizado desde hacía varios años. Tras la Primera Gran Grieta, ocurrida tres años antes, se produjeron nuevamente grietas simultáneas en todo el país. Todo el país fue atacado por terribles monstruos que emergieron de las grietas negras. Los pocos Despertados enviados para detenerlos lucharon como héroes para los ciudadanos. Al menos, mientras veían la transmisión, sus hermanos no molestaban a Soram, así que él también podía ver la pantalla, aunque fuera desde un asiento apartado. Mientras observaba las deslumbrantes hazañas de los héroes, tal vez albergaba algún tipo de deseo mientras contenía los latidos acelerados de su corazón. Unos días después, Jin Soram se convirtió en un despertar de primer grado. \* \* \* ―La Segunda Gran Grieta, que al final ostentaba un poder descomunal, fue bloqueada en primera línea por los miembros del Cuartel General de Seguridad ante Desastres. Sin embargo, en diversas zonas céntricas, quienes protegían a los ciudadanos eran tres estudiantes de secundaria que habían despertado. Fue como si el cielo hubiera intervenido, despertando en el momento de la crisis y apareciendo en acción. ―Sí, las tres personas son Seo Min-ki, del instituto Eoryong de Busan; Kim Ga-eul, del instituto Namdong de Yangju, provincia de Gyeonggi; y Jin Soram, del instituto de lenguas extranjeras Gayang de Seúl. Sorprendentemente, todos son estudiantes de segundo año de segundaria de la misma edad, y se estima que el número total de vidas salvadas por estos tres estudiantes supera las 10.000. ―Entre ellos, Jin Soram se convirtió en el centro de atención cuando se reveló que es el tercer hijo del actual diputado de la Asamblea Nacional, Jin Sung-tae. Su mente, antes confusa, despertó lentamente. Al bajar la mirada, vio la bata de hospital que lo cubría. Sus brazos y piernas eran más cortos que cuando vestía el uniforme de combate frente a la Cuarta Gran Grieta. Todos los recuerdos encajaron y la situación se aclaró. Esta no era la primera vez que Soram se encontraba en esta situación. Ya sabía dónde le llegaría el dolor ahora: en el brazo derecho, la pierna derecha e incluso en la espalda desgarrada. En cuanto Jin Soram, de dieciocho años, despertó su habilidad, corrió de un lado a otro salvando gente sin descanso. El chico, al que habían tratado como a un idiota toda su vida y que se había convertido en un héroe, estaba emocionado y corría de un lado a otro con gran alegría. Probablemente jamás habría imaginado que volvería a esta época una y otra vez, por lo que debió haber exigido al máximo a su cuerpo. ―Señor Jin Sung-tae, ¿qué clase de persona era su hijo normalmente? ―Nuestro Soram era un niño de cuerpo débil y corazón bondadoso desde pequeño. Jamás pensé que un niño así pudiera cargar con el peso de ser un Despertado. No solo yo, sino también mi esposa y los hermanos mayores de Soram, estuvimos preocupados durante su infancia, temiendo que pudiera lastimarse con su cuerpo frágil... Uf, verlo desplomado con estas heridas, además de sentirme orgulloso, siento una profunda tristeza como padre. ―Ya veo. Debes estar muy preocupado incluso ahora... Oh, director. ¿Parece que Soram ha despertado? ―Cámara, enfoca esa cama de hospital. Haz zoom en Soram. ―Estudiante Soram, ¿nos oyes? Estudiante Soram. Esa palabra reflejaba claramente la situación actual. Nadie se refería a Soram, de 28 años, como estudiante, lo que significaba que, a ojos de los demás, también parecía joven. Jin Soram había regresado al pasado una vez más. 'Jefe Jin, tiene que vivir.' La voz que había oído en el momento de su muerte seguía resonando en su cabeza. Era una voz que quería borrar, aunque eso significara extirparse el cerebro si fuera necesario. ―Estudiante Soram, ¿podemos hacer una breve entrevista? ―Soram, sé que es difícil, pero la gente siente mucha curiosidad por ti. Tu padre está orgulloso de ti... ―¡Aaaah! ¡Maldita sea, qué locura! ―...¿Eh? ―¡¿Por qué te lanzas y mueres siempre el primero?! ¡Maldita sea! ¡Maldita sea! ¡¿Quién te pidió que me salvaras?! ¡¿Por qué sigues salvándome?! ¡¿Por qué?! Golpeó la cama con los puños como si quisiera desahogarse. Apretó los dientes con fuerza. ―¡Maldito loco! Si tanto te gusta morir, ¡muérete solo! ¿Por qué diablos le imponía una deuda de por vida a alguien que ni siquiera la había pedido? El grito de resentimiento resonó en la habitación del hospital. ―Asambleísta, el estudiante... Soram, dijiste que tenía una personalidad tranquila... El reportero esbozó una sonrisa incómoda al oír los insultos que brotaban del apuesto muchacho. El diputado Jin Sung-tae, que había quedado atónito por la sorpresa, finalmente recobró la compostura. ―Ah, no. Soram no parece estar en buen estado, así que apaguen la cámara ahora. ¡Todos fuera!" ―Han Tae-un. Maldita sea, ja..., bastardo... A Soram no le importaba que el equipo de filmación y su padre discutieran. Su mente solo estaba ocupada con el último momento de su vida anterior. ¿Por qué demonios lo hiciste...? Por tercera vez, sacrificó su vida para salvarme. Esta era la cuarta vez que Soram vivía ese momento justo después de despertar a los dieciocho años. En sus tres vidas anteriores, había conocido a un miembro del equipo llamado Han Tae-un y había sobrevivido gracias a la vida que sacrificó en una crisis. Sin embargo, murió sin poder detener la Gran Grieta y regresó a este tiempo. ―... Soram se acurrucó dentro de la bata del hospital como si algo lo estuviera aplastando. Cerró los ojos con fuerza en la oscuridad creada por sus rodillas y brazos. El sonido de las sirenas no cesaba fuera de la ventana. Esto se debía a que había regresado justo después de la destrucción de la Segunda Gran Grieta. Tras esto, la paz reinaría en Corea durante algunos años. Sin embargo, la Tercera Gran Grieta reaparecería nueve años después, y la Cuarta Gran Grieta diez años más tarde. Incluso Soram, que por entonces era solo un estudiante, pronto formaría parte de una agencia gubernamental llamada Sede Central de Gestión del Fenómeno de la Grieta, con el cargo de jefe de cazadores. De veintiocho a dieciocho años otra vez. En el fútil momento de la muerte, lo que le vino a la mente fue un arrepentimiento inevitable. Hubiera sido bueno que todo hubiera terminado así. Al regresar al pasado con el recuerdo del arrepentimiento, irónicamente surgió la esperanza. Pensó que, si volviera a vivir esa misma época, podría enmendar aquello de lo que se había arrepentido, los errores que había cometido y las cosas que no había podido hacer bien. Prestando más atención la cazadora Lee Ayoung, que había sido estudiante. No permitir que la muerte de Seo Min-ki y del director Park Jae-seon durante el incidente de la Tercera Gran Grieta haya sido en vano. Tomar medidas más apropiadas antes y después de la Mazmorra de Fuego de Bukhansan. Él no habría permitido que Kim Ga-eul soportara el estigma, fuera criticada y se quitara la vida. Los innumerables momentos en los que pensó que podría haber obtenido mejores resultados le pesaban como el barro. Pero la esperanza se desvaneció con cada repetición. Estaba demasiado exhausto, tanto física como mentalmente, como para levantarse de un salto y afirmar que esta vez sí lo lograría. Ahora, al enfrentarse a este momento por cuarta vez, Soram no podía levantar la cabeza, que mantenía profundamente inclinada. ―...Fracasé tres veces... ¿Sería diferente esta vez? Esa duda se sumaba a la impotencia. ―¡Jin Soram! En ese momento, el diputado Jin Sung-tae, con el rostro enrojecido por la ira, irrumpió en la habitación del hospital. ―¡¿Estás loco?! ¿Dónde aprendiste a decir palabrotas así, delante de todos los periodistas? ¡Si tienes ojos, es que no ves la cámara! Sin que nadie lo vigilara, él recuperó su real yo y se acercó a la cama, haciendo pasos amenazantes. ―De ahora en adelante, compórtate correctamente frente a los periodistas. Les dije que borraran las imágenes, pero si esto vuelve a salir a la luz, di que tuviste una alucinación y viste que seguían saliendo cosas de la grieta. ¿Entendido? ―... El diputado Jin Sung-tae había llegado muy enfadado, pero en realidad no estaba de mal humor. Al fin y al cabo, uno de sus hijos había resultado ser el gran precursor del despertar de primer grado. Al enterarse de la noticia, incluso el líder del partido había llamado personalmente. Sin embargo, deliberadamente no lo demostró. Su hijo menor, Jin Soram, era de esos niños que se acobardaban y pedían disculpas cuando les gritaban así. Entonces, planeó perdonarlo solo por esta vez e instruirlo firmemente para que no volviera a cometer errores y solo obedeciera. Se suponía que ese era el plan. Soram, que había estado mirando con ojos apagados al diputado Jin Sung-tae, que parecía más joven que en su último recuerdo, abrió la boca. ―...No quiero. Si abro los ojos y veo una situación de mierda, puedo maldecir un poco, ¿no? ―¿Qué-qué...?
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Cloudless Sky (Novela) Capítulo 2

Estás leyendo el capítulo 2 de Cloudless Sky (Novela), un novela. Jin Soram, el cazador mejor clasificado de la Sede Central de Gestión del Fenómeno de la Grieta de Corea del Sur, es más fuerte y más perezoso que nadie. En cuanto llega a la oficina, se mete bajo una manta y se queda… Este capítulo tiene publicado el 30 de mayo de 2026, Traducido por el grupo ACS. Cloudless Sky (Novela) tiene 181 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.