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Leer Cloudless Sky (Novela) Capítulo 121 online gratis en español

🏴 Grupo: ACS✍️ Traducción: ACS
―…Cuando se abrió la mazmorra, estabas tan conmocionado que no dijiste nada. Sólo el crujido de un cuerpo acurrucándose se escuchó entre las dos personas que habían cerrado la boca. El astuto Han Tae-un no podía ignorar tales circunstancias. Seguramente se estaba conteniendo mucho, pues no podía presionar a Soram para que diera explicaciones en esa situación. ―... Y Soram tampoco tenía energía para pensar en mentiras o excusas en ese momento. En cambio, aprovechando la profunda oscuridad que había invadido su mente, un pensamiento que había estado oculto salió a la luz. ―Pensaba que estar solo era la mejor opción, pero... Su mano herida se aferraba con fuerza a la ropa de Tae-un. ―Estar juntos también parece algo agradable. Si hubiera estado solo, esta ansiedad actual habría disminuido, pero se habría sentido terriblemente solo. ―Ya es suficiente. Tae-un le tapó los ojos a Soram con más fuerza. Soram movió los labios, pero no pudo decir nada más y se quedó dormido. Tras comprobar que su respiración se había normalizado, Tae-un deslizó con cuidado la mano hacia su mejilla. Con los ojos cerrados, Soram parecía pequeño y débil, como si fuera mentira que hubiera estado blandiendo una espada y luchando en aquel infierno rodeado de lava. Se quedó mirando su rostro durante un buen rato y cubrió con esmero la herida de su mejilla. Una pequeña aura blanca onduló frente a la herida. Pronto, Tae-un sintió un escozor en la mejilla. Al retirar la palma de la mano, la herida en el rostro de Soram seguía igual. Sin embargo, el dolor se había transferido a Tae-un. Tae-un entonces llevó su mano a la herida en el antebrazo de Soram. Era una zona quemada y perforada por algo parecido a pequeños trozos de roca. Al tocarle el brazo con delicadeza, volvió a sentir la misma inquietud que había experimentado con la herida en la palma de la mano de Soram. En ese instante, Soram giró el cuerpo. ―¿Qué estás haciendo...? ―Ah, lo siento. ―Tú también deberías dormir pronto. ―Bueno. Tae-un retiró la mano y suspiró en silencio. Luego, miró la palma de su mano con una expresión compleja. Poco después, cubrió la cabeza de Soram con su parte de la manta y se dirigió al sofá del otro lado. Tae-un, que no quería despertar a Soram de nuevo, desistió de su plan de acercar el sofá y simplemente se tumbó allí. Sin embargo, cuando se quedó completamente dormido, alguien que se había despertado con los ojos soñolientos envolvió su sofá en una niebla azul y lo empujó justo al lado del sofá de Tae-un. \*\*\* 7:00 de la mañana, 19 horas después del brote en la mazmorra. La montaña negra había crecido aún más durante la noche. El cielo, cubierto de ceniza volcánica y vapor de agua, seguía sombrío. La isla negra, que había aumentado de volumen gradualmente, se encontraba ahora a pocos pasos de la playa. La lava apenas fluía hacia el mar lejano y solo se extendía en dirección a Busan, y la isla formada por la lava solidificada también crecía únicamente en esa dirección. La erupción inusualmente concentrada en un lado evidenciaba que la grieta tenía un potencial destructivo para la humanidad. Medios de comunicación extranjeros competían por publicar fotografías satelitales del volcán de forma extraña, con una cresta mucho más larga en el lado terrestre y una empinada ladera costera. Mientras tanto, en la política interna, continuaban con una lenta disputa sobre si debían enviar cazadores de todo el país para una guerra total o proteger sus jurisdicciones en previsión del colapso de Busan, sin llegar a una conclusión. Al oír la noticia, el director de la sucursal, Shin Gi-hyeon, gritó, preguntándoles si estaban locos cuando todos los que estaban dentro estaban muriendo. Independientemente de la situación exterior, dentro de la barricada seguía reinando un infierno de color rojo oscuro. La batalla comenzó de nuevo en el interior. Los cazadores de primer grado tenían una excelente capacidad de recuperación, a la par de su fuerza. Aunque todos estaban maltrechos, fueron ellos quienes se mantuvieron al frente, recuperando energía rápidamente. Entre ellos, Soram se dirigió al frente. La espada, alzada en alto, trazó un amplio arco sobre la cabeza de un mutante de lava. Cinco aviones de papel, dos más que el día anterior, volaban a su alrededor mientras él pateaba el aire. 'Como pensaba...' Ahora era seguro. Cuando la piedra mágica arañaba el cuerpo, el nivel de habilidad aumentaba temporalmente. Era necesario investigar el principio, pero este aumento tenía pocos efectos secundarios. Solo se presentaban breves alucinaciones y mareos justo después de la herida. Sin embargo, la mayoría de los cazadores, a excepción de Soram, tenían mucha menos energía que ayer. La línea del frente contra la lava, que habían defendido a costa de sus vidas, retrocedía gradualmente, y ahora su posición estaba más cerca de la barricada que de la costa. Veinte horas después del brote de la grieta. Era casi el momento en que se produjo la calma en su primera vida. Quizás esperaba que ocurriera por estas fechas, pero, contrariamente a esa expectativa, la calma aún parecía lejana. Esta lucha desigual y la resistencia aplastaron la voluntad de los cazadores con terror. Nadie habría experimentado una batalla tan impotente e interminable. ―¡Aaaah! Se oyó un grito al otro lado del edificio. Cuando Soram cruzó rápidamente en esa dirección, vio a un cazador atrapado en el suelo entre la lava que estrechaba el cerco. Rápidamente voló hacia él, lo agarró del brazo y lo levantó. ―Jaa, ah... ―Jin Soram. Entrégalo. Seo Min-ki, que se había teletransportado, agarró el otro brazo del cazador. Tras apartarlo hacia atrás, Min-ki regresó y avanzó junto a Soram, acabando con los mutantes. Sizzle— Tap, slash— La expresión de Min-ki era completamente diferente a la de ayer, pero sus ataques, originalmente rápidos y certeros, de golpear y retroceder, se habían vuelto imprudentemente agresivos hasta un grado inusual. ―Jin Soram. En medio de la implacable matanza de mutantes de lava, él gritó el nombre de Soram. ―...No te culpo, pero tal vez hubiera sido mejor si me hubiera adentrado en el mar desde el principio y hubiera asestado un golpe a la grieta. ―No digas tonterías. Si hubieras entrado en el agua de mar a esa temperatura, habrías muerto al instante. ―Tengo un cuerpo de primer grado, así que podría haberlo soportado un tiempo. Incluso si no pudiera destruirla, si la hubiera cerrado un poco... Soram dejó de atacar por un instante y miró hacia un lado. El rostro que vio era el peor que jamás había visto. Al sentir su mirada, Min-ki se mordió los labios hasta que se le pusieron blancos. ―...Ayer fallecieron demasiados miembros de nuestro equipo. ...Ah. Min-ki tenía una expresión de estar apenas en pie, con la respiración entrecortada. Probablemente era la reacción de un joven común de 26 años, y Soram habría reaccionado igual en su primera vida. ―Seo Min-ki. Ahora mismo, no pienses en eso. ―Lo sé. Si no podemos detener la Gran Grieta, no podré levantar la cabeza en el funeral. Min-ki le confió a su amigo las palabras que no se atrevía a decirles a los demás miembros del equipo y a la gente de la sucursal que lo consideraba su as, y apretó con fuerza su espada con la palma de su mano áspera. ―Jin Soram, no mueras. Aunque tengas que abandonar este lugar y huir, vive. Se dirigió al frente del campo de batalla sin esperar respuesta. ―...Eso es lo que nuestro equipo odia escuchar más. Soram también pateó el suelo y avanzó. 10:00 de la mañana, 21 horas después del brote en la mazmorra. El mar estaba embravecido. La lava roja que flotaba sobre las olas subía y bajaba sin cesar. A medida que la montaña negra aumentaba de volumen y se acercaba, la intensidad de la lava se hacía más feroz. ―...Sí, maldita sea. Esas grandes olas de ayer fueron con la marea alta. Las grandes olas que habían azotado la zona el día anterior, arrastrando gran cantidad de lava, volvieron a ondular mar adentro. Sin embargo, ahora incluso los edificios donde se habían refugiado el día anterior se habían derrumbado, y los que quedaban estaban tan dañados que era incierto si podrían resistir las olas cargadas de lava sin colapsar. \- ¡A la retaguardia! ¡Retírense rápidamente! Dejando atrás el suelo ensombrecido por una enorme sombra, los cazadores huyeron apresuradamente. Como al unísono con el estruendo de las olas, un retumbo resonó en el cielo nublado. ¡Whoosh whoosh whoosh whoosh! Las olas arrasaron las ruinas. El alto muro que se había formado al derrumbarse los apartamentos y edificios el día anterior fue fácilmente superado por el torrente. Los daños causados por ser arrastrados directamente por las olas no fueron significativos, ya que desde el principio optaron por huir en lugar de resistir. Grrrk, grrk… El problema radicaba en que la lava, que había penetrado más profundamente en el terreno que el día anterior, había ascendido a menos de 100 metros de la barricada, quedando atrapada entre los escombros de los edificios derrumbados. La lava acumulada entre los escombros ni siquiera fluía ladera abajo. ―Ja... Frente a los cazadores que apenas habían sobrevivido a las oleadas, los mutantes de lava se alinearon densamente como soldados y se acercaron. ―Maldita sea. ¿Esta situación tiene algún sentido...? Cuando apenas logran superar la peor situación, la desesperación se apodera de ellos. Los cazadores que podían moverse sujetaban con fuerza sus armas, y los que habían perdido la resistencia sostenían las armas de fuego que habían llegado apresuradamente por la mañana. Swish― Los primeros en lanzarse al ataque fueron siete aviones de papel. Los ojos de quien los controlaba estaban inyectados en sangre. Si aguantaban unas horas, la dirección de las olas cambiaría y, después, volvería la marea baja. Unas horas más tarde, coincidiría aproximadamente con la calma de la tercera vida. La sede central y cada sucursal se prepararían para una guerra total. Podemos soportarlo. Soram se repetía a sí mismo como si se estuviera lavando el cerebro. Casi simultáneamente con su patada al suelo, Tae-un también se elevó sin dudarlo. Voló por los cielos y cortó a los mutantes de lava que se acercaban con una espada envuelta en un aura blanca. Luego, desde otra dirección, se elevó humo negro proveniente de los mutantes eliminados. Seo Min-ki blandió dos espadas y destrozó los núcleos de los mutantes, y en tierra, el director de la sucursal, Shin Gi-hyeon, los eliminó uno por uno. Tras ellos, los cazadores pertenecientes al Equipo 1 de la Sucursal de Busan corrieron hacia el campo de batalla. El subcomandante del Equipo 1 sonrió a Lee Gyeong-in, que avanzaba a su lado. ―Gyeong-in, eres genial. Te veo con otros ojos. ―Tengo que ir porque la reprimenda del director-nim de la sucursal es más aterradora que la Gran Grieta... Aun cuando decía eso, su expresión era decidida mientras se unía a los miembros del equipo que se habían dirigido al frente sin falta el día anterior. 14:00, 26 horas después del brote en la mazmorra. ―Ja, ugh... ja, ja... Las grandes olas habían pasado. También habían superado la crisis cuando el nivel del mar estaba en su punto más alto, y el ímpetu de los mutantes había disminuido un poco. 'Han Tae-un está...' Enfocó su mirada, borrosa por las imágenes residuales de haber visto tantas llamas, y buscó a Tae-un. Se enfrentaba a un mutante no muy lejos. El sufrimiento por sobrecarga y las heridas acumuladas eran evidentes en su rostro, que era difícil de distinguir. ―¿Está gravemente herido...? ¡Uf! Sin siquiera un instante para acercarse, una nueva lava se abalanzó sobre él frente a su rostro. Su cuerpo, reaccionando bruscamente, expulsó sangre amarga desde su interior como si intentara llegar a su límite. Tae-un debía de encontrarse en una situación similar, incapaz de relajar su expresión. Ni siquiera pudo mantener la mirada fija en él. Un nuevo mutante surgió a sus pies. Mientras estaba desprevenido, una larga chispa le cruzó el costado de la cara. ―¡Puaj...! El verano pasado, cuando andaba dando vueltas, evitando el corazón de Tae-un, estaban juntos en la cama, pero tan pronto como apenas lo reconoció, se vieron arrojados a un campo de batalla, ambos cubiertos de sangre. ¡Swish―! Ahora su cuerpo se movía con juicio y reflejos instantáneos, no con cálculo. Como resultado, pensamientos inútiles florecieron en su mente. Si no fuéramos cazadores, ¿estaríamos ahora mismo lejos de la barricada, viendo este infierno en una pantalla y apenas preocupados? Frente al enemigo, ni siquiera había espacio para decir que daba miedo, pero frente al televisor, ¿podría decir que le daba miedo e invocar una caricia reconfortante? Por otro lado, si no se hubiera convertido en cazador, habría sido como una carga para la familia de un miembro de la Asamblea Nacional, y esa era una imagen que jamás quiso mostrarle a Tae-un. Entonces, ¿fue bueno que se convirtiera en cazador? Esta imagen actual… Cualquiera que fuera la opción que eligiera, no sabía por qué no había una conclusión en la que pudiera sonreír. Siempre que estaba a punto de cansarse, Soram miraba en la dirección donde parpadeaba el aura blanca. Y se movía con cuidado para no alejarse demasiado de su entorno. Lo mismo ocurría con Tae-un. Las miradas que se cruzaban de vez en cuando, los labios que se movían con claridad en medio del caos, como diciendo: «Soram, ¿estás bien?». Parecía indicarle que el presente era el momento más feliz de las cuatro rondas hasta el momento. Grrrk, grrk… Sin siquiera dar tiempo a dejarse llevar por los sentimientos, aparecieron nuevos enemigos. ―Jaa... Para colmo, el mutante estaba de pie frente a Tae-un. Si Soram no lo eliminaba, le tocaría a él, que ya tenía que lidiar con dos. 'El núcleo se encuentra en el cuello, y con una espada en lugar de un avión de papel...' Fue cuando se puso de pie, su cuerpo parecía que iba a colapsar en cualquier momento, y levantó con fuerza el brazo que no se movía. '...Ah.' Una ráfaga de viento frío le rozó la mejilla. El mutante que había intentado atacar a Soram se había quedado congelado como una piedra. Entonces, con un crujido como al pisar hielo fino, una persona descendió del aire como si subiera unas escaleras. Soram supo lo que había sucedido desde el momento en que el viento le rozó. ...Realmente esperaba que no viniera. ―Sabía que vendrías. ―A mi edad y con este rango, estoy a punto de redactar una declaración. La postura al aterrizar desde el aire era casi idéntica a la de Soram. Era natural, ya que Soram había aprendido y seguido muchas de sus enseñanzas. ―Soram, estabas luchando bien. ―Sí, Director-nim. Siempre había sido así en sus vidas anteriores. Dejando de lado el lento debate sobre qué pasaría si ocurría algo en el área metropolitana mientras el director estaba ausente, Park Jae-seon se dirigió al lugar aunque tuviera que abrirse paso a la fuerza. En todas sus vidas, nunca había salido de la sede central más tarde que Soram. Excepto esta vez. ―… Al ver su rostro, las palabras que Soram había estado reprimiendo todo el tiempo se agitaron en su boca. ―Me duele todo el cuerpo. No hay ni un solo lugar que no me duela. Estoy gravemente herido. Es difícil. ―Lo sé. En esta situación, Soram es más increíble que nadie. ―... Un frescor recorría las zonas quemadas. Enfriaba un poco las heridas calientes. Su rostro se sonrojó de una manera diferente a cuando Tae-un lo miraba. ―Descansa aunque sea un rato. La habilidad especial del director se extendió hacia los mutantes que rodeaban a Soram. La lava se endureció y dejó de moverse, y los mutantes solidificados fueron heridos por su espada.
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Cloudless Sky (Novela) Capítulo 121

Estás leyendo el capítulo 121 de Cloudless Sky (Novela), un novela. Jin Soram, el cazador mejor clasificado de la Sede Central de Gestión del Fenómeno de la Grieta de Corea del Sur, es más fuerte y más perezoso que nadie. En cuanto llega a la oficina, se mete bajo una manta y se queda… Este capítulo tiene publicado el 24 de agosto de 2026, Traducido por el grupo ACS. Cloudless Sky (Novela) tiene 181 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.