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Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 66 online gratis en español

🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
Los estudiantes se desbordaban por las puertas de la escuela mientras regresaban a la residencia. Estaba un poco preocupado por encontrar a Ichinose, pero mis dudas desaparecieron enseguida. Destacaba incluso en medio de aquel mar de alumnos. Aunque su belleza podía ser una de las razones, también tenía ese tipo de presencia que dominaba cualquier lugar en el que estuviera. Para ser sincero, no sabía muy bien cómo describirlo. Solo podía llamarlo un poder suave e hipnótico. Un poder que se veía amplificado por la cantidad de estudiantes de primer año que la reconocían. Era similar a Kushida, pero incluso más intenso. Ichinose era popular tanto entre chicos como entre chicas. La saludaban uno tras otro. Por eso, perdí unos cinco minutos simplemente intentando encontrar el momento adecuado para acercarme yo mismo. —Ah. Ayanokouji-kun. ¡Por aquí, por aquí! Ichinose finalmente me vio y me llamó. Fingiendo que acababa de llegar, levanté la mano con naturalidad. —Entonces, ¿qué se supone que debo hacer ahora? —pregunté. —Quiero terminar con esto lo antes posible. Sígueme. Me cambié de zapatos y seguí a Ichinose hasta el otro lado del edificio. Llegamos a un lugar justo detrás del gimnasio. Desde luego, parecía el sitio típico donde alguien se declararía. —Bien… Ichinose respiró hondo y se giró hacia mí. No puede ser… ¿¡Ichinose iba a declararme sus sentimientos!? —Creo que… No, no puede ser— —Creo que alguien va a declararse aquí… a mí —dijo. —¿Eh? Entonces Ichinose sacó una carta y me la enseñó. Era una carta de amor monísima, decorada con una pegatina en forma de corazón. Aunque quería que la leyera, me parecía de mala educación mirarla. La letra era bonita, igual que el aspecto de la carta. Era una caligrafía adorable, claramente no de chico. Me fijé en algo que me preocupó. La carta incluía la hora y el lugar de la cita. El viernes a las cuatro de la tarde, detrás del gimnasio. Faltaban unos diez minutos. —¿No sería mejor que yo no estuviera aquí? —pregunté. —El amor es algo un poco ajeno para mí. No sé cómo responder sin herir sus sentimientos. Tampoco sé si podremos seguir siendo buenas amigas después. Quiero que me ayudes. —No creo que yo sea la persona indicada para esto. No tengo experiencia con confesiones amorosas. Seguro que hay alguien en la Clase B que podría ayudarte. —La persona que va a declararse… es de la Clase B. Ah, con que era eso. Ahora entendía por qué me había pedido que viniera. —Me gustaría que mantuvieras esto en secreto. Si no, las cosas podrían ponerse desagradables. Conociéndote, Ayanokouji-kun, dudo que vayas contándolo por ahí. —Pero Ichinose, ¿no estás acostumbrada a que se te declaren? —¿¡Eh!? N-no, para nada. ¡Nunca me ha pasado! Si no me lo hubiera dicho ella misma, no me lo habría creído. —De verdad que no entiendo por qué está pasando esto. A mí no me parecía sorprendente, siendo Ichinose tan guapa. Además, por cómo trataba a los demás, tenía una personalidad excelente. —Entonces… ¿podrías fingir que eres mi novio? ¡¿Qué?! ¿De verdad esta situación había derivado en un cliché tan manido? —He investigado un poco, y parece que la persona rechazada sufre menos si quien le gusta ya tiene pareja… —Entiendo que no quieras hacer daño a nadie, pero ¿no será peor si descubren que mentiste? —Podría decir que tú y yo rompimos, o que me dejaste, o algo así. No me parecía precisamente la mejor solución… —Sinceramente, creo que sería mucho mejor que hablaras con esa persona a solas. Con sinceridad. —Pero— ¡Ah! Ichinose pareció darse cuenta de algo y levantó la mano con torpeza. Al parecer, la persona en cuestión había llegado antes de lo esperado. ¿Qué tipo de chico de estética visual kei era ese? El recién llegado tenía un rostro andrógino y juvenil. Incluso llevaba falda. No, no. Dejando de lado la primera impresión, era una chica. Ya lo había sospechado al ver su letra. A diferencia de cuando un chico confiesa sus sentimientos a otro chico, esto probablemente sería más sencillo de gestionar. Aunque quizá pensaba eso porque yo era chico. —Eh… Ichinose-san… ¿Quién es esta persona? La chica parecía algo inquieta por la presencia inesperada de un alumno. —Es Ayanokouji-kun, de la Clase D. Perdona por traer a alguien que no conoces, Chihiro-chan. —¿Es… tu novio, Ichinose-san? —Ah… Bueno… Ichinose probablemente pretendía decir que sí. Pero la culpa por mentir parecía haberla frenado. Las palabras se le atascaron en la garganta. —Entonces, ¿por qué está aquí Ayanokouji-kun? Confundida por la situación, Chihiro empezó a llorar. Se le llenaron los ojos de lágrimas. ¿Era su novio? Si no lo fuera, ¿por qué estaría ahí? Seguramente estaba intentando entender qué estaba pasando. Ichinose, al ver sus lágrimas, se puso nerviosa. Sin saber qué hacer, empezó a entrar en pánico. Yo esperaba que Ichinose fuera alguien firme y fiable, pero al parecer tenía un punto débil inesperado. —Eh… ¿podrías irte a otro sitio, por favor? Tengo algo importante que hablar con Ichinose-san —dijo Chihiro. —E-espera un momento, Chihiro-san. Eso… verás… la verdad es que Ayanokouji-kun es… Ichinose intentaba adelantarse para rechazarla. Probablemente pensaba que sería más difícil si Chihiro decía directamente «me gustas». —¿Qué pasa? —preguntó Chihiro. —Ayanokouji-kun… es… bueno, es mi— No había nada que pudiera hacer en esta situación. Bueno, nada excepto… —Solo soy un amigo. Interrumpí a Ichinose antes de que terminara. —Ichinose. Puede que no sea quien para decir esto, ya que nadie me ha confesado sus sentimientos nunca. Pero creo que fue un error traerme aquí. Hablé con sinceridad, por el bien de ambas. —Es cierto que declarar los propios sentimientos no es fácil. Pasas cada día angustiado, recreando la escena una y otra vez en tu cabeza. Y aun así, no puedes decirlo. Incluso cuando crees que ha llegado el momento, no puedes pronunciar las palabras «me gustas». Se te quedan atascadas en la garganta. Eso es lo que creo yo. ¿No crees que deberías responder cuando alguien desea tanto expresar sus sentimientos? Si dejas la situación en el aire, las dos podéis arrepentiros después. —Uh… Probablemente Ichinose nunca había estado realmente enamorada. Por eso no sabía qué hacer ni si estaba equivocándose. Intentar evitar el dolor de alguien era inútil. Si rechazas a alguien, inevitablemente le haces daño. Bueno, si encontrabas una excusa adecuada, quizá podrías suavizar un poco el golpe. Algo como «quiero centrarme en mis estudios» o «me gusta otra persona». O, como había intentado Ichinose: «ya estoy saliendo con alguien». Pero, dijeras lo que dijeras, la otra persona acabaría herida. Y aún más si la excusa se basaba en una mentira. Me fui sin esperar la respuesta de Ichinose. Me encaminé de vuelta, pero no regresé directamente al dormitorio. En lugar de eso, me detuve en el paseo arbolado, me apoyé en la barandilla y suspiré mientras contemplaba las hojas verdes. Unos cinco minutos después, una chica pasó corriendo a mi lado con los ojos llenos de lágrimas. A pesar de aquella imagen tan impactante, me quedé allí un rato más, matando el tiempo. Al atardecer, Ichinose volvió desde el gimnasio y se acercó a mí. —Ah… Al verme, pareció algo incómoda y bajó la cabeza. Pero enseguida volvió a mirarme. —Me equivoqué. No respeté los sentimientos de Chihiro-chan. Solo quería evitar hacerle daño y salir huyendo. Ese fue mi error. El amor es realmente complicado, ¿verdad? —murmuró mientras se apoyaba en la barandilla a mi lado—. Le pregunté si podíamos seguir como siempre, pero… no sé si podremos volver a ser como antes. —Eso depende de vosotras dos. —Sí… Gracias por hoy. Por acompañarme en algo tan complicado. —No pasa nada. Estas cosas pasan. —Supongo que se invirtieron los papeles, ¿eh? Yo iba a ayudarte, pero al final fuiste tú quien me ayudó a mí. —Perdona por haber actuado con tanta superioridad antes —dije. Ichinose parpadeó un par de veces, como si hubiera dicho algo extraño. —No tienes por qué disculparte, Ayanokouji-kun. Para nada. Estiró los brazos hacia el cielo y saltó de la barandilla. —Ahora me toca ayudarte a mí. Si hay algo que pueda hacer, lo haré. Me pregunté cómo pensaba resolver esta complicada situación Ichinose Honami, de la Clase B. Tenía que admitir que tenía ganas de verlo.
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Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 66

Estás leyendo el capítulo 66 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 19 de abril de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.