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Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 67 online gratis en español

🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
Aquella noche, recibí una llamada mientras estaba haciendo algunas compras por internet. Tenía el móvil enchufado a la pared junto a la cama cuando, de repente, la pantalla se iluminó. En el identificador aparecía el nombre: Kushida Kikyou. Parpadeé un par de veces para asegurarme de lo que estaba viendo. Sabiendo que no tendría el valor de devolverle la llamada, rodé la silla por la habitación, agarré el móvil del soporte y me tiré sobre la cama. —Perdona por llamarte tan tarde. ¿Sigues despierto? —preguntó. —¿Eh? Ah… Estaba pensando en irme a dormir en un rato. ¿Necesitabas algo? —La cámara digital de Sakura-san se rompió, ¿verdad? Siento que en parte es culpa mía, porque la puse nerviosa. Así que quería responsabilizarme de ello… —No creo que debas sentirte responsable, Kushida. En absoluto. Además, la va a arreglar, ¿no? Si es tan importante para ella, seguro que la reparará pase lo que pase. Sin embargo, mientras hablaba, me di cuenta de que quizá no era tan sencillo. Sakura era extremadamente torpe en las interacciones sociales y probablemente no tenía la confianza suficiente para ir sola a una tienda. Era algo parecido a cómo alguien puede sentirse incómodo comiendo solo en un restaurante. Costaba creer que pudiera ser tan tímida, pero en este mundo había todo tipo de personas con personalidades muy distintas. Así que tampoco era tan extraño encontrarse con alguien sin habilidades sociales, ¿no? —Entonces, ¿te ofreciste a ayudarla, Kushida? —pregunté. Probablemente había tomado la iniciativa para crear un vínculo con Sakura. —Sí. Al principio dudó un poco, pero luego dijo que le vendría bien pasado mañana. Creo que esa cámara es muy importante para ella. Kushida había dado un paso perfecto para ganarse la confianza de Sakura. —Pero ¿por qué me cuentas esto? ¿No sería más fácil si vais solo vosotras dos? —Si solo fuera para arreglarla, sí. Pero hay otra cosa. Me gustaría que me ayudaras con ello, Ayanokouji-kun. —¿Quieres que le pregunte si sabe algo sobre el incidente de Sudou? —Horikita-san parece convencida de que Sakura vio todo. Después de acercarme un poco más a ella, yo también creo que sabe algo. Pero tiene que haber alguna razón por la que guarda silencio, porque sigue negando que lo haya presenciado. Aunque lo ideal sería llevar a Horikita, era impensable que Horikita y Kushida pasaran juntas su día libre. Kushida probablemente me había elegido por descarte, ya que era la opción menos problemática. Si hubiera invitado a Ike o Yamauchi, solo tendrían ojos para ella. Además, me venía bien. Llevaba tiempo queriendo ir a una tienda de electrónica. Me incorporé y me apoyé contra la pared. Por alguna razón, me parecía de mala educación hacer planes tumbado. —Vale, entendido. Vamos. Mi voz sonó con un entusiasmo ligeramente excesivo. Por suerte, Kushida no pareció notar nada raro ni insistió en ello. Charlamos un rato sobre esto y aquello. No me puse nervioso; era una conversación distendida. Era la prueba de que podía invadir mi espacio personal sin incomodarme. En mi mente, ya la había reconocido firmemente como una amiga. —Ah, por cierto. Fue muy aterrador cuando Kouenji-kun y Sudou-kun parecían a punto de pelearse. —Sí. Fue una situación crítica. Parecía que iban a dejar que hablaran los puños. Kouenji siempre parecía despreocupado, pero si Sudou le lanzaba un golpe, respondería. Y si eso ocurría, sería un desastre. —Ni siquiera pude moverme. Pero Hirata-kun estuvo increíble. Es una persona realmente admirable. —Sí. Oír cómo elogiaba a Hirata me produjo un leve escozor de celos. Me recordé que era normal admirar a alguien con el valor de intervenir en una situación así. —La Clase D logró unirse gracias a ti y a Hirata. El hecho de que chicos y chicas estén separados también influye bastante. A veces, solo una chica puede resolver los problemas de otra. —Yo solo hago lo que hago normalmente. No fue nada especial. —Creo que Hirata diría exactamente lo mismo. A menudo, las personas especiales no se consideran especiales a sí mismas. —Hablando de especial, ¿no crees que Horikita-san es mucho más especial que alguien como yo? Se le da bien estudiar y también destaca en los deportes. Me pregunto por qué está en la Clase D. Horikita no era especial. Pertenecía a una categoría única de personas. Aun así, me callé, temiendo que si hablaba mal de ella se fuera a enterar. —¿No la asignaron a la Clase D en parte porque no es muy sociable? —Pero contigo se comporta de forma normal, ¿no, Ayanokouji-kun? —¿Tú crees que eso es normal? Por cómo conocía yo a Horikita, describiría su forma de tratar a los demás como lamentable… Me estremecí al recordar a Ike desmayándose del sufrimiento. —Cuando pienso en mi relación con Horikita, es como si hubiera un muro entre nosotros. O quizá debería decir que ese es el alcance de nuestra relación, si me entiendes. —¿Hmm? Sonaba divertida, pero también algo dubitativa. No me gustaba que Kushida me malinterpretara. —Ah, por cierto. Quería preguntarte algo. Tu habitación está en la novena planta, ¿verdad, Kushida? —¿Eh? Ah, sí. ¿Por qué? ¿Qué pasa? —Oh, nada. Solo curiosidad. De repente, Kushida se quedó en silencio. Fue un silencio inesperado, sin previo aviso. Nuestra conversación, que hasta entonces había fluido con naturalidad, se detuvo en seco. Normalmente, Kushida retomaría el hilo enseguida, pero esta vez no lo hizo. Quizá preguntar por su planta había sido un poco inoportuno. Empecé a inquietarme. Incapaz de calmarme, comencé a mirar sin sentido cada rincón de mi habitación. Ojalá fuera un chico guapo con grandes habilidades sociales. No pude evitar desearlo. El silencio era tal que podíamos oírnos respirar. —Se está haciendo tarde. ¿Cuelgo ya? —pregunté, incapaz de soportarlo más. Era doloroso estar al teléfono con una chica sin decir nada. —Oye— —¿Hmm? Kushida rompió el silencio, pero volvió a quedarse callada. Su vacilación era inusual. No se parecía en nada a la Kushida de siempre, que intentaba animar cualquier conversación. —S-si… Bueno… Yo… Yo— Volvió a detenerse. Siguió otro silencio. Cinco segundos, luego diez. —No, no es nada. Desde luego, no parecía «nada»… Sin embargo, No me atreví a decir: «Oye, ¿qué pasa? Cuéntamelo», así que lo dejé estar. Lo siento, Kushida. Si estuviera en el campo de batalla, sería el francotirador, el cobarde que se mantiene lejos del combate. Perdóname. —Bueno, nos vemos pasado mañana, Ayanokouji-kun. Y con eso, Kushida colgó. Me pregunté qué había querido decir. Tenía la sensación de que me esperaba una mala noche, sin poder dormir.
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Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 67

Estás leyendo el capítulo 67 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 19 de abril de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.