Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 141 online gratis en español
🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
Al final no se decidió nada, pero al menos habíamos pasado la hora discutiendo, tal y como nos habían pedido. Sonó el anuncio de que éramos libres para marcharnos. Los estudiantes de la Clase A se reunieron todos y se fueron enseguida.
—Bueno, sois libres de hacer lo que queráis —nos dijeron.
Después de que salieran por la puerta en formación, el silencio volvió a envolver la sala. Ichinose había rechazado la estrategia de Katsuragi, pero no había logrado llegar a una nueva resolución. ¿Se guardaba algo más bajo la manga? ¿O quizá estaba pensando en otra cosa? Veamos qué tienes, Ichinose.
—Bueno, aún nos quedan cinco periodos de discusión. ¿Qué os parece si damos por terminada esta sesión? —dijo Ichinose con amabilidad.
El consenso parecía ser que era mejor pasar un tiempo por nuestra cuenta antes de volver a reunirnos para discutir. Todos habíamos recibido bastante información y todavía no habíamos tenido tiempo de procesarla. Como mínimo, los miembros de la Clase D estábamos agotados. Los estudiantes de la Clase C parecían estar en la misma situación.
—Bueno, yo me vuelvo… ¡¿Aaah?!
Karuizawa, completamente agotada, se levantó para marcharse, pero se inclinó hacia delante por accidente. Tal vez se le habían dormido las piernas por estar sentada tanto tiempo.
—¡Ay! —gritó Manabe.
En pleno pánico, Karuizawa intentó recuperar el equilibrio, pero se tambaleó y pisó el pie de Manabe.
—Ah, no quería hacerlo. Lo siento —murmuró Karuizawa, disculpándose deprisa antes de salir de la sala.
—¡Oye, ¿pero qué demonios?! —gritó Manabe.
Nos gritó al resto mientras salíamos. Yo no quería verme atrapado en medio de nada, así que aparté la mirada y me largué de allí.
—Bueno, nosotros también volvemos. Quiero hablar con Hirata de algunas cosas —dije.
Las otras clases ya estaban haciendo sus movimientos. Yukimura parecía querer darse prisa y empezar una discusión sobre nuestra propia estrategia. Para ser sincero, nuestra clase no contaba precisamente con muchos estrategas competentes, así que era una decisión difícil. El Profe se puso en pie lentamente. Al final, los últimos que quedaron en la sala fueron los tres estudiantes de la Clase B e Ibuki.
—Vuelvo a tener hambre. Me pregunto si habrá bufé para comer —reflexionó El Profe.
¿Cómo podía tener hambre otra vez? ¿Qué clase de cuerpo digiere toda esa comida en solo una hora? Además, si comes tanto, vas a engordar. Aunque dudaba bastante que mi consejo sincero le llegara de verdad.
—Oye, Yukimura. ¿No te pareció que Karuizawa actuaba raro? —pregunté.
—Siempre actúa raro —respondió.
Bueno, era una respuesta directa y honesta, pero no exactamente lo que quería oír. No sabía qué era, pero había algo en ella que no encajaba. Quizá en realidad no la conocía en absoluto…
El Profe no parecía haber notado nada en particular. De hecho, se había olvidado incluso de que aquello había pasado. Había apagado el teléfono dentro de la sala para no distraerme. Lo volví a encender al salir y vi un mensaje instantáneo de Sakura. Quería que nos viéramos si teníamos tiempo.
—Hmm. Momento perfecto —murmuré.
Quería opiniones de personas que no fueran Hirata u Horikita. Quería escuchar qué pensaban sobre aquella extraña prueba. Probablemente obtendría alguna pista al saber más sobre el grupo de Sakura.
—A ver, ¿dónde podríamos quedar? —pregunté en voz alta.
Pensé que el mismo sitio de ayer estaría bien. Cuando le propuse la idea a Sakura, recibí una confirmación inmediata. Ahora mismo habría muchos estudiantes por todas partes, pero probablemente no nos prestarían atención. Los solitarios aprendían el arte de lidiar con las multitudes.
Como acababa de terminar la primera discusión de grupo, el ascensor iba a estar abarrotado. Dado que solo podían subir unas diez personas a la vez, sería más rápido usar las escaleras. Me dirigí hacia la cubierta. Por el camino, recibí un nuevo mensaje instantáneo:
«Como hay muchísima gente, iré a la proa mejor. Lo siento».
—Ah. Supongo que al final no ha podido con las multitudes.
Me dirigí hacia la proa. El interior del barco tenía muchas instalaciones lujosas, pero hacia la proa solo había una amplia cubierta desde la que se veía bien el mar. Por eso solía estar tranquila. No parecía haber nadie más por allí, lo que significaba que tenía toda la cubierta para mí solo. Sakura me esperaba detrás de una columna en una esquina. Decidí no llamarla para no asustarla y me acerqué despacio.
—Estaba pensando en ello, pero… ¿c-cómo lo hago? —murmuró en voz alta.
¿Hmm? Al acercarme, oí a Sakura hablar sola. Hablaba en voz baja, y con el viento era difícil escucharla. No alcanzaba a distinguir bien lo que decía.
—Y-yo… quería… s-s-s-sa… —balbuceó.
Pensé que quizá estaba hablando con alguien, pero no había nadie más alrededor. Tampoco parecía tener el móvil en la mano, así que todo resultaba un poco inquietante.
—¿Sakura? ¿Qué pasa? —pregunté, intentando no sorprenderla.
—¡Aaaiaaaaaaaaaaa!
Sakura soltó un chillido y prácticamente saltó fuera de su propia piel. Parecía que, al final, sí la había sorprendido.
—¿C-cu-cuándo has llegado? ¿Cuánto has oído? —preguntó frenéticamente.

—No he oído nada, la verdad. Acabo de llegar.
No había nadie más alrededor. Era como un animalito asustado.
¿Sakura había estado hablando con un fantasma, o se había vuelto loca? No estaba seguro de cuál de las dos opciones era.
—¿¡Estabas escuchando?! ¿¡Has oído lo que estaba diciendo?! —gritó Sakura.
—Solo he oído fragmentos. No tengo ni idea de qué estabas hablando —dije.
Sakura pareció aliviada.
—Entonces, ¿por qué me has llamado? —pregunté.
—Ehm, bueno. Verás, es que… ah… ¡e-estaba agobiada por la prueba! —gritó.
Sakura, con aspecto increíblemente deprimido, me entregó una lista. Leí los nombres escritos en ella.
CLASE A: Sawada Yasumi, Shimizu Naoki, Nishi Haruka, Yoshida Kenta
CLASE B: Kobashi Yume, Ninomiya Yui, Watanabe Norihito
CLASE C: Tokitou Hiroya, Nomura Yuuji, Yashima Mariko
CLASE D: Ike Kanji, Sakura Airi, Sudou Ken, Matsushita Chiaki
Parecía que los otros estudiantes de la Clase D asignados al grupo Vaca eran… intensos. Teniendo en cuenta los chicos de su grupo, como Sudou e Ike, no pude evitar compadecerme de Sakura. Durante esta prueba, tenías que pasar tiempo con los demás miembros de tu grupo sí o sí. Me habría gustado ayudarla un poco, pero en realidad no había nada que pudiera hacer. Cuando llegara el momento de reunirnos por grupos, tendríamos que formar parte de nuestros equipos. No podíamos permitirnos estar dispersos. Podía ayudarla en secreto, pero si actuaba de forma poco natural durante la prueba, alguien lo notaría enseguida. En una prueba como esta, saltarse las normas podía significar la muerte.
—Pensé que quizá conocería a alguien de otra clase, pero… por increíble que parezca, no conozco a nadie. Nadie que me considerara remotamente una amiga —dijo Sakura.
Intenté pensarlo, pero las únicas personas que podrían ayudar eran Ichinose y Kanzaki. Sin embargo, como Ichinose ya estaba en mi grupo, estaba atada de manos. Tampoco podía dejar realmente que Sudou o Ike cuidaran de Sakura.
—Lo siento. Yo tampoco tengo muchos amigos —dije.
—Ah, no pasa nada. No tienes que disculparte. Es solo que… ¡yo no tengo amigos! —respondió Sakura.
Aquella era una conversación patética, los dos compitiendo por ver quién estaba peor. En lugar de enorgullecernos de nuestra falta de amigos, cambié de tema.
—Por cierto, había algo que quería preguntarte, Sakura.
—¿Eh? ¿A mí? ¿Qué es?
—¿Yamauchi se ha puesto en contacto contigo desde que terminó la discusión?
—¿Yamauchi-kun? No, no lo ha hecho. ¿Pasa algo? —preguntó.
—Ah, ya veo.
Durante la prueba en la isla, había usado indirectamente a Sakura mientras también usaba a Horikita. Manipulé a Yamauchi aprovechándome de que le gustaba Sakura, prometiéndole la dirección de correo de ella. Por supuesto, no tenía intención de darle la dirección de Sakura sin su permiso, pero todavía no había hablado con él sobre eso. Me preocupaba que, después de aquello, se hubiera puesto en contacto con Sakura, pero al parecer todo estaba bien. Como había sido yo quien plantó las semillas, si Yamauchi hacía algún movimiento, tendría que actuar.
—Por ahora, ponte en contacto conmigo si hay algo que te preocupa. Puedes contarme cualquier cosa —dije.
—¿De verdad? —preguntó Sakura.
—Sí. Es lo mínimo que puedo hacer.
Aunque no sabía hasta qué punto podría serle de ayuda, los ojos de Sakura brillaron como los de una niña. Quizá simplemente se alegraba de poder hablar con alguien.
—¡Sin falta contactaré contigo! —dijo.
—S-sí —respondí.
Sakura estaba un poco distinta de lo habitual. Se la veía muy contenta, y sus palabras tenían algo más de energía que de costumbre. ¿Quizá se estaba volviendo un poco más decidida o algo así? Aunque solo habían pasado unos pocos días desde la prueba de la isla, Sakura se estaba desarrollando deprisa. Había sido una prueba disparatada, pero quizá le había cambiado la vida de formas inesperadas. No se había transformado por completo, pero percibí que había aprendido a mantenerse positiva y seguir adelante en una situación difícil.

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Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 141
Estás leyendo el capítulo 141 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 16 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.