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Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 108 online gratis en español

🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
Para aprovechar al máximo el tiempo extra que teníamos, decidimos echar un vistazo a cómo les iba a las clases A y B. Nos internamos más en el bosque, pasando junto a las raíces del gran árbol roto, tal y como Kanzaki nos había indicado. Pensándolo ahora, daba la impresión de que la escuela lo había roto a propósito para usarlo como punto de referencia. Era como si insinuara que un poco más adelante había algo. En el momento en que pusimos un pie en la parte profunda del bosque, noté un ligero cambio. En este camino destacaban bastantes huellas de estudiantes, lo que hacía más fácil avanzar. Si simplemente seguíamos el sendero, probablemente llegaríamos al campamento base de la Clase B. Quizá por eso Kanzaki no nos había dado explicaciones más detalladas. De todas las penurias de esta isla hasta el momento, lo más irritante eran los mosquitos chupasangre que iban directos a brazos y piernas. Poco después, llegamos a la base de la Clase B. —Bueno, supongo que es justo lo que cabría esperar de la Clase B… Su forma de vida era completamente distinta a la nuestra. Habían aprovechado muy bien el terreno, con muchos árboles rodeando un pozo. Como no tenían espacio suficiente para montar tres o cuatro tiendas y desplegarse, habían sacado partido del lugar colocando hamacas. A pesar de haber empezado de una manera parecida, nuestra clase había elegido objetos completamente distintos. Sentía bastante curiosidad por cierto equipo desconocido que había junto al pozo, pero lo que más me sorprendió fue el ambiente. —¿Eh? ¿Horikita-san? ¿Y Ayanokouji-kun? Alguien nos llamó, casi como si hubiera percibido la llegada de unos visitantes inesperados. Ichinose estaba intentando atar una cuerda a un árbol para colgar una hamaca. Llevaba un chándal que le sentaba muy bien y tenía un aspecto lleno de energía. Kanzaki estaba sentado un poco más lejos. —Parece que vuestra clase está funcionando bien, a pesar de los obstáculos. —Ja, ja, sí. ¡Al principio fue bastante difícil! Pero fuimos probando distintas cosas y al final salió bien. Aunque la lista de tareas no para de crecer. Aún queda muchísimo por hacer —dijo Ichinose con una gran sonrisa. —Perdona si estamos molestando. —Oh, lo siento. Seguro que ha sonado como si estuviera intentando echaros. Creo que no pasa nada si os quedáis un rato. Seguramente habéis venido a preguntarme algo, ¿no? Ichinose nos recibió sin mostrar el menor gesto de protesta. Nos invitó a sentarnos en la hamaca, pero Horikita rechazó la oferta, así que Ichinose se sentó ella. ![](/api/get-image/5fed39ab-e28f-4597-b9a7-8bf720721ad4.webp/chapters/false) —Me preguntaba si quizá nos convendría entablar, aunque sea provisionalmente, una relación de cooperación como la otra vez —dijo Horikita. —Yo también lo creo. —Bueno, ¿cuántos puntos habéis usado hasta ahora? ¿Qué habéis comprado? Además, si pudierais decirnos el valor de vuestras herramientas, nos sería de gran ayuda. Por supuesto, nosotros también compartiríamos nuestra información a cambio. Me pregunté si Kanzaki habría podido deducir esa información sobre nuestra clase solo con lo de esta mañana. Ichinose, sonriendo, sacó un manual de una bolsa que tenía a sus pies. Nos enseñó una hoja blanca donde figuraban detallados los artículos que habían comprado y empezó a leer en voz alta. —Hamacas. Utensilios de cocina. Tienda pequeña, linterna y baño portátil. Caña de pescar, ducha de agua… Si sumamos eso a la comida que compramos, el total es exactamente de setenta puntos. Salvo por el hecho de que Kouenji se había retirado, nosotros también habíamos administrado los puntos con el mismo rigor que la Clase B. —¿Qué es una ducha de agua? Me pica un poco la curiosidad. Por el nombre, deduje que tendría algo que ver con bañarse, pero como costaba cinco puntos menos que la ducha portátil, supusimos que no sería tan eficaz y la descartamos. —Bueno, vayamos poco a poco, ¿os parece? Como hay varios lugares del bosque donde se pueden encontrar frutas y verduras, podemos compensar la falta de puntos recolectando comida. También podemos ir al mar a pescar. Eso es lo que pensaba que haríamos con el tema de la comida. Y no nos preocupa el agua, porque tenemos un pozo. ¿La Clase B había conseguido todo eso de forma natural, como cuando Kushida y su grupo encontraron aquella fruta? Como había dicho “verduras”, seguramente les había ido mejor que a la Clase D. Ichinose nos llevó hasta el pozo y nos enseñó el sistema de polea con el que se sacaba un cubo de agua. —Al principio nos preocupaba si sería seguro beberla, pero al fijarnos en el entorno y en los alimentos cultivados, llegamos a la conclusión de que el pozo debía de estar bien. Por si acaso, ayer probé yo misma el agua. Esperé un tiempo, pero no me dolió el estómago ni nada. Así que, desde esta mañana, todo el mundo la está usando. No se habían lanzado a usar el pozo desde el principio. Solo lo habían hecho después de comprobarlo debidamente. A la mayoría de la gente le habría costado resistirse a una fuente tan cómoda que además permitía ahorrar puntos. —Además, hay agua natural de sobra como para usarla en las duchas. Eso es la ducha de agua. Señaló una especie de aparato grande colocado junto al pozo. Así que era eso. —Después de echar agua en este depósito, tenemos agua caliente en solo unos segundos. Es muy práctico. La fuente de calor es una bombona de gas. Cuando se acabe, pienso pedir otra. Horikita escuchó la explicación de Ichinose con calma. —¿Ya sabías lo que eran? Me refiero a las duchas de agua —pregunté. —No. Es la primera vez que oigo hablar de ellas y la primera vez que las uso. Las normas de esta escuela dan un poco de miedo, ¿verdad? En el manual no venía casi nada explicado y tampoco podemos preguntarle al profesor. Por suerte, en nuestra clase hay varios que entienden de vida al aire libre. Al lado de la ducha de agua había un retrete sencillo instalado dentro de una tienda de montaje rápido. Parecía vacío. —Montamos este baño portátil en vez de pedir una ducha cerrada. Lo hicimos para que la gente a la que le incomoda que la vean duchándose pudiera tener intimidad. Además, la tela también es impermeable. Así que por eso estaba vacío. —Entonces, ¿no os cuesta dormir sobre el suelo duro? —Ah, sí. Al principio me pregunté qué íbamos a hacer con eso, pero luego tomamos medidas. ¿Quieres verlo? La hierba crujió bajo nuestros pies mientras Ichinose caminaba hacia la tienda. Tras avisar a las chicas que había dentro, levantó la solapa inferior. Debajo de la tienda había varias láminas gruesas de vinilo, de unos dos centímetros de grosor. —Cuando pagamos por el baño portátil, nos dijeron que teníamos acceso ilimitado a láminas de vinilo. Puede que pidiera demasiadas, pero nos trajeron un montón. Claro que no quiero malgastar recursos, así que al final pondré las que no usemos todas juntas y las devolveré. —Por cierto, ¿qué medidas habéis tomado contra el calor? Por alguna razón, aquí se nota más fresco… —Me pregunto si será porque echamos agua por alrededor. Como dormimos cerca del pozo, esparcimos agua cerca de las camas. Rellenamos con agua las botellas de plástico que ya ha usado la gente y así todos pueden ir echándola de forma eficiente. El agua empapa la tierra con bastante facilidad y, como tarda un poco en evaporarse, el efecto dura y refresca el ambiente. Ichinose y su clase no se limitaban a depender de las herramientas; también estaban aprovechando bien sus conocimientos para mejorar el campamento. Tras recibir toda esa información, Horikita explicó cuidadosamente nuestra situación. No omitió nada, en nombre de la equidad. —Ya veo… Que alguien se retirara debió de haceros bastante daño. —Sí. Ahora mismo hay muchas cosas que nos inquietan, pero tenemos que intentar salir adelante. —Entiendo. Bueno, ¿podemos seguir cooperando? Pensé que sería buena idea ignorar la norma de intentar averiguar la identidad del líder. ¿Qué te parece? —Yo también quería hablar de eso. Si al menos no tuviéramos que desconfiar de una de las clases, nos aliviaría mucho. Siempre que a ti no te importe, Ichinose-san, me gustaría que aceptaras la propuesta. —Claro que me parece bien. Después de reafirmar el intercambio mutuo de información y decidir mantener nuestra relación de cooperación, Horikita soltó un suspiro de profunda admiración mientras miraba a su alrededor. Allí se respiraba una auténtica sensación de unidad, sin el menor desorden. Cada alumno cumplía con su papel. Y, además, todos parecían hacerlo de buen grado. Lo normal habría sido encontrar a alguien que odiara su tarea o intentara escaquearse. —Esta clase está mucho más cohesionada de lo que imaginaba. Supongo que es porque eres tú quien la dirige, ¿verdad? —dijo Horikita. —Sí. Al menos, de momento. Ichinose había conseguido unificar a su clase tanto dentro como fuera de la escuela. —¿Hay alguien en la Clase D capaz de reunir a todo el mundo? ¿Eres tú, Horikita-san? —No. Pero sí tenemos a un chico llamado Hirata. Todo el mundo acaba agrupándose a su alrededor. —Ah. ¡El del club de fútbol! ¡Sí, sí, lo conozco! Es muy popular entre las chicas. Como Horikita no parecía muy interesada en hablar de Hirata, cambió de tema. —Ichinose-san. Perdona que siga haciéndote preguntas, pero queremos confirmar la situación de la Clase A. ¿Puedes decirnos algo que nos ayude a localizar su campamento base? Incluso cualquier detalle sobre la zona podría servirnos. —Bueno, si te vale algo que quizá pueda ser útil, sí puedo contaros algo sobre su sitio. Pero conseguir información va a ser difícil. Justo lo que esperaba de la Clase B… o mejor dicho, lo que esperaba de Ichinose. Ya había investigado a la Clase A. —Nada más atravesar esta zona, hay un claro. Si giráis a la derecha y seguís recto hasta ver una cueva, probablemente allí esté la base de la Clase A. Yo misma fui a investigar, pero no lo sé con total seguridad. Es que están extremadamente a la defensiva… o mejor dicho, son muy herméticos. —¿Herméticos? ¿Qué medidas ha tomado la Clase A? —Sinceramente, verlo con vuestros propios ojos vale más que mil palabras. En cuanto vayáis, lo entenderéis enseguida. Ya que vais a comprobar la situación de la Clase A, ¿eso significa que ya sabéis cómo está la Clase C? —Sí. Acabamos de venir de allí. Están haciendo cosas increíblemente estúpidas. —Da la impresión de que no tienen ninguna intención de tomarse esta prueba en serio. Quedan cinco días y se les acabarán los puntos mucho antes de que termine. No me imagino que puedan cambiar su situación aunque entren en “modo ahorro” ahora mismo. Ni siquiera están buscando un sitio. No consigo entenderlos en absoluto. Ichinose tampoco parecía capaz de encontrarle sentido. —En esta prueba no puedes recurrir a trucos rastreros. Ryuuen se ha gastado casi todos sus puntos, seguro. Puede que ahora se lo estén pasando bien, pero luego se arrepentirán. Horikita evitó contarle a Ichinose el posible plan de retirada del que habíamos hablado antes. No creo que lo ocultara deliberadamente; más bien, Horikita probablemente había llegado a la conclusión de que Ichinose acabaría deduciéndolo por sí sola. —Perdone, Ichinose-san. Siento interrumpir. ¿Sabe dónde está Nakanishi-kun? —preguntó un estudiante con una voz bastante reservada. —Creo que Nakanishi-kun ha ido hacia la orilla. ¿Por qué lo preguntas? —Pensaba ofrecerme a ayudar. ¿No hace falta? —Oh, no, al contrario. Me alegra mucho que quieras hacerlo, Kaneda-kun. ¿Podrías ir y seguir al grupo de Chihiro-chan? Si les dices que vas de mi parte, no habrá problema. —De acuerdo. ¡Muchas gracias! Horikita pareció un poco desconcertada tras ver aquel breve intercambio. —Ha sonado exageradamente formal para hablar con un compañero de clase, ¿no? —Ah, es— —¿Un alumno de la Clase C? Hablé antes de que Ichinose terminara de responder. Ella lo confirmó con un gesto. —¿Lo conoces? Parece que tuvo algún tipo de conflicto con la Clase C. Dijo que se apañaría solo, pero no podía dejarlo así. Aún no le he preguntado por su situación. Al parecer, un chico había acabado distanciado de la Clase C por oponerse a Ryuuen. Todo apuntaba a que la Clase B lo había acogido. Quizá se sintiera avergonzado por su situación y por eso se había ofrecido a colaborar. —Nosotros también recogimos a un alumno ayer. Otro que huyó de la Clase C. Horikita puso a Ichinose al tanto de lo ocurrido en su encuentro con Ryuuen. Le habló de Ibuki, una de las estudiantes rebeldes, que se había enfrentado a él por hacer siempre lo que le daba la gana. También le explicó que Ibuki había sido golpeada. Al oírlo, la mirada de Ichinose se endureció, como si reafirmara su determinación de proteger a su clase. —Creo que ya va siendo hora de irnos, Ayanokouji-kun. Si nos quedamos demasiado, acabaremos molestando a la Clase B. Nos despedimos de todos y Horikita y yo dejamos atrás el campamento de la Clase B. —En términos generales, creo que todos estamos en la misma línea, pero ellos van más adelantados. Eso no puedo negarlo —dijo Horikita cuando ya nos habíamos alejado y no había nadie cerca. Sus palabras sonaron casi como una declaración de derrota. Mi impresión era la misma. Había una gran diferencia entre la D y la B, y no solo en puntos. —Bueno, supongo que no se puede hacer nada. La Clase B simplemente tiene unas cualidades especiales de las que carece la Clase D. —Su trabajo en equipo, ¿no? La Clase B es superior porque está bien dirigida, así que cuando llega el momento de tomar decisiones no se pelean ni se desmoronan. En la Clase D había alumnos egoístas como Kouenji, que iban por libre, y nadie tenía la autoridad suficiente para frenarlos. Mientras tanto, Ichinose había logrado unir a la Clase B y no se percibía el menor desorden. Tenían un auténtico sentido de unidad, probablemente la diferencia más grande entre las clases D y B en ese momento. Cuanto más se prolongara este enfrentamiento, más evidente se volvería esa diferencia.
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Estás leyendo el capítulo 108 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 30 de abril de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.