arrow_back

Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 101 online gratis en español

🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
Un poco más allá, había dos tiendas montadas una al lado de la otra. Shinohara y las demás chicas habían decidido ocuparlas las dos. En otras palabras, eso significaba que los chicos tendríamos que apañárnoslas durmiendo al raso. Lo más probable era que la mayoría de nuestros compañeros no hubieran dormido nunca al aire libre en toda su vida. Por suerte, como era verano, no creía que fuéramos a resfriarnos, pero estaba claro que lo íbamos a pasar mal. Las picaduras de mosquito en brazos y piernas no tardarían en volverse insoportables, y cuando cayera la noche la visibilidad empeoraría todavía más. La hierba estaba llena de insectos desconocidos, lo cual daba bastante mal rollo. Yo, que también era un chico de ciudad, me sentía bastante asqueado, y pasar una semana entera durmiendo a la intemperie me parecía imposible. Aun así, algunos como Ike, que se oponían a gastar puntos a toda costa, ya estaban poniéndose manos a la obra. Varios chicos intentaron usar hierba arrancada como sustituto de sábanas, y se pusieron a hablar de si podrían talar algunos árboles. Estaba bien que intentaran buscar soluciones; yo solo rezaba para que no se les ocurriera hacer ninguna locura. Hirata se acercó a nosotros después de montar las tiendas de las chicas, secándose el sudor de la frente. —Perdona, Ayanokouji-kun. ¿Puedo hablar contigo un momento? Hay algo que quería pedirte. Parecía incómodo y algo apurado. —Esta noche, con una sola linterna, va a dar bastante miedo. Usemos puntos o no, necesitamos conseguir alguna fuente de luz. Pero no puedo obligarte a estar de acuerdo, Ayanokouji-kun. Desde luego, a mí tampoco me apetecía pasar la noche sin ninguna iluminación. Ir al baño sería una pesadilla. Cuando le pregunté qué proponía, Hirata se lo pensó un instante antes de responder. —Podríamos hacer una hoguera. Quería pedirte que recogieras ramas. Por alguna razón, al parecer me habían señalado como el más capacitado para esa tarea. —Bueno. Recogeré las que vea que sirven. —¡Gracias! Ah, pero sería peligroso que fueras solo. Creo que deberías llevar a alguien contigo. No le faltaba razón. Me puse a buscar compañero. Horikita estaba completamente inmóvil, mirando al cielo. Debió de notar que la observaba, porque se acercó. —Normalmente eres increíblemente poco colaborador, pero estás siendo bastante generoso aceptando hacerle ese favor —dijo. —¿No acabas de pedirme tú también uno? Además, esto es solo para echarle una mano a Hirata. No es que sea un trabajo para tanto. Solo tengo que recoger ramas. Había alumnos que actuaban por iniciativa propia para ayudar a la clase. La posición de cada uno dentro de aquella jerarquía cambiaba dependiendo de si daba un paso al frente o no. —Que alguien como Hirata, que ocupa el centro de la clase, tenga que recurrir a ti resulta un poco patético. —Los auténticos líderes de la clase D, para bien o para mal, son Hirata y Karuizawa. Nadie más tiene su capacidad para arrastrar a los demás. Nadie más está tan capacitado. Horikita parecía completamente seria. Desde luego, tenía la competencia y las aptitudes necesarias para movilizar a la clase. Sin embargo, andaba muy escasa de carisma y liderazgo; tanto, que ni siquiera creía que esas dos cualidades existieran en ella. Seguramente Kushida no soportaba bien todas las pullas y palabras hirientes que salían cuando la clase se enzarzaba en una discusión, pero aun así había dicho que haría todo lo posible. Incluso ahora, probablemente estaría en algún sitio esforzándose al máximo en lo que fuera que estuviese haciendo. —Entonces, ¿qué tal si trabajas como ayudante de Hirata? Por ti misma, no por la clase. —¿Yo, su ayudante? No digas tonterías. Antes me pondría a bailar con una mangosta. —¿Bailar con una mangosta? Fuera lo que fuese aquella expresión, seguramente era una forma de insultar a Hirata. No, seguramente no. Lo era sin más. —Es broma. Bueno, dejando a un lado sus diferencias con una mangosta, no hay nada que yo pueda hacer para ayudar. Si hubiera un enemigo claro y un objetivo definido, tal vez podría ser útil. Además, sigo sin tener claro si deberíamos usar puntos, ni siquiera hasta qué punto deberíamos hacerlo. Con eso, nos separamos en silencio. Horikita entró en la tienda. Por el momento, yo necesitaba a alguien con quien me resultara fácil ir al bosque. Mirando entre los chicos disponibles, vi a Sudou plantado junto a la orilla del río, contemplando el cielo. Antes había ayudado a Ike. Quizá se hubiera vuelto alguien en quien se podía confiar. Seguramente echaría una mano a un amigo en apuros. —Oye, Sudou. Voy a recoger ramas para una hoguera. ¿Te vienes? —¿Eh? Si es un rollo, paso. Tenía toda la pinta de no pensar ayudar lo más mínimo. Pero como no iba a encontrar a nadie más, insistí. —No creo que sea un rollo. Solo voy a recogerlas por aquí cerca. —Eso suena exactamente a un rollo. Lo siento. Yo me voy a nadar. Sudou se levantó, cogió la bolsa que tenía al lado y se dirigió hacia el agua. —Bueno. Pues nada. Vi a Yamauchi junto a las tiendas, charlando animadamente con unas chicas, y decidí intentarlo otra vez. —Oye, voy a por ramas para la hoguera. ¿Podrías ayudarme? —¿Eh? Suena a curro. Mira, Kanji y yo hemos encontrado un buen sitio, ¿vale? Estamos reventados. Lo siento, pero paso. —Ya veo. Entendido. No había nada que pudiera responder a eso. Bueno, estaba en un aprieto. Todas mis opciones se habían esfumado. Horikita no estaba precisamente en condiciones de ayudar ahora mismo, y Kushida andaba por ahí con el grupo de las chicas. —Al final me toca ir solo, ¿eh? Yamauchi siguió hablando alegremente con las chicas, sin mostrar el menor apoyo. Justo cuando me resigné a entrar solo en el bosque, Sakura dio un paso al frente, como si hubiera estado esperando el momento. —Eh… ¿t-te importa si… voy contigo? Al parecer, había estado escuchando la conversación. —¿Eh? Ah, te lo agradezco mucho, pero ¿seguro que estás bien? Pareces bastante cansada. Quizá sería mejor que descansaras. Sakura ya había explorado el bosque conmigo antes. No quería forzarla. —Estoy bien. Además, si me quedo aquí… bueno… sería… un poco incómodo. Miró de reojo a las otras chicas. Si Sakura era como yo, seguramente también lo pasaba fatal para relacionarse con los demás. —Vale, vamos. Como Kouenji no estaba con nosotros, podía adaptar el paso al de Sakura. —¡Eh! Justo cuando nos dirigíamos al bosque, Yamauchi nos llamó y vino corriendo hacia nosotros. —¡Al final os ayudo! Por lo visto, había cambiado de idea. —Eh… ¿seguro? —Oye, venga ya. Hay que echar una mano a un amigo cuando la necesita. ¿Verdad, Sakura? —Eh… S-sí. Sakura se escondió detrás de mi espalda y asintió. En realidad, no había hablado nunca con Yamauchi. Quizá aquello fuera una buena oportunidad para que hiciera un amigo.
Classroom of the Elite (Novela)

Continúa leyendo

Classroom of the Elite (Novela)

Capítulo 102

Siguiente Capítulo ›

Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 101

Estás leyendo el capítulo 101 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 28 de abril de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.