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Leer Campos de Oro (Novela) Capítulo 491 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Zhu Junyang miró las dos hileras de marcas de dientes y la capa brillante de saliva que quedaba en el dorso de sus manos y fingió un ligero disgusto mientras fruncía el ceño: “¡Te mereces que te peguen! Estamos celebrando el Año Nuevo, ¿y qué dices? ¡Qué mal presagio!”. Yu Xiaocao resopló un par de veces y no dijo nada más. Bajo las luces parpadeantes de la calle fría y desolada, caminaron tranquilamente. Una ráfaga de viento frío y nieve los rozó, y Xiaocao, que acababa de estar en una habitación cálida, no pudo evitar estremecerse involuntariamente. Inconscientemente, se acurrucó contra el pecho de Zhu Junyang, buscando calor. Zhu Junyang se quitó el abrigo y envolvió con fuerza a la pequeña, que parecía tan dulce como una gatita, hasta que solo su adorable carita quedó al descubierto. Xiaocao tenía una expresión algo ebria mientras se apoyaba en el ancho y robusto pecho que tenía detrás. Se balanceaba levemente al ritmo del vaivén del caballo. “Niña, ¿cuánto bebiste hace un rato?” Antes, al ver la expresión de soledad y vacío en el rostro de Xiaocao, recostada en el alféizar de la ventana mirando al cielo, sintió un nudo en la garganta. Bajo los fuegos artificiales, que brillaban y se apagaban al compás de las luces, tuvo la repentina sensación de que podía desaparecer en cualquier momento. Esa sensación le oprimía el pecho, como si pudiera asfixiarlo. Por suerte, al hablar, la atmósfera enrarecida que rodeaba a la niña se disipó momentáneamente. La niña guardaba un secreto, un secreto colosal. Él lo sabía desde hacía tiempo. Después de todo, la niña había demostrado un talento asombroso para cultivar la tierra y usar medicinas desde muy pequeña. Además, había aprendido todo por sí misma, lo cual no tenía lógica. A veces, una idea absurda y ridícula le rondaba la cabeza: ¿acaso la niña era en realidad una pequeña inmortal que había descendido a este mundo terrenal? ¿Sería esa la razón de su gran cambio respecto a cómo era antes? Zhu Junyang ya había investigado su pasado hacía mucho tiempo. Antes de cumplir ocho años, Yu Xiaocao siempre había sido enfermiza y tímida. Era una niña de pueblo común y corriente que casi nunca salía de casa. ¿Cómo iba a encontrar los restos de un pergamino antiguo con recetas y prescripciones medicinales? El cambio comenzó después de que le abrieran la cabeza. No pudo evitar preguntarse si aquella Yu Xiaocao, enferma y débil, habría sido intercambiada por una niña inmortal tras resultar herida y perder el conocimiento. Especuló que tal vez un intercambio de almas había provocado que su pequeña se volviera tan excéntrica y adorable como era hoy (Nota del autor: Debo decir, Príncipe Yang, que casi diste con la verdad). Cuanto más se adentraba en ese camino, más seguro se sentía Zhu Junyang, y más terror sentía. Temía que, algún día, su extraña y peculiar hijita se marchara de repente y que esa alma tímida y cobarde volviera a su cuerpo. No sabía qué haría si eso sucediera. ¿Sufriría entonces una crisis nerviosa? “Prométeme que no te irás, ¿de acuerdo?” El brazo que Zhu Junyang tenía alrededor de Xiaocao se apretó y bajó la cabeza para darle un suave beso en la coronilla. Yu Xiaocao se sintió algo incómoda en su agarre y se retorció un instante antes de encontrar una posición más cómoda. Alzó la vista para mirar al Príncipe Yang a los ojos por un segundo y descubrió que su mirada reflejaba una profunda tristeza. Frunció el ceño sin poder evitarlo:” ¿Qué dices? ¿Por qué debería irme? ¿Adónde iría? “Prométeme que siempre estarás a mi lado, ¿de acuerdo?” Zhu Junyang la ayudó a quitarse un copo de nieve blanco del cabello. Su voz sonaba triste y solitaria. Yu Xiaocao notó su abatimiento, así que resopló con arrogancia y dijo: “¡No lo olvides, aún estás a prueba! ¡Tu éxito depende de tu comportamiento! Eres un astuto. No creas que puedes aprovechar esta noche mágica para tenderme una trampa. Tengo un corazón de acero y una voluntad firme. No me conquistarás tan fácilmente con tus dulces encantos”. El baúl que llevaba detrás se movió un poco y una mano grande apareció de repente frente a su nariz, pellizcándola suavemente. Zhu Junyang sonrió: “¡Muy bien! ¡Esta noche haré todo lo posible para mostrarte mi mejor cara!”. Yu Xiaocao fingió ser una cervatilla asustada y se abrazó a sí misma: “Tú... ¿qué quieres hacer? Esta joven no ha alcanzado la mayoría de edad, así que no puedes hacer nada demasiado raro...” El movimiento en su pecho se hizo más evidente y Zhu Junyang, con una mirada de desdén, inspeccionó su cuerpo plano de pies a cabeza. Chasqueó la lengua: “Tu pecho es tan plano como tu espalda. ¿Acaso hay algo con lo que valga la pena que este príncipe se moleste?”. “¡Debiócudo! ¡Te quito puntos por esto, te quito puntos! ¡Te estás burlando de mi figura, así que te resto diez puntos!”, gritó Yu Xiaocao con un dejo de ira y humillación en el rostro. “Ya verás, dentro de dos años, esta joven será mucho más elegante y hermosa, y tendré mucho que admirar de pies a cabeza… ¡Eres un canalla por burlarte de una jovencita que aún no ha alcanzado la madurez!”. “¡Este príncipe se equivocó! ¿Cuándo he ocultado mis errores? Te lo compensaré. He oído que en el sur hay una fruta llamada papaya que tiene la capacidad de hacer crecer los senos. Este príncipe enviará algunos barcos para que te la traigan, ¿qué te parece?” Zhu Junyang reprimió la risa y aclaró sutilmente su garganta . A Yu Xiaocao le entusiasmaba la idea de probar frutas del sur, así que no le siguió el juego a su broma sobre su pecho. Exclamó: “¡Quiero comer durián, yaca, maracuyá, pitaya, lichi, coco, longan... y trae papaya también! ¡Podemos hacer leche de papaya, que está riquísima y muy refrescante!”. “¡Entendido, pequeña sibarita!” Desde que habían descubierto cómo fabricar hielo, Zhu Junyang ya no temía transportar productos perecederos del sur. Recordaba en silencio los nombres de las frutas que la niña había mencionado. Había algunas que jamás había oído, pero ella, que nunca había estado en el sur, las recitaba con una facilidad pasmosa. Una vez más, estaba aún más convencido de que no era una persona común y corriente. “¿Adónde me llevas? ¡Si seguimos así, saldremos de la ciudad!” Esta noche era una fiesta nacional, así que no había toque de queda. Aparte de algunas personas que salieron a la calle para ver los fuegos artificiales, no había mucha gente. Zhu Junyang guardó silencio un momento antes de decir: “Este príncipe ha reservado especialmente algunos fuegos artificiales para ti y quiero encontrar un lugar vacío de gente para que puedas disfrutarlos”. “Cuanta más gente mire, mejor se verán los fuegos artificiales. Ahora mismo está refrescando. Si salimos de la capital ahora, ¡los funcionarios y soldados que la custodian pensarán que somos un grupo de idiotas!”, dijo Yu Xiaocao, dejando escapar un gran bostezo. Estaba muy abrigada y cómoda, lo que le daba un poco de sueño. Zhu Junyang le tocó la nariz al ver la expresión somnolienta de la niña. Miró a su alrededor y guardó silencio antes de decir: “Entonces, soltémoslas en las murallas de la ciudad. Así podremos disfrutarlas con los soldados que las custodian en la víspera de Año Nuevo”. “¡Sí, sí! ¡Es una buena idea!” En su vida anterior, algunos líderes solían felicitar a sus subordinados durante el Año Nuevo. El príncipe Yang era general, así que no debería haber ningún problema con que celebrara con los guardias y soldados, ¿verdad? Ante la mirada atónita de los soldados, ambos treparon hasta la muralla. Yu Xiaocao casi tropezó con el largo y voluminoso abrigo que la cubría, pero por suerte Zhu Junyang la sujetó rápidamente y la ayudó a volver a subir a la muralla antes de que cayera. Los fuegos artificiales en la muralla estallaron uno tras otro. Las palabras “Feliz Año Nuevo”, “Familia Feliz” y “El País Celebra” florecieron en el aire, y las luces brillantes parecían deslumbrar. Los guardias de la muralla exclamaron asombrados y complacidos ante tal espectáculo. Acto seguido, aparecieron en el aire las palabras “Feliz Año Nuevo”, “Te amo” y “Te daré felicidad”. Todas estas frases estaban escritas en inglés y no tenían ningún significado para la mayoría de las personas en la muralla. “¡Jaja! ¡Seguro que fue una idea del emperador! ¿Adiviné?” Bajo el brillante fuego artificial en forma de rosa que iluminaba el cielo, Xiaocao tenía una expresión cautivadora. Su dulce sonrisa lucía increíblemente hermosa en ese instante. Zhu Junyang asintió lentamente y alzó la vista para contemplar aquellas magníficas rosas de fuegos artificiales que florecían en el cielo. Con una voz algo extraña, dijo:” ¿Entienden estas palabras extranjeras? Supongo que vienen del mismo lugar que el emperador, y debe ser una nación misteriosa y extraña. “¡Ah, sí! Es un país antiguo y próspero…” Quizás el cielo nocturno era demasiado hermoso, o los fuegos artificiales demasiado gloriosos, o la persona frente a ella demasiado amable y apuesto; Yu Xiaocao murmuró sus pensamientos sin prestar atención al lugar donde se encontraba. Una lágrima brillante rodó lentamente por su mejilla. “¿Aún... puedes regresar?” preguntó Zhu Junyang apresuradamente al oír su confesión. Era la pregunta cuya respuesta más ansiaba conocer. “No puedo volver; es imposible volver...” dijo Yu Xiaocao con voz distraída. En su vida anterior, solo era una trabajadora común y corriente, dueña de un puesto de comida. En esta vida, había vivido tantos sucesos hermosos y extraños. ¿Quién iba a imaginar que ella, una simple campesina, se convertiría en funcionaria y princesa feudal? Además, tenía a su lado a un hombre increíble dispuesto a ser su compañero. Si pudiera elegir, ¡le costaría muchísimo valor renunciar a todo esto y regresar! Zhu Junyang extendió una mano grande y delgada y tomó con delicadeza la pequeña mano de ella. Bajó la cabeza para sonreírle dulcemente: “No estés triste, este príncipe se quedará a tu lado, te acompañará, te protegerá, te amará y no permitirá que nadie te maltrate. Verás que quedarte fue la decisión más sabia que jamás hayas tomado”. Un fuego artificial rojo escarlata con forma de corazón explotó en el cielo. Copos de nieve danzaban alegremente en el viento y rodeaban a las dos personas como si fueran mariposas blancas e inmaculadas revoloteando en el aire. Los ojos de Yu Xiaocao reflejaban la luz brillante y parpadeante, y una sonrisa de felicidad iluminó su rostro. ¡Por un instante deseó poder quedarse en ese momento para siempre! “¡Agáchate, quiero decirte algo!” Yu Xiaocao tenía una mirada dulce que brillaba en sus ojos, y Zhu Junyang casi se perdió en ella. No quería despertar de aquella escena. Como un perro grande y fiel, Zhu Junyang se inclinó obedientemente y acercó su oreja a Xiaocao, esperando a que la pequeña le dijera lo que quería decirle. De repente, una sensación suave y ligeramente húmeda le rozó la mejilla. Pudo oír una voz apenas audible, que parecía fundirse con el viento, que decía: “¡Qué afortunado soy de haberte conocido!”. Se llevó la mejilla besada y una sonrisa tonta se dibujó en el apuesto rostro de Zhu Junyang. Parecía bastante gracioso. Otra sonrisa floreció en el rostro de Yu Xiaocao, y parecía más espléndida y hermosa que el cielo iluminado por brillantes fuegos artificiales. Zhu Junyang no pudo evitar sonreír de oreja a oreja. ¡La niña lo había besado! ¡La niña por fin había crecido! Su paciencia y esfuerzo habían valido la pena, pues la niña finalmente le había ganado un lugar en su corazón. “¿Lo oyeron?”, exclamó la niña, “¡Qué afortunada soy de haberte conocido!”. ¡Ah! De hecho, conocerla había sido uno de los mayores milagros de su vida. Tomó a la pequeña en brazos y, ante la mirada atónita de los guardias, la alzó con júbilo mientras se daba la vuelta: “¡Este príncipe está demasiado feliz! ¡Hoy es el mejor día de la vida de este príncipe!”. Los soldados pensaron: “Los rumores son ciertos. El príncipe Yang está cortejando a la princesa Jinan. ¿Acaso no vemos este espectáculo romántico solo por ella? ¡Qué raro! ¿Qué clase de gustos tiene el príncipe Yang? Le gusta una simple campesina. ¡Sin duda, hacen una pareja muy dispar! ¡Se ven tan extraños juntos!”. Sin embargo, otros guardias no compartían esa opinión. La princesa feudal Jinan era la gallina de los huevos de oro. Tan solo las frutas y verduras cultivadas en invernadero le habían reportado una fortuna este invierno, sin mencionar sus otros negocios. ¿Cuántas doncellas nobles de la capital podían presumir de semejante éxito? Además, el emperador valoraba enormemente a la princesa feudal Jinan. Quien se casara con ella contaría con una valiosa aliada para su futuro. Si Zhu Junyang hubiera sabido lo que pensaban esos hombres, se habría enfurecido: “Con las habilidades de este príncipe, ¿de verdad necesito que alguien me ayude? ¿Acaso creen que este príncipe es un inútil que depende de su esposa para mantenerse?”.
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Estás leyendo el capítulo 491 de Campos de Oro (Novela), un novela. Transmigró al cuerpo de una niña de un pueblo pesquero. Su padre es honesto y tontamente filial, mientras que su madre es débil y enferma. Además, sus hermanos son aún niños pequeños. Su padre era el mejor pescador del… Este capítulo tiene publicado el 11 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Campos de Oro (Novela) tiene 744 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.