Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 95 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En estos tiempos, los negocios más lucrativos de la ciudadela eran, sin duda alguna, el vicio, el juego y las drogas.
El bar Galaxia Impresión pertenecía al rubro más sobrio y limpio, por lo que naturalmente sus ganancias no eran astronómicas. Dentro de los feudos administrados por Heshengtu calificaba como un local de rango intermedio, lo cual ya era bastante respetable.
Aunque Li Xiuwen ostentaba el rango de Zapato de Tela, su antigüedad en la organización era prácticamente nula; los establecimientos de primera categoría y rebosantes de comisiones estaban copados por los veteranos del escalafón de Palos Rojos en Reserva. Haber obtenido este local había sido fruto de las gestiones personales de Buda Cabeza de León ante el Viejo Tianliang. Se decía que a He Sheng, compartiendo el mismo rango de Zapato de Tela, le habían asignado un local de categoría inferior con rendimientos más magros.
Li Xiuwen revisó los libros contables anteriores del bar.
Calculó por encima que, si el negocio marchaba con normalidad, sus dividendos mensuales rondarían unos dos mil yuanes. Sumados a la asignación fija de tres mil yuanes por su rango de Zapato de Tela, totalizaba unos cinco mil yuanes al mes: en la Ciudad Amurallada, aquello lo situaba de lleno en el estrato de ingresos elevados.
Desvalijar a maleantes y abrir cofres ajenos no era algo que ocurriera todos los días y entrañaba riesgos considerables; contar con un salario mensual fijo de cinco mil yuanes resultaba sumamente reconfortante para un experto del Segundo Paso.
Durante ese tiempo, además, Li Xiuwen podía aceptar encargos adicionales para generar ingresos extra o acumular piezas de Tongbao de Changle. Como encargado del local, no tenía obligación de cumplir horario presencial estricto: la mayor parte del tiempo bastaba con delegar la vigilancia en los subordinados y acudir únicamente si lo llamaban por teléfono ante algún altercado imprevisto. De ese modo podía seguir viviendo en casa de sus tíos y entrenar en el gimnasio sin descuidar ningún frente.
Haciendo números finales: sumando la asignación de protector de Pequeña Corneta, las clases de combate a Lu Yu y las ganancias esporádicas en las apuestas de la arena, embolsarse entre diez y doce mil yuanes mensuales era pan comido.
Había desbloqueado con holgura el logro de "ingresos de diez mil al mes". En aquella época, semejante hazaña tenía un peso colosal.
En cuanto a los gastos, Li Xiuwen ya no necesitaba inflarse a píldoras de pescado; su régimen descansaba en comer abundante carne magra, pescado fresco y disciplina austera. Esos diez mil y pico de yuanes bastaban para costear los emplastos de su Qigong Duro y sus gastos cotidianos. Sin embargo, considerando que su tío requería revisiones periódicas en el gran hospital y que los ingresos de la fábrica de fideos apenas alcanzaban para pagar el alquiler, seguía arrastrando cierto déficit financiero que lo obligaba a buscar nuevas fuentes de ingresos.
...
Por la noche, en la Fábrica de Fideos Chenji.
Al volver a casa, su tía lo recibió con una mesa colmada de platos calientes mientras su tío reparaba la maquinaria al fondo del taller.
Li Xiuwen carraspeó y anunció con una amplia sonrisa:
"Tengo una noticia que darles".
La tía sonrió:
"¿Qué buenas nuevas traes para venir tan contento?".
Li Xiuwen declaró:
"Me he unido a Heshengtu como Sandalia de Paja; o para ser exactos, como Zapato de Tela, un rango un peldaño superior".
Las pestañas de la mujer temblaron y abrió los ojos con asombro:
"¿El mismo Heshengtu que todo el mundo conoce?".
"El mismísimo", asintió él.
La tía se llevó la mano al pecho, exclamando con orgullo:
"¡A-Wen, ahora sí que te has convertido en un gran jefe de verdad!".
Heshengtu figuraba entre las organizaciones más temidas del Distrito Este, respaldada por tres imponentes Palos Rojos y encabezada por el célebre Dragón a la Cabeza, el Viejo Tianliang.
El tío contuvo la sorpresa; tras serenarse unos segundos, preguntó con preocupación:
"¿No será peligroso? Andar en el bajo mundo siempre me da mala espina".
Li Xiuwen rio para tranquilizarlo:
"Descuida, tío: solo me encargo de vigilar un local; no me meto en trabajos sangrientos. En la práctica es como trabajar de guardia de seguridad para una gran corporación de fuera de la ciudadela".
"Sea como fuere, ¡es motivo de alegría! ¡Vengan a cenar!", celebró la tía invitando a Li Xiuwen a tomar asiento y ordenando a su esposo que soltara las herramientas.
Reunidos alrededor de la mesa, Li Xiuwen extrajo un fajo de billetes y lo depositó frente a su tío:
"Aquí tienes dos mil yuanes; no te olvides de ir al hospital a tus revisiones".
"Guárdalos tú; todavía me queda dinero de lo que me diste la última vez", rechazó el tío con timidez.
"Conforme me salgan más ocupaciones se me puede pasar por alto dártelo a tiempo; acéptalo ahora, que estoy ganando bastante", insistió Li Xiuwen sonriendo.
La tía intervino con el ceño fruncido:
"Hazle caso a A-Wen y tómalo; ¿o es que este mes todavía no has ido a la consulta médica?".
El tío recogió el dinero y suspiró:
"Ir tan seguido me parece un derroche innecesario".
Li Xiuwen sentenció con solemnidad:
"Tío, en los depósitos de Changle existen medicinas legendarias con altas probabilidades de sanar tu dolencia de forma definitiva. Tu prioridad ahora es mantener a raya los síntomas mientras yo sigo ganando fuerza y recursos para conseguir esos elixires".
Con los ojos humedecidos por la emoción, el tío continuó comiendo y asintió:
"Está bien; mañana mismo iré a revisarme".
Sin darse cuenta, A-Wen se había transformado en el pilar inamovible de aquel hogar. A él y a su esposa solo les quedaba esforzarse al máximo para no convertirse en una carga para el muchacho.
...
A la mañana siguiente.
A primera hora, Li Xiuwen acudió al Gimnasio Sihai.
Apenas cruzó la entrada, A-Zhen y Da Sha Qiang se abalanzaron sobre él:
"Hermano A-Wen, ¿escuchamos que tú también entraste a Heshengtu?".
Da Sha Qiang añadió con admiración:
"Lo confirmé con la Hermana Fo: ¡es totalmente cierto! ¡Y entraste directamente como Zapato de Tela! Me muero de la envidia; mi mayor aspiración en esta vida era conseguir una Sandalia de Paja en Heshengtu para jubilarme tranquilo".
A un costado, Liu Chun escuchaba en silencio devorado por los celos. Seis meses atrás él ya era un aspirante a Sandalia de Paja mientras que A-Wen era un simple don nadie. Medio año después, él seguía estancado como aspirante mientras que A-Wen había escalado hasta Zapato de Tela, situándose a un solo paso de Palo Rojo en Reserva: ¡por debajo de los tres grandes palos y por encima de un centenar de combatientes! En la calle, cualquiera tendría que inclinarse y llamarlo "gran jefe".
Li Xiuwen rio con calma:
"Pongan empeño ustedes también; cuando prospere un poco más, podrán venirse a colaborar bajo mi mando".
En el despacho privado de la planta baja, Huang Sihai cerraba los libros de cuentas. Al ver entrar a su pupilo tras llamar a la puerta, rio entre dientes:
"Parece que ya te has convertido en todo un señor del bajo mundo... el Gran Jefe Wen".
Li Xiuwen sonrió:
"No se burle de mí, maestro; no paso de ser un empleado raso con un cargo algo más cómodo".
Huang Sihai adoptó un semblante adusto:
"Poner un pie en una banda es ingresar formalmente al Jianghu de Xianghai: a partir de ahora los filos, las venganzas y las traiciones te lloverán sin tregua. El gimnasio, al fin y al cabo, es una torre de marfil; en un entorno plácido no se forja el oro verdadero del camino marcial. Para llegar a ser un verdadero señor, ¡tienes que aprender a matar!".
"Este discípulo lo comprende", asintió Li Xiuwen con gravedad.
Huang Sihai prosiguió:
"Los Tres Prodigios también ostentan rangos formales: son Palos Rojos asignados a la división del Distrito Este; entraron a las bandas con el único propósito de foguearse en combate real a muerte".
"¿Los Palos Rojos de una división territorial deben haber superado los Tres Pasos para ejercer el mando?", inquirió Li Xiuwen asombrado.
Huang Sihai sonrió:
"Por supuesto; de lo contrario, ¿cómo iban a mantener a raya a los monstruos y maleantes de las bandas subordinadas?".
Tras meditarlo unos segundos, Li Xiuwen comentó con respeto:
"Maestro, es muy probable que a partir de ahora no pueda venir a entrenar todos los días al gimnasio; cuídese mucho". Para optimizar su tiempo le resultaba más práctico ejercitarse directamente en las instalaciones de su propio local, ahorrándose desplazamientos innecesarios.
Huang Sihai asintió complacido:
"Ve tranquilo. Pero no descuides tu cultivo marcial por enredarte en las intrigas del bajo mundo: tu fuerza física personal es tu único cimiento real; en las bandas, ¡la autoridad se mide por el peso del puño!".
"Entendido".
El anciano hizo una pausa y advirtió con tono paternal:
"A-Wen, ten mucho cuidado... Si alguna vez te topas con un peligro insuperable, no dudes en invocar el nombre de este maestro tuyo. Días atrás Liu Da me escribió una carta: se metió de soldado raso en una banda fuera de la ciudadela y hace poco casi lo muelen a palos hasta matarlo; ándate con pies de plomo".
Liu Da...
Li Xiuwen recordó al muchacho del norte de Sheng cuya estructura ósea no daba la talla para cruzar el umbral del gimnasio; ahora servía como soldado raso en los suburbios.
...
En el bar Galaxia Impresión.
El establecimiento se ubicaba en una bocacalle al final de la Calle Hesheng. Frente a la entrada aguardaba un grupo de jóvenes de aspecto pendenciero junto a dos Sandalias de Paja: uno era Chen Jia, y el otro era un joven espigado de cabello teñido de rojo intenso que vestía con las manos metidas en los bolsillos, emulando la estética de un peleador callejero.
Se llamaba Lin Yu, apodado "Cabeza Roja Ocho", discípulo del Pabellón de la Garza del Gimnasio Garza Nocturna en la cúspide del Músculo de Serpiente. Durante el desafío anterior contra Sihai se había impuesto con facilidad ante Long'er en el segundo piso.
Ambos aguardaban porque Buda Cabeza de León les había ordenado ponerse a las órdenes del nuevo Zapato de Tela asignado a la custodia del local, un puesto que previamente ocupaba el propio Cabeza Roja Ocho.
Poco después, una silueta ataviada con un holgado traje negro de entrenamiento apareció doblando la esquina, avanzando con pasos ligeros y decididos.
Chen Jia abrió los ojos con sorpresa:
"¿A-Wen? ¿Tú eres el nuevo Zapato de Tela? ¿Cuándo entraste formalmente?".
Habiendo estado unos días fuera visitando a su familia, nadie le había informado de la novedad.
Li Xiuwen sonrió afable:
"Ayer mismo me incorporé... Hermano Chen, parece que además de condiscípulos ahora somos colegas de trabajo".
Chen Jia sonrió con cierta ironía resignada:
"Avanzas a una velocidad de locos: yo llevo una eternidad aquí y sigo como Sandalia de Paja ordinaria... ¡pero habiendo derribado a Piernas Largas Siete, te lo tienes bien merecido!".
El rostro de Cabeza Roja Ocho mudó entre la sorpresa y el resentimiento; forzando la cortesía a regañadientes, saludó:
"¡Bienvenido, hermano Wen!".
Sabía que Li Xiuwen había sido investido el día anterior, pero asumía que un veterano de la talla de He Sheng se quedaría con el control del establecimiento. No cabía duda: la victoria sobre Piernas Largas Siete valía oro. Un desconocido cualquiera, por imponerse por la mínima ante aquel prodigio, había ascendido de golpe hasta la cúspide de la categoría.
Li Xiuwen sonrió con soltura:
"Acabo de llegar; agradecería que me pusieran al tanto de la situación del local".
Entraron al interior del bar. Chen Jia le detalló el funcionamiento de la recaudación y las rutinas de seguridad. A su lado, Cabeza Roja Ocho permanecía mudo, visiblemente contrariado: consideraba que la derrota de Piernas Largas Siete se debía a la falta de tablas callejeras y a un exceso de confianza; al fin y al cabo, el muchacho era un niño mimado que jamás se había batido a machetazos limpios en la calle. Frente a un peleador curtido como él, Li Xiuwen no lo habría tenido tan fácil.
Li Xiuwen declaró con tono conciliador:
"Hermano Chen, hermano Lin: los asuntos rutinarios del bar quedan en sus manos; si asoma algún adversario complicado me dan aviso y a fin de mes les prepararé una buena bonificación personal".
Su prioridad absoluta seguía siendo el entrenamiento; no pensaba desperdiciar horas valiosas en minucias administrativas.
Chen Jia celebró la propuesta:
"Descuida, somos hermanos de escuela; nada de bonificaciones: tú eres el jefe y nosotros acatamos tus órdenes". Al llevarse bien con Li Xiuwen, que su amigo progresara solo abría la puerta a que lo arrastrara consigo hacia arriba.
Cabeza Roja Ocho se limitó a asentir en silencio, con el pecho cargado de dudas.
De ese modo comenzó formalmente la andadura de Li Xiuwen en las filas de Heshengtu.
En el bar disponía de un despacho privado equipado con sacos de arena, postes de madera y diverso material de acondicionamiento. Por el día practicaba el Arte del Tiburón Durmiente y las Tres Forjas del Crisol del Corazón en su oficina; por la noche regresaba a la fábrica de fideos a templar la Técnica de la Armadura Atada; y en el Ilusorio Reino de la Suprema Vacuidad pulía «Mar Roto», la Luz Flotante de las Mil Olas y el Libro de Escupir Arena. Cada pocos días se pasaba por el gimnasio a presentar sus respetos al viejo Huang: una rutina disciplinada y plena.
Pequeña Corneta le recordó que en unos días debía presentarse en el Salón Cuiyun: la Duodécima Señora había aceptado incluirlo en la redada contra el fumadero de opio de Tianyi, aunque exigía someterlo a una prueba previa de aptitud.
...
En un abrir y cerrar de ojos transcurrieron siete días.
En el Cobertizo Leigong.
En la azotea del edificio, Daoyou Ming fumaba un puro frente a un individuo corpulento que ocultaba su rostro bajo una máscara de demonio.
El enmascarado informó con voz ronca:
"Hermano Ming, días atrás Heshengtu reclutó a una nueva Sandalia de Paja llamado Li Xiuwen".
Daoyou Ming expulsó una bocanada de humo:
"¿Tiene nivel?".
"En estructura ósea es mediocre, pero dicen que su perspicacia es notable: venció a Piernas Largas Siete en la cúspide de la serpiente; tiene maña".
"Aceptable, entonces", comentó el gigante sin darle mayor importancia.
El hombre de la máscara continuó con resentimiento:
"Hermano Ming, ese muchacho acaba de entrar al clan y ya le otorgaron el rango de Zapato de Tela: me revienta el estómago; yo llevo más de una década dejándome el pellejo como infiltrado para conseguir esos zapatos".
Daoyou Ming entrecerró los ojos:
"¿Qué pretendes hacer?".
El infiltrado expuso su plan:
"Si las cosas marchan bien, este año alcanzaré el Músculo de Jiaoji; pero para aspirar a Palo Rojo en Reserva necesito locales de peso y prestigio acumulado. Ese tipejo no tiene la fuerza ni la antigüedad que tengo yo: ¿con qué derecho le regalan el Zapato de Tela y el control del bar Galaxia Impresión? ¡No lo tolero! Hermano Ming, organiza a un grupo de los tuyos para que vayan a destrozar el bar; yo intervendré en el momento justo para salvar el local. Representemos esa farsa juntos: si sale bien, me ganaré la confianza absoluta del Viejo Tianliang".
Daoyou Ming soltó una carcajada burlona entre el humo:
"Parece que le cogiste el gusto a ser topo; hasta sueñas con ascender a Palo Rojo dentro de sus filas".
El hombre suspiró con amargura:
"Diez años son media vida... dejé mi juventud en Heshengtu; yo también quiero triunfar en este mundo, hermano Ming".
Daoyou Ming asintió:
"De acuerdo, te seguiré el juego".
"Manda a Changsan al frente", sugirió el enmascarado. "Acaba de entrar al Músculo de Pitón: tiene el nivel justo para aplastar a los tres subordinados del bar y dejarme la mesa servida para intervenir".
Si los atacantes eran demasiado fuertes o demasiado débiles, la refriega terminaría de golpe sin margen para lucirse.
Daoyou Ming se puso en pie:
"Hecho. Además, desde que liquidaron a mi hermano Zajiú no he tenido ocasión de sacarme la espina del pecho".
El topo preguntó con cautela:
"¿Todavía no descubrieron quién lo mató?".
Daoyou Ming soltó una carcajada siniestra:
"¿Hace falta investigar? ¡Los jerarcas de Heshengtu, uno por uno, son todos culpables!".
Había dejado de buscar autores materiales: tarde o temprano, la organización entera pagaría con sangre.
...
A la madrugada siguiente.
En el Ilusorio Reino de la Suprema Vacuidad.
Li Xiuwen escupía pequeños guijarros a propulsión: estelas luminosas surcaban el aire en todas direcciones. En un radio de diez metros a su alrededor, aves, ratas y alimañas reventaban en papilla sangrante bajo el impacto de los proyectiles.
Consultó el quemador de incienso en su mente:
\[Libro de Escupir Arena: Logro Menor (1%)\]
"En el Logro Menor la puntería es quirúrgica, la fuerza de salida es más devastadora y el alcance se ha triplicado: ya posee un poder de letalidad real para el combate cuerpo a cuerpo".
"Soltar un clavo bucal a bocajarro en plena refriega causará estragos".
"Y lo más valioso: mi puntería con armas de fuego ha mejorado notablemente".
"En estos tiempos, ¿qué arma secreta compite contra el plomo?".
Tratándose de una disciplina menor, alcanzar el Logro Menor le había tomado apenas una semana.
El resto de sus técnicas también registraba avances continuos. Desde que comenzó a estudiar El Clásico de Sacudir al Dragón, el Conocimiento Marcial Básico volvía a avanzar a paso firme. Sin un maestro que lo guiara, desentrañar los principios teóricos resultaba arduo, pero cualquier avance sumaba. Su discernimiento actual superaba holgadamente la media de los alumnos del segundo piso, bastando para sus necesidades inmediatas.
En cuanto al vital Arte del Tiburón Durmiente, tras dedicarle horas de pura disciplina austera, descansaba ya en el nivel de \[Logro Menor (36%)\]: había recorrido formalmente un tercio del camino dentro del Músculo de Pitón.
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• Novela: ¡Camino Marcial! (武道!)
• Título en inglés: Martial Dao!
• Autor: Tian Li (田隶)
• Traductor: Inmensurable
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¡Camino Marcial! (Novela)
Capítulo 96
¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 95
Estás leyendo el capítulo 95 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.