Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 88 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Naturalmente deseo cruzar los Tres Pasos", respondió Li Xiuwen.
Wang Yingzhao asintió:
"Este año tienes veintiún años; para el próximo Encuentro de Cruzar el Río tendrás veintidós, ¿cierto?".
Li Xiuwen asintió.
"Entonces apenas te quedan un par de oportunidades para participar", sentenció la joven.
Li Xiuwen preguntó con calma:
"¿Qué pretendes insinuar con eso?".
Wang Yingzhao sonrió de medio lado:
"Deberías saber muy bien que, al reclutar alumnos, la Academia mide dos factores clave: primero la fuerza real, y segundo la edad biológica. Cuanto mayor sea el aspirante, menor peso adquiere en la evaluación. En apariencia te quedan cuatro años de margen; en la práctica, si no logras ingresar en la edición del próximo año o en la del siguiente, tus posibilidades se reducirán a prácticamente cero.
¿Acaso sabes cuántos artistas marciales de diecisiete a veinticinco años son recomendados anualmente para registrarse en el encuentro? Por lo que sé, ¡fácilmente trescientos candidatos! Y no hablo de civiles corrientes: son trescientos expertos consolidados en el Segundo Paso. De entre ellos, los practicantes del Músculo de Jiaoji representan a la inmensa mayoría, e incluso suelen presentarse monstruos del reino del Tigre y el Elefante que llevan años acumulando cimientos.
Nadie niega que tu discernimiento sea brillante; mi propio maestro se fijó en ti por esa razón. Sin embargo, con tu estructura ósea innata, sabes perfectamente lo ínfimas que son las probabilidades de destacar entre semejante élite".
Li Xiuwen guardó silencio. Wang Yingzhao no mentía: para el torneo del próximo año, a día de hoy carecía de garantías absolutas para arrebatar una de las plazas de acceso.
La joven prosiguió con tono persuasivo:
"Por eso mismo te digo, muchacho: pretender cruzar al reino superior tomando la vía de la Academia es una fantasía poco realista para alguien en tu posición. Te convendría mil veces entrar a nuestro Gimnasio Tigre y Grulla: allí podrás avanzar con paso firme sin necesidad de jugarte la vida atiborrándote de píldoras de pescado; bastará con cruzar los Tres Pasos antes de que tu vitalidad comience a decaer.
Desde luego, con tu talento óseo, la tasa de éxito para superar el Tercer Paso sigue siendo baja... pero respaldado por una gran plataforma institucional y gracias a tu perspicacia, pisar el Tigre y el Elefante está a tu alcance. Debes comprender que si el Maestro Huang formó a los Tres Prodigios no fue porque él fuera un genio de la enseñanza, sino porque esos tres ya eran descomunales de nacimiento. Quizás ignores que eran huérfanos que el viejo Huang recogió y crio desde niños, tratándolo como a un padre; de no haber sido por ese vínculo, ¿cómo demonios iban a recalar talentos celestiales en un sitio como Sihai?".
Lin Qing sonrió afable y terció en la conversación:
"Mi hermana menor lo ha expuesto con total claridad; te corresponde a ti sopesar las ventajas y desventajas, hermano Li".
Li Xiuwen juntó los puños con sobria cortesía:
"Les ruego que transmitan mi sincero agradecimiento al maestro Fu Hong por su generosidad; sin embargo, no abandonaré el Gimnasio Sihai. Poniéndose en mi lugar: habiendo jurado lealtad a Sihai, si cambiara de bandera simplemente porque Tigre y Grulla ofrece mejores comodidades... ¿acaso no volvería a traicionar a su escuela el día que aparezca otra opción aún más tentadora?".
Lin Qing asintió despacio y sonrió con nobleza:
"Comprendo. En tal caso parece que nuestros caminos no estaban destinados a cruzarse; ¡te deseo el mayor de los éxitos en tu cultivo, y que logres cruzar el río para convertirte en dragón!".
Wang Yingzhao dejó escapar un suspiro de resignación:
"Una pena... Fracasamos en el encargo, pero me agradas, muchacho; tienes las puertas de Tigre y Grulla abiertas para cuando gustes visitarnos".
Lin Qing y Wang Yingzhao se despidieron y emprendieron la marcha. Li Xiuwen permaneció unos instantes en el umbral antes de regresar al interior de la fábrica.
"A-Wen, ¿ese Gimnasio Tigre y Grulla es de los más poderosos de la ciudadela?", preguntó su tía con curiosidad.
"De los dos mejores", asintió él.
"Qué lástima... Aunque el Maestro Huang nos tendió la mano cuando estábamos en la miseria; actuar como ingratos habría estado muy mal, hiciste bien", reflexionó la mujer, alternando la resignación con el orgullo.
Li Xiuwen apartó el asunto de la mente y preguntó:
"¿Dónde está mi tío?".
"Fue al hospital a una revisión rutinaria", suspiró ella.
"Tranquila; si la medicina ordinaria no puede curarlo, cuando logre entrar a la Academia encontraré la forma de sanarlo definitivamente", aseguró Li Xiuwen para infundirle calma.
De regreso en su habitación, extrajo el frasco con la Gran Medicina de la Inundación del Dragón.
Habiendo refinado una previamente, conocía el procedimiento al dedillo.
Un destello semejante a un caldero ancestral brilló en la profundidad de sus pupilas. Al activar la visión interior, contempló cómo la píldora bermellón descendía por su garganta hasta posarse en el estómago, liberando un caudal torrencial de propiedades medicinales que comenzó a irrigar los meridianos y las cuatro extremidades.
Activó de inmediato el Arte del Tiburón Durmiente, combinando el templado respiratorio con el monitoreo interno de su cuerpo.
Al entrar en contacto con el poder del elixir, los haces musculares en forma de serpiente comenzaron a retorcerse con violencia, asemejándose a reptiles gigantes mudando de piel: desgarrándose capa sobre capa para regenerarse en un tejido más formidable. En medio de punzadas agudas de dolor y comezón abrasadora, la masa muscular bajo la membrana cutánea experimentó una mutación radical.
...
En la Calle Tigre y Grulla, el corazón del Distrito Este de la Ciudad Amurallada.
Las arterias principales y prósperas del recinto solían bautizarse en honor a sus dueños legítimos. Por norma general, solo las bandas amparadas bajo la enseña de Changle gobernaban calles y administraban negocios territoriales; sin embargo, en este enclave la autoridad residía en una institución marcial.
Tigre y Grulla, Simio Blanco, Veneración a Buda y Alambre de Hierro: las cuatro grandes academias que reinaban indiscutibles por encima de los ochocientos gimnasios menores de la ciudadela. Entre ellas, Tigre y Grulla ejercía como el árbitro supremo del mundo marcial en todo el sector este.
La institución ocupaba un edificio de catorce plantas completamente reformado con una arquitectura señorial al estilo clásico del Estado de Sheng. En la primera planta destacaba un imponente arco triunfal con un pareado grabado en oro:
El rugido del tigre desata vendavales que asombran al sol y la luna.
El graznido de la grulla hiende las nubes sacudiendo el cielo y la tierra.
Lema central: ¡Doble Forma de Tigre y Grulla!
Flanqueando la entrada descansaban dos colosales bestias de piedra: un tigre negro agazapado y una grulla blanca desplegando las alas.
En la planta catorce.
Un hombre maduro de cabello azabache y perilla afilada se acariciaba la barba con parsimonia:
Fu Hong el Tigre Negro, el gran maestro del linaje del Tigre Negro.
Frente a él aguardaban Lin Qing y Wang Yingzhao.
"¿De modo que ese Li Xiuwen rechazó la oferta?", comentó el maestro con una media sonrisa indescifrable.
Wang Yingzhao refunfuñó:
"Ese muchacho ignora lo despiadado que es el Encuentro de Cruzar el Río; cree ingenuamente que podrá ingresar a la Academia para superar los Tres Pasos desde adentro".
"Curioso... Llevo décadas enseñando boxeo en esta ciudadela y, en la rara ocasión en que extiendo una invitación personal, resulto rechazado", rio el maestro con sorna.
Lin Qing aclaró con respeto:
"No pretendía faltarle al respeto a usted, maestro; simplemente siente un profundo deber de lealtad hacia Huang Sihai y no quiso traicionarlo".
Fu Hong bebió un sorbo de té:
"El viejo Huang siempre ha tenido una suerte envidiable: primero dio con los Tres Prodigios y ahora tropieza con otro diamante en bruto".
Wang Yingzhao ladeó la cabeza, intrigada:
"Maestro, con unas aptitudes tan mediocres como las de ese muchacho, ¿valía la pena que usted interviniera en persona? Lleva años sin aceptar discípulos directos".
Hacía mucho tiempo que los alumnos del reino del Tigre y el Elefante se encargaban de admitir aprendices en nombre de Fu Hong; ella misma había sido la última discípula directa que el maestro aceptó a su cargo.
Fu Hong sonrió con indulgencia:
"¿El talento óseo? Al final su visión sigue siendo corta: alterar las aptitudes óseas es sencillo; transformar la perspicacia es casi imposible. El físico importa, por supuesto; pero si surge la oportunidad de dar con tesoros legendarios, la carne se puede refinar. Aunque mutar a aptitudes superiores sea casi utópico, transformar una estructura de sirviente en una intermedia es algo para lo que existen vías dentro de la Academia. La perspicacia, en cambio, no admite recetas: es un concepto etéreo que algunos alcanzan mediante la iluminación y otros tras devorar montañas de textos; no existen atajos claros para elevarla.
Por muy modestas que sean las aptitudes de Li Xiuwen, según mis averiguaciones le bastó menos de un mes para llevar «Mar Roto» —la técnica avanzada más compleja de la Escuela de la Arena Marina— al Logro Menor. Un discernimiento de ese calibre se sitúa en la primera categoría incluso dentro de nuestro propio gimnasio".
La joven murmuró pensativa:
"El discernimiento...".
Fu Hong prosiguió:
"Su hermano mayor, Su Cha, logró pisar el reino del Tigre y el Elefante con apenas catorce años, barriendo a todos los rivales de aptitudes superiores para coronarse campeón supremo, precisamente porque combinaba una estructura corporal prodigiosa con una perspicacia única entre diez mil practicantes. Por eso dominaba las técnicas a un nivel inalcanzable, aplastando a cualquiera dentro de su mismo rango marcial. El día que cruce al reino superior y alcance el nivel de este maestro, la ventaja de su entendimiento brillará con más fuerza todavía. Si solo nos guiamos por la estructura física, en los pabellones de élite de la Academia no hay un solo genio que no posea aptitudes superiores innatas".
Lin Qing suspiró:
"Es una lástima que no haya aceptado".
Fu Hong sonrió con serenidad:
"No importa; terminará viniendo a buscarme. Por brillante que sea su mente, sin raíces corporales ni un clan poderoso detrás... pretender cruzar el río para convertirse en dragón será una tarea casi imposible".
...
El tiempo fluyó sin pausa.
Tres días se esfumaron en un suspiro.
Durante ese lapso, Li Xiuwen no pisó el gimnasio, consagrándose en cuerpo y alma a asimilar la Gran Medicina de la Inundación del Dragón en su habitación.
En su estómago, la píldora bermellón quedó reducida al tamaño de un grano de arroz hasta desvanecerse por completo.
Los poros y cavidades de su cuerpo se abrieron de par en par: la vitalidad brotó como una compuerta hidráulica reventada, barriendo meridianos y haces musculares en una marea impetuosa que golpeaba la cara interna de la membrana dérmica, alzando abultamientos visibles sobre la piel.
\[El dominio del Arte del Tiburón Durmiente ha aumentado un 2%...\]
\[El dominio del Arte del Tiburón Durmiente ha aumentado un 1%...\]
Los avisos del quemador de incienso resonaban de forma intermitente en su mente.
Al alcanzar el punto crítico, las bandas musculares en forma de serpiente se enroscaron sobre sí mismas, retorciéndose en una lucha interna.
¡Crac, crac, crac!
Una fina niebla escarlata rezumó a través de los poros, tiñendo el aire. La musculatura pareció desprenderse de una vieja piel para renacer: las fibras cobraron un tono carmesí brillante que desprendía una tenue luminiscencia, sobre cuya superficie emergieron delicadas líneas místicas entrelazadas que recordaban a gruesas... ¡escamas de pitón!
Un entramado muscular infinitamente más robusto y macizo acababa de forjarse en su anatomía.
¡La serpiente muda a pitón, vitalidad resplandeciente!
Li Xiuwen abrió los ojos; un fulgor penetrante brilló en sus pupilas mientras una presión invisible se expandía en ondas concéntricas a su alrededor.
Los tres peldaños del Segundo Paso se reducían en esencia a ese proceso: la serpiente muda a pitón, y la pitón transmuta en jiaoji.
"La vitalidad de la serpiente cuadruplica la de un hombre común".
"La vitalidad de la pitón quintuplica la de un hombre común, y su calidad da un salto cualitativo sobre la base anterior".
"En una prueba de tracción a cuerda limpia, diez hombres robustos combinados no tendrían fuerza suficiente para moverme un palmo".
"Cuando los viejos maestros aseguran que un experto del Tigre y el Elefante posee la fuerza de 'nueve bueyes y dos tigres', no recurren a una metáfora literaria: es una realidad física literal".
Apretó levemente los puños: bajo la piel, las bandas musculares de pitón ondularon y se trabaron con firmeza, semejando la escena de una manada de serpientes gigantes estrangulando a su presa. La contracción, la fricción y el engarce equivalían a tensar un arco formidable; al soltar la postura, esa fuerza destructiva saldría disparada como un proyectil.
"Además del incremento de potencia, con el Arte del Tiburón Durmiente en el Logro Menor mi control muscular es absoluto; tal es la virtud inherente a esta disciplina".
Canalizó la energía interna: los músculos de sus brazos se congestionaron al instante, abultándose como los de un culturista dopado. Con un solo pensamiento los relajó por completo, haciéndolos lucir indistinguibles de los de un civil corriente.
Esto significaba que, al contener el aliento marcial, incluso un maestro ordinario del Tigre y el Elefante lo tomaría por un ciudadano cualquiera en lugar de un artista marcial: no quedaba la menor huella visible de entrenamiento en su cuerpo.
Se puso en pie y consultó el estado en su mente:
\[Arte del Tiburón Durmiente: Logro Menor (10%)\]
\[Luz Flotante de las Mil Olas: Logro Menor (83%)\]
\[Fase: Músculo de Pitón (10%)\]
"La Gran Medicina de la Inundación del Dragón es una auténtica barbaridad: no solo me impulsó hasta el Músculo de Pitón, sino que ya me ha recorrido una décima parte del nuevo reino".
"Con la Luz Flotante de las Mil Olas puedo recorrer ochenta pasos sobre la superficie del agua; si me topo con un arroyo angosto, puedo cruzarlo corriendo a pie seco".
"En las historias de caballerías de mi vida pasada, esto calificaría de auténtica ligereza legendaria".
"Ahora la prioridad absoluta es llevar el juego de pies al Gran Logro".
El duelo contra Piernas Largas Siete había demostrado con creces que la combinación de «Mar Roto» y la Luz Flotante de las Mil Olas constituía un arma de aniquilación letal.
...
En la planta baja de la Fábrica de Fideos Chenji.
Al ver bajar a Li Xiuwen, su tía se acercó con una sonrisa radiante:
"A-Wen, llegaron varias cartas de invitación formales; échales un vistazo".
Li Xiuwen tomó los sobres y los abrió.
La primera misiva provenía del Gimnasio Alambre de Hierro; no pretendían tomarlo como alumno, sino contratarlo como instructor de combate.
La segunda procedía del Gimnasio Simio Blanco: un maestro del reino del Tigre y el Elefante se ofrecía a aceptarlo formalmente bajo su tutela.
El resto de las cartas contenía propuestas similares de diversas organizaciones interesadas en reclutarlo.
Li Xiuwen sonrió con tranquilidad:
"Pídele al tío que me ayude a redactar las respuestas de agradecimiento: dile a esos grandes maestros que agradezco profundamente el honor, pero que habiendo recibido tantas atenciones del Maestro Huang, me resulta imposible marcharme".
Entre escuelas y bandas clandestinas existía un trasvase continuo de talentos; pero entre gimnasios rivales regía una competencia implacable: nadie toleraba que un pupilo intentara cabalgar en dos caballos al mismo tiempo.
Bastar con derribar a Piernas Largas Siete para atraer semejante aluvión de propuestas demostraba el inmenso peso que tenía un talento de aptitudes superiores en la ciudadela. De las cuatro grandes escuelas ilustres —Alambre de Hierro, Simio Blanco y Tigre y Grulla— solo el Gimnasio de la Veneración a Buda no había enviado correspondencia. Aquellos monjes se regían por la afinidad espiritual budista: a menos que el aspirante contara con un físico tan abrumador que justificara romper las normas, si no existía esa afinidad no aceptaban a nadie, por brillante que fuera su estructura ósea.
"De acuerdo, le diré a tu tío que redacte las cartas", asintió la mujer señalando hacia un rincón del salón donde se acumulaba una montaña de obsequios: cestas de huevos frescos, botellas de leche, atados de hierbas medicinales y varios sobres rojos con dinero en efectivo. "Parte de esto lo enviaron del gimnasio, pero la mayoría son regalos de los vecinos de este edificio y de los viejos conocidos de la Avenida Longjin".
Li Xiuwen sonrió con resignación:
"Ya que se tomaron la molestia de traerlos, acéptalos. Eso sí: lo que vino del gimnasio habrá que devolverlo con atenciones en el futuro; y en cuanto a los vecinos, busquen un momento con mi tío para visitarlos y, si tienen dificultades cotidianas que podamos aliviar dentro de nuestras posibilidades, ayúdenlos en lo que haga falta".
Priorizar la armonía y obrar con rectitud era la regla de oro para conducirse en la vida, incluso en un entorno tan turbio como aquel. La Ciudad Amurallada se mantenía en pie gracias a la solidaridad de sus habitantes: por muchas intrigas que cruzaran entre ellos, ante la amenaza exterior cerraban filas sin fisuras.
La tía se limpió los restos de harina de las manos y extrajo un sobre fino del bolsillo del delantal:
"Casi lo olvido: llegó otra carta enviada desde fuera de la ciudadela; el remite indica la zona de la Montaña Taiping. ¿No será de alguno de tus amigos adinerados?".
"Déjame ver".
Li Xiuwen tomó el sobre. Al rasgar el lacrado fino, un sutil aroma floral acarició su olfato. Las palabras trazadas con tinta delicada parecían resonar con la voz pausada de Li Nanshu en su mente:
«Espero que esta misiva te encuentre con bien.
Me he enterado de que, durante la visita de desafío del Gimnasio Sihai al Gimnasio Garza Nocturna, lograste derrotar a un prodigio de aptitudes superiores; recibe mis más sinceras felicitaciones.
Sabía de antemano que habías pisado el Segundo Paso, pero jamás imaginé que serías capaz de doblegar a un talento como Piernas Largas Siete; ha sido una grata sorpresa.
Cultivar el camino marcial en la Ciudad Amurallada es una senda sumamente árdua. Aunque tu estructura física innata presente limitaciones, jamás bajes los brazos.
Dentro de medio año se celebrará el Encuentro de Cruzar el Río: es imprescindible que participes; representa una de las contadísimas oportunidades que tienen los muchachos de la ciudadela para cruzar las puertas del destino y saltar al horizonte superior.
Gimnasio Nantian, Li Nanshu».
Al concluir la lectura, una expresión de perplejidad asomó al rostro de Li Xiuwen:
"¿Escribirme una carta personal?... Si el joven amo Ding se entera de esto, se va a ahogar en un pantano de celos".
Cualquiera con ojos en la cara sabía que Ding Sheng bebía los vientos por Li Nanshu. Por desgracia para él, aunque fuera el heredero de un consorcio de prensa influyente, el estatus de la joven lo superaba con creces.
¿Quién era Ye Nantian? Sin contar el territorio sin ley de la Ciudad Amurallada, aquel hombre presidía la Asociación de Gimnasios de Artes Marciales de Xianghai: el equivalente al líder supremo del bajo mundo tradicional. Li Xiuwen calculaba que ni las cuatro grandes escuelas ilustres de la ciudadela podían medirse contra semejante figura. Aunque la Prensa Chunqiu fuera un gigante editorial, en un mundo donde la fuerza marcial regía los destinos, se situaba un peldaño por detrás del Gimnasio Nantian.
Tras sopesarlo un instante, Li Xiuwen decidió no enviar respuesta escrita: cuando la Asociación Shengxing volviera a reunirse, le agradecería el gesto en persona.
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• Novela: ¡Camino Marcial! (武道!)
• Título en inglés: Martial Dao!
• Autor: Tian Li (田隶)
• Traductor: Inmensurable
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¡Camino Marcial! (Novela)
Capítulo 89
¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 88
Estás leyendo el capítulo 88 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.