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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 83 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Los Tres Prodigios, en cierta medida, eran prácticamente los hijos adoptivos del viejo Huang. En su escuela aprendían artes marciales sin pagar un solo centavo y, antes de que alcanzaran renombre, el anciano había invertido una fortuna en ellos. La pequeña meta de Li Xiuwen era convertirse en el Cuarto Prodigio. En la Fábrica de Fideos Chenji, tras darse un baño, Li Xiuwen se sentó con las piernas cruzadas sobre la cama y extrajo el paño de seda dorada: el manual de las Tres Forjas del Crisol del Corazón. Al abrir el texto y leer palabra por palabra, desentrañó finalmente los principios y fórmulas que antes le resultaban incomprensibles. De improviso, su mirada se tornó solemne al notar un tenue resplandor brotar de la seda; por un instante, su consciencia pareció trasladarse a un paraje místico. La luz de Buda flotaba envolviendo templos ancestrales. Ecos de cánticos sagrados se mecían entre la bruma y las nubes. ¡Dong! Un tañido profundo como el de una campana de bronce ancestral retumbó desde las cordilleras lejanas. Divisó monasterios majestuosos y sagrados alzándose entre los riscos, donde incontables monjes se desplazaban ejercitando disciplinas de combate. La Sala de Meditación Xingguo, el Templo Guanyin, el Acantilado de los Mil Budas, la Cueva de los Diez Mil Budas... y, en la cúspide del Dominio Sagrado de Maitreya, un colosal Buda dorado. "¿El Dominio Sagrado de los Mil Budas? ¡Es el Monte de los Mil Budas en la prefectura de Qizhou, en la tierra de Lu: la sede ancestral de la Escuela del Crisol del Corazón de la que habló aquel anciano demente!". El asombro sacudió a Li Xiuwen. Ocultar semejante proyección ilusoria dentro de un trozo de seda escapaba por completo a los límites de las artes marciales que conocía hasta ahora. Al disiparse la ilusión, un caudal de información se asentó en su mente como una revelación directa. Contempló el lienzo dorado y murmuró: "Es tal como sospechaba: me resultaba tan difícil de cultivar porque el contenido que podía leer en su momento estaba incompleto. Solo al alcanzar cierta base marcial se desbloquea la versión íntegra. Este es el método que emplean las grandes escuelas del Estado de Sheng para filtrar a los discípulos, evitando que cualquier advenedizo acceda a sus conocimientos secretos". Recordó al viejo demente, quien debía de haber sido un heredero legítimo de esa tradición. Por desgracia, tras sufrir algún revés desconocido, terminó varado en Xianghai sin haber cruzado las puertas del camino marcial, consumiéndose en el opio junto a un tesoro que no pudo aprovechar. "La Escuela del Crisol del Corazón toma la mente como martillo, el espíritu como fuego y el cuerpo como carbón; cada nivel superado eleva la voluntad marcial a una nueva altura". "La voluntad marcial somete los tres venenos, disipa la confusión, condensa el ímpetu de combate y engendra el verdadero significado marcial... encierra incontables prodigios y es un tesoro tan vasto como el propio cuerpo físico". "Con solo completar la primera forja de las Tres Forjas del Crisol del Corazón, se obtiene una voluntad marcial superior a la de la mayoría de los expertos del Segundo Paso". "Al consumar la segunda forja, ni siquiera muchos maestros del Tigre y el Elefante logran igualarla". "Y al culminar la tercera forja, en fuerza espiritual se puede competir contra aquellos que han pisado el reino superior...". "Sin embargo, a lo largo de la dilatada historia de la Escuela del Crisol del Corazón y entre los incontables talentos del Estado de Sheng que intentaron dominarla, poquísimos lograron completar las tres forjas". Cerró el manual y meditó en los misterios de la disciplina. Dirigió la mirada hacia el quemador de incienso en su mente: \[Tres Forjas del Crisol del Corazón: Primer Nivel (1%)\] La etiqueta de "fragmentario" que antes acompañaba al nombre había desaparecido: el método estaba completo. Solo ahora podía considerarse formalmente iniciado y comenzar a vislumbrar sus facultades extraordinarias. "Las Tres Forjas del Crisol del Corazón, al igual que la Técnica de la Armadura Atada y el Arte del Tiburón Durmiente, pertenecen a los métodos de cultivo interno; solo que en lugar de templar la carne, templan el espíritu". "El cultivo espiritual del primer nivel equivale al templado físico del Paso de la Membrana; completar la primera forja al cien por cien es el equivalente a alcanzar el límite de ese paso". Al consolidarse el método en su interior, Li Xiuwen examinó su propio cuerpo. Exteriormente no había cambios, salvo por un brillo más penetrante en sus ojos: en el fondo de sus pupilas se reflejaba la tenue silueta de un caldero ancestral, suspendido entre nubes celestiales y proyectando destellos dorados. Al bajar la vista hacia su cuerpo, presenció una escena insólita. Su mirada atravesó la piel: bajo el resplandor de sus ojos distinguió los grupos musculares entrelazados como serpientes, el entramado denso de vasos sanguíneos y meridianos, el corazón latiendo con ritmo acompasado, el alimento sin digerir en el estómago y las curvas del intestino. Todo su organismo quedaba expuesto ante él con una nitidez superior a la de cualquier tecnología de su vida pasada. La sorpresa lo dejó helado: "¿La legendaria visión interior?". En todo el tiempo que llevaba entrenando, jamás había escuchado a Huang Sihai mencionar que un artista marcial pudiera observar sus órganos por dentro; siempre se guiaban por sensaciones o señales externas para evaluar el estado físico. Bajó a la fábrica y observó a sus tíos: fue incapaz de ver a través de sus cuerpos. La facultad se limitaba estrictamente a la visión interior de uno mismo. "Esto significa que puedo percibir con total precisión las transformaciones de mi cuerpo: el fortalecimiento muscular, el flujo de la sangre y las lesiones internas de mis órganos". "E incluso...". Al enfocar el corazón, un escalofrío le recorrió la espalda. En la superficie del órgano se apreciaban tenues manchas tricolores, semejantes a colonias de moho, rodeadas por una neblina negruzca, verdosa y amarillenta. "¿Será esto la manifestación de los tres venenos: avaricia, ira e ignorancia?". Jamás había oído que tales impurezas pudieran verse a simple vista, pues en esencia se trataba de una corrupción espiritual y no de un veneno químico ordinario. Sin duda, distinguirlas era otra de las facultades de las Tres Forjas del Crisol del Corazón. Li Xiuwen dejó escapar un suspiro: "Yo también estoy intoxicado. Solo gracias a que mi temple marcial es bastante firme y a la influencia de esta técnica, los efectos no han estallado". En una persona común, una acumulación semejante habría alterado su conducta hasta volverla errática, tal como le ocurrió a A-Ji. Al ver los tres venenos con sus propios ojos, comprendió al fin las advertencias de Huang Sihai. "A partir de ahora debo reducir el consumo de píldoras de pescado". "El Encuentro de Cruzar el Río del próximo año es crucial, pero no puedo obsesionarme hasta desviarme del camino y arruinar mi porvenir marcial". "Aun así, la Gran Medicina de la Inundación del Dragón se puede seguir consumiendo: frente al incremento de poder que aporta, la mínima toxicidad que deja es perfectamente asumible". Huang Sihai solía decir que cuanto más refinada era la medicina, menos impurezas contenía debido a la pureza de sus ingredientes. La toxicidad que cargaba provenía casi en su totalidad de las píldoras de pescado ordinarias. "Por fortuna ya domino las bases de las Tres Forjas del Crisol del Corazón; mientras mi voluntad marcial se mantenga firme y modere las píldoras comunes, podré mantener a raya los venenos por ahora". "Sin embargo, conservarlos en el cuerpo sigue siendo una amenaza; tendré que investigar el método de los tres Qi mencionado en el Tratado sobre los canales de energía de las enseñas". Crear un método marcial desde cero era una tarea titánica, y más aún tratándose de una técnica para purgar la toxicidad de las medicinas. Solo le quedaba avanzar paso a paso, con la esperanza de hallar alguna disciplina afín que le sirviera de referencia. Calculó a ojo que las manchas apenas cubrían una décima parte del corazón. Por pura intuición comprendió que, para evitar un estallido, debía mantenerlas por debajo de la mitad de la superficie: rebasar ese umbral entrañaba un peligro mortal, y si llegaban a cubrir el órgano entero, ni los dioses podrían salvarlo. Finalmente, su consciencia se concentró en el cerebro, en la región conocida en el camino marcial como el palacio Niwan. Allí descansaba una esfera de tono rosáceo que desprendía un fulgor blanquecino, en cuya superficie se distinguía una línea de fuego semejante a un dragón celestial budista grabado en relieve. "La señal inequívoca de haber alcanzado la Iniciación en las Tres Forjas del Crisol del Corazón es la condensación de esta Píldora del Corazón en el palacio Niwan, suspendida entre lo material y lo ilusorio. Los trazos de dragón celestial representan las forjas completadas: ahora mismo acabo de iniciar la primera; cuando alcance el cien por cien del primer nivel, el trazo cobrará vida y protegerá mi espíritu". Según el manual, ese amparo espiritual otorgaba dos beneficios principales: el primero era fortalecer la voluntad marcial para someter los venenos medicinales; el segundo, resistir embates de índole psíquica o espiritual provenientes de maestros superiores. Li Xiuwen frunció el ceño intrigado: "La duda es... ¿acaso los maestros del Tigre y el Elefante pueden lanzar ataques mentales?". De pronto recordó el concepto del "ímpetu". Chen Jia había mencionado que, al acceder al reino superior, era posible desplegar las virtudes del ímpetu: una sola mirada bastaba para doblegar a los débiles, y una palabra podía quebrar el valor del enemigo. Aquello encajaba dentro de los ataques espirituales. Adoptó la postura de la Palma de Voltear la Arena; a sus espaldas emergieron el vasto océano negro y la ballena colosal incandescente. Al examinar la transformación de su ímpetu, su semblante se iluminó: "Parece que se ha vuelto un poco más denso y sólido que antes". Aún estaba lejos de poder emplearlo directamente en un combate real, pero comenzaba a comprender las aplicaciones prácticas de la fuerza espiritual. En la Fábrica de Fideos Chenji, Li Xiuwen pasó un largo rato asimilando las diversas facultades del método. "Al ser una disciplina de templado mental, tampoco tengo que preocuparme de que ojos ajenos descubran su origen". Con esto sumaba dos cartas de triunfo fundamentales: De la Escuela de Trasladar Montañas: la Técnica de la Armadura Atada. De la Escuela del Crisol del Corazón: las Tres Forjas del Crisol del Corazón. Una blindaba la defensa física de la piel y los músculos. La otra fortalecía el espíritu y la voluntad marcial. Una coraza física y una coraza espiritual. "¡Ya no me falta nada!". Con suficientes recursos bajo la manga, pisar el Jianghu infundía una seguridad absoluta. Con un pensamiento disipó el caldero en sus pupilas; al mirarse de nuevo, su cuerpo lucía exactamente igual al de cualquiera. "Mejor no usar la visión interior todo el tiempo: bajar la mirada y ver tripas flotando es un espectáculo bastante siniestro". ... Al día siguiente, en el Gimnasio de Artes Marciales Sihai. Apenas entró, Li Xiuwen vio a A-Zhen golpeando en broma a Da Sha Qiang entre risas; sus heridas parecían bastante aliviadas. Al verlo llegar, los muchachos se acercaron a charlar con la familiaridad de siempre, sin mostrar ninguna actitud inusual. Li Xiuwen comprendió que lo sucedido en la residencia de Pequeña Corneta no se había divulgado: tratándose de un asunto doméstico de la familia Mo, su líder no tenía interés en ventilar la fuerza de sus protectores privados. En el segundo piso se encontraban Chen Jia, Ao Jiu, Lu Yu, Long'er y varios condiscípulos veteranos vinculados a las bandas. Huang Sihai lo vio subir y sonrió: "Llegas a tiempo; estamos coordinando la visita de desafío a Garza Nocturna del próximo mes". Al ver a Li Xiuwen, Long'er no pudo contenerse y preguntó: "Maestro Huang, ¿escuché que planea llevar al hermano menor A-Wen?". Huang Sihai asintió: "A-Wen tiene buena perspicacia y un talento combativo sobresaliente; le vendrá muy bien foguearse". Long'er torció el gesto: "Entonces déjeme ir a mí también; al fin y al cabo estoy en el Músculo de Serpiente". Huang Sihai replicó: "A-Wen no tardará en alcanzar ese nivel... Además, cuando Garza Nocturna vino a desafiarnos te di la oportunidad de subir y perdiste". Long'er bajó la cabeza sonrojada: "En aquel momento apenas acababa de entrar al Músculo de Serpiente... ahora es distinto: ya estoy en la cima de esa fase". A-Wen seguía en el Primer Paso; a todas luces ella era una opción más idónea. Li Xiuwen miró a Huang Sihai y anunció con una reverencia modesta: "Maestro, este discípulo no defraudó sus expectativas: ayer, por pura fortuna, logré cruzar el Segundo Paso y pisar el Músculo de Serpiente". Habiéndolo demostrado ya en la casa de los Mo y estando próxima la visita de desafío, mantener el secreto carecía de sentido. La imagen que le convenía proyectar ahora era la de un afortunado que había cruzado la barrera mucho después de la muerte de Zajiú. Huang Sihai, con dotes actorales dignas de un veterano de la escena, adoptó una expresión de fingido pasmo: un tercio de sorpresa y dos tercios de serenidad impostada: "¿A-Wen? ¿Entraste al Segundo Paso?". "Así es". "¡Bien hecho! ¡Mocoso, qué suerte has tenido!". "La fortuna siempre me ha acompañado; de lo contrario, en este inmenso Xianghai, ¿cómo habría encontrado a un maestro tan extraordinario?". Maestro y discípulo representaron una comedia impecable ante los presentes. Long'er abrió los ojos de par en par: "¿Hermano A-Wen? ¿De verdad cruzaste el paso?". Días atrás lo había incitado a intentar el cruce con segundas intenciones, pero jamás imaginó que fuera tan temerario... y mucho menos que tuviera éxito. De haberlo sabido, se habría mordido la lengua antes de cavarse su propia tumba. Lu Yu recobró la compostura y dedicó una leve sonrisa: "Mis felicitaciones al hermano A-Wen. Lanzarse a cruzar el Segundo Paso sin acumular cimientos ni contar con elixires de apoyo es una muestra de gran valentía". Chen Jia se acercó y le dio una palmada en el hombro entre carcajadas: "¡Hermano, qué grande! En mi caso pasé medio año acumulando bases tras tocar la cima de la membrana antes de atreverme a dar el salto". Los demás discípulos comentaron la noticia con asombro; Li Xiuwen había tenido una fortuna colosal al ahorrarse medio año de espera. Una lástima: esta vez tuvo suerte, pero la próxima... pensó Ao Jiu con cierta lástima. A-Wen tenía talento interpretativo y, con disciplina, podría haber alcanzado la cima del Músculo de Jiaoji antes del declive biológico. Para la mayoría en la ciudadela, ese nivel equivalía a triunfar en la vida, permitiendo ejercer como la Sandalia de Paja más temida de una gran organización y disfrutar de lujos. Pero precipitarse a base de fármacos cerraba las puertas a metas mayores. Tras la sorpresa inicial, Long'er sonrió con picardía: "Estupendo: si A-Wen también está en el Músculo de Serpiente, podemos competir limpiamente para ver quién representa al gimnasio". Lu Yu intervino con serenidad: "Maestro, faltan apenas diez días para el desafío. A-Wen tiene buena perspicacia, pero su vitalidad acaba de asentarse; ¿no sería prudente darle otra oportunidad a Long'er?". Huang Sihai frunció el ceño. Debía admitir que tenía preferencia por Li Xiuwen y deseaba enviarlo para que ganara experiencia frente a rivales de nivel, sin importarle que perdiera. Sin embargo, el reclamo de Long'er era legítimo: imponer su criterio por puro favoritismo generaría rencores internos. Tras meditarlo un instante, dictaminó: "Dejémoslo así: antes del desafío, Long'er y A-Wen disputarán un combate interno; quien resulte vencedor acudirá a la cita". En diez días, si Li Xiuwen lograba alcanzar el Logro Menor en «Mar Roto», tendría opciones reales de imponerse. Primero, porque era la técnica avanzada más destructiva de las tres ramas; segundo, porque su ímpetu de la Ballena Carmesí ejercía una opresión natural sobre ella al usar la Palma de Voltear la Arena. El inconveniente radicaba en la dificultad extrema de «Mar Roto»: a Chen Jia le había tomado casi medio año alcanzar el Logro Menor. "Entonces lo decidiremos dentro de diez días... Hermano A-Wen, competiremos de forma justa, ¿estás de acuerdo?", propuso Long'er con una sonrisa falsamente ingenua. Li Xiuwen lo sopesó un momento y replicó con calma: "No hay mejor día que hoy; hagámoslo ahora mismo". Dentro del Ilusorio Reino de la Suprema Vacuidad ya había abatido a Long'er incontables veces usando «Mar Roto». Incluso conteniéndose al nivel inicial del Músculo de Serpiente, superarla estaba garantizado. Su destreza combativa había sido forjada en millares de duelos virtuales; en pura lectura táctica, por debajo del reino del Tigre y el Elefante dudaba que alguien pudiera hacerle sombra. En el combate real, la experiencia y la intuición eran factores determinantes que solían subestimarse: un golpe certero a plena potencia de un Músculo de Serpiente en un punto ciego podía derribar a un Músculo de Pitón. En las épocas remotas del camino marcial no existían divisiones de reinos tan rígidas; el poder se demostraba a golpes sangrientos sobre la lona. Huang Sihai frunció el ceño: "A-Wen, no actúes por impulso; esperemos los diez días". Tras la sorpresa inicial, Long'er rio confiada: "Maestro, permítanos pelear ahora; veo que A-Wen viene muy seguro de sí mismo... Descuide, me contendré un poco". Li Xiuwen insistió: "Maestro, quédese tranquilo; sé muy bien lo que hago". Conociendo el carácter prudente del muchacho, Huang Sihai dedujo que debía de haber alcanzado algún progreso reciente y terminó asintiendo. Los discípulos del segundo piso se abrieron en círculo, despejando el centro de la sala. Long'er estiró las extremidades, se descalzó y subió descalza a la tarima improvisada. A un costado, Lu Yu le advirtió en voz baja: "Long'er, no te descuides". No creía que Li Xiuwen pudiera imponerse, pero Long'er representaba el prestigio de la familia Lu y debía ganar con total autoridad. \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 83 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.