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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 8 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al mediodía, en la Escuela Sihai. Tras terminar su jornada laboral, Li Xiuwen se dirigió a la casa de té y pidió un tazón de fideos de carreta junto con un huevo cocido, lo que sumó un total de cinco décimos de billete. "El hermano Li recién llega al mediodía hoy", comentó el viejo Chen acercándose con su tazón de comida. "Hay que trabajar para ganarse la vida". "Novato, ¿qué tal te fue con las lecciones de discernir huesos y ubicar puntos que te enseñó el maestro ayer?", preguntó Ah Zhen con una sonrisa. "Va bien, casi me aprendí la mitad", respondió Li Xiuwen. "¡Vaya prodigio! ¿Te lo aprendiste tan rápido?", se sorprendió Ah Zhen. A ella le había tomado tres días enteros digerir la mayor parte de esos conceptos, y eso que ya se consideraba bastante rápida. "No sé, tampoco me pareció tan difícil", contestó Li Xiuwen. "Ah Wen, con que me pasaras la mitad de tu memoria me conformaría...", suspiró Da Shaqiang con envidia. Al enterarse de que Li Xiuwen había memorizado la mayor parte de la primera lección teórica en un solo día, los demás alumnos mostraron rostros de asombro. "Tú no deberías aprender artes marciales, mejor dedícate a las letras, a estudiar leyes; tal vez podrías convertirte en un gran abogado y ganar suficiente para comprarte un apartamento con un solo juicio importante", bromeó Ah Zhen. "¿Leyes? ¡Ni los perros estudiarían eso!", rió Li Xiuwen. En su vida pasada precisamente se había dedicado al ámbito legal. En el Camino Marcial, gracias a la presencia del incensario en su mente, cada pizca de esfuerzo rendiría frutos sin falta. ¿En las leyes? Eso distaba mucho de ser seguro. Para ser un gran abogado, lo que importaba era la cuna y los contactos. Él no iba a complicarse la vida buscando caminos desviados ni perdiendo el tiempo en tonterías; concentrarse en el Camino Marcial era la única opción acertada. "Compararse con otros solo te enferma del coraje...". Al ver las miradas de los demás, Li Xiuwen se preguntó si no se habría expuesto demasiado. En realidad, los conocimientos de la lección de ayer los dominaba por completo, no solo la mitad. Aun así, todos parecían sumamente impactados. La ciudadela era un hervidero donde se mezclaban dragones y serpientes; en tiempos tan convulsos, convenía ser prudente para evitar que gente malintencionada albergara envidias o rencores hacia él. ... "Parece que tienes buen cerebro; deja de tirar puñetazos y vete a estudiar", soltó Huang Sihai con rostro inexpresivo al enterarse de que Li Xiuwen había asimilado los conocimientos teóricos en una sola jornada. "Con razón este anciano sentía tanta afinidad con el hermano Li; ¡los dos somos encarnaciones terrenales de la Estrella de la Erudición!", proclamó el viejo Chen sin una pizca de vergüenza. "Maestro, ¿ya puedo aprender las técnicas de boxeo?", preguntó Li Xiuwen frotándose las manos con entusiasmo. "Hoy te enseñaré la auténtica destreza", asintió Huang Sihai. "Sin embargo, antes de transmitirte las verdaderas habilidades, ¡hay varias reglas que debes grabarte a fuego!". Huang Sihai se acomodó en el sillón de respaldo alto, sopló el vapor del té y dio un sorbo antes de proseguir: "Primero: debes guardar con estricto celo los secretos de la escuela. Sin autorización previa, queda terminantemente prohibido enseñar las artes marciales de nuestro linaje a terceros, así como ventilar al exterior la intimidad del cultivo, los movimientos marciales o el nivel de cultivo de los discípulos. Segundo: prohibido tocar el opio. He visto a demasiados practicantes de artes marciales quedar arruinados por esa porquería. Ni se crean que tienen una voluntad de hierro; en cuanto lo prueben, sus vidas estarán acabadas para siempre. Tercero: bajo ninguna circunstancia se tolerará intimidar a los débiles valiéndose de la fuerza ni desafiar las prohibiciones con las artes marciales para acarrear problemas innecesarios a la escuela. Si descubro algo semejante, te expulsaré del linaje de inmediato". "Maestro, ¿y si son otros los que vienen a pisotearme?", quiso saber Li Xiuwen. Huang Sihai le lanzó una mirada de reojo y contestó con desgana: "Si son muy inferiores a mí, devuélveles el golpe; pero si son más fuertes que yo, te aguantas y te lo tragas". Una postura sumamente pragmática y acomodaticia; Li Xiuwen prefirió guardar silencio. "Hoy en día las cosas no son como en el pasado", añadió Huang Sihai. "Ante el plomo de una bala, todos los seres vivos son iguales". "El maestro tiene una visión muy lúcida de las cosas", convino Li Xiuwen. El viejo Huang era tan precavido precisamente porque, debido a la proliferación de las armas de fuego en esta época, la posición de los practicantes marciales no era tan encumbrada antes de alcanzar un determinado nivel de poder. No era como en los viejos tiempos, cuando cualquiera con algo de habilidad real podía proclamarse amo y señor de una montaña. Huang Sihai se explayó largamente con sus advertencias, y Li Xiuwen las grabó con cuidado en su memoria. Cuando uno es débil, todo se reduce a someterse a las reglas. ... En el campo de entrenamiento, Li Xiuwen permanecía erguido como una vara. Con las manos a la espalda, Huang Sihai preguntó: "¿Sabes a qué linaje pertenece el arte de este maestro?". "Al estilo de la Arena Marina". "Nuestro estilo de la Arena Marina, en términos de renombre, tal vez no se compare con linajes como la Grulla Blanca, el Tigre Negro, el Hilo de Hierro o la Reverencia al Buda...". "La fama no importa", sonrió Li Xiuwen. "Con tal de que sirva para pelear, es suficiente". "De que sirve para pelear, sin duda alguna. Las disciplinas marciales dentro de la ciudadela se dividen en tres grandes categorías: estilos callejeros, escuelas legítimas y linajes ilustres. Aunque nuestra Arena Marina no alcance el rango de linaje ilustre, sí califica como una escuela legítima". "¿Y por qué no es tan conocida?", inquirió Li Xiuwen. "Porque mantengo un perfil bajo; solo me interesa ganar algo de dinero y no albergo grandes ambiciones", explicó Huang Sihai con gravedad. "'El árbol que sobresale en el bosque es el primero en ser derribado por el viento'; grábate bien esa máxima... Durante todos estos años, los linajes ilustres de la ciudadela han visto cambiar su suerte una y otra vez, e incluso varios han sido exterminados hasta el último discípulo. Sin embargo, nuestra Arena Marina, tras capear incontables tormentas, ha logrado transmitirse intacta y en paz hasta el día de hoy". "¡Entendido!", sonrió Li Xiuwen. Resultaba que el maestro Huang también era un devoto practicante de la prudencia y la supervivencia. "Cualquier linaje se divide en métodos de entrenamiento y métodos de combate. La postura de estaca que te transmitiré hoy constituye el método de entrenamiento", explicó Huang Sihai mientras adoptaba una postura y exhalaba con fuerza: "¡La Estaca de la Arena Marina!". "¿La Estaca de la Arena Marina?". El ánimo de Li Xiuwen se encendió. Aunque jamás había practicado artes marciales, sabía perfectamente que las posturas de estaca eran los cimientos de toda disciplina marcial, la base indispensable sobre la que se levantaba cualquier edificio. Huang Sihai prosiguió: "A menos que se trate de individuos con talentos innatos excepcionales, la condición física de la inmensa mayoría de las personas no les permite comenzar practicando métodos de combate de buenas a primeras. Los auténticos métodos de combate distan mucho de los movimientos floridos e inútiles que imaginas; si careces de bases y tu físico no da la talla, en cuanto sueltes un puñetazo te fracturarás tus propios huesos por el impacto. Si tu cuerpo carece de elasticidad y temple, habrá infinidad de técnicas de combate que no podrás ejecutar ni aunque las repitas diez mil veces. Por tanto, la postura de estaca sirve para desenredar el desorden caótico de tu cuerpo y alisarlo como un lienzo en blanco; solo así podrás imitar los trazos y asimilar artes marciales de alto nivel". Li Xiuwen asintió. Tenía toda la razón. Lo que él buscaba aprender era un auténtico arte extraordinario, no el taichí descafeinado que enseñaban en las escuelas de su vida pasada. Pulir primero los cimientos mediante los métodos de entrenamiento para luego dar el salto a los métodos de combate resultaba la vía más sensata. Huang Sihai adoptó una expresión solemne y continuó: "La Estaca de la Arena Marina se divide en cuatro niveles, los cuales corresponden a las cuatro grandes etapas: Iniciación, Dominio Menor, Gran Dominio y Perfección Consumada. Estos niveles son: ¡la Estaca de la Marea, la Estaca del Pez Volador, la Estaca del Dragón Enroscado y la Estaca del Mar Invertido! Estos cuatro niveles constituyen los cimientos de nuestro linaje de la Arena Marina; ¡ninguna técnica de combate puede prescindir de esta base!". ... A partir de ese día, bajo la tutela de Huang Sihai, Li Xiuwen dio inicio formal a su cultivo marcial. Las posturas de estaca dependían, en primer lugar, de la precisión corporal y, en segundo, del ritmo respiratorio. Solo después de comenzar a sincronizar las posturas y las pautas de respiración que le habían enseñado comprendió cuán desgarrador era el entrenamiento marcial. Los puntos de acupuntura que había memorizado en la clase teórica se sentían como si miles de agujas de plata los estuvieran atravesando al mismo tiempo, provocándole un tormento insoportable. A un costado se había congregado un grupo de alumnos curiosos para presenciar la escena. Ah Zhen sonrió y comentó: "Miren a otro pobre desdichado zambulléndose en este mar de amargura". El viejo Chen se acarició la barba: "Como bien dice el refrán: solo quien soporta la más amarga de las penurias puede llegar a ser el primero entre los hombres. El hermano Li no es una persona común; si logra perseverar durante medio año, en el futuro sin duda cosechará grandes logros". Habiendo sido blanco de mofas y sarcasmos durante más de media vida, Li Xiuwen había sido el primero en tratarlo con dignidad y respeto, por lo que el anciano sentía una profunda empatía y aprecio hacia él. "¿Acaso Liu Da no soporta penalidades mejor que él? Ya lleva un mes entero y todavía no ha cruzado el umbral", intervino entre risas un joven esbelto vestido con camisa blanca; no era otro que Liu Chun. "Si tan solo tuviera la memoria de Ah Wen y la complexión ósea del hermano Ah Chun...", suspiró Da Shaqiang sentado a un lado, sosteniéndose la mejilla con su enorme mano. Liu Chun había alcanzado la Iniciación en la Estaca de la Arena Marina en apenas tres días y el Dominio Menor en un mes, superando por leguas al resto de los discípulos de la escuela, lo que se consideraba una verdadera proeza. Por ese motivo, a pesar de ser el más joven, muchos ya lo llamaban con reverencia "hermano mayor", gozando de gran prestigio dentro de la academia. En el cultivo del Camino Marcial prevalecía la ley del mérito: quien alcanzaba mayor destreza era el superior, y entre compañeros de linaje la jerarquía se regía estrictamente por el nivel de cultivo. "La coronilla apuntando al cielo azul, los pies firmes sobre la arena blanca, ambos codos sosteniendo el océano...". Li Xiuwen recitaba mentalmente la fórmula mnemotécnica mientras mantenía una postura peculiar, completamente inmóvil. Huang Sihai sostenía su abanico plegable y golpeaba con él los distintos puntos de acupuntura del cuerpo de Li Xiuwen mientras preguntaba: "¿Duele?". "¡Sss... claro que duele, maestro!", no pudo evitar exclamar Li Xiuwen soltando un siseo entre dientes. "Si duele, es porque vas bien. Si no doliera, significaría que la postura no ha calado como debe. Parece que tu estructura ósea interna no está del todo mal; sigue entrenando con empeño". \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 8 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.