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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 69 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Distrito Central de la Ciudad Amurallada, Gran Arena de Kowloon, Casa de Té Yixiantian. Li Xiuwen llevaba una gorra con la visera calada hasta las cejas. Sobre el cuadrilátero destinado a las apuestas de boxeo, los dos contendientes proclamaron sus escuelas de procedencia y apodos de combate antes de enzarzarse en un cruce frenético de golpes demoledores. Tiempo atrás, Li Xiuwen habría presenciado semejante espectáculo fascinado y devorado por la envidia. Hoy, en cambio... la contienda le parecía corriente: si él subiera a la lona, se bastaría para resolverla. Tras observar un rato, se trasladó a la Arena del Fango, el cuadrilátero consagrado a los desafíos de apuestas entre los expertos del Segundo Paso. Tomó té, analizó cada maniobra y merodeó de un lado a otro hasta que la arena clausuró sus puertas al caer la noche; solo entonces emprendió el camino de regreso. En cuanto a la arena de apuestas para el Tercer Paso, su nivel de cultivo actual no le permitía franquear la entrada. Al llegar a casa, se sumergió con premura en el sueño rumbo al Ilusorio Reino de la Suprema Vacuidad. "La Gran Arena de Kowloon ya debería manifestarse". Salió del Gimnasio Sihai en el plano ilusorio y enfiló en línea recta hacia el Distrito Central. Avanzó sin obstáculos: no quedaban "muros invisibles" que le cortaran el paso. Ante sus ojos emergió un vasto complejo de edificaciones contiguas: la Gran Arena de Kowloon. Llegó a la Casa de Té Yixiantian. Todos los peleadores que habían subido al cuadrilátero en estos días permanecían allí de pie, inmóviles y solemnes como estatuas de terracota. "Valió la pena rondar por allí a diario; por fin quedó desbloqueada. Esta es la arena para la sangre nueva del Primer Paso; vayamos a comprobar la Arena del Fango del Segundo Paso". Se dirigió a una plaza abierta repleta de puestos callejeros, la sede de las apuestas del Segundo Paso, igualmente habilitada. Allí aguardaban silenciosos todos los púgiles que Li Xiuwen había observado en jornadas recientes, con cultivos que iban desde el Músculo de Serpiente hasta el Músculo de Jiaoji. Aparte de las plataformas de apuestas, los cuadriláteros del desafío de asalto y los expertos encargados de defender los puestos también se alzaban en calma. Esto significaba que Li Xiuwen ya no necesitaba exponerse en lugares abarrotados de miradas indiscretas para calibrar su fuerza en la gran arena: podía hacerlo con total libertad dentro del Ilusorio Reino de la Suprema Vacuidad. "En cuanto acabe con Zajiú, vendré aquí a intercambiar golpes con los maestros de la arena hasta desentrañar los secretos y rutinas de cada escuela. Usándome a mí mismo como vara de medir, podré calcular el poder relativo de cada uno... y a la hora de apostar, sabré de antemano quién tiene las mayores probabilidades de dar la sorpresa". ... Al día siguiente, a las cuatro de la madrugada. Li Xiuwen acudió temprano al Gimnasio Sihai. El segundo piso estaba desierto; Huang Sihai se había levantado de madrugada y soltó un prolongado bostezo: "Tener que enseñarte una técnica me deja exhausto". Avergonzado, Li Xiuwen respondió con respeto: "Perdone la molestia, maestro". Huang Sihai comentó: "Mantener tu cultivo en secreto antes de la visita de desafío es lo más acertado; je, je, pienso darle una sorpresa mayúscula al viejo Ye... Por cierto, escuché que antes de venir a mi Gimnasio Sihai fuiste primero al Gimnasio Garza Nocturna, ¿es verdad?". Li Xiuwen vaciló un instante antes de contestar: "Así fue. Al fin y al cabo, en reputación superficial... el Gimnasio Garza Nocturna parecía estar un escalón por encima. ¡Por fortuna ellos me rechazaron, permitiéndome encontrar a mi verdadero benefactor!". Huang Sihai sabía que eran palabras de adulación, pero las recibió complacido y rio entre dientes: "Ven aquí. Hoy te transmitiré el método avanzado de templado: su nombre es el Arte del Tiburón Durmiente". "El Arte del Tiburón Durmiente... menudo nombre", murmuró Li Xiuwen en voz baja. Huang Sihai replicó de inmediato: "¿Qué tiene de malo el nombre? Nuestra Escuela de la Arena Marina prioriza la sobriedad y la eficacia en el combate real. ¿De qué sirve algo rimbombante y vistoso si a la hora de pelear no tumba a nadie?". La señora del patriarca fundador debió haber bautizado unas cuantas técnicas más..., pensó Li Xiuwen para sus adentros. Luz Flotante de las Mil Olas suena poético y refinado; nada que ver con los nombres de estas otras disciplinas. Huang Sihai extrajo un cuaderno encuadernado en azul y se lo tendió: "Este es el manual del Arte del Tiburón Durmiente; familiarízate con él y medita en sus principios primero". Inclinando el torso con respeto, Li Xiuwen tomó el volumen y lo examinó en el acto con mirada lúcida; al concluir la lectura, se sumió en hondas cavilaciones. El Arte del Tiburón Durmiente emulaba a los tiburones colosales de las profundidades abisales, rigiéndose por dieciséis caracteres fundamentales que conformaban su premisa central: El espíritu se oculta en el abismo, el aliento se sumerge en las nueve sombras; penumbra por fuera, truenos por dentro. Al igual que las demás disciplinas, este método de templado constaba de cuatro fases: La Iniciación correspondía al Músculo de Serpiente, confiriendo a la masa muscular una soltura ágil capaz de contraerse y desplazarse. Dado que el practicante ya había cruzado el Segundo Paso con anterioridad, el propósito de la iniciación radicaba en consolidar y asentar ese reino. El Logro Menor correspondía al Músculo de Pitón: los músculos semejaban descomunales pitones entrelazadas con firmeza, dotando al cuerpo de una fuerza demoledora. El Gran Logro correspondía al Músculo de Jiaoji: la carne mutaba asemejándose a un jiaoji mítico, capaz de expandirse o replegarse, ascender o desvanecerse, acumulando en su interior la potencia de una tempestad de truenos. La Perfección coronaba la cima del Músculo de Jiaoji, tocando el límite extremo del Segundo Paso y habilitando el intento para cruzar el Tercer Paso. "¿Qué te parece?", preguntó Huang Sihai. "Noto bastantes puntos en común con la Postura de la Arena Marina", respondió Li Xiuwen con sinceridad. Huang Sihai asintió: "Ya lo advertí en su momento: la Postura de la Arena Marina constituye el cimiento de todos los métodos de templado y combate de nuestra escuela. Con esa base previa, alcanzar la iniciación no será complicado". A su juicio, con la perspicacia y la estructura interna de Li Xiuwen, le tomaría unos tres días conseguirlo. Siguiendo las pautas del manual, Li Xiuwen comenzó a canalizar la energía interna mediante la respiración y la exhalación; cada ciclo respiratorio fluía bajo un compás sutil y misterioso. Sin que apenas se diera cuenta, el sol comenzó a asomar en el horizonte y la penumbra de la ciudadela dio paso a la claridad de la mañana. Al posar la mirada en el quemador de incienso en su mente, una nueva vara humeaba encendida. Su cuerpo, transformado el día anterior, experimentó una segunda oleada de refinamiento. Apretó los puños: las bandas musculares se trabaron entre sí; en el juego de contracción, tensión y distensión, una potencia todavía más contundente brotó de su interior. Unos caracteres cobraron forma: \[Arte del Tiburón Durmiente: Iniciación (10%)\] \[Fase: Músculo de Serpiente (10%)\] Al haber cruzado el paso previamente, la técnica ingresó directamente con un diez por ciento de avance, dejando atrás la etapa inicial de adaptación y afianzando con solidez el reino del Músculo de Serpiente. Huang Sihai observaba con atención cada detalle en Li Xiuwen. De improviso, sus pupilas se contrajeron: sobre los hombros y la espalda del muchacho, las fibras musculares comenzaron a ondular con destreza elástica, semejando cientos de serpientes de agua retorciéndose bajo la piel. Cada fricción generaba una oleada continua de potencia; al confluir, esa energía constituía la fuerza aplastante con la que un experto del Músculo de Serpiente doblegaba con facilidad a cualquiera en la cima de la Membrana Negra. Por debajo del Segundo Paso, solo quienes dominaban un arte de endurecimiento corporal lograban resistir el castigo; los demás, al menor impacto, quedaban lisiados o muertos en el acto. Protegido por una musculatura semejante a un nido de serpientes entrelazadas, si un civil atacaba con un arma blanca y lograba perforar la piel exterior, el filo quedaba atrapado de inmediato entre las bandas musculares trabadas, incapaz de penetrar hacia los órganos vitales. Por esa razón, en las disputas entre bandas regía el principio tácito de medir rangos iguales contra rangos iguales: si un pez gordo intervenía contra novatos, la masacre resultaba inevitable y la contienda concluía sin vencedores reales. Tras reponerse del asombro, Huang Sihai preguntó con incredulidad: "¿Ya alcanzaste la iniciación?". Li Xiuwen abrió los ojos y expulsó una bocanada de aire viciado: "Parece que sí, maestro; ya puedo controlar el movimiento de los grupos musculares en áreas reducidas". Ese grado de control sobre la masa muscular era, en efecto, el rasgo distintivo de la iniciación en el Arte del Tiburón Durmiente. Huang Sihai sonrió: "Controlar grupos musculares aislados para desatar una fuerza concentrada es apenas una de sus facetas. A partir de ahora deberías ser capaz de refrenar de manera preliminar tu presencia marcial y evitar que tu vitalidad se disperse hacia el exterior. Al cultivar el Arte del Tiburón Durmiente, el cuerpo permanece la mayor parte del tiempo en un estado de 'letargo', semejante a una tortuga marina en hibernación que no atrae la atención de nadie: lo que suele llamarse contención del aliento. El común de la gente cree que nuestra Escuela de la Arena Marina es plana y carente de rasgos singulares, y asumen que el Arte del Tiburón Durmiente no destaca más allá de otorgar buena resistencia física. Ignoran por completo que la verdadera virtud del tiburón durmiente reside en el acecho, en la acumulación silenciosa de poder y en el reposo absoluto. Incluso un maestro ordinario del Paso del Tigre y el Elefante tendrá serias dificultades para medir la hondura de tu cultivo. Y contener el aliento no es más que una aplicación secundaria del método. El día que alcances el Gran Logro o la Perfección, serás como ese jiaoji legendario de los nueve cielos: capaz de ocultarte o manifestarte, encogerte o expandirte a voluntad. Podrás gobernar a placer la contracción de la piel y los músculos para alterar temporalmente tu fisonomía y complexión externa, lo que en las viejas leyendas se conoce como... transfiguración ósea y cambio de rostro. En resumen, todas las facultades extraordinarias de esta disciplina se condensan en los dieciséis caracteres del precepto principal: El espíritu se oculta en el abismo, el aliento se sumerge en las nueve sombras; penumbra por fuera, truenos por dentro. Esa es la auténtica médula de las palabras 'tiburón durmiente'. Esta técnica encierra muchas otras virtudes; regresa esta noche y medita en ellas con calma". Li Xiuwen realizó una reverencia solemne y declaró con formalidad: "¡Este discípulo, Li Xiuwen, agradece profundamente la transmisión del arte por parte de su maestro!". Huang Sihai soltó otro bostezo y despidió con la mano: "El maestro abre la puerta, pero el camino lo recorre cada uno por su cuenta. Si aspiras a competir en el Encuentro de Cruzar el Río, lo ideal es que alcances el Gran Logro en menos de medio año". \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 69 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.