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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 66 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En el segundo piso. Junto a la ventana, Lu Yu y Long'er contemplaban a Li Xiuwen con expresiones reflexivas. Long'er se inclinó hacia el oído de Lu Yu y susurró: "Hermana, ya te dije que no valía la pena molestarse... Alguien que se atiborra de fármacos todos los días no tiene el menor potencial a futuro". Lu Yu mostró una leve sombra de decepción: "Al principio pensé que era un muchacho disciplinado y con buena perspicacia, que tenía destellos dignos de consideración... No esperaba que fuera tan impaciente e inmaduro; difícilmente logrará algo grande". No pensaba reclutar a alguien así para su padre: cobraría un generoso sueldo mientras vivía al borde constante de una desviación de Qi, perjudicando a los demás y a sí mismo, y empañando el prestigio de la familia Lu. ... Al día siguiente. Li Xiuwen no acudió al gimnasio; francamente, le daba pereza dar tantas explicaciones a los demás. Se consagró a entrenar en solitario, empapando en sudor el suelo de la azotea. \[El dominio de la Postura de la Arena Marina ha aumentado un 1%...\] \[El dominio de la Postura de la Arena Marina ha aumentado un 1%...\] El último dos por ciento de maestría quedó finalmente completado. Cuatro días después, Li Xiuwen dirigió la mirada hacia el \[Quemador de Incienso\]: la vara correspondiente a la \[Postura de la Arena Marina\] se había consumido hasta el final. Tras apagarse, no brotó ninguna nueva; solo quedó un lecho de cenizas y una masa arremolinada de vapor dorado e intangible. \[Postura de la Arena Marina: Perfección (Límite alcanzado)\] "Este día por fin ha llegado". Li Xiuwen contuvo la agitación de su corazón mientras contemplaba ese "vapor dorado". Por un designio imperceptible, tuvo una certeza intuitiva: Esa masa de vapor dorado constituía la cristalización absoluta de sus más de cuatro meses de amarga dedicación a la Postura de la Arena Marina; ¡era la condensación de su camino marcial, su más pura esencia! En cuanto ese vapor dorado ingresara en su cuerpo, podría cruzar formalmente el Segundo Paso, ¡completando su segunda metamorfosis trascendental! La membrana dérmica de todo su cuerpo semejaba un globo inflado hasta su límite extremo, despidiendo un denso resplandor carmesí y azabache. Su vitalidad y sangre habían tocado el techo absoluto del Paso de la Membrana; no cabía un solo ápice más, pues de lo contrario su cuerpo estallaría por la sobrecarga. ¡Solo cruzando el paso, rompiendo los grilletes y accediendo a un reino superior para practicar el método de templado subsiguiente, podría continuar acumulando vitalidad! "El Paso de la Membrana se enfoca primordialmente en elevar la defensa y la resistencia al impacto, situando la potencia bruta y la explosividad en segundo término". "El Paso del Músculo de Jiaoji, en cambio, opera a la inversa: se centra en transmutar la fuerza de serpiente a jiaoji. La defensa también se incrementa, pero no experimenta un salto cualitativo tan abismal como en el Paso de la Membrana". "En esta nueva fase, si pretendo disparar la defensa y la capacidad de encajar golpes, dependeré principalmente... ¡del Qigong Duro!". "¡Que comience! ¡En mi diccionario no existe la palabra fracaso!". Con un solo pensamiento, el vapor dorado brotó del quemador de incienso y fluyó a lo largo de sus cuatro extremidades y cientos de huesos. Todas las cavidades corporales y los meridianos extraordinarios iniciaron una violenta transformación simultánea. Li Xiuwen contuvo la respiración y concentró su espíritu; manipuló su vitalidad como un mar embravecido, barriendo una y otra vez las intrincadas cuerdas de músculo y tendón que yacían bajo su piel. Las fibras musculares se resquebrajaban pulgada a pulgada solo para regenerarse al instante. Hilos de sangre brotaron hacia la superficie, coagulándose en costras sobre su piel. De ese modo, desde las tenues luces del alba hasta que el sol poniente tiñó el cielo de un rojo sangre, transcurrió una jornada entera. Las costras de sangre seca se desprendieron en pedazos del cuerpo de Li Xiuwen, cayendo al suelo. Bajo el azote purificador de su vitalidad, la capa de membrana rojinegra se desintegró por completo, fundiéndose en los tejidos musculares sin volver a manifestarse a simple vista. Aquella membrana forjada tras mil martillazos y cien templados no había desaparecido; simplemente había regresado a su estado prístino y natural. A la vista no se diferenciaba en nada de la piel de una persona común, pero en realidad era tan dura como la roca y la madera, inmune a los golpes ordinarios de puños y piernas. Li Xiuwen bajó la cabeza, alzó el brazo y apretó el puño con fuerza. Su nueva musculatura semejaba un nido de serpientes, deslizándose y retorciéndose a simple vista bajo la piel, entrelazándose en espirales vivas. Al propinarse golpes de prueba, las serpientes musculares colisionaban entre sí con una elasticidad formidable. El tacto recordaba exactamente al impacto de una pinza de hierro sobre un neumático macizo de caucho: ni blando ni rígido, de una tenacidad indestructible. Lanzó un puñetazo al vacío con furia: ondas expansivas blanquecinas se replegaron en el aire, dispersándose en oleadas sucesivas. "Mi fuerza se ha multiplicado de una forma descomunal... Aunque la vitalidad de un experto del Segundo Paso solo cuadruplica la de un civil común, la pegada real... ¡se multiplica por más de diez!". "Un artista marcial del Segundo Paso ya posee una constitución física que escapa a los límites humanos ordinarios". "Aquellos monstruos del Paso del Tigre y el Elefante, ¿será verdad que poseen la fuerza mitológica para someter a un elefante con las manos?". Tras un prolongado descanso, Li Xiuwen se puso en pie, recogió los restos desprendidos durante su metamorfosis y los arrojó al fuego del fogón en la planta baja. "En las Misceláneas de la Tumba Marcial se mencionaba que las costras y membranas desprendidas al cruzar el Segundo Paso son ingredientes sumamente cotizados para refinar ciertas medicinas secretas, de un valor nada desdeñable...". "Pero yo no tengo afición por tales rarezas, y mucho menos voy a entregar fragmentos de mi propio cuerpo para que otros elaboren brebajes". Dirigió la mirada hacia el \[Quemador de Incienso\]: \[Postura de la Arena Marina: Perfección\] \[Fase: Músculo de Serpiente (1%)\] "La Postura de la Arena Marina ya ha dado todo lo que podía dar; si quiero seguir avanzando, tendré que acudir al maestro para pedirle el método de cultivo correspondiente al Paso del Músculo de Jiaoji". Li Xiuwen descendió las escaleras. Su tío y su tía continuaban atareados con la producción de la fábrica. Al verlo pasar lo saludaron como de costumbre, sin sospechar en lo más mínimo que el poder de su sobrino acababa de experimentar una transformación que sacudía el cielo y la tierra. Al alcanzar el Segundo Paso, la membrana cutánea regresaba a su pureza original, por lo que incluso vistiendo ropa común resultaba imposible notar diferencias a simple vista. La formidable naturaleza del Músculo de Serpiente descansaba bajo la piel: una masa muscular entrelazada como serpientes agazapadas que contenía su filo en el más absoluto repliegue. Si dos expertos del Músculo de Serpiente se cruzaban de frente sin mover las manos ni liberar su presencia de forma deliberada, ninguno podría calibrar la profundidad marcial del otro. Saber quién prevalecería exigía probarse en combate real. Si consiguiera dominar algún arte secreto para ocultar el aliento marcial, ni siquiera un experto del Paso del Tigre y el Elefante podría discernir su verdadero nivel a primera vista. Sin embargo, ese tipo de técnicas místicas era tan escaso como los métodos de endurecimiento corporal. Li Xiuwen pensaba preguntarle a Huang Sihai en la primera oportunidad que tuviera, pues le resultaría sumamente práctico para liquidar enemigos y saquear sus pertenencias sin dejar rastro. Por supuesto, ante el viejo Huang no tenía necesidad alguna de fingir debilidad: todavía necesitaba exhibir talento para ganarse un lugar privilegiado en el corazón de su maestro. Se acercó al teléfono fijo y marcó el número de Pequeña Corneta; del otro lado de la línea se oyó una voz femenina fresca y juvenil: "Muchacho guapo, ¿a qué se debe que te dignes a llamarme?". "¿Cuándo es la pelea contra el Cobertizo Leigong?". "Vaya, ¿tan desesperado estás por ganar plata?". "Así es; la despensa está vacía... esos mil yuanes se quedan cortos". "Justo acabo de recibir noticias: dentro de tres días nuestra gente calentará los ánimos en el Casino Jinghai; buscaremos cualquier pretexto para liarnos a golpes contra el Cobertizo Leigong. Si damos una buena paliza y dejamos a los suyos comiendo tierra... podremos sentarnos a negociar para recuperar tu antiguo barrio, la Avenida Longjin, y entonces yo me pondré al frente de esa zona", rio Pequeña Corneta con entusiasmo. "Eso suena de maravilla; los vecinos de la Avenida Longjin por fin podrán respirar tranquilos... Por cierto, ¿cuánta gente movilizaremos esta vez?". "De los que están por debajo de los Palos Rojos, saldrá prácticamente la mitad de las Sandalias de Paja". "¿Y qué hay de Daoyou Ming? ¿Acaso no es la Sandalia de Paja más fuerte? ¿Tenemos a alguien de nuestro bando capaz de plantarle cara?". "Descuida, ¿acaso crees que a Heshengtu le faltan maestros? Bajo las órdenes de la Hermana Fo están los Cuatro Reyes Celestiales, y a la cabeza se encuentra la Duodécima Señora, ¡quien también está en la cima del Músculo de Jiaoji! Otro día te la presentaré para que abras los ojos". "Tengo una duda más: si durante la reyerta alguien muere por accidente, ¿qué pasa? Entre puños y patadas la vista no siempre alcanza; imagino que en el pasado habrá habido muertes involuntarias". "En el Jianghu rige una regla no escrita: soldados contra soldados y generales contra generales; mientras no haya abusos de poder de los grandes aplastando a los novatos, no pasa nada grave. En una pelea es de lo más normal que se escape un mal golpe. Pero al final todos pertenecemos a la enseña de Changle: los de arriba nos permiten darnos de palos para disputarnos territorio, pero si el rival pide clemencia y se rinde, hay que perdonarle la vida; basta con dejarlo medio lisiado y asunto arreglado". Li Xiuwen respiró con alivio. En ese caso, si a él se le escapaba la mano y "sin querer" liquidaba a Zajiú antes de que este alcanzara a pedir piedad, caería dentro de lo perfectamente comprensible. Al otro lado del auricular, Pequeña Corneta añadió como advertencia: "Por cierto, ese día será mejor que te pongas una máscara; al fin y al cabo eres un miembro externo, la gente de Heshengtu no te conoce y no te cubrirá las espaldas si te metes en líos". "Descuida". "Si la pelea sale redonda, el mérito será todo mío: iré a colgarme la medalla ante los jefes y luego te daré tu parte de la comisión; si perdemos, solo recibirás la paga básica por las molestias". "Lo sé". "Y si por desgracia se te escapa la mano y matas a alguien, tranquilo: yo, Pequeña Corneta, cumplo lo que digo. Diré que fui yo; al fin y al cabo, en el Cobertizo Leigong casi nadie tiene agallas para meterse conmigo". Como jefa, Pequeña Corneta no estaba nada mal: tenía lealtad y palabra de honor. El plan quedó sellado de ese modo: dentro de tres días sembrarían el caos en el Casino Jinghai. La prisa de Li Xiuwen por entrar en combate obedecía a una razón evidente: temía que el brazo roto de Zajiú sanara del todo, complicándole la faena. Tomar la iniciativa y resolverlo cuanto antes era la mejor forma de ahorrarse pesadillas futuras. \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 66 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.