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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 62 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Toma esto". Pequeña Corneta extrajo un fajo de billetes que sumaban mil yuanes y se los tendió a Li Xiuwen. "Si no hay imprevistos, es muy probable que este mes tengamos pelea. Mantente localizable, puede que te llame". Li Xiuwen preguntó: "¿Contra quién pelearemos?". Pequeña Corneta sonrió: "Contra los viejos rivales: el Cobertizo Leigong". Al escuchar aquello, los engranajes en la mente de Li Xiuwen giraron a toda velocidad. La oportunidad perfecta para despachar a Zajiú sin levantar la menor sospecha acababa de presentarse ante sus ojos. "¿Cuándo se actuará? ¿Intervendrán también los Palos Rojos?", indagó. Pequeña Corneta respondió: "Los Palos Rojos no se mueven; solo se quedan en la retaguardia supervisando el panorama general. Es una refriega menor entre Sandalias de Paja y miembros del rango Cuarenta y Nueve; como el periodo de las mujeres, nos toca una cada pocos meses". Li Xiuwen preguntó con curiosidad: "Ahora que Tianyi vigila desde fuera como un tigre acechando a su presa, ¿Changle no interviene ante estas disputas internas?". Pequeña Corneta rio entre dientes: "Eres demasiado ingenuo. Las disputas a golpes entre las distintas facciones bajo el mando de Changle cuentan con el consentimiento tácito del mismísimo Señor Ming. En el fondo no es más que una práctica de combate real periódica para que los miembros de las bandas se desahoguen y no pierdan la agresividad tras pasar demasiado tiempo en calma. En estas reyertas solo se permite el uso de puños y piernas; están estrictamente prohibidas las armas blancas, las armas de fuego y arrastrar a civiles comunes. En resumen, no tiene nada que ver con esas carnicerías llenas de montañas de cadáveres y mares de sangre que imaginas: es como jugar a las casitas, un simulacro menor y nada más. Además, ¿acaso crees que los cimientos de Changle son estas bandas callejeras? ¡Cometes un error garrafal! Los verdaderos pilares de Changle, los que de verdad sostienen el cielo de esta ciudadela, ¡están todos en la Academia! Las bandas no son más que los retazos y descartes que la Academia no quiso... En fin, ¿para qué te cuento todo esto? La Academia queda a un mundo de distancia para la gente común como ustedes". La Academia era, ciertamente, un enigma absoluto. Li Xiuwen meditó un instante y preguntó: "Habiendo tantas bandas en la ciudadela, ¿por qué el Cobertizo Leigong siempre se ensaña con nosotros?". Pequeña Corneta explicó: "Porque nuestros territorios colindan directamente y siempre hay roces al trazar las fronteras. Por cierto, escuché que vivías en la Avenida Longjin, ¿verdad?". "Así es", confirmó Li Xiuwen. "Aunque ahora me mudé cerca del Gimnasio Sihai; esa zona era demasiado caótica, nadie imponía orden y los maleantes campaban a sus anchas". Pequeña Corneta comentó: "¿Sabes por qué nadie la controlaba? Porque ese lugar es una zona en disputa: al principio pertenecía a Heshengtu, pero más tarde nos la arrebató el Cobertizo Leigong". "¿O sea que ahora es territorio del Cobertizo Leigong?". Li Xiuwen frunció levemente el ceño. De ser así, que Zajiú hubiera ido en busca de venganza cobraba total sentido. Los Trece Taipanes, al igual que los demonios y monstruos de Viaje al Oeste, contaban con un respaldo en las sombras: el Cobertizo Leigong. Pequeña Corneta asintió: "Podría decirse que sí. Es un sitio que genera muy pocos ingresos y, al estar siempre en litigio, el Cobertizo Leigong casi no se molesta en vigilarlo, razón por la cual los maleantes aprovecharon el vacío para meterse. Por cierto, creo que había un grupito llamado los Trece Taipanes de la Avenida Longjin, ¿no? Hace poco alguien les dio matarile... No habrás sido tú, ¿verdad?", soltó ella cambiando de golpe de tema. Li Xiuwen sonrió con tranquilidad: "Cuando conseguí algo de fuerza, los Trece Taipanes ya estaban bien muertos; ignoro quién fue, pero fue un alivio para todos". Pequeña Corneta sonrió divertida: "Cierto, con ese carácter tan precavido tuyo, no encajas en el perfil. De todos modos da igual: ya que eres mi protector de cabecera, si te metes en problemas, yo te cubro las espaldas. Pero déjame advertirte algo que casi nadie sabe: entre los Trece Taipanes había un tal Hermano Ji, ¿verdad? Era... el primo hermano de Daoyou Ming. Cuando cometió aquella falta grave, correspondía aplicarle la ley de 'tres puñaladas y seis orificios', pero Daoyou Ming intercedió por él, asumió el golpe y lo mandó a pasar los días a la Avenida Longjin para que no le pasara nada. ¿Entiendes ahora?". La expresión de Li Xiuwen se mantuvo serena, pero en su fuero interno la cadena de deducciones encajó por completo. La razón por la que los Trece Taipanes hacían y deshacían a su antojo en la Avenida Longjin sin que nadie los frenara era porque Daoyou Ming hacía la vista gorda. Parece que tendré que aferrarme con fuerza a este gran muslo que es Pequeña Corneta, reflexionó Li Xiuwen para sus adentros. Frente a un simple Zajiú, confiaba en poder liquidarlo a corto plazo. Pero teniendo a Daoyou Ming vigilando en la sombra, era indispensable tomar prestada la fuerza y la influencia de otros. Aunque el Maestro Huang lo trataba bien, siendo el líder de un gimnasio neutral no necesariamente se enemistaría con el Cobertizo Leigong por su causa. Conseguir más respaldos y tejer una red más densa de contactos obligaría a Daoyou Ming a sopesar las consecuencias antes de mover un solo dedo en su contra. "Jefa, se hace tarde; me retiro primero", dijo Li Xiuwen sonriendo. "Ve con cuidado. ¡Y acuérdate: yo te mantengo, ahora eres de mi gente!", le gritó Pequeña Corneta entre risas mientras lo veía marcharse. Para sostener a Li Xiuwen ya había desembolsado una pequeña fortuna; no cualquier secuaz tenía el privilegio de portar un comunicador portátil, un lujo de semejante calibre. Ella todavía era joven y carecía de una vasta experiencia, sin tener certeza de si aquel muchacho lograría cruzar el Segundo Paso algún día. Simplemente sentía que, ya que le sobraba algo de dinero, no perdía nada apostando por él: si ganaba, la recompensa sería colosal; si perdía, al fin y al cabo era la plata del Jefe Mo. ... En la elegante residencia de tres plantas. Piernas Largas Siete se plantó ante el Jefe Mo y protestó: "Papá, tienes que ponerle un freno a Pequeña Corneta; mete a cualquier perro y gato a la casa". El Jefe Mo rio con calma: "¿Te refieres a Li Xiuwen?". Piernas Largas Siete asintió: "No te dejes engañar porque haya alcanzado rápido la Membrana Púrpura; todo fue a base de atiborrarse de fármacos, su cultivo es pura inconsistencia hueca". El Jefe Mo negó con la cabeza: "Siempre vives encerrado en tu propio mundo y tus noticias están desfasadas. Días atrás derrotó a Liu Chun, subió al segundo piso y lleva ya un buen tiempo en la Membrana Negra". Piernas Largas Siete mostró una expresión de incredulidad absoluta: "¿Cómo es posible? Con su talento, ni inflándose a píldoras de pescado habría avanzado tan rápido". El Jefe Mo sonrió: "Si el Maestro Huang le permitió subir al segundo piso, significa que aparte de tomar píldoras tiene cualidades rescatables, como una perspicacia excelente... Ya veremos cómo evoluciona". Piernas Largas Siete siguió inconforme y refunfuñó entre dientes: "Ese Maestro Huang es un avaro que solo piensa en el dinero; mientras le paguen, deja entrar a cualquiera...". Sabiendo que no lograría convencer a su terco hijo, el Jefe Mo rio: "Da lo mismo. Tanto tú como tu hermana son la niña de mis ojos; mientras no lleven la casa a la ruina, hagan lo que quieran. Tu hermana también obra de buena fe: sabe que me estoy haciendo viejo y quiere ganarse a una camada de jóvenes destacados para apoyar a la familia y hacer prosperar a Heshengtu; no le apagues el entusiasmo". Piernas Largas Siete suspiró, frustrado por la falta de miras de su hermana: "Mi hermana desperdicia su mente y su tiempo metida en las bandas y alternando con mediocres, y por eso su cultivo se ha rezagado; de lo contrario, con sus aptitudes óseas y su comprensión, ¿cómo iba a alcanzarla yo? Es una muchacha tan brillante que hasta el mismísimo Señor Ming llegó a elogiarla... Papá, tienes que hacer que siente cabeza". Los dos hermanos eran el agua y el aceite: Uno era arrogante y solitario, un fundamentalista del talento y la fuerza pura que miraba por encima del hombro a todos los que consideraba mediocres. La otra era entusiasta y abierta, disfrutando de alternar y entablar amistades con la gente del Jianghu. Al Jefe Mo no le quedaba más remedio que soportar el dolor de cabeza. ... En un abrir y cerrar de ojos transcurrieron siete días. Li Xiuwen continuó con su disciplina de entrenamiento según lo planeado. En cuanto a Zajiú, las averiguaciones confirmaron que efectivamente estaba herido y guardando reposo, sin margen por el momento para ocuparse de él. Por parte de Pequeña Corneta no hubo novedades. En ese lapso, el Maestro Huang había admitido a varios discípulos nuevos, dejando a los veteranos del segundo piso en un régimen de práctica casi independiente. En el segundo nivel, Li Xiuwen dedicaba sus horas primordialmente a las posturas de estaca y a la lectura, intercalando sesiones ocasionales de la Luz Flotante de las Mil Olas y la Palma de Voltear la Arena. Fuera de la ilusión, el rendimiento al entrenar técnicas de combate no era especialmente alto, por lo que no convenía desgastarse de más. Dentro del Ilusorio Reino de la Suprema Vacuidad, en cambio, se entregó en cuerpo y alma día y noche, batiéndose contra Zajiú en incontables ocasiones. Aunque la simulación continuaba sometiéndolo y desbloqueó más de un centenar de formas distintas de morir, la maestría de su técnica de movimiento y de sus golpes de palma comenzó a elevarse como la marea. \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 62

Estás leyendo el capítulo 62 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.