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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 54 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Long'er mostró una expresión de desprecio y comentó: "Subió al segundo piso a base de atiborrarse de píldoras de pescado; no tiene el menor valor para intentar ganárselo. Entre los discípulos del segundo piso de ese gimnasio, a mi juicio, solo ese grandullón tonto de Ao Jiu valdría la pena. Chen Jia y este recién llegado no dan la talla... Por desgracia, Ao Jiu es un cabeza dura imposible de tratar. Si tan solo pudiéramos atraer a los Tres Prodigios a nuestra familia para que sirvieran como 'protectores de cabecera' de la compañía, los negocios del señor amo estarían mucho más afianzados". Lu Yu rio suavemente: "Los Tres Prodigios son sumamente orgullosos e insondables; por ahora no están a nuestro alcance. Esperemos a entrar en la Academia antes de intentarlo". Long'er contempló las calles mugrientas y caóticas, quejándose con impotencia: "Hermana, este lugar apesta demasiado. ¡Si no fuera por el renombre del Señor Ming, jamás habría puesto un pie aquí! En cuanto entres a la Academia, volvamos a vivir a casa y dejemos la ciudadela; al fin y al cabo dentro de la Academia hay total libertad y tú solo necesitas acceder a su legado marcial". Lu Yu la reprendió de inmediato: "Mocosa, siempre llevas las emociones pintadas en la cara, ¿cuándo vas a madurar? Si aspiras a forjar grandes empresas, no puedes permitir que tus caprichos se lean a simple vista. Esta misma mañana quise darte un toque: cuando ese recién llegado te extendió la mano, ¿por qué lo rechazaste? ¿Qué derecho tienes a desairarlo?". Long'er bufó con fastidio: "Hermana, ya estar aprendiendo boxeo aquí dentro es mi límite absoluto; ¿estrecharle la mano a un tipejo de esta cloaca? Prefiero que me mates". ¡Plaf! De improvisto, Lu Yu le cruzó una bofetada en el rostro. Long'er se sujetó la mejilla en silencio, con los ojos anegados en lágrimas; claramente no esperaba que Lu Yu llegara a golpearla. Tras una breve pausa, Lu Yu suspiró con desánimo: "Todavía eres demasiado joven y te ha faltado probar la dureza de la vida; yo también te he consentido en exceso. Muchas lecciones solo las comprenderás con el tiempo". Dicho esto, Lu Yu se dio media vuelta y contempló la silueta de Li Xiuwen perdiéndose en la estrecha esquina del callejón. Con una leve sonrisa teñida de melancolía, murmuró: "Long'er, a veces pienso que ese nuevo hermano menor es una persona digna de lástima. Sus aptitudes óseas son deficientes y su familia es humilde; vacía los bolsillos de sus mayores para comprar píldoras de pescado, derrama sangre y sudor y, arrastrando sus piernas de campesino cubiertas de barro, logra colarse en nuestro mundo, solo para descubrir que dentro no hay un palmo de tierra donde sostenerse. Tras malgastar varios años en la desorientación y el vacío, no le quedará más remedio que regresar con la cabeza gacha y el rostro cubierto de polvo a su propio rincón, a presumir ante los vecinos de sus glorias de juventud". Desde la distancia de una espectadora ajena, Lu Yu ya creía divisar el futuro de Li Xiuwen. Aquello no era más que el fiel reflejo del destino que aguardaba a la inmensa mayoría de los artistas marciales de la ciudadela. ... Calle Guangwang, fábrica abandonada, sede del Cobertizo Leigong. Daoyou Ming permanecía con el torso desnudo y el rostro encendido en un rojo encarnado; las nueve descomunales pitones tatuadas en su espalda parecían cobrar vida al compás de las ondulaciones de su musculatura. A su alrededor, los miembros de base de rango Cuarenta y Nueve lo golpeaban sin descanso en la espalda y el pecho con garrotes de madera, barras de acero y cuchillas sin filo, provocando densos y metálicos ecos semejantes a campanas de bronce. Frente a semejante castigo brutal, sobre su piel apenas quedaban tenues marcas rojizas y blancas. "El Qigong Duro del Hermano Ming es una auténtica bestialidad". "Desde luego, ni las espadas ni los sables consiguen dañarlo; si da un paso más, ¿no rebotarán incluso los balazos?". "¡En una reyerta callejera sería directamente invencible!". "A mí también me gustaría aprender Qigong Duro; Hermano Ming, enséñeme cuando tenga un hueco". Daoyou Ming ignoró aquellos halagos y comentó entre risas: "Para el Qigong Duro se necesita o bien una estructura ósea fuera de serie, o bien una fortuna colosal en los bolsillos... La gente común simplemente no puede costearlo". La disciplina que practicaba era la célebre \[Campana de Oro\], sumamente renombrada en los círculos de fortalecimiento corporal de Xianghai. Se trataba de un arte marcial perteneciente al Segundo Paso, que nada tenía que ver con baratijas vulgares del Paso de la Membrana como la Camisa de Hierro. Desde la cima de su cultivo del Músculo de Jiaoji, y aprovechando su elevada perspectiva técnica, le había tomado cinco largos años completarla hasta la Perfección. El dinero invertido en las medicinas secretas complementarias habría bastado para comprar varios pisos en las mejores zonas fuera de la ciudadela; un artista marcial corriente jamás habría resistido semejante sangría económica. Por desgracia, las artes de fortalecimiento corporal capaces de alcanzar el Paso del Tigre y el Elefante eran extraordinariamente escasas; de contar con un método así, Daoyou Ming apenas podía imaginar cuán aterrador llegaría a ser su poder. En ese momento apareció en el patio de entrenamiento una figura vestida con un traje impecable: era Zajiú. Daoyou Ming sacó un fajo de billetes y lo arrojó a los aprendices que lo ayudaban a entrenar, indicándoles que se retiraran. "¿Diste con el asesino de A-Ji?". "Ya tengo pistas". "¿Puedes resolverlo tú solo? ¿Necesitas que intervenga?". "Hermano Ming, ¿cómo iba a molestarlo a usted por esto? ¡Déjelo enteramente en mis manos!". "En ese caso me desentiendo del asunto; queda bajo tu total responsabilidad. Lo quiero con vida... Pero si el adversario resulta ser demasiado formidable, déjalo estar; en verdad la vida de A-Ji me trae sin cuidado". "Entendido". "Todos estos años me has servido con lealtad. Si cumples con esto, podré recompensarte en privado con una píldora de la Gran Medicina de la Inundación del Dragón para ayudarte a dar el salto del \[Músculo de Serpiente\] al \[Músculo de Pitón\]. Más allá del Músculo de Pitón no podré hacer nada por ti; las grandes medicinas capaces de permitirle a un artista marcial ingresar a la tercera fase, el Músculo de Jiaoji, son demasiado escasas... Aun así, con tus aptitudes, llegar al Músculo de Pitón ya sería una bendición inmensa". "¡Muchas gracias, Hermano Ming!". El rostro de Zajiú se iluminó de pura alegría. Ofrecerse voluntario para este encargo no tenía otro propósito que congraciarse con Daoyou Ming. El Segundo Paso recibía el nombre genérico de "Músculo de Jiaoji", pero en realidad ese término designaba exclusivamente la tercera etapa del nivel. Con anterioridad debían superarse dos fases previas: el Músculo de Serpiente y el Músculo de Pitón. ¡La serpiente muda a pitón, y la pitón transmuta en jiaoji! Habiendo surgido desde la más absoluta miseria con aptitudes de sirviente, Zajiú había logrado escalar paso a paso hasta el Músculo de Serpiente únicamente gracias a su destreza para leer las intenciones ajenas y adular a los de arriba. Sin embargo, su potencial había tocado techo; sin el respaldo de un pez gordo, difícilmente lograría alcanzar el Músculo de Pitón antes de que su vitalidad decayera por la vejez. ... Varios días después, en plena madrugada. El bullicio de la ciudadela se había ido apagando poco a poco, interrumpido apenas por algún canto lejano de gallo, ladridos dispersos o el eco sordo de pisadas por los pasajes. En la Fábrica de Fideos Chenji, Li Xiuwen daba vueltas en la cama sin lograr conciliar el sueño. De adentro hacia afuera, un picor insoportable lo consumía. Aunque no podía ver lo que ocurría en su interior, percibía con nitidez la proliferación de millones de brotes de carne que recorrían sus extremidades como una corriente eléctrica. "Hacía mucho que no experimentaba un tormento similar", murmuró Li Xiuwen rascándose sin poder contenerse. ¡Ras! Como si desgarrara un trapo viejo carcomido por los años, sin querer se arrancó un jirón de piel humana... "¿Acaso estoy mudando de piel?". Las pupilas de Li Xiuwen se encogieron; el estado en el que se encontraba resultaba escalofriante a la vista. Bajo la vieja capa de piel, una nueva membrana blanca y suave hacía tiempo que había comenzado a brotar; las capas viejas y nuevas se superponían una sobre otra, asemejándose a... escamas. Con el paso de las horas, más jirones de piel reseca se desprendieron, dejando al descubierto la nueva superficie dérmica. Finalmente, con excepción del rostro y algunas zonas concretas, casi la totalidad de su cuerpo se renovó por completo. "El impacto de alcanzar el Logro Menor en la Técnica de la Armadura Atada es ciertamente colosal". Li Xiuwen sentía una mezcla de asombro y regocijo; aquello no hacía más que corroborar la naturaleza extraordinaria de esta disciplina. Contempló su nueva piel, suave y diáfana como el jade, que en nada parecía la de un curtido artista marcial. En su imaginación, los expertos en el endurecimiento corporal solían ser colosos de espaldas anchas y pieles coriáceas, auténticos monstruos de carne y músculo; la Técnica de la Armadura Atada operaba en sentido diametralmente opuesto. Con este aspecto no quedaba el menor rastro visible de haber entrenado un Qigong Duro, proyectando más bien el porte de un joven erudito refinado y distinguido. Tras meditarlo un instante, Li Xiuwen decidió que tendría que buscar un salón de bronceado para oscurecerse un poco la piel; de lo contrario, un cambio tan drástico en su apariencia levantaría sospechas de inmediato. En cuanto a su estatura, se mantenía inalterada en el metro ochenta. Sin embargo, al levantar el pie y asentarlo contra el suelo, pudo notar la vibración que transmitían los tablones bajo su peso. "La densidad corporal se ha incrementado y mi peso ha aumentado; ahora debo rondar fácilmente los noventa kilos". "Antes de empezar a practicar artes marciales apenas alcanzaba los sesenta y cinco". "Si la densidad física continúa creciendo a este ritmo, ¿los artistas marciales más formidables no terminarán pesando toneladas?". \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 54

Estás leyendo el capítulo 54 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.