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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 50 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En el Gimnasio de Artes Marciales Sihai. Tianhong sonrió con desenvoltura: "También son píldoras de pescado, pero de mejor calidad; son las que me sobraron de cuando entrenaba en el segundo piso. Me quedan tres y te las doy como recompensa por lo del otro día". "No podría aceptarlas", replicó Li Xiuwen agitando las manos de inmediato. Apenas lo conocía, y semejante muestra de generosidad representaba un favor nada pequeño que en el futuro tendría que devolver. Tianhong soltó una carcajada: "¿A qué viene tanta modestia? En los festivales y festividades suelo venir al gimnasio y, si me da el arrebato, regalo toda clase de cosas valiosas; como llegaste hace poco, todavía no lo sabías, eso es todo". Huang Sihai intervino entonces y zanjó: "A-Wen, tómalas... Si no se consumen pronto terminarán caducando, sería un desperdicio". Con el respaldo de su maestro, a Li Xiuwen no le quedó más remedio que recibirlas; rechazar el gesto a estas alturas habría sido una falta de respeto hacia Tianhong. Al presenciar la escena, a los demás discípulos se les encendieron los ojos de pura envidia, titilando en rojo y verde como las luces de un semáforo. Liu Chun permaneció en silencio, con el semblante pétreo y los puños fuertemente apretados. A él no le importaban tres simples píldoras de pescado; lo que le escocía en el alma era ver cómo Li Xiuwen se ganaba el aprecio de uno de los Tres Prodigios. Aquello implicaba que los prodigios podrían estar considerando integrarlo en su círculo selecto, lo que se traducía en una perspectiva superior, mayor prestigio y una red de influencias mucho más vasta. Tras dos meses de amargo entrenamiento y habiendo derrochado una fortuna del patrimonio familiar, Liu Chun se sentía seguro de su victoria: hoy aplastaría a todos los contrincantes para plantarse en el segundo piso. Huang Sihai alzó la voz: "Ya que estamos todos, que dé comienzo la contienda anual del primer piso. He invitado especialmente a su hermano mayor de disciplina desde la Academia; esfuércense por dar una buena demostración". Xiao Tianhong añadió sonriendo: "Hermanos y hermanas menores, no se presionen. Basta con no dejar lamentos en el corazón; si no es este año, tendrán otra oportunidad el próximo". Las reglas del torneo eran elementales: todos los aspirantes inscritos del primer piso se enfrentarían entre sí por turnos; quien sumara mayor cantidad de victorias se alzaría con el triunfo absoluto. En total se habían registrado doce participantes, aunque todos sabían que los contendientes con opciones reales se reducían a tres: El primer favorito, Liu Chun: había alcanzado la Membrana Negra hacía varios meses, su técnica de combate llevaba tiempo en el Gran Logro y su familia gozaba de amplios recursos, situándose como el techo indiscutible del primer piso. El segundo favorito, Li Xiuwen: antes mantenía un perfil sumamente discreto, pero poseía una perspicacia notable; su destreza combativa avanzaba a una velocidad pasmosa y se había labrado un nombre durante la reciente visita de desafío. El tercer favorito, Da Sha Qiang: contaba con la ventaja de una fuerza descomunal innata; para muchos se encontraba a un nivel muy similar al de Li Xiuwen, pronosticando un choque encarnizado entre ambos. Los demás, incluida A-Zhen, no eran más que meros participantes de relleno. Li Xiuwen contempló con calma el cuadrilátero donde ya comenzaban los primeros lances. Para evitar cualquier sorpresa desagradable, durante los últimos días había combatido en sueños contra cada uno de los discípulos del primer piso, cerciorándose de que nadie ocultara sus cartas como lo hacía él. "A-Wen, ¿tienes confianza?", preguntó el viejo Chen tras darle un sorbo a su té. "Quién sabe; habrá que pelear para averiguarlo", respondió Li Xiuwen con una sonrisa relajada. El viejo Chen le dio una palmada en el hombro y comentó sonriendo: "Entraste al gimnasio más tarde y tus recursos económicos no compiten con los de Liu Chun; más vale que estés mentalizado para cualquier resultado". Saltaba a la vista que incluso el anciano Chen, con quien mejor relación guardaba, tampoco albergaba muchas esperanzas en él. "Gracias por la advertencia, hermano Chen. Por cierto... ¿sabe algo sobre las escuelas y linajes marciales del Monte de los Mil Budas en la prefectura de Qizhou?", preguntó Li Xiuwen como al pasar. El viejo Chen meditó unos instantes: "La tierra de Lu... el Monte de los Mil Budas... No estoy muy familiarizado; solo he oído que por allí florecieron las sectas budistas y que abundaban los grandes maestros consagrados". Li Xiuwen no insistió más. A fin de cuentas, el viejo Chen no era una enciclopedia viviente y tenía sus lagunas; si quería indagar a fondo, tendría que esperar a tener la oportunidad de viajar allí en persona. De pronto, la multitud de aprendices estalló en vítores aclamando el nombre de "Liu Chun"; el joven acababa de subir a la tarima. Su rival era A-Zhen. "Hermano mayor Ah Chun, sé compasivo, acuérdate de que soy una chica", bromeó ella con soltura. Liu Chun asintió con orgullo y suficiencia: "A-Zhen, te cederé diez movimientos; si logras rozarme con un solo golpe de palma, me daré por vencido". Rebosaba arrogancia juvenil. Tras haber mordido el polvo de manera humillante frente a Piernas Largas Siete, deseaba aprovechar cada instante sobre la tarima para lucirse y recuperar el honor perdido. A-Zhen sonrió divertida: "Tú lo has dicho". Sobre el tablado, ambos se pusieron en movimiento. La técnica de palma de A-Zhen era fluida e incesante, denotando que ya había alcanzado el Logro Menor. Desgraciadamente para ella, el juego de pies de Liu Chun era sumamente grácil, escurriéndose como una anguila enjabonada; transcurrieron los diez intercambios y ella no consiguió rozarle ni un pelo. "¡Con permiso!". Liu Chun acortó la distancia de golpe y soltó una palma suave que se posó sin aparente esfuerzo sobre el vientre de A-Zhen; incapaz de sostener la posición, la muchacha retrocedió trastabillando hasta salir del cuadrilátero. A-Zhen exclamó con una sonrisa amarga: "Qué técnica de movimiento tan impresionante... Conque el hermano mayor Liu Chun también aprendió el juego de pies... Qué maravilla es tener dinero". Por dentro no pudo evitar refunfuñar: el maestro Huang siempre decía que esa técnica estaba reservada para el segundo piso, puras patrañas. Bastaba con poner el dinero sobre la mesa para aprender lo que uno quisiera. Al comprobar que Liu Chun dominaba las técnicas de movimiento, los demás discípulos comenzaron a lamentarse por los otros favoritos: "Liu Chun es invencible en el primer piso". "Se acabó el misterio, sentenció el torneo. Al principio pensaba que A-Wen, apoyándose en su juego de pies, podría plantarle cara a Liu Chun para dar la sorpresa desde abajo". "Con el poder del dinero en Xianghai se hace lo que a uno le da la gana". ... Los combates se sucedieron uno tras otro. Cuando llegó el turno de Li Xiuwen, este se contuvo a propósito: prolongó cada enfrentamiento durante más de diez movimientos antes de doblegar a sus rivales. Aunque la victoria estaba más que asegurada, prefería adormecer la cautela de Liu Chun para tomarlo por sorpresa. Al presenciar el desempeño de Li Xiuwen, Liu Chun respiró con mayor tranquilidad; a esos mismos aprendices mediocres él los despachaba de una sola palmada. Entre los presentes, únicamente algunos veteranos del segundo piso, Huang Sihai y Xiao Tianhong lograron entrever los entresijos de la escena. Xiao Tianhong se inclinó hacia el oído de Huang Sihai y susurró: "A-Wen parece combatir con lentitud, pero en realidad resuelve cada cruce con absoluta soltura; hace tiempo que alcanzó la Membrana Negra, ¿verdad?". Huang Sihai esbozó una media sonrisa: "Así es. Se guardó una carta bajo la manga, imagino que con la intención de tenderle una trampa a Liu Chun... Al fin y al cabo, su fuerza integral está un escalón por debajo, así que no le queda otra que valerse de astucias". "¿Ah, sí?... ¿Un escalón por debajo?", murmuró Xiao Tianhong con un brillo singular en la mirada, sonriendo con desapego sin agregar una sola palabra. ... En un abrir y cerrar de ojos transcurrió media jornada de enfrentamientos. En la tabla de posiciones, Liu Chun, Da Sha Qiang y A-Wen marchaban a la cabeza con una ventaja abrumadora. Finalmente, los tres pesos pesados quedaron emparejados entre sí. El primer duelo decisivo enfrentaría a Li Xiuwen contra Liu Chun. La mirada desganada de Li Xiuwen se tornó solemne al instante y subió al cuadrilátero con una sonrisa serena. Liu Chun también se plantó en la tarima y declaró: "A-Wen, lo siento mucho, pero necesito desesperadamente esa plaza en el segundo piso; tendrás que esperar al año que viene". Era la primera vez en dos meses que le dirigía la palabra. Li Xiuwen sonrió con calma: "Que hablen las manos entonces". Ambos se movieron al unísono. Liu Chun desplegó la técnica de movimiento de la Luz Flotante de las Mil Olas, con el firme objetivo de liquidar a Li Xiuwen en menos de treinta movimientos. Li Xiuwen, en cambio, arremetió de frente sin el menor rodeo; descargó el pie derecho con fuerza contra el suelo extrayendo potencia desde la tierra, canalizando la energía a través de la membrana cutánea y la masa muscular hasta concentrarla en su mano derecha: ¡Sombra Fugaz del Tiburón Feroz! "¡¿Con qué nivel de cultivo se atreve a chocar de frente contra mí?! Pensaba que intentaría escudarse en su juego de pies para desgastarme", pensó Liu Chun entre la sorpresa y la duda. Sin tiempo para titubear, su mano curtida y cubierta de callosidades brotó de la manga ejecutando asimismo la palma híbrida de firmeza y suavidad: "¡Ya que insistes, te aplastaré de frente!". ¡El viento aulló y las palmas de carne colisionaron con violencia! Una densa onda de choque se expandió en remolinos; Li Xiuwen retrocedió apenas tres pasos. Liu Chun, en cambio, sintió una fuerza devastadora —que en nada desmerecía a la de Piernas Largas Siete— penetrando a través de su brazo para sacudirle el cuerpo entero. ¡Crac, crac, crac! Sus huesos y articulaciones detonaron como una ristra de petardos al estallar mientras su vitalidad y sangre hervían en un caos absoluto. Retrocedió más de una decena de pasos tambaleante, frenando a duras penas en el mismísimo borde del tablado; abrió la boca y vomitó una abundante bocanada de sangre, con los ojos desorbitados por el espanto. Sin darle el menor respiro, Li Xiuwen se lanzó a la carga por segunda vez alzando la mano; una ráfaga implacable azotó el rostro de su rival. Liu Chun cerró los ojos, con el cuerpo temblando presa de una desesperación absoluta. El avance de Li Xiuwen se detuvo en seco. Su palma quedó suspendida a escasas tres pulgadas de la frente de Liu Chun, sin llegar a tocarlo. Tras una breve pausa, Li Xiuwen sonrió con calma: "Punto y aparte; has perdido. No te desanimes, todavía eres muy joven, subir al segundo piso el próximo año no será nada tarde". Retiró la mano, se dio media vuelta y soltó con tono socarrón: "Yo ya tengo mis años, así que tengo que apurarme". \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 50 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.