Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 38 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Antes de venir, Tian'er había estudiado a fondo la Palma de Voltear la Arena y conocía de sobra la contundencia que alcanzaba tras llegar al Logro Menor.
El Estilo de la Garza Nocturna destacaba por su agilidad y sus múltiples variaciones, pero en un choque frontal cuerpo a cuerpo, su fuerza pura no se comparaba con la de la Palma de Voltear la Arena.
Aquel golpe de Li Xiuwen, pese a encontrarse apenas en el umbral inicial del Logro Menor, albergaba una potencia capaz de mover montañas y volcar mares.
La carne sobre el pecho de Tian'er onduló como el agua para luego hundirse profundamente. Su cuerpo retrocedió de forma incontenible con los ojos desorbitados; incapaz de contener la violenta marejada interna, ¡puf!, escupió un chorro de sangre.
La fuerza suave poseía un poder de penetración abrumador: sus órganos internos se descolocaron, estremeciéndose como el badajo de una campana al tañer, provocándole un tormento insoportable.
¡Pum!
Li Xiuwen remató con un tercer golpe de palma. Tian'er salió despedido por los aires y cayó directamente en los brazos de Piernas Largas Siete, con el rostro encendido de pura vergüenza como el trasero de un mono.
"Tú...", cegado por la ira, Tian'er intentó volver a subir a la tarima, pero Piernas Largas Siete lo frenó en seco: "¿Acaso no entiendes que ya perdiste? ¿Quieres subir otra vez a hacer el ridículo?".
"Hermano mayor, él... ¡él de seguro nos espió mientras entrenábamos!", protestó Tian'er.
Plantado sobre el cuadrilátero, Li Xiuwen hizo una reverencia hacia Huang Sihai y el Maestro Ye, para luego darse la vuelta y bajar con paso tranquilo.
"¡Bien hecho!", aplaudió A-Zhen llena de entusiasmo.
"¡A-Wen, eres increíble! ¡Venciste a Tian'er!", celebró Da Sha Qiang con una inmensa sorpresa.
A lo lejos, el viejo Chen contemplaba la escena con una sonrisa de complacencia: "Este hermano Li mío ciertamente no es una persona común".
A pesar de haber cargado con tres derrotas consecutivas, el rostro de Huang Sihai se iluminó de regocijo y sonrió: "Maestro Ye, ¿no decían que la técnica de combate de este muchacho Tian'er estaba a punto de alcanzar el Gran Logro?".
Con el semblante ensombrecido por la contrariedad, el Maestro Ye guardó silencio sin responder.
Huang Sihai prosiguió con ironía: "La Palma de Voltear la Arena de mi discípulo A-Wen apenas acaba de entrar en el Logro Menor, y aun así Tian'er mordió el polvo... ¿Seguro que lo que practica es el Puño del Ave Acuática y no el Puño de la Rana?".
Las palabras de Huang Sihai eran veneno puro.
El Puño de la Rana era un boxeo callejero y vulgar bastante conocido en el sur, mientras que el Puño del Ave Acuática era un arte marcial ortodoxo derivado del ilustre Estilo de la Grulla Blanca. La insinuación implícita era evidente: si la palma de su discípulo recién ingresada al Logro Menor había derrotado a un puño casi en el Gran Logro, quedaba demostrado que la Escuela de la Arena Marina era superior.
Ante semejante burla, el viejo Ye no pudo tolerarlo.
El Maestro Ye soltó una carcajada gélida: "Maestro Huang, ¿tanto escándalo hace por ganar un solo combate tras perder tres? Qué poco hace falta para complacerlo".
Sin inmutarse en lo más mínimo, Huang Sihai replicó sonriendo: "Ja, mi discípulo A-Wen tiene aptitudes comunes y corrientes; que haya sido capaz de derrotar a uno de los Cuatro Talentos del Pabellón Song, ¿no prueba acaso la superioridad de mi Escuela de la Arena Marina?".
El Maestro Ye arremetió de inmediato: "Bah, no es más que un pollo de corral cebado a base de píldoras de pescado".
Huang Sihai rio: "¿Acaso las píldoras de pescado pueden hacer que alguien de aptitudes ordinarias domine la técnica de la Palma de Voltear la Arena en el Logro Menor en poco más de un mes? Si fuera así, ¡mi Gimnasio Sihai estaría plagado de prodigios por doquier!".
Los dos viejos maestros continuaron lanzándose dardos envenenados, menospreciándose mutuamente entre líneas.
Con esto concluyó el intercambio entre los Cuatro Talentos del Pabellón Song del Gimnasio Garza Nocturna y los discípulos del primer piso del Gimnasio Sihai.
A continuación dieron comienzo los combates de los discípulos del segundo piso, y Li Xiuwen aprovechó la ocasión para quedarse a observar atentamente.
Los practicantes del segundo piso eran ciertamente temibles: al chocar, el viento rugía con sus puñetazos, sus figuras se desplazaban como relámpagos y el suelo de madera se estremecía bajo sus pies, desplegando un ímpetu muy superior al de quienes se hallaban en el Paso de la Membrana.
A fin de cuentas, aunque el Paso de la Membrana otorgaba una fuerza considerable frente a la gente común, en una refriega caótica un artista marcial de ese nivel aún corría el riesgo de morir acorralado a cuchilladas por una turba ordinaria. Pero al cruzar al Segundo Paso, con la vitalidad y la sangre desbordando con furia, cada gesto y cada golpe poseían la fuerza necesaria para quebrar losas de piedra; frente a la gente común, aquello representaba una superioridad aplastante.
La visita de desafío de hoy le abrió los ojos a Li Xiuwen; la Membrana Negra ya no bastaba para saciar sus aspiraciones.
"El Segundo Paso... En las grandes bandas clandestinas, alcanzar este nivel te convierte en una Sandalia de Paja, en un miembro clave, en un ejecutor formidable; dentro de la ciudadela, significa labrarse un porvenir destacado".
En contraste con los mediocres del primer piso, los discípulos del segundo piso del Gimnasio Sihai ofrecieron un desempeño bastante digno. En particular, un fornido coloso de cabello afro llamado Ao Jiu dejó una honda impresión en Li Xiuwen: con cada uno de sus movimientos, parecía que una descomunal ballena hendía las olas a su alrededor, desatando una fuerza arrolladora que barría con todo a su paso. Venció con total contundencia al apodado "Grandullón", aclamado como el número uno del Pabellón Lu de Garza Nocturna, arrebatando la única victoria para su gimnasio en ese nivel.
Asimismo, una condiscípula de piernas largas, piel clara y hermoso porte llamada Lu Yu demostró una destreza admirable. Sin desmerecer ante los hombres, dio una batalla formidable que arrancó ovaciones constantes del público, aunque finalmente fue derrotada por un contendiente del Pabellón Lu.
Otra muchacha de pecho voluptuoso llamada Long'er tuvo una actuación sumamente destacada antes de terminar cediendo el duelo.
Por último combatió un joven llamado Chen Jia, quien también cultivaba el Qigong Duro de la Camisa de Hierro; de postura firme y golpes contundentes, exhibía un estilo sumamente rígido. Lamentablemente, su contrincante lo superaba con creces en reino y técnica combativa: por muy impenetrable que fuera su defensa, no pasó de ser un saco de arena con mayor resistencia, sucumbiendo tras resistir un centenar de intercambios.
Aunque la disputa entre el segundo piso y el Pabellón Lu concluyó con el mismo marcador de tres derrotas y una victoria, los de Garza Nocturna se impusieron apenas por márgenes muy ajustados. No fue como en el primer piso donde, con la única excepción de Li Xiuwen, los discípulos fueron aplastados de forma humillante. En especial Liu Chun, la cara visible del primer piso, quien había caído en apenas un puñado de movimientos ante Piernas Largas Siete de una manera patética.
"Ao Jiu, Lu Yu, Long'er, Chen Jia... ellos serán mis hermanos y hermanas mayores en el futuro".
"Cada uno de ellos posee un talento que no desmerece ante Liu Chun, e incluso lo supera; una vez que ingrese al segundo piso, la rivalidad será encarnizada", pensó Li Xiuwen, sintiéndose plenamente confiado de cara a la futura competencia por el segundo piso.
Hacia el mediodía, la multitudinaria visita de desafío llegó a su fin.
Al ver a los reporteros del diario Ming Pao, el Maestro Ye supo que el propósito de su visita se había cumplido con creces, por lo que sonrió: "Maestro Huang, gracias por la cortesía. ¡Nos volveremos a ver en una próxima visita!".
Huang Sihai también mostró una amplia sonrisa: "No se marche con tanta prisa; mandaré a preparar una buena mesa de comida".
"No hace falta, así le ahorro algo de dinero". El Maestro Ye se dio media vuelta y se marchó con paso arrogante, escoltado por los discípulos de su gimnasio y la despampanante mujer extranjera.
Los reporteros y los espectadores se dispersaron gradualmente; disipada la conmoción, el gimnasio recuperó la calma.
Huang Sihai permaneció sentado en su asiento, bebiendo té en soledad y sumido en el silencio.
Liu Chun rompió la quietud arrodillándose en el suelo: "Maestro, este discípulo ha sido un inútil...".
Huang Sihai hizo un ademán con la mano: "Ponte de pie. Piernas Largas Siete es la joya que ese viejo Ye tardó años en encontrar y ha invertido todo en su formación; es normal que no pudieras vencerlo".
"Yo... yo cometí un error", balbuceó Da Sha Qiang cabizbajo.
Huang Sihai lo miró de reojo y soltó con frialdad: "Por supuesto que te equivocaste; ¡tenías posibilidades reales de ganar!".
A-Zhen frunció los labios en un mohín: "Maestro, no irá a culparme a mí también, ¿verdad? Soy una mujer indefensa...".
Huang Sihai dejó escapar un hondo suspiro con expresión de puro agotamiento mental. Con semejante clase de discípulos, tal vez de verdad necesitaba elevar los estándares de admisión.
Dirigió la mirada hacia Li Xiuwen, quien permanecía en una esquina, y preguntó con calma: "A-Wen, ¿acaso practicaste antes el Puño del Ave Acuática?".
Li Xiuwen sacudió la cabeza: "Para nada. Solo que estos días, cuando tenía tiempo libre, iba a la Gran Arena a ver los combates y sentí que lograba descifrar algunas de sus pautas".
Huang Sihai se mostró visiblemente sorprendido; comprendió que todavía había subestimado a Li Xiuwen. Ser capaz de asimilar con tal rapidez los patrones de combate de un arte marcial desconocido con solo observar cuadriláteros revelaba un talento combativo sumamente inusual, en cierto modo aún más escaso que las aptitudes superiores. Con razón el muchacho no había querido lucirse días atrás en la Gran Arena: en verdad se estaba reservando para darle una grata sorpresa.
"A-Wen, no me equivoqué contigo. Hoy quédate hasta tarde; te enseñaré una técnica de movimiento", sentenció Huang Sihai antes de darse la vuelta y marcharse con las manos a la espalda, dejando tras de sí una silueta solitaria.
Da Sha Qiang exclamó: "¡Felicidades, A-Wen! Vas a aprender una técnica de movimiento; eso es un tesoro reservado únicamente para los discípulos del segundo piso".
A-Zhen también se acercó a felicitarlo, mientras que Liu Chun, con los ojos enrojecidos por la amargura, se retiró a solas.
Hacia Liu Chun, Li Xiuwen no guardaba ninguna mala voluntad; simplemente lo consideraba un rival de entrenamiento. Habiendo vivido dos vidas, contemplaba estas vicisitudes con serenidad. Liu Chun no era más que un muchacho de dieciséis años en plena etapa de arrogancia juvenil, por lo que entendía de sobra sus actitudes; incluso aquel "¡maestro, permítame exigirme solo por esta vez!" que había soltado en la tarima le había generado cierta empatía.
...
En el Gimnasio de Artes Marciales Garza Nocturna.
El Maestro Ye se enteró por boca de Piernas Largas Siete de que Li Xiuwen había acudido antes a solicitar su ingreso como discípulo.
Con la cabeza gacha, Piernas Largas Siete preguntó: "Maestro, al haber echado a esa persona en su momento, ¿acaso cometimos un error?".
El Maestro Ye sonrió: "¿Te arrepientes?".
Piernas Largas Siete sacudió la cabeza: "La verdad no, solo temía haberle hecho perder un talento a usted, maestro".
El Maestro Ye sentenció con desdén: "Carece de importancia. Lo más probable es que su cultivo haya sido inflado a base de píldoras de pescado, nada del otro mundo... Lo único destacable es su perspicacia para comprender las técnicas de combate. Sin embargo, por muy brillante que sea la perspicacia, lo que rige el cultivo de un artista marcial son las aptitudes óseas. Si las aptitudes óseas son deficientes, la perspicacia no pasa de ser una lenteja de agua sin raíces: carece de base donde apoyarse y no merece la menor consideración".
Al escuchar aquello, Piernas Largas Siete se liberó por completo de toda carga mental y sonrió: "Entendido".
El Maestro Ye añadió con tono aleccionador y solemne: "Ah Qi, no te envanezcas por la victoria en esta visita de desafío; con tus dones innatos, esto es apenas el comienzo. Esa gente del Gimnasio Sihai ni siquiera tiene la talla para servirte de peldaño; ¡tu verdadero objetivo es el Encuentro de Cruzar el Río, es la mismísima Academia!".
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• Novela: ¡Camino Marcial! (武道!)
• Título en inglés: Martial Dao!
• Autor: Tian Li (田隶)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 38 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.