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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 28 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En la Fábrica de Fideos Chen Ji, en una fracción de segundo, ¡Li Xiuwen descargó otro golpe de palma! El otro maleante palideció de terror y cruzó ambos brazos para bloquear. ¡Pum! La invisible onda expansiva de qi arremolinó la harina blanca acumulada en el taller, levantando una marea blanquecina perceptible a simple vista. El maleante quedó estampado contra la pared como un cuadro colgado antes de desplomarse pesadamente contra el suelo; desde su interior brotó una serie de crujidos sordos: quién sabe cuántas costillas se le habían quebrado, perforándole la cavidad torácica. Li Xiuwen le plantó el pie en el cuello; con un crujido seco, la arteria carótida se desgarró y la sangre brotó a borbotones. Pisando con la suela del zapato aquel rostro sin vida, cuyos ojos contraídos en dos rendijas aún albergaban terror y desconcierto, avanzó con semblante inexpresivo directo hacia Serpiente Venenosa. "Estampar a alguien como un cuadro... ¡Un practicante marcial! ¡Conque en verdad fuiste tú quien mató a Ah Ji!", exclamó Serpiente Venenosa clavando una mirada feroz en Li Xiuwen, incapaz de dar crédito a lo que veía. Hasta donde sabía, Li Xiuwen apenas había ingresado a la escuela marcial el mes anterior; contando los días estrictamente, apenas llevaba un mes y medio desde que fue admitido como discípulo. En teoría, que hubiera forjado la Membrana Azulada ya habría sido una auténtica proeza. Sin embargo, a juzgar por su destreza actual, si alguien le decía que poseía la Membrana Púrpura, se lo creería sin dudar. Aun contando con la ayuda de una discípula de Ye Tiannan y habiéndose atiborrado de elixires medicinales, ¡resultaba inconcebible alcanzar la Membrana Púrpura en solo un mes y medio! El aire detonó con un chasquido sordo. Al recobrar el sentido, Serpiente Venenosa vio una palma ancha como un abanico arremetiendo directo contra su pecho. Él cultivaba las artes marciales del estilo de la Serpiente de Agua; sus pasos eran tan escurridizos como una locha y esquivó aquel impacto por los pelos. "Tienes maña", murmuró Li Xiuwen encadenando una segunda y una tercera palma. Serpiente Venenosa no se atrevía a chocar de frente y se deslizaba esquivando por la angosta estancia. De pronto, extrajo un puñal de la cintura y arremetió con una estocada hacia Li Xiuwen. Li Xiuwen desvió el puñal con una mano, mientras con la otra ejecutaba la Palma de la Arena Invertida. Una fuerza explosiva brotó en la distancia de apenas una pulgada detonando con violencia; Serpiente Venenosa salió despedido por los aires con los ojos desorbitados, apretándose el pecho mientras vomitaba una gran bocanada de sangre. De haber sido una persona común, habría muerto en el acto. Gracias a la protección de su Membrana Azulada logró sobrevivir, aunque quedó gravemente herido. Serpiente Venenosa intentó huir, pero una pesada mano que parecía cargar mil quintales lo aplastó contra el suelo; tras trastabillar, cayó de bruces. Li Xiuwen le propinó una bofetada en el rostro con total tranquilidad, dejando inconsciente al experto de Membrana Azulada. Li Xiuwen miró a su tía y a su tío, quienes aún no salían del estupor, y dijo con calma: "Le dejaré un último aliento por ahora". Ambos asintieron por puro instinto. Al recobrar la compostura, su tío preguntó: "¿Qué piensas hacer?". "Encontrar al Tercer Amo... y matarlo para erradicar futuros problemas", respondió Li Xiuwen. Puesto que Serpiente Venenosa había ido a buscarlo directamente e incluso había comenzado a investigarlo y sospechar de él, lo mejor era asestar el primer golpe. De todos modos, durante el próximo combate de intercambio con la otra escuela marcial su fuerza quedaría al descubierto. Debía matar al Tercer Amo antes de que eso ocurriera, para evitar que el viejo atara cabos y le acarreara complicaciones innecesarias. "¿Matar al Tercer Amo?", el semblante de su tío cambió drásticamente; aquel era el amo y señor del bajo mundo afincado en la calle Longjin. "Tengo la certeza de poder matarlo; el único detalle es que no sé dónde encontrarlo", explicó Li Xiuwen. Membrana Púrpura sumada al Arte de la Armadura Atada: ¡por debajo de la Membrana Negra, a cualquiera podía liquidar! La única preocupación radicaba en si el Tercer Amo tendría un arma de fuego. Por esa razón necesitaba mantener con vida a Serpiente Venenosa. Toc, toc, toc. Desde el exterior, un vecino llamó a la puerta. "Ah Ying, ¿qué ocurre? ¿Acaso se están peleando ustedes dos?", preguntó una anciana. "No pasa nada, solo queremos tener un bebé", respondió su tía forzando una sonrisa. Los vecinos eran un grupo de personas de avanzada edad y con el oído mermado, que creyeron que solo se trataba de una disputa matrimonial. Tras preguntar por cortesía, se marcharon. Su tío contempló los dos cadáveres y preguntó: "Ah Wen, ¿cómo nos deshacemos de esto?". "Primero los esconderemos; a medianoche buscaré la oportunidad de arrojarlos al alcantarillado. Allí las ratas son tan grandes como gatos y quién sabe a cuántos cadáveres han devorado ya", contestó Li Xiuwen. "Ah Wen, ¿tú mataste al hermano Ji?", en ese momento su tía comprendió la verdad: el hermano Ji no había desaparecido, ¡estaba muerto! Aquel Ah Wen tímido y cobarde de sus recuerdos acababa de matar a dos maleantes con una frialdad aterradora, como si no fuera la primera vez que quitaba una vida. Li Xiuwen respondió: "Sí". "¿Tú... de verdad dominaste las artes marciales?", preguntó su tío estupefacto. "Se podría decir que sí. En cualquier caso, lidiar con la mayoría de los maleantes de la ciudadela es pan comido". "Esto...", su tío guardó silencio. Su tía tampoco articuló palabra. En verdad no sabían qué decir. A diario veían a Ah Wen entrenar con ahínco y notaban que se había vuelto más fornido; sin embargo, en su trato con la gente y en su carácter parecía no haber cambiado en lo más mínimo, manteniéndose sumamente prudente y asustadizo. Hasta antes de esta noche, Ah Wen seguía siendo el mismo muchacho que recordaban. Ahora, todo había cambiado. "¿Qué ocurre?", sonrió Li Xiuwen. "¿Por qué se quedan callados ahora que logré dominar las artes marciales?". Su tía, entre lágrimas y risas, confesó: "Es que no se siente real... parece un sueño". Su tío añadió: "¡Es algo maravilloso! Ahora hasta tendré motivación para ganar dinero; ser capaz de costear la formación de un experto del Camino Marcial hace que esta vida valga la pena". "Vayan a descansar; yo me encargaré de lo que queda", les indicó Li Xiuwen. Su tía y su tío fueron a acostarse, pero difícilmente pudieron conciliar el sueño; tenían la mente llena de la imagen de Ah Wen mandando a volar a un maleante de un solo golpe de palma, entre sangre y huesos destrozados. ... Avanzada la noche. Aprovechando que no había nadie en las calles, Li Xiuwen cargó con ambos cadáveres y corrió una larga distancia hasta arrojarlos al alcantarillado. Lavó cualquier rastro con el agua fétida y, tras dar varios rodeos, regresó a casa. Un cubo de agua cayó de golpe sobre Serpiente Venenosa, quien despertó atado a una columna. Li Xiuwen hacía girar la navaja Mariposa entre sus dedos mientras decía: "¿Prefieres morir rápido o morir despacio?". "No me mates... Cuanto dinero quieras te lo daré; ¡jamás volveremos a pedir dinero de protección a tu familia!", suplicó el hermano Serpiente, desprovisto de toda su soberbia anterior. "Dime dónde vive el Tercer Amo". "Te lo diré, pero no me mates". "No tienes opción". Li Xiuwen le clavó la navaja en el muslo y, como si cortara carne de cerdo, la deslizó de un lado a otro. "¡Te lo diré, te lo diré!". El hermano Serpiente confesó de inmediato. Esa clase de maleantes carecía por completo de códigos de honor o de voluntad marcial. Para alivio de Li Xiuwen, el Tercer Amo no poseía armas de fuego. La inmensa mayoría de los maleantes callejeros y miembros de pequeñas bandas de la ciudadela no tenían canales para conseguir pistolas ni balas. Solo los pilares operativos de las grandes organizaciones podían tener acceso a ellas. Li Xiuwen liquidó a Serpiente Venenosa sin contemplaciones y se adentró en el alcantarillado en busca del Tercer Amo. De pronto, como si algún animal se hubiera sobresaltado por sus pisadas, una sombra oscura cruzó veloz por las aguas sucias más adelante. Su tamaño era descomunal; de ningún modo era una rata. Con ayuda de la escasa luz, pudo distinguirlo con claridad. Era un cocodrilo con ciertas deformidades, de alrededor de un zhang de largo, que llevaba un brazo humano cercenado entre las fauces. "Maldita sea, conque en verdad hay un dragón en este Palacio del Dragón... ¿Quién demonios cría cocodrilos en el alcantarillado?". Li Xiuwen no se atrevió a demorarse; dobló por una esquina en dirección al escondite del Tercer Amo. En Xianghai no existían cocodrilos nativos, por lo que aquel reptil de las cloacas solo podía haber sido introducido por la gente de las organizaciones. Su función, evidentemente, era servir como barrendero de la ciudadela. Antes lo consideraba una simple leyenda urbana, pero ahora lo comprobaba con sus propios ojos. ... Chap, chap, chap... Se escuchaba a alguien vadear las aguas. El Tercer Amo abrió los ojos en su trono de chatarra y agarró un machete con soltura. Se puso de pie y se agazapó tras un muro a la espera. Su guarida estaba rodeada de agua por los cuatro costados; a menos que se tratara de un maestro con una técnica de movimiento corporal extraordinariamente refinada, era imposible avanzar sin hacer ruido. Los pasos se aproximaron. En los envejecidos brazos del Tercer Amo se retorcían venas como viejos dragones; su qi y su sangre hervían, y su membrana dérmica destellaba con un fulgor púrpura en la penumbra. Un pie apareció ante sus ojos. El Tercer Amo alzó el machete y descargó un tajo brutal hacia abajo. ¡Fassh! Resonó un desgarro de carne y hueso idéntico al de un cerdo siendo destazado para Año Nuevo. Un cadáver partido en dos mitades, apenas unidas por jirones de carne y tendones, se estrelló contra él por la inercia. El Tercer Amo bajó la vista para comprobarlo y maldijo con rabia: "¡Maldición, Serpiente Venenosa!". \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 28

Estás leyendo el capítulo 28 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.