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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 26 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En el Restaurante Hongyun, las copas iban y venían entre risas y brindis. Tras alzar las copas y beber juntos, Li Nanshu dijo: "Puedo aportar algo de dinero". Li Xiuwen no pudo evitar dirigirle una mirada más atenta a la muchacha. En apariencia era dócil, dulce y apacible, pero en su interior también albergaba ambición. Que Zhao Dalong fundara una asociación de paisanos en Xianghai para reclutar partidarios sin duda no respondía a un simple deseo de ayuda mutua; bien podía estar planeando volar por su cuenta en el futuro y establecer su propia organización. Ding Sheng lo meditó un momento y dijo: "Puedo conseguirte una oficina, y en cuanto a los engorrosos trámites para registrar la asociación, me encargaré de que alguien te los resuelva". Aunque había encontrado a su abuelo materno, el magnate de la prensa, el anciano tenía ya numerosos hijos y nietos, por lo que su posición dentro de la familia distaba de ser encumbrada. Recién llegado, le resultaba sumamente difícil forjar una base de poder dentro del clan familiar, de modo que solo le quedaba buscar apoyos en el exterior. Ya que Zhao Dalong deseaba crear una asociación de paisanos, él aprovecharía la corriente para beneficiarse de ella más adelante. Zhao Dalong miró a Li Xiuwen y le preguntó con una sonrisa: "Ah Wen, ¿y tú?". Li Xiuwen vaciló un instante y sonrió: "No cuento con ese capital; me temo que al entrar solo sería una carga para ustedes". Zhao Dalong rió: "No pasa nada, basta con que pongas tu nombre. Acabamos de fundarla, y si no hay gente se ve muy mal". Li Xiuwen preguntó: "Si entro, ¿no sería solo para hacer bulto? ¿Acaso no perjudicaría la reputación de ustedes?". Zhao Dalong soltó a medias: "Exacto, es justo para hacer bulto... Jajaja, una broma, no te lo tomes en serio. Ah Wen, ¡siento que nosotros cuatro, habiendo logrado escapar con vida del foso de serpientes, somos personas bendecidas con una fortuna colosal! ¡Nuestra suerte sin duda florecerá! Ahora mismo te va mal, pero eso no significa que en el futuro no tengas ni la más mínima esperanza de prosperar y volar alto, ¿a que sí?". Zhao Dalong miró a Li Nanshu y al joven amo Ding; ambos sonrieron y asintieron levemente con la cabeza. El joven amo Ding sonrió: "Ah Wen, soñar no cuesta nada; quién quita y se hace realidad. Antes de llegar a Xianghai, jamás imaginé que viviría el presente que tengo hoy". Zhao Dalong insistió: "Únete. Con el respaldo de la asociación de paisanos, podremos compartir infinidad de noticias confidenciales y recursos a los que el mundo exterior no tiene acceso". Con los ojos curvados en una sonrisa y dedicándole una mirada cargada de hondo significado a Li Xiuwen, Li Nanshu añadió con dulzura: "Ah Wen, únete". Li Xiuwen lo pensó un momento y contestó: "Está bien, entraré a ver qué tal". Siendo débil en el presente, contar con una organización de apoyo mutuo entre paisanos no estaba nada mal; fuera a necesitarla o no, al fin y al cabo eran contactos. En su vida pasada había sido demasiado reservado y solitario, creyendo siempre que los clubes universitarios no servían para nada; al graduarse y buscar empleo, descubrió que sí tenían su utilidad. En el ámbito legal, los círculos de las facultades de derecho de la capital solían agruparse; conocer a más gente abría más oportunidades de recomendaciones directas para puestos codiciados. En el entrenamiento marcial regía el mismo principio. De todos modos, una vez que se volviera fuerte, marcharse o quedarse dependería exclusivamente de su propia voluntad. Zhao Dalong le dio una palmada en el hombro a Li Xiuwen: "Piénsalo bien: en nuestra asociación de paisanos contamos con el heredero de un magnate de la prensa y con una discípula de Ye Tiannan; ¡mira qué porvenir tan brillante! Si en la calle alguien te quiere pisotear, basta con que digas que conoces a mi hermana Shu y a mi joven amo Ding, ¿acaso no se lo pensarán dos veces? También será más fácil pedir favores; ¡esta es una sociedad que se mueve por relaciones e influencias!". Con los cuatro de acuerdo, Li Nanshu preguntó: "¿Qué nombre le pondremos a la asociación?". "Llamémosla Asociación Shengxing", propuso Zhao Dalong. "Los demonios extranjeros se aprovechan de que el desarrollo tecnológico de nuestro Gran Sheng se quedó un paso atrás para imponernos bloqueos técnicos; ¡nosotros usaremos el Camino Marcial para sostener el cielo que se derrumba y revitalizar el Gran Sheng!". "Con ese nombre, me temo que los demonios extranjeros del gobierno colonial no estarán muy contentos", advirtió Li Xiuwen. "Cierto es...", rió Zhao Dalong. "Ya ves, Ah Wen, qué considerado eres; al final sí que eres muy útil. Yo no soy más que un rústico ignorante". "¿Qué tal entonces la Asociación Shengxing escrita con el carácter de mi nombre?", propuso Ding Sheng con una sonrisa. "Si los demonios extranjeros preguntan, diremos que se nombró a partir de mi nombre". Zhao Dalong movió los ojos con astucia y sonrió: "¡Excelente nombre! Cuando en el futuro nos hagamos grandes y fuertes, la cambiaremos de vuelta a la Asociación Shengxing original". "En cuanto al puesto de presidente...", murmuró Ding Sheng pensativo. "Si a nadie le molesta, que este Zhao Dalong cargue con el peso del sacrificio. Yo me encargaré de las tareas pesadas; al fin y al cabo, me muevo en el bajo mundo y conozco a bastante gente", se ofreció Zhao Dalong dándose un golpe en el pecho. "De acuerdo, mi maestro tampoco me permite distraerme demasiado con asuntos mundanos; tú eres la persona más indicada", convino Li Nanshu. Ding Sheng sonrió: "Por mí está bien". Li Xiuwen, naturalmente, no tenía ninguna objeción; su única meta era entrenar artes marciales, además de ser pobre y carecer de estatus, por lo que no disponía del tiempo ni de la energía para involucrarse en la gestión. "¡Declaro formalmente fundada la Asociación Shengxing! Presidente: Zhao Dalong; vicepresidente: Ding Sheng; miembros: Li Nanshu y Li Xiuwen. ¡Salud!", proclamó Zhao Dalong alzando su copa. Todos vaciaron sus copas de un solo trago. Li Xiuwen contempló el suntuoso banquete que colmaba la mesa y sonrió: "¿Ya podemos empezar a comer? La verdad es que vine exclusivamente por esta comida". Camarones a la plancha en salsa seca, dados de pollo picante, carne de res en caldo picante hervido, anguila salteada con cebollino amarillo... manjares que hacían que a cualquiera se le hiciera agua la boca. "¡Coman, si no alcanza pedimos más! Invito yo, ¡coman a sus anchas!", exclamó Zhao Dalong con generosidad. Li Xiuwen no prestó la menor atención a las miradas ajenas y se entregó a devorar con fruición. Al presenciar la escena, Li Nanshu esbozó una suave sonrisa, como si por un instante regresara a aquellos días en el foso de serpientes cuando se disputaban las sobras de bollos de cerdo asado con carne podrida. Zhao Dalong bebía licor abrazando a su acompañante, contemplando las embarcaciones que cruzaban el puerto y la deslumbrante selva de luces de neón, rebosante de orgullo y arrogancia. Ding Sheng permanecía inexpresivo sin tocar los palillos; en ese año ya se había hartado hasta el hastío de manjares selectos. Observaba con indiferencia cómo Li Xiuwen se atiborraba de comida, mientras por el rabillo del ojo no dejaba de lanzar miradas furtivas a Nanshu. Por su parte, la mirada de reojo de Zhao Dalong barría con frecuencia en dirección a Ding Sheng. "Por cierto, joven amo Ding, ¿tú no entrenas artes marciales?", preguntó Zhao Dalong de pasada. Ding Sheng negó con la cabeza y respondió con tono distante: "No poseo la estructura ósea adecuada, así que no me he tomado la molestia de entrenar. Además, pelear me parece bastante aburrido: entrenar en lo más crudo del invierno y en el calor más sofocante del verano para que, al llegar a viejo, cargues con un cuerpo lleno de lesiones y dolencias ocultas incapaces de resistir un solo disparo de un 'Trueno en la Palma'". "¿Qué es un Trueno en la Palma?", preguntó Li Xiuwen picado por la curiosidad. Zhao Dalong rió: "Es la pistola que más le gusta usar a los practicantes marciales del bajo mundo; cabe oculta en la palma de la mano, es sumamente compacta, pero un solo tiro es capaz de reventar a un practicante marcial". "Ah", Li Xiuwen continuó comiendo y bebiendo, y luego miró a Zhao Dalong: "¿Hay manera de conseguir una? En la ciudadela hay demasiado caos; tener una de esas vendría excelente para la defensa personal". Zhao Dalong respondió: "Estaré atento por ti. No es fácil de conseguir; todas son fabricadas por los demonios extranjeros... y cuestan un dineral". Li Xiuwen sonrió: "De acuerdo, cuando sepas el precio me avisas". "¡Hablar de dinero lastima los sentimientos!", aceptó Zhao Dalong de dientes para afuera, aunque en realidad no le dio mayor importancia al asunto. Tras constatar que a Ah Wen le iba de forma mediocre, su atención se centró de lleno en Ding Sheng y Nanshu. En el futuro, el ascenso de la Asociación Shengxing dependería sin duda del respaldo de ambos. Al reencontrarse tras este año, todos habían cambiado. Sus círculos sociales eran distintos, sus perspectivas no eran las mismas; y aunque se reunían en la misma mesa, los vínculos distaban de ser tan puros y desinteresados como en el pasado. La naturaleza humana era así; que aún estuviera dispuesto a incluir a Ah Wen en sus planes ya era una muestra suficiente de lealtad. "Hic...", tras varias rondas de copas, Li Xiuwen se acarició la panza; sobre la mesa reposaban algunos platos que nadie había tocado, empacados para llevar. "Amigos, ya es tarde, es hora de marcharse". Zhao Dalong dijo: "Bien. Si tienen tiempo, procuremos reunirnos en este restaurante de cuando en cuando". "De acuerdo", Li Nanshu se puso de pie y juntó las manos en saludo marcial: "Cuídense mucho cada uno en Xianghai". Dicho esto, se dio media vuelta y partió; sus pasos eran tan ligeros como una libélula rozando el agua, y pronto su silueta apareció abajo en la calle. Ding Sheng observó a Li Nanshu alejarse en la distancia y retiró la mirada: "Yo también me retiro. Dalong, si tienes algún problema, búscame". En cuanto todos se marcharon, Zhao Dalong abrazó a su acompañante y se metió con ella al baño, con el rostro cargado de desagrado y fastidio, pareciendo una persona completamente distinta a la de hacía unos instantes. \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 26 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.