arrow_back

Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 25 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
La fábrica de fideos era uno de sus clientes principales, que pagaba puntualmente doscientos billetes cada mes, por lo que conocía a la perfección a esa familia de tres miembros. Serpiente Venenosa comentó: "Ese muchacho parece haber ido a aprender artes marciales en secreto; indagué durante bastante tiempo hasta enterarme de que alguien lo vio entrar en la Escuela Sihai". El Tercer Amo dijo con voz grave: "La Escuela Sihai... Huang Sihai es un formidable experto, no podemos meternos con él". Serpiente Venenosa asintió: "Tercer Amo, la codicia de Huang Sihai es conocida por todos; difícilmente prestará demasiada atención a esos discípulos suyos. Si lo atrapamos, en caso de que el Drogadicto Ming venga a pedir cuentas este mes y no podamos engañarlo, al menos tendremos a quién entregarle". El Tercer Amo frunció el ceño y replicó: "Aun si está aprendiendo artes marciales, apenas lleva poco tiempo; ¿cómo demonios iba a vencer a Ji Vida Ruda, que ya tenía la Membrana Azulada?". Serpiente Venenosa sonrió: "Ji Vida Ruda ofendió a un experto días atrás y salió herido, además de que su avance fue a base de atiborrarse de drogas, por lo que su qi y su sangre eran inconsistentes y huecos. Solo esa masa de músculos lucía intimidante, pero su fuerza real apenas superaba a la de una persona ordinaria. Sumado a que ese mocoso atacó a traición por la espalda con un arma afilada... ante semejante descuido, que zozobrara en la zanja más pestilente es perfectamente normal". El Tercer Amo asintió: "Aun así, hay que andar con cautela; lo de Ji Vida Ruda nos sirve de advertencia. Primero investiguemos a fondo el nivel y los antecedentes marciales de ese muchacho antes de dar ningún paso en falso; no actuemos precipitadamente". ... Al mediodía del día siguiente. Li Xiuwen contempló la Ciudad Amurallada a sus espaldas, postrada como una bestia colosal de baja estatura, y luego alzó la vista hacia los rascacielos que se elevaban entre las nubes frente a él y a su alrededor. Apenas cien chi de distancia separaban dos mundos completamente distintos. En la ciudadela, los edificios no superaban las catorce plantas de altura, pues de lo contrario representarían un peligro para el despegue y aterrizaje de los aviones. No era la primera vez que salía de la ciudadela; anteriormente ya había salido de vez en cuando a echar un vistazo. Hoy salía de la ciudadela para asistir a la reunión de paisanos. Aquel cruce clandestino era un recuerdo sumamente amargo para el dueño original de este cuerpo. En aquel entonces, más de una docena de personas cruzaron el mar clandestinamente, solo para ser capturados por los cazadores de serpientes y encerrados en un foso de serpientes donde padecieron toda clase de tormentos. Algunos murieron, otros fueron ultrajados hasta perder la razón. Li Xiuwen formaba parte de los afortunados. Salvo por unas cuantas heridas superficiales, no sufrió mayores penurias gracias a que su tío pagó el rescate para sacarlo. Al final, solo cuatro personas lograron salir con vida del foso de serpientes: él, Zhao Dalong, Li Nanshu y Ding Sheng. ... Restaurante Hongyun. Era un tradicional restaurante de cocina de Shu, cuyos precios por comensal eran bastante elevados. "Zhao Dalong eligió un sitio bastante refinado y ostentoso; comer hasta reventar aquí debe costar el sueldo de todo un mes de una persona común". Li Xiuwen resolvió comer a sus anchas por una vez; acababa de abrirse paso hacia la Membrana Púrpura y necesitaba reponer nutrientes con urgencia. Al entrar al reservado del segundo piso, vio a tres personas sentadas a la mesa: un hombre y dos mujeres. El hombre, que se encontraba quebrando semillas de melón, tenía cejas tupidas y ojos grandes, con una complexión ancha y corpulenta. Vestía un traje formal, llevaba gafas oscuras y sostenía por la cintura a una muchacha a la moda con el cabello teñido, maquillaje recargado y un generoso escote. La otra joven vestía ropas ordinarias de entrenamiento marcial y permanecía sentada con sus largas piernas juntas, en una postura erguida y decorosa, dejando a la vista unos tobillos blancos y delicados como brotes tiernos de loto. Poseía facciones delicadas y un porte agraciado por encima de la media, con un cabello corto y fresco. En cuanto a su arreglo personal y según los cánones estéticos de la época, lucía mucho más sencilla y provinciana que la despampanante muchacha a la moda; sin embargo, desprendía una templanza serena y un porte contenido que la superaba por leguas enteras. "¡Ah Wen ya llegó!", exclamó el hombre quitándose las gafas oscuras; se puso de pie y, extendiendo sus fornidos brazos tatuados con el Dragón Azul a la izquierda y el Tigre Blanco a la derecha, estrechó a Li Xiuwen en un efusivo abrazo. "Zhao Dalong... no, más bien debería llamarte hermano Long. Tres años sin vernos y te presentas con semejante porte aristocrático; ¿acaso prosperaste en las organizaciones?", bromeó Li Xiuwen con una sonrisa. "Prosperar, lo que se dice prosperar, tampoco; apenas soy un simple Cuarenta y Nueve con unos cuantos Faroles Azules bajo mi mando", respondió Zhao Dalong sacando un cigarrillo, mientras la mujer a su lado se apresuraba a encendérselo. "Te ves muy plantado; realmente pareces el pez gordo de una película", rió Li Xiuwen. Zhao Dalong dio una calada al cigarrillo y sonrió: "Falta un largo trecho. Llevo tres años rodando y sigo siendo un Cuarenta y Nueve; todavía me falta para alcanzar el rango de Sandalia de Paja. ¡El día que llegue a ser un Bastón Rojo, recién entonces seré un auténtico jefe!". Tras intercambiar unas palabras con Zhao Dalong, Li Xiuwen dirigió la mirada hacia la muchacha de cabello corto y le preguntó con tono afable: "Hermana Shu, con ese atuendo, ¿también estás entrenando artes marciales?". La joven de cabello corto se llamaba Li Nanshu y era cuatro años menor que él; en sus recuerdos, siempre había sido una muchacha clásica del sur, introvertida, dulce y reservada. Zhao Dalong soltó una carcajada: "Tsk, tsk, qué poca cortesía; deberías llamarla hermana mayor Nanshu. ¡Ella es ahora una discípula formal de la Escuela Nantian!". "¿La Escuela Nantian?". Los ojos de Li Xiuwen se abrieron con asombro. Aquella era una academia marcial de renombre en todo Xianghai, que no admitía comparación frente a una modesta y desconocida institución como la Escuela Sihai. Su director, Ye Tiannan, era un coloso del estilo Nantian. En tiempos pasados, corría la leyenda de que cruzó el mar sobre una sola brizna de caña hasta arribar a Xianghai; y en el transcurso de un año visitó y desafió a más de un centenar de academias marciales sin conceder una sola derrota, cimentando una reputación temible. "Impresionante", Li Xiuwen alzó el pulgar en señal de respeto. Si había conseguido ingresar a entrenar a la Escuela Nantian y ya habían transcurrido tres años, el poder de Li Nanshu probablemente no se quedaba atrás frente al de los Tres Prodigios de Sihai. "A mí me tomó un mes lograr la iniciación y forjar la Membrana Azulada, lo que en nuestra organización ya se considera formidable, pero comparado con ella da rabia", lamentó Zhao Dalong con frustración fingida. Dicho esto, no se olvidó de aclarar: "Ah Wen, tener la Membrana Azulada significa ser un auténtico practicante marcial; contra esos maleantes del foso de serpientes, uno solo puede barrer con un grupo entero sin ningún problema". "¿Y a ti cómo te va?", le preguntó Li Nanshu a Li Xiuwen con una sonrisa afable. "Sigo como siempre... trabajando en la ciudadela, llevando la vida de un plebeyo común y corriente", respondió Li Xiuwen. "Eso también está muy bien; vivir en paz y alegría es la mayor fortuna para la gente ordinaria". Li Nanshu observó a Li Xiuwen de arriba abajo y asintió con una leve sonrisa sin añadir más. Dado su elevado nivel de cultivo, fue capaz de percibir que Ah Wen desprendía la presencia innegable de un practicante marcial y distaba de ser un hombre común. Sin embargo, al ver que Ah Wen prefería no mencionarlo, optó por no ponerlo en evidencia; la Ciudad Amurallada era demasiado turbulenta, y cualquiera con un mínimo de prudencia allí dentro siempre se guardaba una carta bajo la manga. Zhao Dalong respiró con alivio y bromeó: "Habíamos quedado en que todos seríamos unos perdedores callejeros, pero la hermana Shu despegó hacia las nubes de golpe; menos mal que te tengo a ti cubriéndome las espaldas en el fondo, Ah Wen, ¡porque de lo contrario me moriría de la pura amargura!". "Así es", convino Li Xiuwen riendo entre dientes. Mientras los tres comían y bebían animadamente, una persona más hizo acto de presencia. Llevaba el cabello engominado hacia atrás, facciones atractivas y un porte impecable; vestía un traje elegante con corbata y desprendía un aire sumamente distinguido. "¡Vaya, vaya! ¡El joven amo Ding nos honra con su ilustre presencia, perdone que no saliéramos a recibirlo!", exclamó Zhao Dalong con una sonora carcajada, poniéndose de pie para darle la bienvenida. "¿Ding Sheng?", murmuró Li Xiuwen contemplando al joven tan emperifollado. Zhao Dalong suspiró maravillado: "Díganme si esto no parece sacado de una fantasía: hace unos días, cuando me puse en contacto con él, me enteré de que el joven amo Ding tenía un bisabuelo perdido desde hacía largos años... ¡Ding Yichun!". Li Xiuwen exclamó sorprendido: "¿El magnate de la prensa que fundó el Diario Chunqiu?". Ding Sheng asintió levemente con la cabeza y sonrió: "Así es". Zhao Dalong rió de buena gana: "Ese foso de serpientes que nos secuestró terminó zozobrando en la zanja más pestilente por meterse con el joven amo Ding; él mandó a su gente y barrió con el foso de serpientes de un solo golpe". Li Nanshu se quedó atónita por un instante y luego sonrió con gracia: "Con razón cuando quise volver a cobrar venganza descubrí que el lugar ya estaba desierto... Resulta que el joven amo Ding se me adelantó; formidable". Zhao Dalong alzó su copa y proclamó con entusiasmo: "¿Quién se habría imaginado que en aquel insignificante bote pesquero nacería este par de portentos: el Dragón Agazapado y el Fénix Naciente que son el joven amo Ding y Nanshu? Amigos míos, yo pienso lo siguiente: sin importar cómo nos vaya hoy en día ni el éxito que tengamos, todos nosotros compartimos un lazo forjado entre la vida y la muerte, ¡y la amistad debe ser eterna! He estado pensando que nosotros cuatro podríamos fundar una pequeña asociación de paisanos y, en el futuro, incorporar a más personas que hayan pasado por experiencias similares a las nuestras. Así nos resultará más fácil apoyarnos mutuamente en este rincón de Xianghai, pues bien saben que en esta tierra no es tan sencillo prosperar como pregonan los demonios extranjeros. ¿Qué opinan al respecto?". \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
¡Camino Marcial! (Novela)

Continúa leyendo

¡Camino Marcial! (Novela)

Capítulo 26

Siguiente Capítulo ›

¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 25

Estás leyendo el capítulo 25 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.