Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 24 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En el estudio de Huang Sihai, Li Xiuwen llamó a la puerta y asomó la cabeza.
"Estoy entrenando", resonó la voz de Huang Sihai desde el interior.
"En ese caso vendré a buscar al maestro más tarde", respondió Li Xiuwen.
Se dirigió a la mesa del comedor, pidió un generoso tazón de arroz y añadió tres muslos de pato, una porción de bolas de pescado fritas y un tazón de manitas de cerdo.
Para los marginados del fondo de la ciudadela, semejante festín equivalía a un banquete de manjares selectos; en circunstancias normales, ni él mismo se habría permitido un gasto así.
"¡Comiendo tan bien! ¿Acaso no piensas vivir el día de mañana?!", exclamó Da Shaqiang, a quien siempre le daba la impresión de que últimamente Ah Wen mostraba indicios de haberse abandonado a la desesperación.
Mordisqueando un muslo de pato con los labios relucientes de grasa, Li Xiuwen sonrió con calma: "No es nada, acabo de abrirme paso hacia la Membrana Púrpura y quise celebrarlo un poco".
No tenía intenciones de ocultarlo; el enfrentamiento contra la Escuela de la Garza Nocturna estaba a la vuelta de la esquina y era indispensable demostrar su potencial ante Huang Sihai para captar su atención y obtener recursos.
"¿En serio? ¿Ingresaste un mes después que yo a la escuela y alcanzaste la Membrana Púrpura al mismo tiempo que yo?".
Los palillos de Ah Zhen quedaron suspendidos en el aire; la muchacha se quedó atónita y el muslo de pato de su tazón perdió todo su encanto.
En recursos y en talento innato, ella llevaba claramente la delantera.
Por muy poco constante que fuera en comparación con Ah Wen, ¡tampoco tenía sentido que la rebasara de esa manera!
Li Xiuwen se arremangó las mangas y dijo con una sonrisa: "Miren ustedes mismos; esto ya debería contar como la Membrana Púrpura, ¿no?".
Bajo su holgada túnica se apreciaban músculos macizos y bien proporcionados, semejantes al bronce purpúreo, que desprendían un brillo metálico denso y sobrio.
"Es la Membrana Púrpura... Dios mío, ¿acaso el maestro no dijo que Ah Wen apenas era corriente dentro de la categoría de aptitud promedio?", exclamó Da Shaqiang con asombro.
"¡Maldita sea, hasta Ah Wen tiene la Membrana Púrpura! Yo también tengo aptitud promedio, llevo tres meses y todavía no he forjado la Membrana Púrpura. ¿Qué clase de brujería es esta?", protestó alguien con amargura.
"Ah Wen apenas lleva cuarenta días desde que ingresó, ¿verdad? Esto es demasiado rápido, ¡no se queda atrás del hermano mayor Liu Chun!", comentó otro, mirando hacia un silencioso Liu Chun.
Liu Chun tampoco terminaba de comprenderlo; aun si Li Xiuwen se hubiera tragado dos bolas de pescado, en teoría no debería haber sido capaz de forjar la Membrana Púrpura en solo cuarenta días.
¿Acaso su estructura ósea interna era verdaderamente excepcional?
En ese momento las miradas de todos convergieron sobre él, muchas de ellas cargadas de ironía y burla. Después de todo, apenas una semana atrás, Liu Chun se había despachado con aquello de que "el esfuerzo es inútil" para desanimar a Ah Wen y a los aprendices de talento modesto.
Liu Chun forzó una sonrisa y comentó: "Por lo visto, las bolas de pescado del maestro son sumamente eficaces en verdad. Si tienen dinero, bien podrían probarlas ustedes también; seguro que así es como entrenó Ah Wen".
Dicho esto, comenzó a silbar con evidente incomodidad y se retiró de la mesa.
En cuanto Liu Chun se alejó, algunos comenzaron a murmurar en voz baja:
"¿Será que si nos esforzamos tanto como Ah Wen, también podremos alcanzar la Membrana Púrpura en cuarenta días?".
"¿Acaso Liu Da no se esforzaba tanto o más que Ah Wen? Y ni hablar de la Membrana Púrpura, que en dos meses enteros no logró ni cruzar el umbral de la iniciación".
En ese instante, Li Xiuwen se convirtió en el blanco de la admiración y la envidia de todos los presentes.
Una vez que terminaron de comer, Huang Sihai, habiéndose enterado de la noticia de que Li Xiuwen había alcanzado la Membrana Púrpura, se presentó a toda prisa.
"Ah Wen, déjame ver", ordenó. Le levantó la ropa a Li Xiuwen y, tras confirmar la presencia de la Membrana Púrpura, mantuvo una expresión imperturbable.
'¿Acaso mis bolas de pescado son tan milagrosas? ¿Hacer que alguien de aptitud inferior alcance la Membrana Púrpura en cuarenta días?', pensó Huang Sihai sumamente asombrado por dentro.
Solo él sabía que Li Xiuwen no poseía en absoluto una aptitud promedio, sino una aptitud inferior, idéntica a la de Liu Da.
Sin embargo, la realidad innegable era que el ritmo de progreso de Li Xiuwen casi rivalizaba con el de Liu Chun.
Aunque contaba con el auxilio de las bolas de pescado, su efecto jamás debió ser tan descomunal. De lo contrario, los expertos en la ciudadela abundarían por todas las esquinas.
¿En cuanto a la diligencia? En la ciudadela sobraba gente mucho más sacrificada que Li Xiuwen; ¿y cuántos de aptitud inferior lograban la Membrana Púrpura en cuarenta días?
¡Prácticamente ninguno!
Solo cabía una explicación lógica: la estructura ósea interna de Li Xiuwen era sobresaliente; en apariencia pertenecía a la aptitud inferior, pero en el fondo rozaba la aptitud promedio. Siendo así, combinando las bolas de pescado con un arduo esfuerzo, forjar la Membrana Púrpura en cuarenta días cobraba total sentido.
Con los ojos brillando de astucia, Huang Sihai le dio unas palmadas en el hombro a Li Xiuwen y sonrió con calma:
"Muy bien. Ya te lo había dicho antes: tu estructura ósea es reservada y tu comprensión intuitiva es notable; por lo visto, mi ojo clínico sigue siendo tan certero como siempre".
"¡Así es, el maestro posee una mirada perspicaz!", asintió Li Xiuwen.
"¡Entonces el cuarto participante queda decidido! ¡Serán tú, Ah Zhen, Da Shaqiang y Liu Chun!".
"¡Muchas gracias, maestro!".
"Ustedes cuatro recibirán un entrenamiento especial de diez días bajo mi tutela directa. Su nivel de cultivo es respetable, pero en cuanto a los métodos de combate, a excepción de Liu Chun, ninguno ha alcanzado el Dominio Menor; eso no puede permitirse".
Aquel día, tras cuarenta jornadas de práctica marcial, Li Xiuwen pudo alzar la cabeza con orgullo y saborear una pequeña reivindicación.
Percibió con total claridad el cambio de actitud en el fuero interno de Huang Sihai.
En este mundo, era indispensable actuar con cautela y mantener un perfil bajo, pues el árbol que sobresale en el bosque es el primero en ser derribado por el viento. Sin embargo, exhibir el talento en el momento oportuno para asegurar una asignación favorable de recursos resultaba igual de crucial.
Encontrar el equilibrio exacto entre ambos extremos era todo un arte.
...
Durante los tres días siguientes, Li Xiuwen y los otros tres discípulos se entregaron al entrenamiento especial de la Palma de la Arena Invertida bajo la tutela personal de Huang Sihai.
Contar con la instrucción directa de un maestro de su calibre marcaba una diferencia abismal frente a practicar en solitario.
El dominio de la Palma de la Arena Invertida se disparó a pasos agigantados.
Además, de cuando en cuando Huang Sihai soltaba perlas de nuevos conocimientos marciales, enriqueciendo su bagaje teórico.
Su habilidad de Conocimientos Generales del Camino Marcial Básicos también progresaba de forma constante.
Más allá de las posturas de estaca y las técnicas de combate, Li Xiuwen sentía una inmensa curiosidad por descubrir qué efectos traería consigo el avance decisivo en esta peculiar disciplina.
En resumidas cuentas, todo marchaba con paso firme y viento a favor.
...
Llegó el día.
En la Fábrica de Fideos Chen Ji, su tío y su tía aguardaban con el corazón en un puño.
Aquel era el plazo límite fijado por el hermano Ji para cobrar diez años enteros de dinero de protección.
Alegando con cinismo que les hacía un descuento, les exigía aún diez mil billetes.
Dada su precaria situación económica, a menos que remataran hasta el último de sus bienes, les resultaba imposible reunir semejante suma.
De modo que ya habían tomado una resolución: dinero no tenían, solo sus vidas; si el hermano Ji insistía, que se llevara las máquinas y terminara de una vez.
No obstante, al llevar varios días sin verle un pelo al hermano Ji, en sus pechos anidaba la secreta esperanza de que tal vez hubiera muerto.
Esperaron desde el alba hasta la noche, pero el hermano Ji jamás se presentó.
Entre las titilantes luces de la calle emergió la silueta de Li Xiuwen, devolviéndole poco a poco la serenidad al pecho de su tía.
"Ah Wen, me temo que el hermano Ji de verdad está muerto", comentó su tía con alivio teñido de inquietud.
Li Xiuwen respondió: "Lo más probable es que sí, de lo contrario habría venido a exigir el dinero hace rato. Aun así, no debemos bajar la guardia; si ocurre cualquier cosa, acuérdense de avisarme de inmediato".
Su tía añadió: "Por cierto, hoy recibí una llamada. Tu paisano Zhao Dalong dijo que ya se puso en contacto con todos y que mañana se reunirán en el Restaurante Hongyun".
"Ah, Zhao Dalong...", Li Xiuwen había estado tan absorto en su cultivo marcial que casi se olvidaba de la reunión con sus antiguos compañeros de travesía.
"¿Vas a ir?", preguntó su tío.
"Iré. En Xianghai, conocer a más amigos abre más puertas y caminos", sonrió Li Xiuwen.
...
En el silencio profundo de la noche.
En las sombras del laberíntico alcantarillado conocido como el "Palacio del Dragón".
El alto y enjuto practicante marcial Serpiente Venenosa vadeó las aguas turbias hasta subir a la plataforma y anunció: "Tercer Amo, creo saber cómo murió el hermano Ji".
Aquel viejo y vigoroso Tercer Amo se encontraba en ese momento desahogando sus instintos sobre un cuerpo blanco y desnudo.
Gritos desgarradores y sollozos de agonía resonaban por los túneles subterráneos.
Una persona común difícilmente podía resistir los embates brutales de un experto de Membrana Púrpura.
Solo después de concluir sus faenas, el Tercer Amo preguntó jadeando con respiración entrecortada: "¿Quién fue? ¿Podemos meternos con él?".
Serpiente Venenosa respondió con voz sombría: "Tercer Amo, por ahora no hay certeza absoluta, solo se trata de una conjetura: el hermano Ji con toda probabilidad fue asesinado por Ah Wen, de la Fábrica de Fideos Chen Ji".
"¿La Fábrica de Fideos Chen Ji? La recuerdo... Pero ¿acaso ese tal Ah Wen sabe artes marciales? ¿No era el debilucho cobarde más célebre de toda la calle Longjin?", inquirió el Tercer Amo frunciendo el ceño.
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• Novela: ¡Camino Marcial! (武道!)
• Título en inglés: Martial Dao!
• Autor: Tian Li (田隶)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 24 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.