Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 22 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al día siguiente.
En la Escuela Sihai.
Huang Sihai congregó a todos los discípulos y preguntó: "Aparte de Liu Chun, ¿quién más ha logrado abrirse paso hacia la Membrana Púrpura?".
Liu Chun permanecía erguido con orgullo en medio de la multitud, deleitándose con las miradas de envidia y admiración de los presentes.
"¡Yo!", exclamó Da Shaqiang descubriéndose el brazo. Su gruesa y maciza piel exhibía un matiz entre violáceo y azulado, denso y cargado de fuerza; ese tono violáceo azulado constituía la marca distintiva de haber ingresado recién a la etapa de la Membrana Púrpura.
"¿Membrana Púrpura? ¿Da Shaqiang es tan formidable?", comentaron los alumnos llenos de asombro y envidia.
"¡Maestro, para el desafío contra la otra escuela, déjelo todo en mis manos!", aseguró Da Shaqiang henchido de orgullo.
Huang Sihai mostró una expresión de evidente satisfacción: "Nada mal. Alcanzar la Membrana Púrpura tras apenas dos meses de haber ingresado a la escuela; aunque no se compara con alguien de aptitud superior, entre los de aptitud promedio ya eres de los más destacados".
Liu Chun sonrió y comentó: "Da Shaqiang lo hace bastante bien. Sumado a su fuerza innata sobrehumana, si no fuera porque alcancé la Membrana Negra hace poco tiempo, realmente no sería seguro que yo pudiera vencerlo".
En apariencia parecía estar elogiando a Da Shaqiang, pero en realidad se estaba echando flores a sí mismo, revelando con total naturalidad a todos los presentes que ya había forjado la Membrana Negra.
"¿Qué? ¿Membrana Negra? ¿Alcanzó la Membrana Negra en tres meses?". Como era de esperar, los demás quedaron pasmados por la noticia.
"El hermano mayor Liu Chun subirá al segundo piso este año sin falta", aseguró Ah Zhen levantando el pulgar en señal de aprobación.
"¿Y tú? ¿Alcanzaste ya la Membrana Púrpura?", inquirió Huang Sihai volviéndose hacia Ah Zhen.
"Falta poco, maestro", respondió Ah Zhen bajando la cabeza.
"Tu talento no se queda atrás del de Da Shaqiang; lo que pasa es que eres poco constante. Con tan solo la mitad del empeño que pone Ah Wen, hace tiempo que tendrías la Membrana Púrpura", reprendió Huang Sihai sacudiendo la cabeza.
"Es que Ah Wen es demasiado exagerado; pareciera que aprender artes marciales fuera el juego más divertido del mundo", protestó Ah Zhen encogiéndose de hombros.
Liu Chun soltó un suspiro de lástima: "Por desgracia, la diligencia jamás podrá superar a una buena estructura ósea. En el Camino Marcial lo que manda a fin de cuentas es el talento innato; el esfuerzo sin talento no es más que intentar sacar agua con una cesta de mimbre: al final queda vacía".
Da Shaqiang miró a Ah Wen, quien permanecía en silencio arrinconado en una esquina, y replicó: "Hermano Ah Chun, esas palabras lastiman los sentimientos de Ah Wen... Con empeño y dedicación constante, uno bien puede florecer tarde en la vida".
Huang Sihai también frunció el ceño y amonestó: "En este mundo los que nacen con talento innato son una minoría absoluta; para la gente común, la dedicación constante es la única salida".
Él también sabía de sobra que con una aptitud como la de Li Xiuwen era sumamente difícil llegar a grandes cosas, pero Liu Chun, siendo el hermano mayor de la escuela, no debía hablar de esa manera.
Si soltaba esas opiniones tan crudas y desanimaba a Li Xiuwen y a los aprendices ordinarios hasta hacerlos abandonar las clases, ¿qué pasaría con las ganancias?
¿Acaso no afectaría directamente a sus propios ingresos?
Por eso mismo, aunque Liu Chun era sobresaliente en todo lo demás, en cuanto a madurez, temple y don de gentes dejaba bastante que desear.
A fin de cuentas apenas tenía dieciséis años, su familia era adinerada y jamás había tenido que madurar a golpes de necesidad, por lo que carecía de experiencia en la vida real.
"Mis disculpas, hablé sin pelos en la lengua", se disculpó Liu Chun inclinándose un poco, reconociendo que sus palabras habían resultado hirientes.
Huang Sihai preguntó entonces: "Ah Wen, ¿tienes certeza de alcanzar la Membrana Púrpura este mes? Con el respaldo de dos bolas de pescado, no debería haber problemas, ¿verdad?".
Li Xiuwen sonrió y contestó: "Tengo certeza, maestro".
Liu Chun alzó la mirada hacia Li Xiuwen, pensando para sus adentros con recelo: '¿Acaso tomó bolas de pescado para acumular qi y sangre? ¿Qué pretende este sujeto? ¿Competir conmigo por un puesto en el segundo piso?'.
Era del dominio público que las bolas de pescado contenían toxinas y que rara vez se consumían salvo para superar una barrera decisiva.
En el día a día, para fortalecer el qi y la sangre, lo ideal era entregarse al entrenamiento riguroso para consolidar cimientos firmes.
El proceder de Ah Wen equivalía a tirar de los brotes para forzarlos a crecer más rápido.
En el mundo de las artes marciales existía una jerarquía silenciosa similar a la de los atletas convencionales: quienes se forjaban con disciplina pura despreciaban a los que recurrían a atajos medicinales.
Sin embargo, tras pensarlo mejor, Liu Chun se tranquilizó: 'Habiéndose tragado dos bolas de pescado y sin alcanzar todavía la Membrana Púrpura, está condenado a que todo su esfuerzo sea en vano; no representa ninguna amenaza para mí'.
Huang Sihai asintió y declaró: "Hoy me encargaré de que conozcan a fondo el estilo de la Garza Nocturna, así como la información que he conseguido sobre los Cuatro Talentos del Pabellón del Pino. Siete Patas Largas, Wenwu, Perro Negro y Tian'er... estos cuatro son las promesas más destacadas de la Escuela de la Garza Nocturna este año".
...
Al atardecer.
Li Xiuwen acudió a una botica de medicina tradicional y gastó veinte billetes en los ingredientes para preparar una dosis de Ungüento Disipador de Sangre.
Usándolos con moderación, le alcanzarían para una jornada completa de entrenamiento.
En sus bolsillos apenas le quedaban cuatrocientos billetes, y solo planeaba destinar cien billetes para experimentar con este método.
Los trescientos restantes eran intocables, pues de lo contrario pasaría hambre durante el resto del mes.
En realidad, para que el primer nivel del Arte de la Armadura Atada rindiera efectos notables, se requería invertir cerca de un centenar de billetes por día.
Aunque el Ungüento Disipador de Sangre constituía una medicina secreta, prepararlo no era complicado.
Li Xiuwen utilizó la cazuela de barro en la que su tía solía hervir las sopas y la dejó cocer a fuego lento durante una hora entera.
Tras enfriarse, la mezcla cuajó en una sustancia espesa de color rojo azufaifa, de consistencia semejante a la gelatina de piel de cerdo.
"¿Qué estás preparando?", preguntó su tía con curiosidad al asomarse.
"Estoy cociendo un preparado medicinal que sirve para apoyar el entrenamiento", explicó Li Xiuwen con una sonrisa.
"¿Cuánto costó esa cazuela?".
"Veinte billetes".
"Aprender artes marciales sí que cuesta lágrimas...", suspiró su tía antes de marcharse.
Con el Ungüento Disipador de Sangre ya listo, Li Xiuwen tomó un martillo pequeño de cuatro liang y subió a la azotea.
"Martillazo pequeño, cuarenta; martillazo grande, ochenta...", murmuró en broma para sus adentros, recordando viejas frases de su vida pasada.
Comenzó a canalizar la energía siguiendo las pautas esenciales del Arte de la Armadura Atada, golpeándose el cuerpo con el martillo mientras se concentraba en percibir el flujo del qi y la sangre en su interior.
El principio del Arte de la Armadura Atada radicaba en transportar y canalizar el qi y la sangre de todo el cuerpo a lo largo de los meridianos hacia la membrana dérmica exterior para templarla, elevando la resistencia a los impactos hasta el límite máximo del nivel actual.
El llamado entrenamiento exterior de templado físico, en este mundo, significaba literalmente expandir el cultivo en sentido horizontal, ¡llevando el potencial físico a su cúspide más extrema!
Tras entrenar durante un rato, Li Xiuwen se percató de un gran dilema:
'Si me concentro en canalizar la energía, no puedo aplicarme los golpes; y si me pongo a golpearme con el martillo, no logro canalizar el flujo interno...'.
'Para practicar este qigong duro, lo más conveniente es contar con un ayudante que se encargue exclusivamente de golpear'.
...
Poco después.
Li Xiuwen llevó a su tía a la azotea, le entregó el martillo y se quitó la chaqueta.
Su tía no pudo contener la risa: "En toda mi vida jamás había escuchado una petición semejante".
Ah Wen realmente le estaba pidiendo que lo agarrara a martillazos.
Li Xiuwen advirtió: "Tía, aparte de mi tío, que nadie más se entere de esto".
"Lo sé muy bien. ¿Ya puedo empezar?", preguntó ella sopesando el pequeño martillo.
"Este martillo es muy liviano y usted no tiene mucha fuerza; golpéeme con todas sus ganas. Donde yo le diga que descargue el golpe, allí le da; empecemos por los dos brazos", indicó Li Xiuwen.
¡Pum!
El martillo cayó con firmeza.
A fin de cuentas era una herramienta de hierro; a pesar de ser ligera, el impacto contra el cuerpo dolía con intensidad.
Incluso a través de la Membrana Azulada, en la piel quedó marcada una línea violácea.
"¿Te duele?".
"Si no doliera, ¿para qué entrenar artes marciales? ¡Siga, con más fuerza!".
"En ese caso voy a darle más duro".
En la azotea, Li Xiuwen recitaba mentalmente la fórmula mnemotécnica para la canalización del primer nivel:
"Cerrar la Puerta Terrenal, sellar la Hembra Misteriosa, guiar el qi hacia el punto Yongquan cual raíces profundas...".
Siguiendo sus indicaciones precisas, su tía fue descargando los martillazos con ritmo y cadencia constantes.
...
Al caer la noche.
Su tío regresó tras concluir sus labores en la fábrica y subió a la azotea: "¿Por qué estás golpeando a Ah Wen? ¿Qué travesura cometió?".
"Aunque no lo creas, fue el mismo Ah Wen quien me lo pidió... Toma, ya me cansé, te toca a ti".
Tras unas breves explicaciones, su tío también pasó a convertirse en el ayudante de Li Xiuwen.
Sometido a una sesión de paliza combinada entre ambos durante dos horas enteras, las zonas musculares principales de Li Xiuwen quedaron hinchadas y cubiertas de tonos violáceos y azulados.
"¿De verdad así se entrenan las artes marciales? ¿No será algún método demoníaco y perverso?", preguntó su tío con recelo, habiendo leído bastantes novelas de leyendas en su vida.
"Así es exactamente como se practica, descuide. Con mi complexión física, me unto el ungüento, duermo una noche entera y para mañana estaré como nuevo", aseguró Li Xiuwen.
Su tía intervino: "Está bien, pero tómalo con calma, Ah Wen; me da un vuelco el corazón de verte así".
Li Xiuwen aprovechó para preguntar: "¿Vino hoy el hermano Ji?".
"No, para nada. ¿No será que de verdad alguien le quitó la vida?", comentó su tía con extrañeza.
"Eso sería lo mejor que podría pasar", suspiró su tío antes de dar media vuelta para marcharse.
...
Esa misma noche.
Tras aplicarse el ungüento medicinal sobre las heridas, Li Xiuwen se recostó en la cama, dando vueltas de un lado a otro sin poder conciliar el sueño durante un largo rato.
El dolor era intenso, pero aún tolerable.
¡Lo verdaderamente insoportable era la picazón!
Los músculos se sentían como semillas germinando a borbotones, pugnando por brotar hacia afuera.
Aunque permanecía completamente quieto, desde su membrana dérmica brotaba un tenue y casi imperceptible sonido áspero, semejante a arena rozando entre sí.
Li Xiuwen se sintió embargado de alegría; de acuerdo con las descripciones del manual, aquello demostraba que el entrenamiento había calado hondo.
El qigong duro exigía el castigo de los golpes durante el día; mientras que durante el reposo nocturno, los meridianos canalizaban de forma automática la energía del ungüento para reparar las heridas y robustecer el qi y la sangre.
Como era de esperar, al levantarse al día siguiente, Li Xiuwen movió su cuerpo algo dolorido, tomó el desayuno para reponer energías y dirigió la mirada hacia el incensario en su mente.
Una nueva varilla de incienso se erguía en su interior, desprendiendo tenues espirales de humo azulado:
\[Li Xiuwen\]
\[Habilidad marcial\]
\[Arte de la Armadura Atada: Iniciación (1%)\]
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• Novela: ¡Camino Marcial! (武道!)
• Título en inglés: Martial Dao!
• Autor: Tian Li (田隶)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 22 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.