Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 14 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Liu Da, ¿qué significa esto?", preguntó Ah Zhen al verlo.
Liu Da forzó una sonrisa y dijo: "Amigos, la verdad es que no tengo madera para las artes marciales; me marcho primero. El camino del bajo mundo marcial es largo, ¡nos veremos de nuevo si el destino lo dispone!".
Li Xiuwen se llevaba bastante bien con Liu Da, de modo que lo consoló: "Xianghai es tan próspero que seguro encontrarás un camino mejor".
Da Shaqiang preguntó con preocupación: "Liu Da, ¿qué piensas hacer ahora?".
"¡Seguir a algún pez gordo, por supuesto!", rió Liu Da. "Pienso meterme a una banda y empezar desde lo más bajo. En las organizaciones también hay grandes maestros de artes marciales y todavía se puede aprender a pelear".
"Una banda... en ese caso, cuídate mucho", le dijo Li Xiuwen, sin albergar muchas esperanzas por el futuro de Liu Da.
La carne de cañón en el fondo de las bandas sufría una tasa de mortalidad altísima, y a los jefes no les importaba un comino su suerte.
Tras despedirse de sus amigos de la escuela marcial, Liu Da abandonó el lugar.
"Liu Da", lo llamó Huang Sihai al salir del estudio.
"¿Qué ocurre, maestro?", preguntó Liu Da deteniéndose.
Huang Sihai declaró con rostro inexpresivo: "Si te metes a una banda, ni se te ocurra mencionar mi nombre; la gente pensará que vas a desafiar su territorio y morirás más rápido... Pero si alguien te mata a golpes, entonces sí menciónalo; no podré salvarte la vida, ¡pero al menos podré ir a recoger tu cadáver!".
Tras un breve silencio, Liu Da sonrió con los ojos enrojecidos: "Entendido, muchas gracias, maestro".
Tras la partida de Liu Da, todos suspiraron conmovidos.
Durante ese tiempo, ¿acaso Liu Da era el único que se había marchado?
Aprender artes marciales costaba un ojo de la cara; la mayoría, al no poder alcanzar la iniciación en un mes, simplemente se daba por vencida.
Después de todo, incluso si lograban cruzar el umbral, los gastos para mantener el cultivo eran un pozo sin fondo.
Si no se mantenía la inversión, el cultivo, lejos de avanzar, retrocedería; y una vez pasada la etapa de plenitud, el declive sería estrepitoso, con el riesgo añadido de arrastrar secuelas y dolencias crónicas.
Al final, su destino seguía siendo partirse el lomo como peones de carga, sin haber cambiado nada.
Eran muchos los que se inscribían en la Escuela Sihai; cada mes llegaban unos y se marchaban otros, con una rotación constante, de modo que los que finalmente permanecían eran unos pocos contados.
Li Xiuwen regresó en silencio a un rincón a practicar la postura de estaca.
Dentro de la jaula, el viejo Chen permanecía recostado contra la almohada, anotando algo en una libreta.
"¿Qué escribe, hermano Chen?".
"El registro de compañeros de la Escuela Sihai... Estando lejos de casa, coincidir en el camino, aunque sea por azar, también es una bendición del destino".
Tras la marcha de Liu Da, los demás practicaban sus golpes con redoblado esfuerzo.
...
En un abrir y cerrar de ojos transcurrieron otros diez días.
Era el vigesimoprimer día de Li Xiuwen en la escuela marcial.
Durante este período, Li Xiuwen había estado de excelente humor.
En primer lugar, había cerrado el trato con el hermano Jun: doscientos billetes al mes por vigilarle el local, sin necesidad de pasarse el día entero metido en la peluquería.
La ciudadela no era grande; si surgía algún contratiempo, bastaba con que llamaran por teléfono a la Escuela Sihai o a la Fábrica de Fideos Chen Ji para avisarle.
El hermano Jun también le había aclarado que Li Xiuwen solo debía encargarse de ahuyentar, dentro de sus posibilidades, a aquellos maleantes callejeros y drogadictos que carecieran de respaldo o conexiones; si llegaba algún experto a destrozar el local, no hacía falta que interviniera, pues esa clase de sujetos contaba con influencias de peso con las que no convenía meterse.
Sin embargo, la probabilidad de que eso ocurriera era ínfima: los verdaderos expertos jamás se rebajarían a disputar las magras ganancias de una modesta peluquería.
En resumen, ahora no necesitaba deslomarse trabajando y recibía doscientos billetes al mes; ganarse la vida resultaba infinitamente más fácil que antes.
Ese dinero le bastaba de sobra para mejorar su alimentación y comer buenas raciones de carne a diario.
El segundo motivo guardaba relación con el hermano Ji.
Tras haberle arrebatado aquellos cincuenta billetes la última vez, el hermano Ji parecía haberse esfumado de la faz de la tierra; llevaba más de veinte días sin dar señales de vida.
Sin ese obstáculo en el camino, Li Xiuwen podía andar por las calles con la frente en alto.
Sospechaba que, con toda probabilidad, al hermano Ji le había caído alguna desgracia.
Los Trece Guardianes sonaban muy imponentes de nombre, pero en esta ciudadela donde se ocultaban dragones y tigres, no eran más que una banda de pacotilla en el estrato más bajo de la sociedad.
El hermano Ji actuaba con desfachatez e ignoraba los códigos de honor; al atraer tanta atención, era perfectamente normal que alguien le hubiera dado su merecido escarmiento.
'Al malvado siempre le llega el castigo del cielo'.
Li Xiuwen despejó los pensamientos dispersos y, al compás del ritmo respiratorio prescrito, comenzó a ejecutar sus movimientos. La técnica de palma fluía como un vendaval que levantaba enormes olas, una marea superponiéndose a la anterior.
En su mente resonaban las palabras de Huang Sihai:
"La Palma de la Arena Invertida se divide en cuatro etapas, correspondientes a las treinta y dos palabras de la fórmula mnemotécnica.
¡Iniciación: Grandes olas filtran la arena!
¡Dominio Menor: Mareas oscuras fluyen en silencio!
¡Gran Dominio: El tiburón veloz roza como una sombra!
¡Perfección Consumada: La ballena gigante engulle el océano!
Cada uno de estos cuatro niveles posee maravillas singulares.
El primer nivel entrena la palma dura, concentrando en la mano tanta fuerza corporal como sea posible, con un ímpetu semejante a grandes olas capaces de resquebrajar el cielo y engullir la tierra.
El segundo nivel entrena la palma suave: los movimientos aparentan ser delicados, pero en realidad fluyen como la marea; un segundo atrás se hallan en los confines del horizonte y al siguiente impactan frente a tus ojos.
El tercer nivel fusiona lo duro y lo suave, combinando lo ilusorio con lo real de forma impredecible, semejante a un feroz tiburón en alta mar.
El cuarto nivel solo puede ser desplegado por maestros de Membrana Negra: la fuerza de la palma asemeja a una ballena gigante; un solo golpe es capaz de destrozar cráneos y partir la columna vertebral... Quien carezca de Membrana Negra morirá al menor contacto".
Li Xiuwen completó una ronda entera, reflexionando sobre las cuatro transformaciones de la técnica de palma.
En su mente, el incensario se hizo visible:
\[Li Xiuwen\]
\[Habilidad marcial\]
\[Conocimientos Generales del Camino Marcial Básicos: Iniciación (51%)\]
\[Estaca de la Arena Marina: Iniciación (29%)\]
\[Palma de la Arena Invertida: Iniciación (31%)\]
\[Etapa: Membrana Azulada (29%)\]
'A juzgar por esto, el próximo mes podré alcanzar el Dominio Menor en la Palma de la Arena Invertida'.
'Da Shaqiang y Ah Zhen entraron a la escuela un mes antes que yo, y su talento solo está por detrás del de Liu Chun entre todos los discípulos, pero todavía no han alcanzado el Dominio Menor'.
'Lo único es que el avance en la postura de estaca es algo lento; este trabajo paciente no admite prisas, hay que templar la membrana dérmica poco a poco y consolidar los cimientos'.
'A este ritmo, antes de que venza la mensualidad del mes entrante, tendré esperanzas de ascender a la Membrana Púrpura'.
'Si para ese entonces al hermano Ji se le ocurre volver a buscar problemas...'.
Un destello de ferocidad cruzó por los ojos de Li Xiuwen.
Tras vivir este tiempo en la ciudadela, se había amoldado por completo a la ley de la selva que imperaba en el lugar.
O no ofendías a nadie...
o si lo hacías, ¡debías liquidarlo a golpes!
De lo contrario, las consecuencias serían interminables.
No le gustaba pelear y prefería priorizar la paz, pero eso no significaba que toleraría ser pisoteado eternamente.
...
Al día siguiente, en la Escuela Sihai.
Faltaban nueve días para que venciera la mensualidad de Li Xiuwen.
Con las manos a la espalda, el viejo Huang se acercó a donde Li Xiuwen practicaba la palma y preguntó, fingiendo indiferencia: "Ah Wen, ¿el próximo mes seguirás entrenando?".
Li Xiuwen respondió: "Maestro, depende de cómo se den las cosas".
El viejo Huang asintió levemente y comentó: "La Membrana Azulada apenas es el comienzo. Si te descuidas y entrenas de forma irregular, el cultivo retrocederá y la membrana terminará desapareciendo".
"Este discípulo lo comprende; lo que pasa es que la mensualidad no es poca cosa y necesito consultarlo primero con mi familia", replicó Li Xiuwen.
"Hoy tengo planeado organizar una campaña de agradecimiento a los discípulos: ¡si pagan de una sola vez tres meses de mensualidad o más, disfrutarán de un diez por ciento de descuento!".
"De acuerdo, lo tendré en cuenta", dijo Li Xiuwen, maldiciendo por dentro a aquel viejo codicioso.
Todavía le quedaban más de mil billetes, pero no quería renovar por adelantado; prefería esperar hasta el último día para tomar una decisión.
Tener algo de dinero en el bolsillo servía para cualquier emergencia.
Las artimañas del viejo Huang le resultaban demasiado familiares: los gimnasios de su vida anterior operaban exactamente igual. Temía que un buen día la escuela quebrara y el viejo Huang huyera con su cuñada llevándose todo el dinero.
...
Aquel mismo día se llevó a cabo la campaña de descuento por agradecimiento magisterial.
Liu Chun pagó de golpe medio año entero de mensualidades, reportándole una sustanciosa ganancia al viejo Huang, a quien se le iluminó el rostro de satisfacción.
Aparte de Liu Chun, los demás eran todos unos muertos de hambre que, a lo sumo, renovaban un solo mes para quedar bien.
El viejo Huang miraba a Liu Chun con creciente complacencia y le preguntó con una sonrisa: "Ah Chun, ¿cómo va tu práctica de la Palma de la Arena Invertida?".
"Maestro, sigo en Dominio Menor, pero siento que ya he captado una pizca de la esencia que aúna lo duro y lo suave; estos días alcanzaré el Gran Dominio sin falta", respondió Liu Chun con cierta vanidad contenida.
"¡Excelente! Ya posees la Membrana Púrpura; si en los próximos seis meses no aparece ningún coloso del calibre de tu hermano Tianhong, ¡subirás al segundo piso con total certeza!", celebró el viejo Huang con una sonora carcajada.
Poseía un talento innato sobresaliente y además soltaba dinero a raudales; ¿a qué maestro no le fascinaría un discípulo así?
En cambio, al posar la mirada sobre los demás, el viejo Huang solo pudo suspirar.
Ninguno servía para nada.
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• Novela: ¡Camino Marcial! (武道!)
• Título en inglés: Martial Dao!
• Autor: Tian Li (田隶)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 14 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.