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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 12 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El hermano Ji estaba harto; quería actuar por su propia cuenta. Días atrás se había puesto en contacto clandestinamente con gente de la Banda Tianyi, convirtiéndose en un distribuidor al menudeo bajo el mando de una de sus ramas territoriales. En pocas palabras, se encargaba de la distribución callejera de polvo blanco; a base de engaños, timos y trapicheos dentro de la ciudadela, había logrado colocar una cantidad considerable. Poco tiempo atrás, usando ese dinero, fue a merodear por la Calle Gui y, vaciando todos sus ahorros, se hizo con un antiguo manual del Reino de Sheng cuya autenticidad desconocía. Por desgracia, era un ignorante sin educación y sus conocimientos teóricos del arte marcial eran prácticamente nulos; tras estudiarlo durante largo tiempo, no había sido capaz de alcanzar la iniciación. Si lo que decía el vendedor sobre el método era verídico y lograba dominarlo, ¡no solo dejaría de temerle al Tercer Amo, sino que ni siquiera le temblaría el pulso ante los Bastones Rojos de las grandes organizaciones! No obstante, emprender el camino por su cuenta requería una planificación meticulosa a largo plazo; la prioridad inmediata era sortear la exigencia del Tercer Amo. En la calle Longjin, el negocio más lucrativo era la Fábrica de Fideos Chen Ji, y además su maquinaria tenía cierto valor. En un principio, el hermano Ji planeaba sangrarlos poco a poco para mantener una fuente continua de ingresos, pero el Tercer Amo lo tenía entre la espada y la pared... No le quedaba más remedio que secar el estanque para pescar los peces, buscando exprimir una buena tajada de la fábrica de fideos de golpe. Y luego estaba ese tal Ah Wen: tenía algo de educación y era un cobarde. Esa clase de personas era fácil de manipular. El hermano Ji planeaba regalarle un poco de buena mercancía dentro de unos días para que la inhalara, con el fin de someterlo por completo a su voluntad. Una vez que tuviera más gente capacitada bajo su mando, él mismo podría dedicarse a fabricar el polvo. Fabricar polvo por un lado y entrenar artes marciales por el otro, financiando su cultivo marcial con las drogas. ¡Siempre y cuando él no tocara esa porquería, ese papel de gran magnate del bajo mundo que desempeñaba Tianyi Hao, también lo podía jugar él, el gran hermano Ji! ... En la Escuela Sihai. En el interior del estudio, Huang Sihai se encontraba contando billetes. Toc, toc, toc. Se escucharon unos golpes en la puerta. Huang Sihai guardó el dinero en la caja fuerte y salió del estudio; se trataba de Li Xiuwen. "¿Qué ocurre?". "Maestro, oí decir que nuestra escuela también tiene un segundo piso", preguntó Li Xiuwen sonriendo con timidez. Como Huang Sihai jamás tocaba el tema, no había podido evitar tomar la iniciativa. Solo había pagado la mensualidad de un mes y ya habían transcurrido diez días. Tener que afrontar seiscientos billetes al mes a partir del siguiente volvería a ser un dolor de cabeza, y no quería seguir causándole molestias a su tío. "Conque tienes aspiraciones", comentó Huang Sihai. "¿Cuáles son las condiciones para subir al segundo piso?", inquirió Li Xiuwen con una sonrisa. "Todavía no das la talla. En ese segundo piso solo recluto a discípulos formales con posibilidades de heredar mi linaje". "¿Y qué requisitos específicos se necesitan? Así podría ir preparándome", continuó preguntando Li Xiuwen con descaro. Huang Sihai lo meditó un instante y dijo: "Si tu estructura ósea tuviera aptitud superior, podría dejarte subir al segundo piso directamente. Tu estructura ósea es decente, pero todavía le falta un poco". ¡Y no era solo un poco, sino un abismo! El viejo Huang no quería desanimar a Ah Wen; después de todo, aún contaba con sacarle más dinero al muchacho. "¿Forzosamente depende de la estructura ósea? ¿No hay alguna otra vía?". "Por supuesto que la hay. Los alumnos del primer piso no han realizado la ceremonia formal de discipulado; son a lo sumo aprendices ordinarios y en sentido estricto no cuentan como discípulos formales. Si realizas el discipulado formal, también puedes subir al segundo piso". "¿Cuánto dinero cuesta?", comprendió Li Xiuwen de inmediato. "Ejem... eso depende del destino predestinado. Tiempo atrás hubo un alumno del primer piso dispuesto a ofrecer treinta mil billetes como ofrenda de discipulado...". "¿Y tuvo destino predestinado?". "No". Li Xiuwen maldijo para sus adentros: 'Este viejo Huang es un descarado codicioso'. Ya se le hacía raro que la mensualidad de la Escuela Sihai fuera bastante más barata que la de otras academias; conque la trampa estaba guardada aquí. "¿Y cree usted que todavía tengo alguna oportunidad?", preguntó Li Xiuwen sin darse por vencido, esbozando una sonrisa. Huang Sihai respondió con cierta impaciencia: "Cada año la escuela celebra un gran torneo marcial interno. Si logras alzarte con el primer puesto entre todos los discípulos del primer piso, también podrás ingresar. Todavía te quedan poco más de tres meses". "Entendido". Li Xiuwen respiró aliviado; al menos existía una vía de ascenso, por muy ardua que fuera. "No pretendas alcanzar las nubes de un salto; consolidar las bases es más importante que cualquier otra cosa. Y ni se te ocurra andar con malas mañas; en el segundo piso no aceptamos a nadie con intenciones torcidas", advirtió Huang Sihai entrecerrando los ojos. "Entendido", asintió Li Xiuwen. "Con mi bola de pescado, deberías tener la certeza de alcanzar la iniciación en tres días, ¿me equivoco?". "Ya la alcancé". Huang Sihai le levantó la camisa a Li Xiuwen; un destello de asombro cruzó fugazmente por sus ojos, aunque recuperó de inmediato la compostura y comentó: "No está mal. Contando también con la bola de pescado, has superado con creces a otros con tu misma estructura ósea... La diligencia compensa la falta de talento; sigue esforzándote". El viejo Huang estaba de buen humor. Que Li Xiuwen mostrara cierta aptitud era algo positivo; así no se daría por vencido con facilidad y podría seguir exprimiéndole dinero. Li Xiuwen lo pensó un momento y preguntó: "Maestro, entre los discípulos del primer piso, ¿quién fue el más rápido en alcanzar la iniciación?". Quería conocer de antemano a sus rivales para fijarse metas claras de superación. "Ah Chun. Su estructura ósea roza la aptitud superior y alcanzó la iniciación en apenas tres días. De los demás, solo Ah Zhen y Da Shaqiang fueron un poco más rápidos que tú". "El hermano Ah Chun es verdaderamente un genio", reconoció Li Xiuwen. "¿Él? No es para tanto; el muchacho Tianhong alcanzó la iniciación en un solo día. Debes mantener la calma y alejar la impaciencia; hoy consolida tu nivel y mañana te enseñaré los métodos de combate". Viendo alejarse a Li Xiuwen, Huang Sihai sacudió la cabeza. El grado de empeño que Li Xiuwen había demostrado durante esos días no se le había escapado; entre todos los aprendices, era indiscutiblemente el más sacrificado. Combinando la bola de pescado con un arduo y riguroso entrenamiento, alcanzar la iniciación en poco más de una semana era en realidad algo normal; con algo de suerte, muchos podían lograrlo. Sin embargo, esto funcionaba en las etapas tempranas; en las etapas avanzadas, por mucho que se esforzara, jamás podría igualar a quienes poseían una estructura ósea privilegiada... El esfuerzo aseguraba el suelo, ¡pero el talento y la fortuna dictaban el techo! ... Calle Longjin, Fábrica de Fideos Chen Ji. Tras bañarse y salir del baño, Li Xiuwen notó que su tía se le quedaba mirando fijamente, haciéndolo sentir algo incómodo. "¿Por qué me mira tanto?". "Quién lo diría, aprender artes marciales sí que marca la diferencia. Parece que te pusiste más fornido, tienes más músculo que tu tío; ya no pareces la caña de bambú andante de hace diez días". "Se podría decir que ya logré los primeros resultados; no seré ningún experto, pero para enfrentarme a esos maleantes de poca monta me sobra y me basta". "¿Lograste resultados? Pero si apenas llevas diez días desde que entraste a la escuela", exclamó su tía entreabriendo la boca de asombro. "Así es", asintió Li Xiuwen, mostrando la membrana azulada recién forjada. "Esto es lo que distingue a un practicante marcial de la gente común: los golpes de una persona ordinaria ya no me causan dolor". Su tía extendió la mano para palparlo: "Al tacto es completamente distinto; creí que sería liso, pero se siente áspero como la piel de un tiburón... ¡Vaya que tienes maña, dominarlo tan rápido!". En realidad, ella no albergaba ninguna esperanza de que Ah Wen pudiera conseguir algo en el Camino Marcial. Pedirle el dinero al hermano Yi había sido más bien para que el chico se quitara la espina y desistiera. Quién se iba a imaginar que el muchacho realmente lo conseguiría, ¡y en tan solo diez días! Durante este tiempo había estado preguntando a los vecinos del vecindario, enterándose de que los hijos de algunas familias también practicaban artes marciales. Llevaban meses entrenando sin lograr siquiera la iniciación, dejando a sus hogares despojados de todos sus ahorros y cargados de deudas hasta el cuello. Al ver la expresión de su tía, Li Xiuwen sonrió y advirtió: "Aparte de mi tío, no le cuente esto a ningún vecino de la calle". "¿Por qué?", preguntó ella desconcertada. "Es muy sencillo: el hermano Ji viene a sacarnos dinero a cada momento; si descubre que realmente tengo posibilidades de progresar, ¿qué cree que hará?". Al escuchar esto, su tía lo comprendió de inmediato y dijo: "Tienes razón. Como mínimo tendrías que ser más fuerte que el hermano Ji y no temerle para poder decirlo. Pero ¿y en la escuela de artes marciales?". "Al ingresar a la escuela acordamos una regla estricta que prohíbe divulgar la privacidad del cultivo de los discípulos; son sumamente rigurosos, así que el hermano Ji no se enterará". "Menos mal". ... En el dormitorio. "¿De verdad lo consiguió?", preguntó su tío, dejando a un lado el libro de cuentas con evidente asombro en el rostro. Su tía le hizo un gesto de silencio y susurró: "Baja la voz. Ah Wen no quiere que el hermano Ji se entere; basta con que lo sepamos nosotros tres". "¿Por qué motivo?". "Ah Wen teme que el hermano Ji venga a buscarle problemas si se entera; le preocupa no ser rival para él todavía". "Tiene razón, por ahora no debemos divulgarlo". Su tío también se puso algo tenso; si el hermano Ji se enteraba de que Ah Wen estaba aprendiendo artes marciales, en verdad podría acarrearles problemas. "Bien sabía yo que Ah Wen podía lograrlo; ahora por fin puedes estar tranquilo, ¿verdad?", sonrió su tía. \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 12

Estás leyendo el capítulo 12 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.