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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 106 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
La Sala de Artes Marciales Huhe: en todo el Distrito Este, ¿quién no la conocía?, ¿quién no había oído hablar de ella? El propio maestro Ye procedía de allí; en el pasado rindió pleitesía como discípulo ante el Anciano Miaohu, perteneciente a la rama de la Grulla Blanca de la Sala Huhe. El gran maestro Tigre Negro se hallaba al mismo nivel que el Anciano Miaohu; a ambos se les conocía en el Distrito Este como los "Dos Ancianos de Huhe". Estos dos venerables no solo imponían un respeto imponente en la Ciudad Amurallada, sino que hasta los más célebres prodigios de la academia debían tratarlos con deferencia y cortesía al verlos. Por un lado, se debía a su abrumadora fuerza marcial, habiendo cruzado las Tres Pruebas mucho tiempo atrás para adentrarse en el siguiente plano celestial. Por el otro, al ser los maestros mayores a la cabeza de las Cuatro Grandes Familias de renombre, contaban con discípulos repartidos por doquier bajo los cielos. Genios del calibre de los Tres Héroes eran talentos que ambos maestros habían instruido a montones a lo largo de sus vidas. Muchos de sus discípulos habían sobrepasado con creces el poder de sus mentores, ocupando puestos encumbrados dentro de la academia e incluso convirtiéndose en hombres de confianza del mismísimo señor Ming. Toda esa gente siempre les guardaba un margen de respeto y consideración. Por tal motivo, ingresar a la Sala de Artes Marciales Huhe confería un prestigio que, dentro de la Ciudad Amurallada, solo se situaba por detrás de entrar a la academia. ¡Era diez veces superior a meterse a cualquier sección o banda de los bajos fondos! Y el hecho de que alguien como el gran maestro Tigre Negro, acostumbrado a ver desfiles interminables de genios, se hubiera fijado en Li Xiuwen... Al maestro Ye se le hizo un nudo amargo en el pecho. ¿Acaso sus ojos habían envejecido tanto y se habían vuelto tan torpes como para dejar escapar a un talento con madera de la academia? "En fin... váyanse todos a entrenar. No hay necesidad de compararse con los demás; superarse a uno mismo ya es una victoria." El maestro Ye subió al piso superior arrastrando una silueta desolada. Gaojiaoqi permaneció de pie con los puños apretados, lamentando en el fondo haberle soltado semejante noticia a su mentor. "Li Xiuwen... ¿cuánta maldita suerte te queda todavía por gastar?" Gaojiaoqi sabía de sobra que Li Xiuwen gozaba de una comprensión marcial prodigiosa, pero eso no bastaba para justificar el desmedido y salvaje incremento de su vitalidad y sangre. Dicho de otro modo: ese sujeto se la pasaba quemando dinero y arriesgando el pellejo para entrenar artes marciales, ¡y se quedaba tan fresco como si nada le ocurriera! En menos de un año, había alcanzado el umbral del Músculo de Pitón. Salvo por su bajísima tasa de éxito para superar las pruebas, ¿en qué demonios se diferenciaba de alguien con aptitud superior como él? Cuando en el pasado Gaojiaoqi se burló de Li Xiuwen llamándolo cebollino viejo, jamás cruzó por su mente que ese don nadie alcanzaría su mismo nivel de cultivo algún día. Solo cabía atribuirlo a una fortuna desbordante. ¡Y la fortuna también formaba parte de la fuerza! "Li Xiuwen, si tu suerte te alcanza para meterte a la academia, entonces yo, Gaojiaoqi, aceptaré a regañadientes que seas mi... cuñado." Al ver a Xiao Laba tan pegada a Li Xiuwen con una cercanía sospechosa, dio por sentado que entre ambos existía algún romance. En la fábrica de fideos de Chen. En el pequeño dormitorio del ático. Li Xiuwen, con total soltura y veteranía, ingirió la Gran Medicina del Dragón Andante. En comparación con las dos ocasiones anteriores, el suplicio físico se había mitigado de manera evidente. Cualquier medicina generaba tolerancia en el cuerpo; cuanto más se consumía, menor era su eficacia, hasta alcanzar un punto crítico en el que perdía sus efectos por completo. No obstante, a diferencia de menjurjes de baja estofa como las bolas de pescado, las grandes medicinas eran tan codiciadas y raras que la inmensa mayoría de los artistas marciales jamás llegaba a rozar ese umbral de saturación. \[El dominio del Arte del Tiburón Durmiente aumentó un 1%...\] Li Xiuwen ejecutaba el Arte del Tiburón Durmiente, contemplando cómo la barra de dominio ascendía a un ritmo visible a simple vista. Medio día después, con el brillo del incensario ardiendo en sus pupilas, Li Xiuwen inspeccionó su interior mediante la visión interna. La Gran Medicina del Dragón Andante se había reducido en un treinta por ciento; flotaba en el llamado dantian mientras continuaba desprendiendo un caudal ininterrumpido de poder medicinal. Dirigió la mirada hacia el panel: \[Arte del Tiburón Durmiente: Pequeña Consumación (88%)\] "A seguir... Hasta no alcanzar el Músculo de Dragón de Inundación, no saldré a ninguna parte. E incluso si corono el Músculo de Dragón de Inundación en estos días, tendré que retrasar la noticia antes de decírselo al Maestro." Tener éxito una vez por suerte pase; tener éxito por segunda vez ya rozaba lo insólito. De ahí que decidiera recluirse durante un mes entero. Si Huang Sihai le preguntaba, alegaría que alcanzó la cima del Músculo de Pitón hace tiempo gracias a la Gran Medicina del Dragón Andante y que todo este lapso se dedicó únicamente a acumular fundamentos. Con esa resolución en mente, Li Xiuwen marcó el número de Chen Jia. "Hermano Chen, en el choque contra He Sheng me llevé algunas sacudidas internas; tendré que guardar reposo en casa una temporada. Cuida bien del Bar Galaxia." Al otro lado de la línea, Chen Jia preguntó con genuina preocupación: "Ah Wen, ¿te encuentras bien? ¿Es grave? Dejaré que los muchachos te lleven algunas provisiones." Li Xiuwen declinó: "No hace falta. Mis tíos son personas comunes y corrientes; si ustedes, gente del bajo mundo, se aparecen por aquí, los matarán de un susto." Chen Jia rio avergonzado: "Tienes razón. Entonces descansa tranquilo, jefe; con Hongtouba y conmigo al frente del Bar Galaxia no habrá novedad. Por cierto, Hongtouba también alcanzó el Músculo de Pitón." Li Xiuwen se alegró sinceramente: "Excelente. ¿Y qué hay de ti?" Hongtouba era su subordinado; aunque en el pasado mediaran ciertas rencillas menores entre sus respectivas escuelas, esas asperezas habían quedado enterradas. Ese muchacho era diligente y cumplía sus encomiendas a rajatabla, una actitud que Li Xiuwen valoraba mucho. Chen Jia suspiró: "Yo también alcancé el Músculo de Pitón... Lástima que se me pasó la edad; de lo contrario, me habría encantado probarme en la Asamblea del Cruce del Río." Para la categoría juvenil, de diecisiete a veinticinco años, el requisito mínimo indispensable de cultivo fijado por la asamblea era el Músculo de Pitón. De no contar con ese piso, aunque la escuela de artes marciales extendiera una carta de recomendación, el comité de la asamblea lo descartaría sin contemplaciones. "Enhorabuena. Los tres hermanos ya estamos en el Músculo de Pitón; ¡nos aguarda un futuro radiante!", rio Li Xiuwen antes de colgar. Cuanto más fuertes fueran sus subalternos, mayor peso cobraría su posición dentro de Heshengtu. La razón por la cual Dao Youming se erigía como la cuarta figura de mayor peso en el cobertizo de Lei Gong radicaba, al margen de su contundencia marcial, en contar con Leopardo de Dinero y Martillo de Cobre, dos baluartes del Músculo de Dragón de Inundación pertenecientes a los Cinco Tigres de Guangwang. Un despliegue de fuerza semejante poco tenía que envidiarle a ciertos Varas Rojas de escaso arraigo. Acto seguido, Li Xiuwen se comunicó con Huang Sihai. Esta vez, adaptó su discurso: "Maestro, tras liquidar a He Sheng, la banda me recompensó con otra Gran Medicina del Dragón Andante. Mi vitalidad ya tocó techo y me hallo acumulando fundamentos para afrontar la prueba." Al otro lado del receptor, Huang Sihai guardó un instante de silencio antes de advertir con voz severa: "Ah Wen, no tientes a la suerte otra vez. Nadie goza de fortuna dos veces consecutivas. Cruzar la primera prueba supone un treinta por ciento de éxito, y transformar la pitón en dragón acarrea idéntica probabilidad... Eres un muchacho letrado; tú mejor que nadie entiendes lo astronómicamente baja que es la tasa acumulada de triunfar en cada umbral a la primera. ¡Confía en la sabiduría de los predecesores!" Li Xiuwen argumentó: "Esta vez me prepararé a conciencia; me tomará un mes como mínimo, o varios en el peor de los casos... Aunque tampoco puedo demorarme una eternidad. Usted me conoce, Maestro: si pretendo acudir el año entrante a la Asamblea del Cruce del Río, apenas me restan cuatro meses escasos. No aspiro al reino Tigre-Elefante por hallarse demasiado distante; solo anhelo presentarme con la cima del Músculo de Dragón de Inundación a cuestas para no cargar con arrepentimientos." Huang Sihai suspiró: "De acuerdo, cuida tus pasos. Descuida, no revelaré esto a nadie de fuera." Al cortar la comunicación, Huang Sihai permaneció sentado en su sillón, sumido en cavilaciones. Instantes después, murmuró para sí: "Este mocoso apenas lleva un mes largo en Heshengtu y ¿cuántas grandes medicinas se ha zampado ya?" Al principio supuso que, dada la personalidad precavida de Li Xiuwen, abrirse paso en el bajo mundo le costaría sudor y lágrimas. Jamás imaginó que se movería como pez en el agua. Tullir a Chang San, decapitar a He Sheng... La mitad de las bajas que el cobertizo de Lei Gong había sufrido en su escalafón de Sandalias de Paja durante el presente año corrían por cuenta exclusiva de Li Xiuwen. Sin duda alguna, Tianliang Lao lo había colmado de medicinas. Tras darle un par de vueltas, Huang Sihai volvió a marcarle. "Maestro, ¿ocurre algo?" "Ah Wen, sé de sobra que estás ansioso por romper el umbral, pero andando en las bandas no conviene llamar demasiado la atención, no sea que el cobertizo de Lei Gong te ponga el ojo encima." Tras una pausa, Li Xiuwen sonrió: "Lo tengo muy presente." El viejo Huang, prudente como siempre. Siete días más tarde. En la fábrica de fideos de Chen. Li Xiuwen inspeccionó su organismo. La última pizca de la Gran Medicina del Dragón Andante terminó de disolverse en sus meridianos. \[El dominio del Arte del Tiburón Durmiente aumentó un 1%...\] Se puso en pie sintiendo el torrente colosal de sangre y energía bramando en sus venas. Bajó la mirada hacia sus brazos: las fibras musculares se entrelazaban con la violencia de viejas pitones a punto de mutar en bestias espirituales. Un poder aterrador permanecía agazapado en su interior, listo para estallar hacia los cielos y culminar la metamorfosis de pitón a dragón de inundación. "Vaya desperdicio de hombre era He Sheng; portando una vitalidad tan vasta, lo tuve arrinconado todo el combate." Li Xiuwen finalmente había alcanzado la cumbre en la que moraba su antiguo enemigo. Fijó sus ojos en el panel: \[Arte del Tiburón Durmiente: Pequeña Consumación (100%)\] \[Fase: Músculo de Pitón (100%)\] "Transformar la pitón en dragón: la etapa más singular de las Dos Pruebas. Para alguien de aptitud inferior, la tasa de éxito ordinaria apenas roza el treinta por ciento. Por fortuna, yo no tengo de qué preocuparme. Comencemos." Sobre el incensario invisible en su mente, un hilo de humo denso con la figura de una serpiente colosal ascendía en espirales. La enorme pitón bramaba al vacío; sobre su frente brotaba una protuberancia que amenazaba con abrirse paso en forma de un cuerno solitario para mutar en un dragón de inundación que surcara los nueve cielos. Con un mero impulso de su voluntad, la bestia de vapor ascendió hacia las alturas insondables, embistiendo los grilletes que aprisionaban su envoltura carnal. Las llamas del incensario chisporrotearon en las pupilas de Li Xiuwen mientras contemplaba con minucioso detalle cada alteración de su fisionomía. Esta percepción milimétrica constituía su ventaja exclusiva; el resto de los artistas marciales solo alcanzaba a intuir vagamente los vaivenes de su propia carne. En su interior, tendones y huesos resonaron al unísono, desatando un repiqueteo seco dentro de la habitación como granos de soja estallando en una sartén al fuego. Las masas musculares en forma de viejas serpientes se retorcían y friccionaban sin tregua, desgastando el tejido caduco para dar paso a brotes cárneos que proliferaban a simple vista. De pies a cabeza, cada músculo del cuerpo experimentaba la metamorfosis de pitón a dragón. El martirio fue de tal calibre que a Li Xiuwen se le desfiguraron las facciones, dejando escapar gruñidos ahogados. La firme envoltura de su piel se agrietó en varios tramos, manando hilos de sangre carmesí. Por lo que sabía, los practicantes habituales padecían un tormento incomparablemente más atroz al someterse a esta transición. A él lo amparaba la robusta membrana reforzada por sus artes de endurecimiento, la cual contenía aquel torrente destructivo y mitigaba el impacto. En contrapartida, al ser su piel tan densa y resistente, el proceso de metamorfosis se prolongó mucho más allá de lo normal. En un abrir y cerrar de ojos, transcurrieron tres días. Fuera de la Ciudad Amurallada, en el restaurante Dios Culinario Inigualable. Lu Yu abrió los ojos, emitiendo un destello de luz en la mirada. "Uff... El avance en el Músculo de Dragón de Inundación ya tocó el setenta por ciento; la Gran Medicina de los Tres Santos es en verdad un recurso formidable." Esta pócima, destilada bajo el sello de Tianyi, ofrecía un rendimiento parejo al de la Gran Medicina del Dragón Andante, superándola incluso en ciertos matices. Por supuesto, su carga de toxinas medicinales resultaba proporcionalmente más agresiva. A lo largo de su senda marcial, Lu Yu rara vez había recurrido al dopaje de píldoras; su propio orgullo se lo impedía y temía arruinar sus opciones al cruzar las pruebas definitivas. Sin embargo, desde que Li Xiuwen ingresó a Heshengtu, prosperando a pasos agigantados y disparando su cultivo a base de brebajes, la joven comenzó a sentir el aliento de la presión en la nuca. ¡Estaba obligada a reclamar el cupo de recomendación en poco más de un mes! "Descansaré unos días para afianzar el reino y luego ingeriré otra dosis. Con alcanzar la cima del Músculo de Dragón de Inundación el mes próximo, tendré el pase asegurado. Por muy veloz que avance Li Xiuwen, las estadísticas de la prueba no perdonan; salvo que lo acompañe un milagro celestial, le resultará imposible pisar el Músculo de Dragón de Inundación. Y aun si un golpe de suerte lo colocara allí, solo sería un novato en la fase inicial; su reserva de sangre distará un abismo frente a mi cima, de modo que sus ventajas tácticas no le alcanzarán para doblegarme. Mi talento tampoco es manco... La Técnica de la Seda Enredada de las Mil Ilusiones ya tocó la Gran Perfección, y apenas me restan dos o tres meses de pulido para alcanzar la Perfección absoluta." Cuando Lu Yu se puso en pie, Long'er entró al salón y anunció: "Hermana Yu, en estos días Li Xiuwen no se ha parado por la sala de artes marciales; según averigüé, tampoco ha pisado la banda. Cuentan que guarda reposo en casa para curar sus heridas." Lu Yu se regocijó: "Parece que matar a He Sheng le costó caro a él también. Mucho mejor; para cuando termine de convalecer, el arroz estará más que cocido." Long'er rio con desdén: "Por eso te decía: ¿cómo va a medirse un patán de la ciudadela con alguien como tú? Para conseguir grandes medicinas tiene que jugarse el pellejo a diario; tarde o temprano terminará zozobrando." Lu Yu asintió, aunque acotó: "Tampoco podemos confiarnos. Ese mocoso es retorcido; tras despachar a He Sheng debió recibir una cuantiosa recompensa, no sea que esté aprovechando para embestir hacia el Músculo de Dragón de Inundación." Long'er replicó: "Da igual, tú estás a un paso de la cima de ese reino; a falta de un mes escaso, ¿con qué armas va a pretender competir contra ti?" Las palabras de Long'er sonaban sensatas, así que Lu Yu dejó de martirizarse; el exceso de zozobra perjudicaba el cultivo. En la fábrica de fideos de Chen. Li Xiuwen recogía del suelo los fragmentos de piel muerta desprendidos, parecidos a escamas de serpiente. Era su segunda muda corporal. La primera tuvo lugar al llevar la técnica de Envoltura de Armadura a la Pequeña Consumación. Tras limpiar los despojos y arrojarlos al fuego del fogón, una nueva varilla de incienso ardió en el panel: \[Arte del Tiburón Durmiente: Gran Consumación (1%)\] \[Fase: Músculo de Dragón de Inundación (1%)\] "Por fin la Gran Consumación..." Frente al espejo, examinó minuciosamente su silueta renovada. Bajo la dermis, los músculos simulaban dragones acuáticos que se henchían y contraían al compás de su respiración. "El Arte del Tiburón Durmiente en Gran Consumación otorga un dominio muscular abrumadoramente superior al de otros métodos; veamos de qué es capaz." Con un leve impulso mental, sus fibras y huesos se activaron, desatando crujidos secos en su interior. En cuestión de segundos, su fisionomía se ensanchó visiblemente; de cubrirse el rostro, nadie podría asociarlo con su estampa habitual. "Fascinante. Los dragones mitológicos pueden encogerse o agigantarse a voluntad; yo también. Claro está que se trata de un camuflaje efímero que no resiste mucho tiempo, pero para llevar a cabo fechorías en la sombra resulta más que suficiente. Dicen que ciertas corrientes dominan artes genuinas de contracción ósea y alteración fisonómica con las que, una vez perfeccionadas, pueden pararse frente a tus narices sin que logres reconocerlos. Al entrar al Músculo de Dragón de Inundación, la calidad de mi sangre creció al menos un cincuenta por ciento, y el caudal pasó de quintuplicar al de un hombre común a multiplicarlo por seis. La teoría no sirve sin práctica; vayamos a ponerlo a prueba." En el Reino Ilusorio de la Suprema Vacuidad. En las cloacas del Camino Longjin. Li Xiuwen divisó a lo lejos al asesino de negro del Edificio Tongzi y le hizo una seña burlona con el dedo. El sicario arremetió de inmediato empuñando la daga en una estocada letal. Li Xiuwen eludió el embate con extrema soltura gracias a su técnica de desplazamiento y descargó su recurso más destructivo sin guardarse nada: ¡Tercera Forma de Romper el Océano: Vórtice Asesino! Su cuerpo trazó un giro fulgurante y sus piernas, transformadas en dos dragones de inundación, atenazaron el cuello del oponente. El asesino alzó el puñal intentando ensartarlo en los muslos. Li Xiuwen no esquivó el golpe, dejando que el acero penetrara su carne sin inmutarse. Rotando como un torbellino, arrancó la cabeza del asesino de cuajo mediante una torsión brutal, dejando el tronco retorcido como una soga trenzada. "Aquel adversario colosal que antes requería de una emboscada a balazos para caer... ahora no es más que esto." Aunque sus piernas habían sufrido daños, aquello obedecía a que en el Reino Ilusorio no contaba con el beneficio de la técnica de Envoltura de Armadura. En el mundo tangible, respaldado por los patrones oscuros en su piel, podía permitirse intercambiar heridas leves por la vida de su verdugo, cobrándose cabezas ajenas a cambio de meros rasguños superficiales. Li Xiuwen avanzó hacia la segunda gran arena de combate, ubicándose en la sexta plataforma. La mujer de piel tostada y puños de tigre se abalanzó sobre él. Ante aquel impacto frontal y demoledor, no intentó esquivar; ¡opuso directamente la técnica básica de la Palma que Voltea la Arena para chocar de frente! ¡La ballena gigante devora el océano, transformándose sin cesar! Un torrente salvaje de fuerza combinada trepó a lo largo de los nudillos encallecidos de la mujer. Tras una detonación sorda, el brazo derecho de su adversaria estalló en pedazos cual sarta de petardos, desintegrando carne y tendones hasta dejar únicamente un muñón óseo solitario... El cuerpo de la luchadora salió despedido con violencia, estrellándose pesadamente contra las mesas de los comensales. "Conque este era el abismo que separa al Músculo de Dragón de Inundación del Músculo de Pitón..." Li Xiuwen había permanecido tan resguardado tras la coraza de Envoltura de Armadura que jamás calibró con exactitud la auténtica ferocidad de este reino. Ahora que él mismo lo encarnaba, descubrió que medirse contra el Músculo de Pitón equivalía, lisa y llanamente, a golpear niños de pecho. \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 106

Estás leyendo el capítulo 106 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.