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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 105 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Shi'erniang puso una expresión extraña, miró fijamente a Li Xiuwen y preguntó: "¿Te explotó una granada?" Li Xiuwen se levantó la desgarrada túnica de artes marciales y señaló el chaleco antibalas lleno de impactos y arañazos que llevaba debajo, diciendo con el susto aún reflejado en el rostro: "La verdad es que fue peligroso; por fortuna llevaba puesto el chaleco antibalas. Además, alcancé a patear la granada lejos, así que no me comí la onda expansiva de lleno; de lo contrario, habría quedado tieso allí mismo. De todos modos, en este combate sufrí algunas heridas internas, así que tendré que guardar reposo unos días." No tenía ni un solo rasguño, pero como dentro de poco planeaba hacer cierta maniobra, anunciarle al mundo exterior que estaba "convaleciente" le facilitaría actuar con total libertad. Por dentro, Shi'erniang se quedó sin palabras. Anteriormente solo había oído decir a Xiao Laba que el carácter de Li Xiuwen era un tanto precavido y temeroso de la muerte. Sin embargo, ver a un miembro de las bandas criminales enfundado en un chaleco antibalas era algo francamente insólito. Ese armatoste brindaba seguridad, sí, pero entorpecía la agilidad corporal, por lo que muchos practicantes de artes marciales desdeñaban usarlo. Solo cabía admitir que, en efecto, no se esperaba menos de Ah Wen. Al poco tiempo, Xiao Laba y Liang Yazai llegaron a toda prisa. Al comprobar que Ah Wen estaba entero, Xiao Laba suspiró aliviada y se limpió el sudor frío de la frente. Abrió la palma de la mano, revelando un fragmento retorcido de metralla; con los ojos enrojecidos y un puchero en los labios, reprochó: "¡Guaperas! ¡Pensé que te habían hecho pedazos! ¿Por qué no me esperaste? ¡Es que me perdí!" Para ser una artista marcial, confesar con semejante descaro que se había perdido era algo propio y exclusivo de Xiao Laba. Li Xiuwen respondió con resignación: "Soy un ser humano de carne y hueso; a menos que esté acorralado, si veo venir una granada, por supuesto que voy a esquivarla." Liang Yazai miró fijamente la cabeza decapitada de He Sheng, soltó un escalofrío involuntario y preguntó: "Ah Wen, ¿lo mataste tú solo?" ¿Cómo era posible que Ah Wen, habiendo ingresado recientemente al Músculo de Pitón, liquidara a un oponente en la cima de ese mismo reino? Tener una comprensión marcial prodigiosa de verdad permitía hacer lo que a uno le viniera en gana dentro del mismo nivel, ¡maldita sea! El problema era que la comprensión de He Sheng tampoco era mediocre: llevaba diez años cultivando con amargura y su técnica de combate avanzada, la Mano que Rompe Estelas, había alcanzado la Gran Perfección mucho tiempo atrás. Li Xiuwen sacó su pistola de bolsillo y sonrió con soltura: "A tiros... Este trasto no está para hacer bulto." Liang Yazai lo comprendió de golpe y sonrió con amargura: "Aun así tiene un mérito brutal; al fin y al cabo, He Sheng no solo tenía pistola, ¡el muy cabrón cargaba hasta granadas!" En la sede de Heshengtu. Tianliang Lao convocó una asamblea extraordinaria de líderes. Acudieron todos los altos mandos, tanto los Sandalias de Paja como los Zapatos de Tela. Tianliang Lao fumaba su puro, manteniendo esa típica sonrisa de ojos entrecerrados que lo hacía lucir inofensivo para los humanos y los animales por igual. Dijo: "Ya que estamos todos, voy a comunicar un asunto brevemente." Aplaudió dos veces y Shi'erniang subió al estrado cargando una caja de metal. Al abrirla, quedó al descubierto una cabeza humana empapada en sangre; He Sheng tenía los ojos desorbitados, habiendo muerto sin cerrar los párpados. "¡Ssss...!" "¿Qué significa esto?" "¿Quién despachó a He Sheng?" Un nutrido grupo de Sandalias de Paja que no estaban al tanto del plan palidecieron del espanto. Tianliang Lao suspiró apesadumbrado: "Tras un año entero de indagaciones por mi parte, se ha confirmado que He Sheng era el infiltrado dentro de nuestro Heshengtu. Tómenlo como advertencia general: jamás traicionen la hermandad ni la lealtad." Aquello era matar al pollo para amedrentar a los monos. Todos los Sandalias de Paja guardaron un silencio sepulcral, temblando de pavor. Tianliang Lao prosiguió con tono lúgubre: "Cuelguen la cabeza de He Sheng a la entrada del edificio, para que nuestro antiguo buen hermano... sea testigo de cómo Heshengtu se alza en la cima." Li Xiuwen permaneció agazapado en un rincón, mudo como una piedra. Las rencillas internas y los juegos de poder de las bandas no le quitaban el sueño en lo más mínimo. Tianliang Lao desvió una mirada risueña hacia Li Xiuwen y anunció: "En esta redada para cazar al topo, el muchacho Wendaozi se desempeñó con creces. Es merecedor de una recompensa de 10 Monedas Tongbao de Changle. ¿Alguien tiene alguna objeción?" Por regla general, la inmensa mayoría de encargos apenas remuneraban con una o dos monedas tongbao. Misiones que pagaran diez monedas tongbao surgían contadas veces al año en Heshengtu. Negar que a los presentes les ardían los ojos de la envidia sería mentir; sin embargo, al enterarse de que Li Xiuwen había sido el verdugo de He Sheng, no les quedó más remedio que tragar saliva y aceptarlo. Poco importaba si había recurrido a las armas de fuego: ser capaz de despachar a He Sheng en la cúspide del Músculo de Pitón demostraba que el poderío de combate real de Li Xiuwen superaba con creces al de cualquier otro presente que recién se hubiera iniciado en ese reino. A todos se les heló la sangre al caer en la cuenta: Li Xiuwen apenas llevaba un mes escaso en Heshengtu y ya se había cobrado las vidas de dos colosos del Músculo de Pitón pertenecientes al cobertizo de Lei Gong. Chang San y He Sheng... Con razón Tianliang Lao lo tenía en tan alta estima. Si un elemento semejante lograba alcanzar el Músculo de Dragón de Inundación, se transformaría en la próxima Shi'erniang, o incluso en el próximo Dao Youming. Lo único en lo que se quedaba rezagado frente a Dao Youming era... en la técnica de dureza corporal. Finalizada la reunión, Li Xiuwen abandonó el recinto a paso ligero, rumbo directo a la fábrica de fideos de Chen. Estaba ansioso por refinar la gran medicina de una buena vez y cruzar hacia el reino supremo de las Dos Pruebas: ¡El Músculo de Dragón de Inundación! Tras la junta de cabecillas, Tianliang Lao, Buda Cabeza de León y el Hermano Yeji se reunieron a puerta cerrada. Tianliang Lao observó el semblante radiante de Buda Cabeza de León y comentó: "Hacía tiempo que no se te veía tan satisfecha." Buda Cabeza de León replicó: "El rendimiento de Ah Wen hoy fue verdaderamente impecable. Tengo el presentimiento de que sus logros futuros bien podrían eclipsar a los de Dao Youming." El Hermano Yeji soltó un suspiro escéptico: "Con la cantidad descomunal de píldoras que se mete al cuerpo, que consiga ingresar al Músculo de Dragón de Inundación sigue siendo un completo misterio." Buda Cabeza de León sonrió y reconoció: "Cierto, apenas un treinta por ciento de probabilidades de éxito; esa es la barrera más ardua... Sin embargo, si logra entrar al Músculo de Dragón de Inundación, le transmitiré una técnica de dureza corporal." Tianliang Lao arqueó una ceja: "¿La Camisa de Hierro?" Buda Cabeza de León negó con la cabeza: "Una técnica de dureza corporal de ese nivel no le serviría de mucho. Pienso enseñarle... el Arte del Buda de Hierro." "¡Madre mía! El Arte del Buda de Hierro es una técnica de dureza corporal reservada para el nivel del Músculo de Dragón de Inundación; su dificultad compite mano a mano con las técnicas ofensivas de más alta alcurnia. ¿No será ponerle la vara demasiado alta?", rio el Hermano Yeji. El Arte del Buda de Hierro, proveniente de la corriente de Veneración a Buda, era una técnica suprema de dureza corporal para el Músculo de Dragón de Inundación que se codeaba a la par con la legendaria Campana Dorada. La razón por la cual Buda Cabeza de León gozaba de un prestigio atronador incluso entre los maestros del reino Tigre-Elefante radicaba precisamente en haber alcanzado la Gran Perfección en el Arte del Buda de Hierro. Antes de irrumpir en el reino Tigre-Elefante, ella había sometido bajo su bota al cobertizo de Lei Gong durante años enteros en calidad de la Sandalia de Paja más temible, algo así como la contraparte femenina de Dao Youming. Buda Cabeza de León sentenció: "Valdrá la pena la prueba. La supremacía del Arte del Buda de Hierro está fuera de toda duda. Si logra dominarla, nuestro Heshengtu por fin contará con un Sandalia de Paja supremo capaz de plantarle cara a Dao Youming en igualdad de condiciones." En la actualidad, la Sandalia de Paja más fuerte era Shi'erniang; su destreza marcial no era manca, pero carecía de una técnica de dureza corporal, por lo que quedaba un escalón por debajo de Dao Youming y no lograba imponer autoridad absoluta. En incontables ocasiones, cuando estallaban las trifulcas entre bandas, ellos, los Varas Rojas, tenían que bajar al barro en persona, lo cual les restaba categoría. Los tres necesitaban con urgencia forjar a un Sandalia de Paja definitivo que neutralizara la amenaza de Dao Youming. La cabeza decapitada de He Sheng, con los ojos aún abiertos por la muerte súbita, fue colgada del portón principal de Heshengtu. Los miembros de la banda que entraban y salían sentían un escalofrío atenazante en la espina dorsal. Aquellos que abrigaban segundas intenciones en el corazón se acobardaron al instante. En el cobertizo de Lei Gong. Al propagarse la noticia de que la cabeza cercenada de He Sheng había sido exhibida en público, los rostros de los altos mandos se ensombrecieron hasta parecer pozos de brea. Dao Youming exclamó con los dientes apretados: "¡Jefe, dé la orden y nos batiremos a muerte con Heshengtu a punta de cuchillo y plomo limpio!" Lei Gong Lao frunció el ceño con disgusto y replicó: "¿Te vas a desahogar a gusto peleando, y luego qué? Heshengtu ejecutó a He Sheng sin quebrar una sola regla del bajo mundo; a los topos se les liquida sin contemplaciones en cualquier esquina." Dao Youming rabiaba por dentro: "Jefe, ¿desde cuándo nos hemos tragado un agravio semejante?" Lei Gong Lao puso los ojos en blanco: "Pues ahora te lo tragas... El que no tenga estómago para aguantarse las humillaciones, ¿a qué demonios se mete al bajo mundo? En el hampa, la rueda de la fortuna gira para todos." A Dao Youming se le enfrió el pecho y no le quedó más remedio que ceder: "Entendido." Lei Gong Lao le advirtió con severidad: "Durante estos días procura no asomar las narices a la calle... Me temo que esos dementes de Heshengtu te tiendan una trampa para tirarte a los cocodrilos." Dao Youming bufó con soberbia: "Poseo la Campana Dorada en Gran Perfección; ni siquiera tres palmadas a quemarropa de Buda Cabeza de León lograron despacharme al otro barrio." Xiao Fenglian intervino: "Buda Cabeza de León todavía es joven. Apenas si irrumpió en el reino Tigre-Elefante hace unos años y aún se encuentra puliendo las semillas de vitalidad sanguínea en la fase de Condensación de Semilla. Su fama proviene sobre todo de apoyarse en un Arte del Buda de Hierro en Gran Perfección, lo que le ha valido el apodo de la mujer más dura de Heshengtu... Pero en fuerza bruta real, el Hermano Yeji la supera, y ni hablemos de Tianliang Lao." Dao Youming preguntó con curiosidad: "¿Hasta qué peldaño ha avanzado Tianliang Lao en el umbral de Tigre-Elefante?" Lei Gong Lao entrecerró los ojos y murmuró: "En la trifulca pasada lo vi actuar; temo que ya alcanzó la Caza del Tigre, habiendo condensado no menos de cuatro semillas de vitalidad..." Mano de Rayo Púrpura suspiró con amargura: "Ese gordo apestoso, aunque ahora se pudra liderando una sección del hampa, en sus años mozos poseía una aptitud superior acompañada de una comprensión marcial formidable. Entró a la academia en la misma generación que yo; entre los discípulos del Pabellón Verde de aquella época destacaba como una joven promesa. Tuvo la mala fortuna de disputarse honores con un rival que le destrozó los cimientos marciales, perdiendo así su período de plenitud física y despidiéndose para siempre de la esperanza de pisar el siguiente plano celestial. Por eso desertó de la academia y vino a las bandas a jugar a ser mandamás... De lo contrario, tenía madera de sobra para aspirar al Pabellón del Tigre. Frente a Tianliang Lao, ni tú tendrías garantías de resistir una sola de sus palmadas." Al escuchar estas revelaciones, Dao Youming sofocó sus ímpetus de venganza y descartó la idea de cobrarse la deuda de inmediato. Lei Gong Lao suavizó el tono: "Tampoco hay por qué desanimarse; concéntrate en sanar tus heridas. Ya has acumulado los fundamentos necesarios; busca la manera de hacerte con una gran medicina para la prueba y corónate en el reino Tigre-Elefante antes de que culmine el año." Xiao Fenglian sonrió con picardía: "Si conseguimos reunir a cuatro colosos de Tigre-Elefante, podremos solicitar formalmente a la sede central la apertura de una 'Guerra de Caza del Ciervo'. Con cuatro Varas Rojas arremetiendo al unísono, devoraremos a Heshengtu de un solo bocado... Para entonces, en este Distrito Este, nuestro cobertizo de Lei Gong figurará entre las secciones más imponentes; y el día de mañana, desbancar a la Banda Liuhe para coronarnos como la sección número uno del Distrito Este dejará de ser una simple fantasía." La Banda Liuhe ostentaba actualmente el título de la agrupación más poderosa de todo el Distrito Este. Su líder absoluto, "Liu'an Zai", era un consumado experto que había superado las Tres Pruebas, poniendo un pie en el siguiente plano celestial. En la oficina de Dao Youming. Leopardo de Dinero y Martillo de Cobre mostraban una amarga decepción en sus rostros. "Jefe, ¿nos replegamos?" "¿Vamos a rehuir su filo?" Ambos titanes del Músculo de Dragón de Inundación hervían de resentimiento. Dao Youming asintió resignado: "No queda otra alternativa. De los reveses que nos hemos llevado últimamente, salvo por la muerte de Za Jiu, en los otros dos casos carecíamos por completo de razón moral." Chang San fue molido a golpes por meterse a reventar un negocio ajeno; encima, el infeliz intentó abusar de gente indefensa y acabó lisiado de tres puñaladas y seis cortes a manos de Li Xiuwen, una resolución incuestionable según las leyes de la calle. El propio Dao Youming se había internado en territorio de Heshengtu a buscar camorra. Además, era plenamente consciente de que el cobertizo de Lei Gong tenía las manos sucias: hacían la vista gorda con los antros de opio y estupefacientes en sus dominios clandestinos, trapicheos que no soportaban una inspección a la luz pública. No les quedaba más que tragarse el orgullo en silencio. Leopardo de Dinero y Martillo de Cobre soltaron sendos suspiros. Puesto que el jefe había zanjado el debate, solo restaba acatar órdenes. "Cumplan con sus labores habituales, pero ni se les ocurra ir a armar disturbios a los terrenos de Heshengtu. Todo quedará en pausa hasta que yo alcance el reino Tigre-Elefante." Dao Youming entrecerró los ojos y la silueta de Li Xiuwen emergió en sus pensamientos. Según sus informes, He Sheng, un experto en la cima del Músculo de Pitón, había sido despachado personalmente por aquel chaval. Aunque se hubiera apoyado en una pistola de bolsillo, que un recién llegado al Músculo de Pitón consumara semejante proeza resultaba fuera de lo común. "La comprensión marcial de este muchacho supera incluso la mía por un margen estrecho... Su constitución ósea es paupérrima, pero al compensarla a base de píldoras, con un golpe de fortuna no es del todo imposible que alcance el Músculo de Dragón de Inundación. Sin embargo, que Heshengtu se valga de eso para pregonar a los cuatro vientos que él es un Sandalia de Paja supremo capaz de equipararse o hasta superar a Dao Youming... es una desvergüenza asquerosa. ¿Qué categoría se cree que tiene para ponerse a mi misma altura? ¡Ja! Cuando rompa el umbral hacia Tigre-Elefante y se desate la Guerra de Caza del Ciervo... en medio del caos por devorar a Heshengtu, desgarraré a ese mocoso con mis propias manos, ¡y luego alegaré que fue un homicidio accidental!" Dao Youming sabía con certeza que toda esa gentuza seguía ignorando el valor colosal que entrañaba poseer la Campana Dorada en el pináculo de la Gran Perfección. En el Distrito Central, dentro de un elegante patio tradicional. El retirado Viejo Mo, con un puro entre los labios, alimentaba a las carpas koi que nadaban plácidamente en el estanque del jardín. Un hombre gordo y blanco se aproximó a paso tranquilo: era Tianliang Lao, quien suspiró diciendo: "He Sheng resultó ser el topo..." El Viejo Mo asintió con parsimonia: "Ya me enteré... Una lástima. Diez años compartiendo techo creyendo que era de fiar, y resulta que desde el primer día no fue más que un peón plantado por el cobertizo de Lei Gong." Tianliang Lao añadió: "La buena noticia es que el potencial de Wendaozi parece ser superior a lo que calculé; cazó a He Sheng en solitario." El Viejo Mo sonrió con serenidad: "Es natural. La comprensión marcial de este muchacho bien puede figurar entre las tres mejores de todos los guardianes que han pasado por mi hogar." Tianliang Lao convino: "Así es, con razón el maestro Huang se desvive tanto por él... La pequeña Xiao Laba, sin proponérselo, te arrimó a un talento fuera de serie. Por desgracia, su constitución ósea deja mucho que desear; con que tan solo hubiera tenido una aptitud promedio, sus probabilidades de superar la prueba serían más elevadas y guardaría esperanzas de irrumpir en el reino Tigre-Elefante en el futuro. Apenas un diez por ciento de probabilidad de éxito es una tasa ridículamente paupérrima." "Ay, aun puliendo sus cimientos hasta el agotamiento, el límite absoluto apenas rozaría el treinta por ciento, a no ser que consiga una gran medicina para la prueba de Tigre-Elefante; pero desperdiciar semejante medicina en él sería un auténtico despilfarro." El Viejo Mo también sentía cierta lástima. Si Ah Wen hubiera tenido una aptitud promedio, habría respaldado sin dudarlo la libertad de Xiao Laba para elegir pareja. Era un hombre de mente abierta: por el bienestar de Xiao Laba, habría empeñado hasta el pellejo para conseguirle una gran medicina a su futuro yerno. De lo contrario, que el pretendiente de Xiao Laba ni siquiera alcanzara el reino Tigre-Elefante resultaría una afrenta inaceptable ante los ojos del mundo. Y si Ah Wen hubiera poseído una aptitud superior, él mismo habría sellado el matrimonio de Xiao Laba con él de inmediato. Con una comprensión semejante, respaldada por una constitución de aptitud superior, jamás habría pasado desapercibido en las filas de la academia. Junto a Xiao Laba, habrían formado una pareja perfecta de talento y belleza, hechos el uno para el otro. En la Sala de Artes Marciales Yelü. "¿Qué dijiste?", exclamó el maestro Ye, incapaz de apoyar sobre la mesa la taza de té que sostenía en la mano. Hongtouba acababa de relatar lo acontecido con He Sheng a los discípulos del Pabellón Lü, explicando que Li Xiuwen había aniquilado por su cuenta y riesgo a He Sheng en la cúspide del Músculo de Pitón. Gaojiaoqi apretó los puños con fuerza, sumido en un mutismo hosco; aunque él también se encontraba en el Músculo de Pitón, dudaba seriamente de poder batir a He Sheng en un duelo singular; a lo sumo, sus probabilidades rondaban un cuarenta frente a sesenta. La constitución ósea y la comprensión de He Sheng distaban de igualar las suyas, pero aquel hombre llevaba una eternidad practicando artes marciales y había forjado a pulso la Mano que Rompe Estelas hasta la Gran Perfección, al igual que su técnica de desplazamiento. Tanto en vitalidad como en métodos de combate, He Sheng le sacaba una cabeza de ventaja. "¿Acaso no usó armas de fuego?", inquirió con urgencia el maestro Ye. "Sí las usó", aclaró Hongtouba. "Uff... Menos mal. En teoría, hasta un Músculo de Serpiente con un arma en mano y buena puntería puede despachar a un experto en la cima del Músculo de Pitón; entra dentro de lo común", se consoló el maestro Ye a sí mismo. "Sí, aunque escuché que He Sheng traía granadas...", soltó Hongtouba. "¡Pedazo de imbécil! ¿No puedes decir las cosas de un solo tirón?", estalló furioso el maestro Ye lanzando improperios. "Pero maestro... si es usted quien no para de interrumpirme a cada palabra", se quejó Hongtouba, comprendiendo a la perfección por qué su mentor reaccionaba con semejante arrebato. Y es que a principios de año, aquel mismo Ah Wen había acudido a solicitar ingreso como discípulo en Yelü, solo para ser echado a patadas. Al ver que Gaojiaoqi no despegaba los labios, presumiendo que el muchacho se estaba recriminando a sí mismo, el maestro Ye intentó reconfortarlo: "No te aflijas, cualquiera puede equivocarse juzgando a una persona a simple vista. Además, en la Asamblea del Cruce del Río ni siquiera compartirás categoría con Li Xiuwen: tú competirás en la división juvenil menor y él en la división juvenil mayor, así que jamás se cruzarán en el camino." Gaojiaoqi caviló unos instantes antes de soltar: "Maestro, me he enterado de que... días atrás, el gran maestro Tigre Negro invitó personalmente a Li Xiuwen a unirse a la Sala de Artes Marciales Huhe, y él lo rechazó." La taza de té del maestro Ye se enfrió por completo sin que se acordara de darle un solo sorbo. Se quedó congelado, murmurando atónito: "Fu Hong..." \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 105

Estás leyendo el capítulo 105 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.