Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 100 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En las cloacas del Callejón Baiyun.
El Matancero yacía desplomado sobre el fango, jadeando con la pesadez de un buey agotado. Intentó estirar los dedos hacia uno de sus cuchillos de carnicero caídos, pero Li Xiuwen le aplastó la mano de un pisotón seco.
Canalizó la fuerza rígido-flexible: la carne y las falanges del maleante estallaron hacia el interior en una papilla sanguinolenta que salpicó las aguas negras.
Li Xiuwen curvó los labios en una sonrisa gélida. De su manga deslizó una daga corta de filo acerado y, de un tajo limpio, seccionó la otra muñeca del herido.
Un alarido idéntico al bramido de un cerdo en el matadero rasgó el silencio subterráneo.
Li Xiuwen apartó de una patada las dos hojas melladas del criminal y, con dos descargas adicionales, quebró limpiamente ambas piernas del Matancero. De no haber necesitado entregarlo con vida para cobrar la recompensa doble en piezas de Tongbao, la cabeza de aquel sujeto ya habría reventado bajo su talón.
Incapaz de soportar el tormento, el gordo cayó inconsciente en medio del fango.
Li Xiuwen extrajo una cuerda de cáñamo resistente y ató al cautivo de pies a cabeza. Expulsó una larga bocanada de aire viciado y contempló las hileras de aros de acero ensartados en sus propios antebrazos, murmurando satisfecho:
"Dan bastante buen resultado".
¿Quién decía que los brazaletes metálicos eran patrimonio exclusivo de la Escuela del Alambre de Hierro? En las disciplinas de combate cuerpo a cuerpo, cualquier artificio sumaba: la inercia acumulada de los aros añadía pegada a las palmas y, en el peor de los casos, servían de escudo impenetrable frente a filos cortantes. Además, utilizarlos en un asesinato clandestino bastaba para desviar sospechas, haciendo creer a los investigadores que el verdugo pertenecía a la Escuela del Alambre de Hierro.
Bajo los aros, las líneas místicas de su piel habían absorbido el castigo sin sufrir un rasguño.
Rebuscó entre las ropas del Matancero y dio con una billetera de cuero con tres mil yuanes en efectivo, guardándoselos en el bolsillo sin contemplaciones. En el forro interior descubrió un librillo fino encuadernado en papel azulado; sus ojos brillaron con viva sorpresa.
¿Soltó un manual marcial? Este Matancero es una auténtica mina de oro.
«La verdadera interpretación de Paoding»... este sujeto era el heredero del linaje de Paoding.
A ojos de los grandes maestros, los métodos internos de esa corriente carecían de prestigio formal, siendo catalogados como boxeo salvaje de callejones. Sin embargo, sus técnicas de golpeo —en particular el manejo de armas blancas cortas— no desmerecían ante las escuelas ilustres: forjadas tras generaciones destazando reses y cerdos a destajo, sus estocadas eran implacables, certeras y letales al primer contacto. Se aseguraba que la cúspide de ese arte permitía desollar a un adversario con novecientos tajos quirúrgicos en pleno combate, reduciéndolo a un esqueleto blanco sin dejar rastro de carne en los huesos.
Hojeó el texto por encima; el principio fundamental se resumía en cuatro palabras: el carnicero descuartiza al buey, fusionando el acto de destazar con el verdadero sentido del filo.
La disciplina constaba de cuatro estratos:
Agudeza Absoluta: entrenaba la mirada para detectar al vuelo los puntos articulares y tendones más vulnerables del cuerpo humano.
Nubes Flotantes y Agua Corriente: el filo hendía huesos y tendones con la naturalidad de una corriente fluida.
Velocidad sin Rastro: dividía el manejo en tajos rápidos y lentos combinando engaño y certeza; lo que parecía un movimiento pausado caía con la velocidad del rayo decapitando al adversario en un parpadeo.
Gran Transformación Unificada: exigía alcanzar al menos el reino del Tigre y el Elefante para ejecutarse; un solo movimiento desataba una marea de mil tajos continuos que reducían al rival a huesos limpios.
Li Xiuwen cerró el volumen asombrado:
"Exigir el reino del Tigre y el Elefante para el cuarto nivel demuestra que esta técnica califica como un arte de golpeo de nivel superior".
Comprendió que, aun sin un tutor presente, tenía margen para asimilar los rudimentos por su cuenta. Recogió los dos cuchillos de carnicero del fango y comenzó a ensayar las trayectorias: el acero trazó cintas plateadas que cortaron la penumbra en un flujo incesante. Tal como advertía Huang Sihai, dominar la Palma de Voltear la Arena hasta la Perfección otorgaba una base universal que facilitaba desentrañar cualquier técnica marcial con soltura.
En su mente, una nueva vara de incienso que desprendía un fulgor acerado emergió sobre las cenizas del quemador:
\[La verdadera interpretación de Paoding: Iniciación (1%)\]
"Iniciado al primer intento... con mi perspicacia actual era de esperar; el reto radicará en llevarlo a la maestría".
Aparte del dinero y el manual, lo único de valor en el muerto eran aquellas dos hojas melladas. Al observarlas con la visión interior, el caldero en sus pupilas distinguió una densa bruma carmesí adherida al acero: una capa de energía homicida idéntica a la que rodeaba a Daoyou Ming, condensada tras generaciones de matarifes degollando ganado. Con los siglos, aquellas herramientas de carnicero se habían transmutado en auténticas armas malditas.
Las envolvió en tiras de tela para cargarlas a la espalda: dos filos listos para causar tétanos al primer rasguño ajeno.
Cargó con el Matancero sobre el hombro y abandonó las cloacas.
...
En la planta trece de la sede de Heshengtu.
Buda Cabeza de León vio regresar a Li Xiuwen tan pronto y sonrió complacida:
"De verdad lo trajiste vivo; ese tipo no era una presa fácil". Aquel carnicero era temido por sus cuchillos: un descuido de un practicante del Músculo de Pitón bastaba para terminar en el picadero.
Li Xiuwen adoptó una expresión solemne:
"Fue sumamente peligroso; estuve a punto de caer en sus trampas varias veces".
"¿Llevaba algo de valor encima?", inquirió la mujer.
Li Xiuwen depositó los tres mil yuanes, el manual y los dos cuchillos sobre la mesa.
Buda Cabeza de León dictaminó:
"Quédate con el dinero; el manual y las hojas puedes conservarlos para ti o entregarlos en la Torre Changle a cambio de recompensas".
"Aprenderé las bases del manual antes de entregarlo por una gratificación; los cuchillos los conservaré", decidió él, planeando modificar su empuñadura para que los miembros de la Banda Tong no los reconocieran.
La líder le entregó dos monedas de Tongbao de Changle, tomó al prisionero por la nuca y se retiró.
Doce monedas en el bolsillo; con ocho más podría reclamar una Gran Medicina de la Inundación del Dragón. Guardó las piezas con celo y bajó las escaleras.
...
Tres días después.
En la Calle Rey Guang del Ilusorio Reino de la Suprema Vacuidad.
Empuñando ambos cuchillos, Li Xiuwen arremetía con la violencia de un trueno. Frente a él, la silueta virtual de Leopardo Dorado retrocedía a trompicones cubierta de heridas, mientras una sucesión de patadas implacables se intercalaba entre los filos de acero. Tras varias decenas de cruces, la mujer —desarmada a mano desnuda— terminó con ambos brazos destrozados: su ropa reventó en jirones, dejando expuesta su piel morena atravesada por surcos sangrantes. Al carecer de Qigong Duro, era incapaz de neutralizar el filo.
Maravilloso... las armas blancas marcan una diferencia abismal: con el Músculo de Pitón puedo someter a un Músculo de Jiaoji recién iniciado.
En vitalidad bruta estaba por detrás de la mujer, pero blandiendo dos armas bajo un método formal su pegada reducía la efectividad de su rival a la mitad. Claro estaba: en el mundo real Leopardo Dorado cargaría con sus propias armas, amortiguando la ventaja.
En cuanto surja la oportunidad, degollaré a los lugartenientes de Daoyou Ming uno a uno en las sombras.
Recordaba con nitidez el gesto de degüello que la mujer le dedicó en el bar y la soberbia de Martillo de Cobre al arrojarle los cuchillos. Habiendo dejado lisiado a Changsan, la reconciliación con Daoyou Ming era una quimera; y tarde o temprano aquel gigante descubriría la verdad tras la muerte de Zajiú: Daoyou Ming debía morir.
Y si Daoyou Ming cae, el Viejo Leigong me guardará rencor por privarlo de su concubino favorito... ese anciano tolera el tráfico de opio; tampoco es trigo limpio: si se da la ocasión, también tendrá que irse al hoyo.
Disipando los pensamientos homicidas, consultó el quemador de incienso en su mente:
\[Mar Roto: Logro Menor (88%)\]
\[La verdadera interpretación de Paoding: Iniciación (16%)\]
En una semana «Mar Roto» alcanzará el Gran Logro.
Y con mi entendimiento actual, llevar la técnica de cuchillos al Logro Menor será cuestión de días.
Con ambos avances completados, mi letalidad en combate dará otro salto cuantitativo.
Salió de la simulación y despertó en su habitación de la Fábrica de Fideos Chenji.
Su tía ya tenía servido el desayuno; al verlo sentarse a la mesa, comentó sonriendo:
"A-Wen, me enteré de que en la calle ya te pusieron un apodo del bajo mundo".
Él arqueó una ceja:
"¿De qué hablas? No me he enterado de nada".
"Días atrás fui a un gimnasio de gimnasia suave para señoras y todos hablaban de la nueva Sandalia de Paja de Heshengtu: te llaman... ¿Wen Navajas?".
"¿Wen Navajas? ¿De dónde sacaron semejante disparate?". Li Xiuwen se rascó la nuca: el único que lo había visto blandir cuchillos era el Matancero, y a Changsan lo había derrotado a patadas.
"Dicen que esas tres puñaladas voladoras que soltaste en el bar fueron espectaculares; las historias han corrido de boca en boca hasta bautizarte así".
"En fin...", suspiró resignado. Los motes del Jianghu solían quedar grabados para siempre una vez que la calle los adoptaba, quisiera uno o no.
"Wen Navajas... suena bastante imponente", rio la tía con orgullo.
Tras terminar el desayuno, Li Xiuwen cruzó los tejados de la ciudadela directo hacia la sede central de Changle. Acudía a la Torre Changle a devolver los libros prestados y a entregar el manual de La verdadera interpretación de Paoding a cambio de una recompensa: habiendo memorizado las bases, le bastaba con entrenarlo en la ilusión.
En el umbral, los Dos Ancianos Blanco y Negro cabeceaban al sol.
Sintiendo sus pasos, el Anciano Negro abrió los ojos y sonrió con calma:
"Eres tú, muchacho; ¿vienes a devolver las lecturas?".
Li Xiuwen se inclinó con respeto:
"Agradezco que el venerable maestro me recuerde; vengo a devolver los textos y a entregar un manual marcial para cambiarlo por méritos".
"¿Ah, sí?". El anciano tomó el tomo azulado y sus labios se curvaron: "Buena suerte tienes: casualmente no figura en los inventarios de la torre; se puede tasar bien".
"Maestro, ¿es posible cobrarlo en piezas de Tongbao? Me pareció una técnica de filo de nivel superior".
El Anciano Negro asintió:
"Pertenece a las artes superiores, aunque dentro de ese estrato es de corte ordinario; aun así, vale diez piezas de Tongbao".
La alegría sacudió a Li Xiuwen: sumaba veintidós monedas, suficientes para adquirir una Gran Medicina de la Inundación del Dragón.
"También puedo darte efectivo corriente; tú decides", ofreció el viejo.
"Me quedo con las piezas de Tongbao", sentenció sin dudar. El dinero se ganaba en cualquier esquina; las monedas de la hermandad no se vendían por oro.
El anciano extrajo diez monedas de bronce tradicionales y advirtió con tono afable:
"Si das con más manuscritos en el futuro, tráelos aquí".
Li Xiuwen las guardó con cuidado y preguntó:
"Tengo también un manual llamado El Libro de Escupir Arena, enfocado en armas arrojadizas...".
El viejo agitó la mano:
"Ese ya lo tenemos archivado; no nos interesa".
No le quedaban más opciones: la Técnica de la Armadura Atada y las Tres Forjas del Crisol del Corazón eran cartas demasiado críticas para exhibirlas en público. Sospechaba que en toda la ciudadela nadie más conocía la Armadura Atada; entregarla permitiría a rivales astutos estudiar la ubicación exacta de sus puntos ciegos de protección. Solo se plantearía negociarla el día que alcanzara la Perfección y dominara una disciplina de endurecimiento superior.
Antes de subir las escaleras, se animó a preguntar:
"Venerable maestro, ¿en esta torre se puede canjear el método para superar los Tres Pasos?".
El Anciano Negro se quedó perplejo un segundo antes de soltar una risotada incrédula:
"No esperaba que alguien con tu talento óseo formulara semejante pregunta". Incontables prodigios de aptitudes superiores pasaban la vida encallados en el Tigre y el Elefante sin atisbar jamás el reino superior.
Li Xiuwen sonrió con serenidad:
"Los hombres pequeños también albergamos grandes aspiraciones; de lo contrario, ¿en qué nos diferenciaríamos de un pescado seco? Si no logro acceder a la Academia, tendré que buscarme la vida por otros caminos".
El anciano no se burló de su osadía; respondió con voz pausada:
"En la quinta planta descansan los métodos para superar los Tres Pasos... pero el acceso queda reservado en exclusiva para los Dragones a la Cabeza de cada banda territorial".
En la tercera planta, frente al mostrador de la botica.
El boticario miró con asombro las veinte monedas que Li Xiuwen depositó sobre el mostrador:
"Mocoso, sabes moverte: apenas entraste a la banda hace unos días y ya reúnes semejante suma".
Destapó un frasco de porcelana fina y le mostró la reluciente píldora bermellón envuelta en vetas doradas.
"Muchas gracias", asintió Li Xiuwen recibiendo el elixir antes de retirarse a toda prisa bajo la mirada envidiosa de los presentes.
Cargar semejante tesoro por la calle era una temeridad: regresó directo a su dormitorio en la fábrica de fideos y se sentó con las piernas cruzadas a iniciar el refinamiento.
La píldora descendió por su garganta; su potencia desbordante se transformó en un torrente abrasador que recorrió meridianos y extremidades en un río de vitalidad impetuosa. Los haces musculares vibraron al compás del Arte del Tiburón Durmiente:
\[El dominio del Arte del Tiburón Durmiente ha aumentado un 1%...\]
\[El dominio del Arte del Tiburón Durmiente ha aumentado un 1%...\]
La barra de progreso escaló a un ritmo meteórico.
Tres días enteros se esfumaron en la quietud de la estancia mientras la salvaje potencia del elixir era asimilada hasta la última gota:
\[Arte del Tiburón Durmiente: Logro Menor (71%)\]
\[Fase: Músculo de Pitón (71%)\]
"Un salto del veinticinco por ciento de maestría... El rendimiento decayó respecto a cuando estaba en el Músculo de Serpiente, pero superó mis previsiones con creces".
"En condiciones normales me habría costado dos meses de austero martirio alcanzar esta cota".
"¡La Gran Medicina de la Inundación del Dragón es un auténtico portento!".
El caldero brilló en sus pupilas al examinar su cuerpo mediante la visión interior: las bandas musculares de pitón lucían infinitamente más gruesas, densas y elásticas; su vitalidad ardía como una hoguera inextinguible capaz de arrollar a cualquier combatiente de la serpiente. De diez partes del Músculo de Pitón, dominaba ya siete: ¡se encontraba formalmente en la fase tardía del reino!
Su poder destructivo dejaba en ridículo al Li Xiuwen de tres días atrás.
"Si la redada de la Duodécima Señora sale redonda, recibiré otra Gran Medicina como premio... ¡este mismo mes el Músculo de Jiaoji estará al alcance de mi mano!".
Dirigió la mirada hacia su corazón: las manchas de los tres venenos apenas habían ganado terreno gracias a que había cortado en seco el consumo de píldoras de pescado comunes. Las impurezas dejadas por la Gran Medicina eran ínfimas frente al inmenso salto de fuerza que aportaba; y su voluntad marcial continuaba templándose día tras día:
\[Tres Forjas del Crisol del Corazón: Primer Nivel (59%)\]
"Al completar la primera forja mi voluntad marcial experimentará una mutación cualitativa, dándome margen para someter más toxinas; si en ese momento escasean las Grandes Medicinas, podré recurrir de nuevo a las píldoras refinadas de pescado".
"Alcanzaré el reino del Tigre y el Elefante antes de que termine el año: ¡esa plaza en la Academia será mía sin discusión!".
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• Novela: ¡Camino Marcial! (武道!)
• Título en inglés: Martial Dao!
• Autor: Tian Li (田隶)
• Traductor: Inmensurable
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¡Camino Marcial! (Novela)
Capítulo 101
¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 100
Estás leyendo el capítulo 100 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.