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Leer ¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 10 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El tiempo pasa veloz como un corcel blanco al cruzar una grieta, y en un abrir y cerrar de ojos transcurrieron siete días. Por las mañanas, Li Xiuwen cumplía su faena en la peluquería, y por las tardes acudía a la escuela de artes marciales a entrenar; ¡su vida cotidiana no podía ser más plena y provechosa! Aquel día, tras concluir la práctica de la postura de estaca, Li Xiuwen se recostó sobre el suelo de la escuela a ojear la Miscelánea de la Tumba Marcial mientras charlaba con el viejo Chen. "Así que era eso; le agradezco al hermano Chen por despejar mis dudas". "No hay de qué. En estos días de entrenamiento con la estaca, ¿has notado algún cambio?". "La fuerza me ha aumentado de forma muy evidente", contestó Li Xiuwen. Sus brazos lucían visiblemente más anchos que siete días atrás, y su piel exhibía un tenue y opaco brillo azulado; faltaba poco para alcanzar la iniciación. No obstante, todas estas transformaciones quedaban disimuladas bajo sus ropas holgadas, por lo que nadie a simple vista se percataría de ellas. "Por lo visto ya le agarraste el hilo, y eso es una gran señal. Tienes esperanzas de franquear la Barrera de la Membrana Dérmica, no como yo, que por más que entrene no logro avanzar ni un palmo", suspiró el viejo Chen desde el interior de su jaula. "Hablando de eso, ¿acaso el hermano Chen no practicó artes marciales en su juventud?", indagó Li Xiuwen. A la edad del viejo Chen, el qi y la sangre habían decaído hasta derrumbarse por completo, volviendo imposible cualquier logro marcial. Esto no dependía del talento innato ni de la comprensión intuitiva; se trataba de una ley natural implacable e ineludible. Por ese motivo, Huang Sihai advertía que si uno deseaba seguir progresando en el Camino Marcial, era indispensable afianzar la cúspide antes de que el qi y la sangre comenzaran a menguar; solo así se aseguraría un avance constante de por vida. La edad en que la vitalidad declinaba variaba de una persona a otra, pero por lo general se situaba entre los treinta y los cuarenta años. Si pasados los cuarenta uno no lograba afianzar la cúspide, solo quedaba contemplar con resignación el paso de los años y la merma del vigor; el cultivo, lejos de prosperar, retrocedería, volviendo al practicante más débil conforme envejecía. "En la juventud uno ignora lo valiosas que son las artes marciales, y al encanecer lamenta haber empezado tarde. Hermano Li, sin importar cuán amargo o penoso sea el camino, ¡no vayas a rendirte!", aconsejó el viejo Chen con semblante abatido. "Descuide, así lo haré", asintió Li Xiuwen. ... Antes de marcharse de la escuela, Huang Sihai llamó a Li Xiuwen. "Ah Wen, ¿ya lograste la iniciación?". "Falta poco, maestro". "Súbete la camisa, déjame ver". Era la primera vez que Li Xiuwen se levantaba la ropa frente a otra persona. Su complexión seguía siendo más bien delgada, muy lejos de la estampa corpulenta y maciza del hermano Ji. Sin embargo, se trataba de una complexión magra y fibrosa, con músculos compactos y una fuerza dormida lista para despertar. A lo largo de esos siete días, había sentido a diario cómo su cuerpo se transformaba, semejante a un brote de bambú a comienzos de primavera. "En efecto, falta poco... Toma esto y cómetelo; te ahorrará varios días de amargo esfuerzo", dijo Huang Sihai extendiéndole un envoltorio de papel aceitado. Li Xiuwen lo desenvolvió; dentro había una albóndiga blanca que despedía un penetrante aroma a pescado, parecido al cebo para carpas: "¿Qué es esto?". "Una bola de pescado, pero no como las que come la gente común. Puedes verla como una píldora medicinal; sin el respaldo de algo así, con una complexión ósea como la tuya te resultaría sumamente difícil franquear la barrera". "Muchas gracias, maestro", agradeció Li Xiuwen guardándosela con alegría. A decir verdad, incluso sin la bola de pescado, confiaba plenamente en lograr franquear la barrera. Aunque el incensario no aceleraba el cultivo por sí mismo, poseía una enorme ventaja: no existían cuellos de botella para él, y cualquier avance tenía un éxito garantizado al cien por ciento. La única diferencia residía en que, sin la bola de pescado y dada su estructura ósea, tal vez le habría tomado algo más de tiempo alcanzar la iniciación. "Este es un beneficio para novatos, la primera va por cuenta de la casa. Si quieres otra más adelante, tendrás que pagarla: quinientos billetes por pieza", advirtió Huang Sihai antes de alejarse. Li Xiuwen guardó el paquete de papel aceitado con infinito cuidado, pensando para sus adentros: '¿Acaso esta bola de pescado está hecha de oro?'. A ojo, aquella bola no pesaba ni siquiera un liang; dado el valor del oro en estos tiempos, afirmar que estaba hecha de oro era casi halagar al oro mismo. ... Esa noche, en la azotea de la Fábrica de Fideos Chen Ji, Li Xiuwen se desvelaba entrenando. Sacó la bola de pescado y se la tragó. En ese instante, aconteció algo asombroso. Aquella bola literalmente se derritió al tocar su lengua: antes de que lograra captar su sabor, se convirtió en una extraña corriente tibia que fluyó hacia sus puntos de acupuntura, expandiéndose por sus cuatro extremidades y por cada rincón de sus huesos. Abrió los ojos de par en par, con la mirada inyectada en sangre, mientras la membrana dérmica de todo su cuerpo se hinchaba como si fuera a reventar, semejando un pez muerto a la deriva sobre el agua. 'La potencia medicinal de esta bola de pescado es descomunal, con razón el viejo Huang la atesora como a una joya'. De inmediato se colocó en la postura de la Estaca de la Arena Marina y comenzó a regular la respiración. Al instante, todos aquellos puntos de apertura y meridianos que había percibido en las prácticas anteriores comenzaron a responderse mutuamente, como constelaciones enlazadas en el firmamento. Al compás de ese ritmo respiratorio peculiar, la membrana dérmica y los músculos de su cuerpo se agitaron en un vaivén idéntico a las mareas del océano. Los secretos y misterios de la Estaca de la Marea desfilaron uno a uno con absoluta claridad por su mente. ... El tiempo siguió su curso. El oriente se tiñó con el blanco vientre de pez del amanecer, y los primeros rayos del sol atravesaron los tendederos de ropa, fragmentándose en destellos dorados sobre el piso. Li Xiuwen se plantó frente a un charco de agua estancada y observó su reflejo. Ahora lucía más erguido e imponente; el pecho se le había ensanchado, el abdomen era firme y plano, y las líneas de sus piernas se marcaban con agilidad y vigor. Bajo la luz del sol matutino, sus brazos revelaban un sutil brillo azulado. No exhibía la musculatura desmesurada del hermano Ji, pero desprendía una estampa saludable, compacta y llena de vitalidad. Vestido seguía viéndose delgado, lo que, unido a sus facciones juveniles, hacía que a ojos de los demás apenas se notara la diferencia con su aspecto anterior. Apretó levemente el puño y sus huesos y tendones crujieron a una sola voz, como si un aliento arrollador se desbordara por sus poros. Con un golpe suave al vacío, el aire restalló con un silbido limpio. 'Esta sensación de poder... es sencillamente gloriosa'. Recogió del suelo un trozo de varilla de acero y, aplicando algo de fuerza, se la estampó contra el brazo. 'Apenas duele; es casi como si me hubieran puesto anestesia'. Aquella membrana azulada semitransparente amortiguaba la mayor parte del impacto. '¿Tan formidable es la iniciación? Por lo visto, el hermano Ji tampoco es la gran maravilla'. Li Xiuwen refrenó de inmediato la soberbia que amenazaba con brotar en su interior. Lo que él practicaba era solo el método de entrenamiento, pues aún no dominaba los métodos de combate. Sumado a su total falta de experiencia callejera, en una pelea auténtica lo más probable era que cayera ante el hermano Ji. Al fin y al cabo, los años que ese sujeto llevaba rodando por el bajo mundo no habían sido en balde. Dirigió la mirada hacia el incensario en su mente. \[Li Xiuwen\] \[Habilidad marcial: Conocimientos Generales del Camino Marcial Básicos: Iniciación (12%)\] \[Estaca de la Arena Marina: Iniciación (1%)\] \[Etapa: Membrana Azulada (1%)\] 'Membrana Azulada... Al haber forjado esta membrana, por fin cuento como un auténtico practicante marcial'. 'La eficacia de esta bola de pescado es sumamente duradera; siento que todavía queda energía medicinal activa en mi organismo. Seguiré entrenando; hoy por la mañana no iré a la peluquería'. Tras otra hora de riguroso entrenamiento, la mañana se abrió por completo. Sintiendo cómo la fuerza en su cuerpo aumentaba todavía más, consultó nuevamente el incensario. \[Estaca de la Arena Marina: Iniciación (3%)\] \[Etapa: Membrana Azulada (3%)\] 'Queda claro que el progreso en la postura de estaca dicta el nivel de mi base marcial; ambos marchan a la par'. 'El maestro explicó que la Barrera de la Membrana Dérmica consta de tres grandes fases: Membrana Azulada, Membrana Púrpura y Membrana Negra, correspondiendo con precisión a la Iniciación, el Dominio Menor y el Gran Dominio de la postura de estaca'. 'Al alcanzar la Perfección Consumada en la estaca, la membrana se volverá negra con reflejos rojizos; ese será el límite absoluto de la etapa, momento en el cual podré desafiar la siguiente barrera y ascender un peldaño más'. 'A medida que el color de la membrana se oscurezca, la resistencia al daño y la potencia física del practicante se volverán cada vez más descomunales, hasta convertirlo en una auténtica fiera en forma humana'. '¡Y esto apenas es la Barrera de la Membrana Dérmica! Por delante todavía aguardan la Barrera del Músculo del Dragón y la Barrera de la Fuerza del Tigre y el Elefante... No puedo ni imaginar lo increíble que será cuando las domine'. 'Si uno comiera bolas de pescado a diario, ¡hasta un cerdo lograría superar la Barrera de la Membrana Dérmica en cuestión de medio año!'. Al sospechar que los adinerados probablemente entrenaban a base de semejantes comodidades, Li Xiuwen sintió una inmensa motivación por conseguir dinero. Gruuu... Li Xiuwen se apretó el estómago y se palpó los bolsillos: 'Aún me quedan trescientos billetes'. 'Entrené toda la noche y me muero de hambre; seguro que mi tía todavía no se despierta... Iré primero al puesto de la anciana a tomar un plato de sopa de sangre de cerdo para reponer fuerzas'. ... En un cobertizo desvencijado, arrinconado en un callejón recóndito de la calle Longjin, funcionaba un pequeño negocio. Una olla solitaria, una mesa, cuatro banquetas desvencijadas y una anciana de pelo cano: un puesto humilde en extremo, pero del que brotaba un aroma exquisito. "Abuela, sírvame un tazón de sopa de sangre de cerdo". Li Xiuwen tomó asiento con la soltura de quien conoce el sitio de memoria y se sirvió un vaso de agua; aquel era su pequeño tesoro escondido. Antes, al salir del trabajo por las noches, solía frecuentarlo: costaba apenas tres décimos de billete por tazón y permitía rellenar el caldo hasta tres veces. \----- • Novela: ¡Camino Marcial! (武道!) • Título en inglés: Martial Dao! • Autor: Tian Li (田隶) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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¡Camino Marcial! (Novela) Capítulo 10

Estás leyendo el capítulo 10 de ¡Camino Marcial! (Novela), un novela. Ciudades amuralladas, fumaderos de opio, distritos rojos, casinos, tríadas, grandes detectives... Li Xiuwen transmigró a Xianghai, bajo el dominio del gobierno colonial. En este mundo, aún permanecen los vestigios del… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Camino Marcial! (Novela) tiene 107 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.