Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 445 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Oye... ¿pasa algo, Lumine? Estás muy pálida."
El tono de Celestina cambió de repente, adquiriendo un matiz de aprensión mientras lo miraba con preocupación. Pero Lumine no pareció oírla. Antes de que pudiera decir nada más, se desplomó de rodillas, jadeando con dificultad, llevándose ambas manos a la garganta mientras una presión asfixiante se intensificaba a su alrededor.
Sus dedos arañaban su piel.
'Mi... mi cabeza...'
Sus pupilas temblaron.
¡Mi cabeza sigue intacta...! ¡Ah...!
Entonces, de repente, Lumine vomitó violentamente, derramando el contenido de su estómago en el suelo delante de Celestina.
Su expresión se transformó en horror.
"¡¿Qué...?! ¡¿Qué?! ¡Oye! ¡Lumine, estás sangrando por la nariz! ¡Lumine! ¡Espera, no! ¡Yelena! ¡Yelena! ¡Baja aquí rápido! ¡Rápido!"
Aún desorientado, con un zumbido ensordecedor resonando en sus oídos, Lumine apenas logró comprender las palabras que Celestina había gritado.
Palabras que ya había escuchado antes.
Exactamente igual que antes.
'Esto no puede estar pasando...'
Su respiración se volvió frenética.
'¿Volví atrás en el tiempo...? ¿Otra vez?'
Una terrible sensación de déjà vu lo invadió por completo. Sintió una opresión en el pecho. Su visión se nubló. El pánico lo dominó tanto que ni siquiera se dio cuenta de que sus propias manos seguían apretadas alrededor de su garganta, dificultándole aún más la respiración.
'No quiero volver a pasar por eso...'
Sus dedos se hundieron más profundamente.
¡No quiero morir...! ¡No quiero volver a morir!
Entonces, alguien lo rodeó con los brazos por detrás.
Suave. Constante. Cálido.
Lumine se congeló.
"...?"
El contacto fue delicado, de una ternura casi sobrehumana, como si quien lo sostenía temiera que se rompiera si se movía demasiado rápido. Como por arte de magia, su ritmo cardíaco comenzó a disminuir. Su respiración, agitada y entrecortada apenas unos instantes antes, se fue suavizando poco a poco.
Unos dedos delicados apartaron sus manos de su garganta, desenrollándolas una a una antes de tomarlas entre las suyas y bajarlas hasta su regazo.
Entonces una voz tranquilizadora le susurró a su lado.
"Todo está bien ahora... No estás solo. Estoy aquí contigo."
Solo entonces reconoció su voz.
Lumine apartó lentamente el rostro del hombro de ella y alzó la vista. Mechones del cabello de Yelena rozaron su mejilla mientras ella lo miraba con una sonrisa a la vez cariñosa y preocupada.
Por un instante, solo pudo mirarla fijamente.
La forma en que ella lo miraba era tan dulce que hizo que algo dentro de él se relajara.
En lugar de hablar, Lumine volvió a apoyar el rostro en su hombro y se relajó. Los dedos de Yelena acariciaron suavemente su cabello, alborotándolo con cariño, y la calidez de su abrazo lo envolvió como una manta gruesa y mullida.
"¡E-ejem!"
Al oír la tos de Celestina, ambos se tensaron.
Salieron de su pequeño mundo al mismo tiempo.
—Sin querer arruinarles la burbuja que sea que tengan entre ustedes dos... —murmuró Celestina, apartando la mirada y evitando mirarlos a los ojos. Un leve rubor tiñó sus mejillas y volvió a toser, intentando disimular su vergüenza—. Pero viendo que aparentemente están bien después de vomitar delante de mí, tener una hemorragia nasal y sufrir un ataque de pánico...
Ella miró a Lumine con cierta vacilación.
"¿Sigues queriendo hacer lo que te pedí?"
A regañadientes, Yelena aflojó los brazos que rodeaban a Lumine y se arrodilló junto a él. Luego miró a Celestina.
"Iré con él."
Los ojos de Lumine se abrieron de par en par.
Una sonrisa de alivio se dibujó en el rostro de Celestina.
—Si le da otro ataque de pánico, o si alguno de los dos percibe el más mínimo peligro, retírense de inmediato —dijo Celestina. Su voz había vuelto a tornarse seria—. No hay nada de malo en negarse a dejar que el orgullo los mate.
En Lumine comenzó a aflorar una determinación más firme.
Él miró a Yelena a los ojos. Ella le devolvió la mirada con una sonrisa atrevida.
Entonces, al mismo tiempo, ambos asintieron.
*
"Lumine... ¿qué pasó allí atrás?"
Yelena le pellizcó la manga y Lumine miró a Yelena. Ella le devolvió la mirada con una expresión de profunda preocupación mientras ambos dejaban atrás a Celestina, aunque no se dirigieron inmediatamente hacia Azriel.
—Por favor, Lumine —dijo con voz casi suplicante—. Tengo miedo de volver a verte así. Por favor, dime qué pasó.
Lumine desvió la mirada y frunció los labios.
¿Debería decírselo? Tengo que hacerlo... Esa criatura del vacío sigue acechando en algún lugar de este coliseo subterráneo. La única razón por la que no la vi la primera vez fue probablemente porque tuve suerte con el momento. Pero la última vez llegué demasiado pronto y me mató. Lo que significa que la primera vez debió haber pasado de largo y podría haber... habría matado a todos los demás aquí. ¡Ah, dioses! ¡Debería haber intentado al menos averiguar su rango! El ángel dijo que era un desafío, así que no puede ser imposible de vencer. Pero definitivamente era más fuerte que yo, así que... ¿era un Demonio? ¿O un Abisal? No. La tasa de bajas al derrotar a algo así sería demasiado alta, incluso si hay Maestros aquí...
Se le heló la sangre.
'A menos que eso sea precisamente lo que el ángel intenta decir.'
Cuanto más pensaba Lumine en ello, más frío sentía. Su respiración se aceleró de nuevo, superficial e irregular. El simple hecho de recordar a esa criatura del vacío —esa cosa que parecía haber salido directamente de una pesadilla— hacía que todos sus instintos le gritaran que huyera.
«Tengo que resolver esto. No solo tengo que salvar a Azriel. También a Yelena, Celestina, Jazmín y a todos los demás que están aquí. Todos morirán dentro de este coliseo si no hago algo».
Tras tomar una decisión, Lumine agarró a Yelena por los hombros.
"Escúchame, Yelena. Hay una criatura del vacío acechando dentro de este coliseo. Si vamos ahora, inevitablemente nos toparemos con ella y moriremos. Pero si tardamos demasiado, llegará aquí y masacrará a todo aquel que se cruce en su camino."
'Uf. No recuerdo cuánto tardé la primera vez en llegar a Azriel. ¿Treinta o cuarenta minutos? No, quizás fue más. ¿O menos? Mierda.'
Yelena lo miró sorprendida. Sin embargo, de alguna manera, no parecía pensar que estuviera completamente loco. Todavía no.
"¿Cómo sabes que existe una criatura del vacío?"
"Yo..."
Lumine vaciló.
Entonces negó con la cabeza y tomó su decisión.
"Volví en ti—"
De repente, ya no pudo hablar.
"...¿Lumina?"
Su corazón dio un vuelco violento en su pecho. Su cuerpo se convulsionó cuando dos brazos familiares, pero espeluznantemente extraños, lo envolvieron por detrás. Entonces un par de labios inquietantes rozaron su oreja izquierda y susurraron.
"¡!!!!!"
Lumine abrió la boca contra su voluntad.
Su lengua se deslizó hacia afuera.
Cayó al suelo con un sonido húmedo y repugnante, seguido de un río de sangre que brotaba de su boca, sus ojos, sus oídos y su nariz.
Yelena se quedó paralizada, empapada en su sangre.
Su mirada se posó en la lengua que yacía a sus pies.
Entonces ella gritó.
*
"No te preocupes. Te lo prometo. Ve a salvar a Azriel, y una vez que me libere de estas cadenas, haré que Caleus y Lioren paguen."
"..."
¿
...?
...¿Eh?
"¿Lumina?"
Lumine miró a Celestina.
[La habilidad ???, [Rehacer], se ha activado correctamente.]

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Camino del Extra (Novela)
Capítulo 446
Camino del Extra (Novela) Capítulo 445
Estás leyendo el capítulo 445 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 9 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.