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Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 439 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ni un segundo después de que Azriel pronunciara esas palabras, sintió el puño de Lioren dirigirse hacia la parte posterior de su cabeza. Sin pensarlo, el cuerpo de Azriel se movió por sí solo. Esquivó el ataque hacia la izquierda, giró bruscamente y convocó a Devorador del Vacío en su mano. El maná fluyó hacia las plantas de sus pies y a través de sus tendones mientras se impulsaba hacia adelante, golpeando a Lioren con un amplio tajo de su katana. Lioren se movía con una calma inquietante. Lanzó otro puñetazo derecho. Sus nudillos chocaron con Void Eater. El impacto resonó entre ellos cuando la espada y el puño chocaron, obligándolos a ambos a deslizarse hacia atrás. Azriel se deslizó aún más, deteniéndose a solo un paso del borde. 'V-vaya...' Sintió un vuelco en el corazón. 'Me retracto. No me gusta este lugar.' "¡Azriel! ¿Q-qué demonios está pasando aquí?" Lumine salió del túnel, con el sudor pegado a la piel. Parecía sin aliento, pero en el instante en que contempló el acantilado abierto, el océano más allá y la imagen de Lioren y Azriel claramente enfrascados en una batalla, se quedó paralizado. Tanto Azriel como Lioren se volvieron hacia él. Ninguno de los dos bajó la guardia. Lioren entrecerró los ojos. Lumine se sobresaltó, dio un paso atrás y casi tropezó con sus propios pies. Al mismo tiempo, el ángel que flotaba en el aire habló, girando extasiado. "¡Hola de nuevo, humanos! ¡Ah, qué día tan maravilloso, ¿verdad?! Todos los humanos marcados en rojo han sido eliminados oficialmente, ya sea por matar a otro participante o por volarles la cabeza tras fracasar en su intento. ¡Kaboom! ¡Se fueron!" Su sonrisa se iluminó. Pero no se preocupen. Las recompensas de la clasificación se mantendrán hasta el final del escenario. Además, lo han logrado. Los dioses no somos crueles. Agradecemos el esfuerzo que han dedicado hasta ahora y les prometo que todo valdrá la pena. El ángel extendió los brazos. "Han recorrido un largo camino. Han sobrevivido. Durante las próximas cinco horas, pueden considerar esto como un último descanso. Disfrútenlo. Recarguen energías. Renueven su motivación, participantes." Sus ojos brillaban. A partir de ahora, tendrás la oportunidad de conseguir lo que desees. Claro que esto no aplica a los participantes que ya están en la clasificación. A todos se les ha asignado un nuevo desafío: avanzar hacia el final oculto de forma más fluida. Llega a la cima. Luego, elige cómo entrarás a lo que hay tras esas puertas. ¡Tienes cinco horas para completar este desafío antes de que también explote! Dicho esto, el ángel desapareció junto con el panel. Siguió el silencio. Entonces Lioren miró a Lumine. "...¿Quién eres?" "¿Eh? II..." Como si la sola mirada de Lioren pudiera atravesarlo, Lumine no fue capaz de hablar, y mucho menos de recomponerse. Sobre todo después de todo lo que acababa de oír del ángel. —Es un alumno de mi promoción en la academia —dijo Azriel—. La verdadera pregunta es: ¿qué demonios haces aquí, Lumine? No hace ni que me fui, y ya viniste corriendo tras de mí. ¿Para qué? ¿Lumine le estaba dando demasiadas vueltas al asunto? ¿O acaso había un matiz de reproche en el tono de Azriel? Quizás porque se trataba de Azriel, Lumine recuperó la voz. Su rostro se tornó serio y lo miró con feroz determinación. "Estoy aquí para salvarte." "¡Ja!" Azriel soltó una risa seca. "Ahí va otra vez." "Hablo en serio, Azriel. Te salvaré. Además, Celestina me lo ordenó." "¿Entonces?" Azriel ladeó la cabeza. Había un matiz de burla en la sonrisa que le dedicó. "Al mirarte, me doy cuenta de que aún no tienes ni idea de lo que hice dentro de ese coliseo. Me pregunto si dirías lo mismo si lo supieras." ¿Sabía qué? Lumine no lo sabía. Pero él negó con la cabeza de todos modos. "No importa. Hice una promesa. La cumpliré." Lioren miró a Azriel, con la misma expresión. "Así que parece que has elegido vivir." Azriel se encogió de hombros, con el Devorador del Vacío aún en la mano. "¿Qué puedo decir? Parece que todavía no estoy listo para morir." —Esto sí que es un dilema —dijo Lioren—. Teniendo en cuenta que todavía tengo que matarte. Su mirada se posó en Lumine. "Y ahora también este cadete." La sonrisa de Azriel desapareció. Su expresión se tornó seria. Concentrado. Él iba a luchar a muerte. Lumine lo comprendió al instante, y su rostro palideció. —Te lo dije, Lumine —dijo Azriel de repente, cambiando de postura y alzando a Devorador del Vacío por encima de su cabeza—. Mataré a cualquiera, sin importar quién sea, hasta mi último aliento. Si se interponen en mi camino, no miraré atrás. Lumine apretó los dientes. Sus dedos se clavaron en las palmas de sus manos. "¿No se suponía que eran amigos, Azriel?" Ambos lo miraron. El corazón de Lumine dio un vuelco. Aun así, se obligó a dar un paso adelante. —Además, ¿qué camino hay? —preguntó—. Mira a tu alrededor. El único camino es de vuelta por el túnel por donde viniste. Estás en un callejón sin salida. Pareces a punto de morir. La sangre te brota del cuerpo. Estás solo, luchando contra todos cuando las probabilidades están en tu contra. Su voz se elevó. "¡Abre los ojos, Azriel! ¡No puedes aguantar mucho más!" Azriel apretó la mandíbula. Entonces Lumine miró a Lioren. "Y tú. ¿Cómo puedes matar a tu propio amigo? Oí que eran amigos de la infancia, ¿y aun así estás dispuesto a matarlo solo porque eso te hará más fuerte?" —Tienes una lengua muy afilada, cadete —dijo Lioren—. Aun así, no lo entenderás. Es mi deber hacer lo que considere necesario. Lumine exhaló suavemente. "No pretendo comprender vuestros deberes, vuestras responsabilidades ni las decisiones que tienen que tomar los miembros de los grandes clanes. No tengo la madurez suficiente para eso." Sus manos se apretaron. "Pero he estado observando a todos estos últimos meses. Desde que llegué a la academia, me di cuenta de lo ingenuo que fui al pensar que las Criaturas del Vacío eran nuestro único problema real. Soy bueno luchando contra ellas, pero soy pésimo luchando contra humanos." Su mirada se movió entre los dos. "Estoy seguro de que ambos son mejores que yo en ambas cosas. Mucho mejores, incluso. Quizás por eso es tan fácil para gente como ustedes pelear. Matar. ¿Pero qué sentido tiene?" Ninguno de los dos habló. «Vida, muerte. Muerte, vida. Sacrificarse por otra vida, o sacrificar a alguien más por otra muerte. Hacer cada plan basándose únicamente en quién se beneficia. Pero, ¿acaso alguno de ustedes ha considerado que este ángel... estas recompensas... podrían no beneficiarlos en absoluto?» Le temblaba la voz, pero no se detuvo. ¿Y si miente? ¿Y si no termina con un asesinato? E incluso si lo hace, ¿qué viene después? ¿Qué sentido tiene si al final renuncias a tu humanidad? Lioren y Azriel lo miraron con expresiones que él no comprendía. Lumine terminó de hablar e hizo todo lo posible por no tragar saliva demasiado fuerte. "...¿Alguna vez te han dicho que tienes una voz bastante molesta, cadete?" Lioren lo dijo con sencillez. Sin emoción. "¿Q-qué?" "Simplemente soltabas palabras sin siquiera entender a dónde te dirigías con ellas. Ni se te ocurra dedicarte a la comunicación." Las palabras hirieron mucho más profundamente de lo que Lumine esperaba. "N-no, yo..." Él vaciló. "S-sí, pero..." No tenía ni idea de qué decir ahora, sobre todo porque su autoestima había sufrido un duro golpe de repente. Entonces se fijó en Azriel. Azriel estaba agachado en el suelo, con ambas manos apoyadas contra la piedra. Su estado pareció empeorar repentinamente. Daba la impresión de que iba a desmayarse en cualquier momento. En realidad, era un milagro que no se hubiera desplomado hacía rato. "Sabes..." Azriel habló entre respiraciones superficiales. "La primera vez... me encontré en un mundo desconocido... de vuelta en el Reino del Vacío, dentro de esas instalaciones..." Levantó la vista, sin aliento, y luego tosió sangre en el suelo. Aun así, continuó. "Pensaba que había sido algún dios quien me trajo hasta aquí. Pero ahora... ahora creo que estuve equivocado todo este tiempo." Una sonrisa forzada asomó a sus labios. "Tal vez..." Sus dedos se curvaron contra la piedra. "Tal vez fui yo." El viento aullaba a su alrededor. "Desde el principio, fui... yo." Lumine lo miró fijamente. La mirada de Lioren se agudizó. "Y la llave que quiere Pólux... Probablemente esté dentro de mí." Él tragó. "Mi alma... es decir... yo soy la llave." Una risita baja y débil escapó de los labios de Azriel mientras continuaba hablando. "La última vez, escapé apostando por un dios..." Sus dedos presionaron con más fuerza contra el suelo. "Esta vez... apostaré por mí mismo." Miró a Lumine. "Como dijiste, Lumine... las probabilidades están en mi contra. Así que veamos cuánto me importo realmente... y cuánto me importáis vosotros." "¿Q-qué estás...?" De repente, el suelo tembló. Solo por un breve instante. Los dedos de Azriel dejaron de tocar la piedra. Sin embargo, donde habían estado, relámpagos rojos se enroscaban y crepitaban. Un horrible pavor comenzó a llenar las entrañas de Lumine. Entonces el suelo comenzó a temblar con más fuerza. "Eso fue una estupidez", dijo Lioren. Azriel lo miró. "¿Tienes miedo de morir?" "No." "¿Seguro?" "Sí." "¿Quieres apostar?" "E-espera, ¿qué está pasando?" Lumine intervino de inmediato, con la voz temblando de pánico, ya que el temblor no cesaba. Lioren se volvió hacia él con una expresión impasible. "Si yo fuera tú, volvería corriendo por donde viniste." Lumine se dio la vuelta al instante. Pero justo en ese instante, la entrada se derrumbó. Las rocas se desprendieron, sepultando completamente el túnel. —Demasiado tarde —dijo Lioren, con un tono casi de decepción. Entonces Lumine se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. Azriel los estaba dejando caer. Estaba derribando todo el acantilado. "¡No, no, no... NO!" Los ojos de Lumine se movían rápidamente por todas partes, buscando desesperadamente cualquier cosa que pudiera usar. "¡AZRIEL! ¿QUÉ HAS HECHO?" Entonces oyó reír a Azriel. Un sonido salvaje, casi desquiciado. "Dijiste... que estaba en un callejón sin salida, ¿no es así?" La sonrisa de Azriel se amplió. "Bueno, entonces simplemente necesito... destruir el callejón sin salida hasta que... se convierta en un nuevo camino." Lumine, horrorizada, lo miró fijamente. Lioren, sin embargo, se limitó a quedarse allí de pie con una expresión distraída, como si no tuviera ningún pensamiento en la cabeza. No hizo ningún intento por escapar. Simplemente parecía haber aceptado su destino. —¡No! —gritó Lumine—. ¡Tu cuerpo no puede soportar una caída desde esta altura! ¡No, ni siquiera nosotros! ¡Vamos a morir todos! "Jeje..." La risa de Azriel salió entrecortada. "Veamos si mi... apuesta... me permite ganar." Y con eso, Lumine sintió que el estómago se le subía a la garganta. La gravedad lo atrapó. La sección de piedra que se encontraba debajo de ellos se hizo añicos por completo, desprendiéndose de la montaña y deslizándose al aire libre. Entonces cayeron. Desde miles de pies de altura. Directamente hacia abajo. Cayendo en picado hacia el océano profundo e infinito.
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Camino del Extra (Novela) Capítulo 439

Estás leyendo el capítulo 439 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 7 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.