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Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 431 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"...¿Qué demonios significa eso?" En lugar de responder, su otro yo dejó que la sonrisa desapareciera de su rostro. Entonces Azriel vio cómo las lágrimas rodaban lentamente, casi con ternura, por sus mejillas ensangrentadas. Azriel frunció el ceño. Por alguna razón, casi se estremeció. "Los subestimé." Su otro yo lo dijo solemnemente. Luego levantó la vista y murmuró: "El telón está abierto... los espectadores observan... pero solo unos pocos arderán..." Volvió a mirar a Azriel. Azriel sintió que su corazón comenzaba a rugir con fuerza y miedo. Entonces, con una voz que casi sonaba a disculpa, el otro él dijo: "Lo siento." Azriel se sintió mareado. Se mordió el labio con fuerza y negó con la cabeza. "No quiero tus disculpas... Solo quiero una explicación. No... Solo quiero irme a casa..." "..." "...Pero no lo haré, ¿verdad?" "..." "Yo... yo de verdad voy a morir..." Entonces Azriel alzó la vista, y un frágil destello de esperanza volvió a sus ojos. "P-pero tú... tú eres mi verdadero yo, ¿verdad? Sabes cuál es la clave. Lo que Pollux está buscando, ¿cierto? Quizás puedas ayudarme. ¿No? Dime qué..." "Ja..." Azriel se quedó paralizado. "¡Jajajajajajajajajajaja!" Su otro yo estalló de repente en carcajadas. La misma risa que Azriel había soltado antes. Alto. Nauseabundo. Enloquecido. Las lágrimas seguían rodando por el rostro de su otro yo. Sin embargo, sonrió con malicia y rió con locura, con los hombros temblando y una expresión desgarrada por emociones que no encajaban. Azriel se quedó mirando. Él se estaba riendo. Pero a él no le hacía gracia. O tal vez sí lo era. Quizás le hizo gracia. Quizás estaba de luto. Quizás era feliz. Quizás todo era cierto a la vez. 'Oh...' Azriel sintió un nudo en el estómago. 'Sus emociones son un desastre...' Y con eso, la esperanza en los ojos de Azriel se extinguió. Esta persona no era él de verdad. Al menos, no era la persona que Azriel quería conocer. No era la que esperaba ver. Este tipo... Este tipo no era más que una versión perturbada de sí mismo. Y, por supuesto, Azriel se rió cuando su otro yo finalmente se detuvo. 'Yo... lo he perdido...' ¿Qué sentido tenía ver a esa persona sentada frente a él? ¿Qué propósito tenía, aparte de confirmar que Azriel realmente se había vuelto loco? Intentó analizarlo detenidamente. Intentó razonar consigo mismo. Intentó encontrar alguna explicación que no terminara en la locura. Entonces escuchó a su otro yo susurrar, "Te quedan cuarenta y ocho horas de vida." Azriel levantó la cabeza de golpe. Pero él ya se había ido. La mesa había desaparecido. Solo entonces Azriel se dio cuenta de que estaba de nuevo en el centro de la arena, rodeado por las estacas donde habían sido empaladas docenas de cabezas cortadas. Miró a su alrededor. Luego se agachó, sujetándose la cabeza ensangrentada con ambas manos, y miró al suelo mientras intentaba recomponerse. Dejó escapar un largo y agotado suspiro. * Al sentir que le costaba cada vez más respirar, los suspiros de Azriel se escapaban en suaves jadeos, tan débiles que solo alguien que escuchara con atención los habría oído. Le dolía todo el cuerpo. Aun así, siguió adelante. En algún momento, finalmente encontró el calabozo. Y el hacha. Azriel lo miró fijamente por un instante. Luego se decidió y saltó. En el instante en que aterrizó, no logró mantenerse en pie. Un dolor agudo, violento e inmediato, le recorrió las plantas de los pies y los tobillos, y sus piernas cedieron. "¡Arhk!" Gimió de dolor, cerrando los ojos con fuerza por un instante. ¡Me duele muchísimo! ...Realmente no podía acostumbrarse al dolor. Azriel cambió de postura y gimió de nuevo antes de obligarse a incorporarse. Se encontró frente a la pared que le resultaba familiar. Antes, allí se habían escrito palabras con sangre. DESPERTAR Pero ahora no había nada. Aun así, Azriel sí vio sangre. Bajó la mirada y vio la mancha oscura que había dejado un cadáver que debería haber estado allí. Pero el cadáver había desaparecido. El cadáver de Lia no aparecía por ninguna parte. Azriel dejó escapar un suspiro tembloroso. Así que él... él realmente la había matado. Esa parte no había sido falsa. Pero ahora su cuerpo había desaparecido. Excelente. Simplemente genial. 'No entiendo qué está pasando... Me siento tan perdido... Dios... ¿qué hago...?' Entonces, de repente, escuchó una voz que le hizo dar un vuelco al corazón. "Has vuelto." Azriel se giró inmediatamente. Celestina seguía allí, encadenada y con los ojos vendados. Respondió sin dudarlo, intentando mantener la compostura. "Y estás despierto." Enseguida, Azriel se levantó y caminó hacia ella. "Dame un segundo. Te liberaré." Se arrodilló frente a ella. Lo primero que hizo fue quitarle con cuidado la venda de los ojos. Al acercarse, sintió su respiración nerviosa e irregular rozar su piel. Por un instante, se estremeció cuando las yemas de los dedos de Azriel rozaron su mejilla ensangrentada. Azriel frunció el ceño. "¿Estás herido?" Le quitó la venda de los ojos por completo. Celestina dejó escapar un leve gemido y entrecerró los ojos, intentando acostumbrarlos a la tenue luz de la cámara después de haber estado cegada durante tanto tiempo. —Ya no —dijo—. Ya me curé. Esas palabras no mejoraron el ánimo de Azriel. Si acaso, consiguieron que se hundiera aún más. "¿Entonces te hicieron daño?" Celestina lo miró. O lo intentó. Tras un instante, notó que sus ojos grises volvían a brillar con cierta claridad. "Bueno... pasaron muchas cosas." Aún parecía aturdida, incapaz de ver con claridad, pero ya podía distinguir la sangre en el rostro de Azriel. "¿Estás... herido?" "Sí." Azriel exhaló un suspiro débil y sin humor. "Bueno. Pasaron muchas cosas." Luego, extendió las manos hacia las cadenas. Él no tenía la llave. Probablemente la tenía alguno de los que luchaban contra el grupo de Sir Felix. O con alguna de las personas que Azriel había masacrado. Lo que significaba que probablemente estaba enterrado en algún lugar debajo del hígado o los intestinos de alguien. Al examinar las ataduras más de cerca, se dio cuenta de que las cadenas eran una especie de artefacto mágico. Azriel hizo una pausa. 'Solo un maestro podría romper esto...' Este mundo poseía tecnología avanzada y armas poderosas en algunas áreas, pero seguía siendo extrañamente primitivo en otras. Mientras él intentaba encontrar la manera de romper las cadenas —a menos que se viera obligado a forzarlas— Celestina bajó la mirada de repente. Entonces, con voz temblorosa, pronunció palabras que hicieron que todo el ser de Azriel se congelara de horror, hasta lo más profundo de su alma. "Azriel..." Su voz temblaba. "¿Qué quiso decir exactamente cuando dijo que desafiaste al Dios del Tiempo por... mí?"
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Camino del Extra (Novela) Capítulo 431

Estás leyendo el capítulo 431 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 4 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.