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Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 347 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Estoy muerto... ¡Estoy tan muerto...!" Jazmín caminaba de un lado a otro por la habitación, con la ansiedad escrita en todo su rostro mientras repetía las palabras una y otra vez. Azriel, con una tela sobre los hombros desnudos, se recostaba contra la cabecera con un plato de galletas en el regazo, observándola con cierta diversión. Tras más de media hora de la misma ronda, por fin habló. ¿No crees que estás exagerando un poco? ¿Adónde se fueron todos esos años de lecciones de etiqueta? Tranquila. ¿Quieres una de mis galletas? Le ofreció una galleta mordida a medias. Jazmín se detuvo, se cruzó de brazos y lo fulminó con la mirada. ¡No quiero tus galletas! Tú eres el que no ha comido bien todo este tiempo. ¡Cómetelas antes de que te mueras de hambre! Azriel parpadeó ante el regaño, palabras duras envueltas en preocupación. Al final, retiró la galleta, le dio otro mordisco y masticó con satisfacción. ¿Qué voy a hacer...? Cuando papá se entere de que estuviste en el Bosque de la Eternidad, se pondrá furioso... Su voz temblaba. Se llevó las manos a la cabeza, con la mirada baja. Era una faceta suya poco común, una que quizás solo Azriel vería jamás. —No es que fuera tu culpa que terminara en el Bosque de la Eternidad —dijo. "Estoy seguro de que papá lo entenderá". "¡Sabes que no lo hará!" espetó, y luego vaciló. Me dijo que te cuidara, e hice lo contrario. Pensé que no estabas con nosotros, pero sí. Debí haberme esforzado más por encontrarte. Lo que hice no fue mejor que ignorar sus órdenes. Azriel miró hacia otro lado. " Supongo que tiene razón..." No se trata de esforzarse más, sino de que Joaquín no entiende. Todos en la EASC, y cualquiera vinculado al clan Carmesí, sabían una verdad: cuando Joaquín Carmesí te pedía algo, lo hacías. Si esperaba algo, cumplías con sus expectativas, por absurdas que fueran. Ya fuera matar a un monarca como simple intermediario o destruir un gran clan por orden suya, si Joaquín te lo pedía, lo hacías. Sus hijos no fueron la excepción. Especialmente Jazmín, preparada para ser el próximo Rey Carmesí. Y como eran sus hijos, las expectativas puestas en ellos eran aún más ridículas. Algunos podrían llamarlo irracional. Pero ese era Joaquín Crimson: irracional, y un rey. "Soy tan patética..." susurró Jazmín. "Es como si me hubieran dado una bofetada. No merezco ser tu hermana mayor, Azriel." Su voz, frágil y débil, lo sacó de sus pensamientos. Levantó la vista y sus ojos se abrieron de par en par al ver las lágrimas que se acumulaban en sus ojos mientras ella lo miraba fijamente, a punto de estallar. "Dije que me aseguraría de que no murieras esta vez", continuó con voz temblorosa, "y hice lo contrario. Durante meses estuviste muriendo y muriendo sin que yo hiciera nada. Debería haber estado ahí para protegerte. En cambio, fui una tonta intentando completar esta estúpida situación..." Verla agarrarse los brazos, con los hombros temblando, hizo que la culpa creciera en él. '¿ Cometí un error al decírselo?' "Oye..." Su voz se suavizó. No te conté lo que pasé para que te odiaras. Olvídate de papá. No te culpes. Eres lo suficientemente inteligente como para saber que no pudiste haber hecho nada. Además, no es que haya muerto de verdad; todo fue una farsa. "Eso... eso no cambia cómo me siento", dijo mientras las lágrimas finalmente escapaban de sus ojos. "Llevaste meses sufriendo. Soy tu hermana mayor... ¿Cómo se supone que seré el próximo Rey Carmesí si ni siquiera puedo proteger a mi hermano pequeño?" Verla llorar hizo que Azriel se levantara de la cama. Se levantó, cruzó la habitación y la abrazó con fuerza. "No debería haberte contado todo", murmuró contra su cabello. "Lo lamento." Se había guardado muchas cosas (la situación con Pólux, la Diosa de la Muerte, la raza de los dioses, el escenario en sí), pero aparentemente no lo suficiente. Aun así, Jazmín negó con la cabeza. —La verdad es que... me alegra mucho que me lo hayas contado. Me alegra que confíes en mí lo suficiente como para compartir cosas como esta. La expresión de Azriel se oscureció por un momento mientras apretaba los labios. ' Al final, todavía le estoy mintiendo...' Azriel sintió que su corazón se encogía; la inquietud crecía en su interior. Había estado ahí desde que conoció a Pollux, y con cada día, con cada minuto, no hacía más que crecer. Sentía que algo mucho, mucho peor estaba por venir. "Recuerdas lo que me prometiste... ¿verdad, Azriel?" Jazmín habló de repente, mirándolo. Azriel le devolvió la mirada y sonrió. —Por supuesto. Pero si empiezas a actuar imprudentemente y acabas muriendo, no me sentiré inclinado a cumplir mi promesa. Ante esto, Jazmín frunció el ceño y lo miró fijamente. ¿Quién eres tú para decirme que no sea imprudente? ¡Eres el ser humano más imprudente que conozco! Azriel no dejó de sonreír; al contrario, su sonrisa se amplió. "¡Deja de parecer tan orgullosa de eso!" espetó. ¡Jajaja! No puedo evitarlo. O eso, o me estreso tanto que me explota la cabeza. Jazmín chasqueó la lengua, pero lo soltó. Luego volvió a fruncir el ceño, y Azriel temió que se le quedaran ahí para siempre si seguía así. -Oye, ¿no es hora de que dejes de abrazarme? Inclinó la cabeza y parpadeó. "Bueno, no quisiera que empezaras a llorar otra vez, querida llorona hermana." Prácticamente podía oírle rechinar los dientes. —Tú... ugh. Prefiero estar con Sir Felix que contigo. Al menos me escucha. "¿Está aquí el señor Félix?" Azriel preguntó con fingida sorpresa; claro, ya lo sabía. Sir Félix era un Caballero Carmesí y hermano menor de la Gran Maestra Mira. Un Maestro. " Tenemos suerte de que Félix esté aquí; él estará del lado de Jazmín pase lo que pase". Jazmín asintió. Sí. Si no fuera por él, habría tenido aún más problemas al llegar a este escenario. La expresión de Azriel se tensó. “ Cuando perdió un ojo por culpa de Pierre... fue Félix quien la ayudó”. "Ya veo. Entonces debería agradecerle pronto." Jazmín sonrió y él finalmente la soltó. Regresó a la cama, tomó el plato y estaba a punto de comerse una galleta cuando vio que la expresión de Jazmín se ensombrecía, con la ansiedad ensombreciendo su rostro. "¿Jazmín? ¿Qué pasa?" Su rostro se puso serio y su voz se tensó por la preocupación. "¿Recuerdas cuando te enviaron a tu reino del alma antes de venir aquí?" "Sí, lo recuerdo..." Ella apretó los labios. -Entonces recuerdas los objetivos y condiciones, ¿verdad? Azriel asintió. La Santa dijo que este escenario es una prueba: estamos siendo juzgados por los dioses. Para que el escenario sepa si completamos los objetivos y cumplimos las condiciones, alguien tiene que estar observándonos, ¿verdad? ¿Crees que es cierto... que los dioses nos están observando? ' Eh..?' Era una pregunta justa, sobre todo dadas las palabras de la Santa y la deducción de Jazmín de que alguien debía estar vigilándolos. El rostro de Azriel se endureció. ¿ Qué es esto? ¿Por qué me late el corazón? Su sangre latía con fuerza como si estuviera enfrascado en un duelo mortal. La inquietud se agudizó, y lo más extraño aún, su núcleo de maná empezó a calentarse. ¿ Por qué me siento ansioso... asustado... tenso... nostálgico? ¿Qué significa? Era una pregunta sencilla, una que podría haber ignorado con un “no sé” o “probablemente”. Pero Jazmín no le había pedido que intercambiara teorías como hermanos. Lo preguntó porque sabía que él era el Hijo de la Muerte y sospechaba que podría saber más de lo que debía. Tenía miedo de revelar demasiado de sí misma. Miedo de revelar demasiado de él. ¿ Por qué siento que me estoy perdiendo algo importante? ¿Qué fue? ¿Fue...? ——— "Te has convertido en un Avanzado... tu alma se ha fortalecido. Pero cuanto más tiempo vivas en esta línea temporal, no solo recordarás nombres. Serán sentimientos... emociones... el roce de la piel de alguien... su aroma. No dejes que eso te influya. Morimos en esas líneas temporales por algo. No dejes que vuelvan a ser tu perdición. Ya no tenemos otra oportunidad de vivir." Las palabras de Xian Feng en la subasta resurgieron. "Puaj..." Un dolor de cabeza le golpeaba detrás de los ojos. "¿Hermano? ¿Qué pasa?" preguntó Jazmín, con la preocupación a flor de piel mientras se agarraba la cabeza. Azriel no la oyó. Solo apretó los dientes por el dolor. ¿ Dolor? ¿Por qué siento dolor otra vez...? ¿Será el veneno? No. ' No, no es el veneno... mi núcleo de maná está ardiendo tan caliente que me duele...' ——— "No temo al sol ni a sus llamas. Solo temo al arrepentimiento: al arrepentimiento por una vida pasada arrastrándome cuando nací con la ambición de ascender. Si mis alas deben arder, que así sea. Al menos las forjé yo mismo. Solo quienes estén dispuestos a arriesgarse a caer aprenderán a volar." Las palabras de Pollux lo impactaron y con ellas, otra punzada de dolor. ——— Alguien que dice una cosa, pero hace otra. Que sueña con la libertad, pero nunca da un paso. Incluso con dos pares de recuerdos —los de Leo y los de Azriel— cometes los mismos errores. Usas máscaras. Tantas, que ni siquiera tú recuerdas quién eres debajo. ——— ['La Cuarta Autoridad' afirma que poner este mundo en un escenario fue una petición de 'La Segunda Autoridad'.] ——— "Matarte no tendría sentido. Ella te ama demasiado, ya seas su apóstol o su hijo, nunca te dejará morir. Siempre te salvará." ——— "Una vez me preguntaste si quería volver a volar hacia el sol, ¿verdad, Hijo de la Muerte? Pero dime... ¿por qué debería volar hacia él cuando puedo traer el sol hacia mí?" Recuerdo tras recuerdo volvieron a surgir, cada uno más nítido que el anterior. ¿ Por qué? ¿Por qué ahora? ¿Y por qué duele recordarlo? No era como si los hubiera olvidado, sino como si fuera la primera vez que escuchaba esas cosas, que las recordaba. —Olvídate de lo que te pregunté —dijo Jazmín suavemente, dando un paso hacia él mientras su rostro palidecía. "Fue una pregunta estúpida." "Estoy bien..." La voz de Azriel interrumpió la de ella, lo suficientemente firme como para dejarla congelada. "Estoy bien", repitió. ' Qué extraño...' El dolor de cabeza se rompió como una ola que retrocedía, pero el calor en su interior seguía ardiendo. ¿ A esto se refería Xian Feng? No... parece que subestimó lo que me advertía. Probablemente fue la pregunta de Jazmín la que lo desencadenó. ¿ Vale la pena? Es una apuesta arriesgada, extremadamente peligrosa, imprudente, estúpida. Y aun así... ¿por qué siento que debo hacerlo? ¿Debería hacerlo? ¿Acaso tengo el lujo de elegir? Él iba a morir. Jazmín iba a morir. Todos estaban a merced de Pollux. ¿ Puedo permitirme ser exigente? ¿No es mejor afrontar la amenaza actual y afrontar el resto después? Pero lo que esto podría desatar... ¿ No podría ser diez veces peor? ¿No va en contra de todo lo que yo —y el Dios del Tiempo, y la Diosa de la Muerte— más tememos? " ¿ Tengo alguna opción? " Jazmín lo observó preocupada, pero se mordió la lengua. Estaba pensando demasiado, demasiado profundamente, y ella sabía que no debía romperlo. —No , de verdad... ¿cómo podría siquiera saber qué es bueno o malo? ¿Quién tiene razón o no? Sé que debo eliminar a Pollux. No sé si quiero matar a los dioses como Xian Feng. No sé qué hacer con la Diosa de la Muerte. Sé que no se puede confiar en el Dios del Tiempo... y, sin embargo, mi alma me dice que confíe en esto... Azriel cerró los ojos y dejó escapar un suspiro lento. ' Muy bien.' Los abrió y le dio a Jazmín una sonrisa cálida y clara. —No es una pregunta tonta. La Santa tiene razón, y tú también. Los dioses nos observan. "...!" Los ojos de Jazmín se abrieron de par en par. La alarma se dibujó en su rostro; el miedo palideció sus mejillas. "¿Por qué... no... cómo? ¿Cómo... cómo lo sabes siquiera?" ¿Por qué decía eso? Ella era lo suficientemente inteligente como para saber que no debía revelar nada que pudiera revelar su identidad. Así que le preguntó cómo, con la esperanza de que encontrara una excusa inofensiva. ['La Cuarta Autoridad' te mira, por alguna razón llena de pánico grave.] ['La Cuarta Autoridad' te advierte que detengas todo lo que estés pensando hacer.] ['La Cuarta Autoridad' te sacará del escenario si haces algo estúpido.] [Para... por favor, para.] Pero la esperanza a menudo es en vano. ¿Por qué? ¿Cómo? Ya sabes la respuesta, querida hermana. Al fin y al cabo, soy el Hijo de la Muerte.
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Estás leyendo el capítulo 347 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 22 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.