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Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 299 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Un gesto sombrío se dibujó en el rostro de Azriel mientras asimilaba en silencio las palabras de Pollux. '¡Ahhh... qué molesto...!' Esta sensación de ardor... Sí, ese era su alma gritando, ¿verdad? Su alma ardía, ¿verdad? Sí... Sí, lo fue. Tras un denso silencio, Azriel soltó una carcajada repentina, una risa oscura y ahogada, como la de quien se hunde en el fango. Finalmente, se calmó, bajando ligeramente la cabeza y exhalando un suspiro cansado y agobiado. “¿Cobarde? Eres un hipócrita, ¿verdad, Pollux?” dijo Azriel de repente, secándose las lágrimas que le habían salido de la risa amarga. “Ah, pero lo que dijiste sobre mi destino... quizá tengas razón. Tú conoces el futuro, ¿verdad?” Levantó la vista y le dedicó a Pollux una sonrisa significativa. Eres el Espíritu Divino que habló con la Diosa de la Muerte. Me pregunto de qué hablaron. Como su hijo, no puedo evitar sentir ansiedad. Pero aparte de eso, sigo sin comprender tu propósito en este mundo. Es evidente que cada acción que emprendes tiene una razón. Cobarde, esclavo del destino, Hijo de la Muerte... dime, espíritu, ¿qué quieres de mí? ¿Destruir el destino? ¿O acaso, como Xian Feng, deseas que mate a los dioses? Dime, oh poderoso Emperador Espíritu de la Estrella Divina, que permitiste que tu mundo entero, tu pueblo e incluso sus nombres se desvanecieran de la historia, ¿qué esperas exactamente de mí? La sonrisa de Azriel se torció burlonamente. "¿Quieres ayudarme a desarrollar mi personaje?" Volvió a reír con amargura. ¿Qué importaba? Sí, ¿qué importaba? Un esclavo del destino... ¿Por qué debería importar eso? ¿Por qué debería...? “O quizás simplemente estás ocultando el hecho de que, a pesar de todo, has empezado a sentir cariño por Mio” espetó Azriel, como si saboreara veneno. "Si de verdad hubieras querido, podrías haberme impedido matarla. Sabías que te había robado a Rompe Sellos. Le permitiste que se la llevara. Le permitiste morir." La sonrisa de Azriel se oscureció aún más. "Me pregunto quién de nosotros tiene ahora un corazón bondadoso." Pólux negó con la cabeza y soltó una risa retorcida. "Ahí vas de nuevo, actuando como un cobarde." "Y ahí vas de nuevo, actuando como un hipócrita." Pólux resopló, se giró bruscamente y se alejó. Las llamas plateadas se separaron silenciosamente a su paso. Azriel, mirando fijamente su espalda que se alejaba, vaciló un instante antes de seguirlo. Caminaron en silencio, con la tensión palpable entre ellos, hasta que Pollux rompió el silencio inesperadamente. “No lo entiendo” murmuró. Azriel frunció ligeramente el ceño. "¿Qué?" Pólux vaciló, continuando su camino antes de finalmente expresar sus pensamientos. "Ustedes, los humanos... por todos los recuerdos que he visto... ¿por qué siempre hablan del amor como algo hermoso?" Azriel guardó silencio. Pólux continuó en voz baja, casi para sí mismo, Si el amor es hermoso, ¿por qué os hace sangrar tanto a vosotros, los humanos? ¿Por qué lo anheláis con tanta desesperación, como si jamás hubierais sentido el verdadero amor? La florecilla lloraba sin cesar, no por debilidad, sino porque le habían robado el amor. Porque la habían traicionado. Porque había creído que era real, solo para ser engañada. Dormía, despertaba y volvía a llorar, una y otra vez, sin fin. Pollux se detuvo y se giró para mirar a Azriel, cuya expresión se había vuelto compleja e indescifrable. “¿Acaso el amor no es simplemente un pecado?” susurró Pólux. Luego, con un suspiro cansado, apartó la mirada y alzó la vista hacia el sol abrasador. "Bueno, supongo que todo el mundo peca al menos una vez en la vida." Azriel se acercó en silencio, deteniéndose junto a Pólux, con la mirada fija en el sol radiante. Finalmente, habló en voz baja. "¿No vas a matarme?" Pólux no le miró. "No tiene sentido." "¿Por qué? ¿Porque soy esclavo del destino? ¿Porque mi existencia es crucial para el futuro? ¿Eso te detiene?" “No” respondió Pólux con calma. "No hay futuro contigo en él. El destino intenta desesperadamente matarte o salvarte; cualquier cosa para definir claramente tu existencia." "...¿Por qué?" "No sé." Azriel vaciló. "¿Es por eso que, allá en la cabaña, dudaste de que yo fuera humano?" "Sí. No hay ningún ser humano” ningún ser viviente” con un solo hilo de destino envuelto a su alrededor." Azriel exhaló bruscamente, dejando un aliento helado en el aire. "¿Entonces qué soy?" "No sé." Azriel apretó los labios con fuerza, sumiéndose en silencio. Pollux volvió a hablar, mientras ambos contemplaban el sol bañado por su resplandor abrasador. "Matarte no tendría sentido. Ella te ama demasiado, seas su apóstol o su hijo; nunca te dejará morir. Siempre te salvará." “...¿Por qué me quiere tanto?” Pollux dejó escapar una única y amarga risa. "Ese... es uno de los mayores misterios, conocido solo por ti y por ella." ¿De qué hablaron ustedes dos? Dijiste que no formo parte de ningún futuro. Sin embargo, ella sabía que yo estaría aquí, ¿no? Azriel recordaba aquel momento en que Mio se convirtió en el Bosque de la Eternidad. Aun así, sentía como si su mente lo hubiera traicionado, creando ilusiones. Pollux no respondió esta vez. Azriel resopló suavemente. Por supuesto. Él planteó otra pregunta. "¿Conoces a Ynoth?" “No” respondió Pólux lentamente. "Y si yo no lo hago, probablemente la mayoría de los dioses tampoco, incluido el Dios del Tiempo. Francamente, es mejor evitar a ese dios por completo. Nuestros recuerdos... probablemente han sido manipulados por alguien... o algo." Los ojos de Azriel se abrieron de par en par, y un escalofrío le recorrió la espalda. ¿Alguien había alterado incluso los recuerdos de los dioses? Sin embargo, la Diosa de la Muerte lo sabía... ¿Por qué era ella la única que lo sabía? Finalmente, tras otro largo silencio, Azriel preguntó en voz baja: “...¿Dónde está el Cambiaformas? ¿Y esos tres ángeles?” Las llamas de Pollux seguían devorando a los Gusanos del Vacío, pero ¿qué pasaba con los demás? "¿Qué más...? Los maté." Azriel se quedó mirando fijamente sin comprender durante un momento, antes de responder con sencillez: "Ya veo". Sin embargo, tras otra pausa, volvió a preguntar, con preocupación en la voz: "¿No tienes miedo? Sabes que esto es un escenario, ¿verdad? Soy un participante, lo que significa que quienes nos observan…" "Nadie nos está vigilando ni a ti ni a mí, Hijo de la Muerte." La confusión de Azriel se acentuó, lo que llevó a Pollux a explicar con calma mientras miraba al sol. Subestimas los beneficios de ser amado por ella. No permitirá que esos parásitos te espíen. Si bien participas en las Teogonías, considérate como un personaje sin tiempo en pantalla propio, como en una serie o película. Solo aparecerás al entrar en contacto con otro participante, e incluso entonces, únicamente desde su perspectiva. Nadie sabe lo que ocurrió en este bosque, ni sobre Mio, ni sobre ti ni sobre mí. La muerte de esos tres ángeles, el Cambiaformas, los Gusanos del Vacío... todo permanece oculto, inadvertido para todos excepto para la “Cuarta Autoridad”. Pero incluso los “Doce Tiranos de Escenario de la Corte Divina” son independientes de esos “dioses”. No pueden revelar lo que han visto ni tu existencia. Así será en cada Teogonía en la que participes. De ahora en adelante, lo que muestres a quienes te observan estará completamente bajo tu control. Los ojos de Azriel se abrieron bruscamente. Él... no lo sabía. Teogonías... Ese era el nombre que se les daba a estos escenarios. Era el año 2149 en el mundo de Azriel, el año de la primera oleada de Teogonías. Un fenómeno divino y cataclísmico tuvo lugar cuando haces de luz blanca pura” Lanzas Divinas” atravesaron los cielos agrietados, seleccionando y atrayendo a humanos elegidos a realidades alternativas. Mundos, reinos, dimensiones: lugares donde los participantes tenían roles que cumplir, objetivos que completar y condiciones que satisfacer para alcanzar la victoria. Sin embargo, sin que ellos lo supieran, los dioses los observaban. Pero ¿cuál era el propósito de estos escenarios, de estas teogonías? Era sencillo: juzgar su mundo. Determinar si su mundo merecía la gracia divina, si la humanidad merecía su presencia, si el ser humano era digno de estar bajo el dominio de los dioses. Sin embargo, la mayor ironía era que los propios dioses sufrían enormes dificultades en el mundo de Azriel. ¿Por qué? Porque la Providencia Mundial era mucho más poderosa de lo previsto. Aun así, incluso la providencia más poderosa tenía sus límites. Naturalmente, innumerables humanos fueron elegidos, innumerables murieron e innumerables escenarios se desarrollaron. En el libro “El Camino de los Héroes”, Lumine y otros personajes clave compartieron la misma situación. Fue un acontecimiento crucial, un momento destinado a crear lazos profundos, a estrechar sus lazos. Mientras tanto, los dioses observaban, juzgaban y se divertían. Azriel, sin embargo, estaba preocupado. A pesar de la supuesta imparcialidad de los escenarios, Jazmín siempre se encontraba en las peores condiciones posibles. Sin embargo, esta vez... parecía que Azriel había asumido el desafortunado papel de su hermana. Curiosamente, sin embargo, parecía que Azriel no era ni vigilado ni juzgado, ni siquiera incluido en ese margen de justicia. Un oscuro presentimiento se apoderó repentinamente de Azriel. 'Mis recompensas... yo... ¡seguiré recibiendo mis recompensas, ¿verdad?!' Su expresión se ensombreció. Por primera vez desde que volvió a abrir los ojos tras la muerte de Mio, Azriel sintió algo más que un vacío inmenso. Si no recibía ninguna recompensa... Si no... Si no... ¡Él mismo masacraría a esos dioses avaros! ...Pero esa era una preocupación para su yo futuro. Cosas... Muchas cosas habían cambiado ahora que Azriel poseía esta revelación. Los dioses no sabían nada de él. Entonces, si él... Si matara a alguien como Pierre sin remordimientos... Ningún dios lo sabría jamás, siempre y cuando ningún otro participante lo presenciara. “No saben que estás aquí, lo que significa que tampoco sabrán que yo estoy aquí. Pero ahora que he matado a esos tres niños... las cosas sin duda cambiarán” dijo Pollux de repente con frialdad, haciendo que Azriel se volviera hacia él, confundido. "El destino es bastante irritante, ¿verdad, Hijo de la Muerte? No fue mera coincidencia que dos anomalías como nosotros nos cruzáramos. Fue una cuidadosa orquestación del destino. El destino parece favorecer a esos dioses, pero curiosamente, al final, solo favorece a los más audaces." Pollux suspiró profundamente tras su máscara de lobo, y de repente soltó una risita ahogada. Finalmente, volvió a hablar: "Una vez me preguntaste si deseaba volar de nuevo hacia el sol, ¿verdad, Hijo de la Muerte? Pero dime... ¿por qué debería volar hacia él cuando puedo traer el sol hacia mí?" "¿Eh?" Azriel no lo entendió, al menos no hasta que Pollux extendió lentamente los brazos, como si abrazara una verdad invisible. “¿Has visto la florecilla marchita, verdad? Sus recuerdos... Necesitaba su [Habilidad Única].” El corazón de Azriel dio un vuelco. Sus ojos se abrieron de par en par, comprendiendo la situación. 'No puede querer decir...' Su sospecha fue rápidamente confirmada por las siguientes y escalofriantes palabras de Pollux: Necesitaba copiar su [Habilidad Única]. Lo único que tenía que hacer era activarla. Desde ese momento, la marchita florecilla cumplió su propósito. Y ahora que se ha ido, mi promesa a ella también ha terminado. Una premonición aún más oscura se apoderó del pecho de Azriel, cuyo corazón latía frenéticamente mientras el terror lo invadía. "Tenías curiosidad por saber cuáles eran mis intenciones en este mundo, ¿verdad? ¿Por saber qué planeaba exactamente? Bueno... mira a tu alrededor." Azriel obedeció, mientras sus ojos recorrían el entorno. Lo único que vio fueron árboles. Y llamas plateadas. "Quizás esto aclare las cosas." Pollux chasqueó los dedos y, de repente, Azriel se encontró de pie ante un lugar inquietantemente familiar, uno que nunca había visto con sus propios ojos, solo a través de los recuerdos de Mio. La entrada a un magnífico palacio. Sí, magnífico, espléndidamente bello cuando Azriel lo vio a través de la visión de Mio. ¿Pero ahora? Azriel solo veía decadencia. La otrora grandiosa estructura yacía abandonada, cubierta de hojas y enredada por enredaderas. Los árboles crecían descontroladamente, tanto en el exterior como en el interior, reclamando cada centímetro de su antigua gloria. 'No...' Pollux soltó una risa oscura, un sonido escalofriante. "Las teogonías” los escenarios” no son más que pruebas de los dioses. Pues bien, Hijo de la Muerte, elegí estar aquí porque he visto el futuro. Me permití existir como esta versión 'falsa'... ¡específicamente para apropiarme de este escenario y transformarlo en la prueba del Gran Emperador Espíritu Estelar Divino!" Su risa estalló en locura, resonando con un deleite siniestro. Azriel sintió que un terror terrible e insoportable lo consumía, y se le cortaba la respiración mientras el terror se apoderaba de él. La risa de Pollux continuó, haciéndose más fuerte e incontrolable, mientras Azriel observaba frenéticamente su entorno. Tenía la boca seca, ardiendo como arena. Era como si... Era como si lo hubieran arrojado a... "Bienvenido, Hijo de la Muerte, a un mundo de eternidad."
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Camino del Extra (Novela) Capítulo 299

Estás leyendo el capítulo 299 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.