Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 298 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Azriel abrió los ojos.
Lo extraño era que un ojo veía el techo irregular de una cueva. El otro no veía nada. Solo oscuridad.
'Ah... cierto.'
Era ciego en uno de ellos.
Pero entonces... frunció el ceño.
Si era ciego... ¿por qué tenía la sensación de que ese ojo se movía?
Levantó el brazo derecho. Luego el izquierdo.
Ambos se mudaron.
Ambos brazos estaban hacia atrás.
Azriel parpadeó, atónito.
Extendió la mano hacia la tela que le cubría el rostro, la arrancó... y vio.
Con ambos ojos.
“...Ya está curado” susurró.
No.
Todo sanó.
Antes de que pudiera asimilar la sorpresa, un panel familiar” pero extrañamente refinado” apareció fugazmente ante sus ojos.
[¡Actualización de estado!]
[Tu núcleo de maná ha evolucionado: Nivel 4]
“¿Experto?” murmuró Azriel, desconcertado.
"¿Me convertí en un experto...?"
Pero el panel no se detuvo.
[Espacio para ecos del alma desbloqueado]
[Has adquirido una nueva habilidad: Artesanía del Corazón]
[Has adquirido una nueva habilidad: Toque de Destilador]
[Has adquirido una nueva habilidad: Dedo Fantasma]
[Has adquirido una nueva habilidad: Sincronización Central]
[Has adquirido una nueva habilidad: Frasco Loco]
Azriel abrió la boca, sin poder articular palabra.
Sin embargo, los paneles continuaron:
[Arma del alma adquirida: Pluma molesta]
[Artes de la espada: Danza de la muerte → 25% de maestría → 5/?]
→[Cuarta forma adquirida – Venas florecientes]
→[Quinto curso adquirido – Gracia marchita]
...Solo entonces terminó.
Azriel contempló los paneles en silencio, con una expresión indescifrable.
Luego, lentamente, frunció los labios.
"...Experto de Grado 2", murmuró.
"...No morí por eso..."
Siempre había sido consciente del riesgo. Si aún hubiera sido un Intermedio, su cuerpo se habría destrozado. Su núcleo se habría hecho añicos.
Por eso, allá en la Mazmorra del Vacío, no había tomado el núcleo de Zoran.
El núcleo de un santo era demasiado poderoso.
Le habría matado.
No... Azriel había tenido miedo; miedo de que su cuerpo pudiera haber sido destrozado cuando solo era un Intermedio.
Pero se dio cuenta de algo.
Él no era simplemente normal.
Él era un apóstol.
¿Pero ahora?
Como Avanzado... un Apóstol... podía absorber incluso el de un Soberano.
Y esta vez...
No solo había absorbido uno.
Lo había consumido todo”
Cada criatura del vacío, cada fragmento de voluntad quebrada, cada ser” humano o no” que se había fusionado con el Bosque de la Eternidad en el momento en que apuñaló a Mio.
Los labios de Azriel temblaron mientras se tapaba los ojos con el antebrazo.
Un largo y silencioso suspiro escapó de sus pulmones.
Se sentó a la orilla de un lago oscuro, cuya superficie ya no resplandecía con luz.
El árbol etéreo había desaparecido.
No había reflejo. No había vida.
Solo silencio.
Y vacío.
Se había acabado.
...No.
Aún no.
Azriel exhaló de nuevo y se puso de pie lentamente.
Estas recompensas no producían ninguna alegría.
Nada de orgullo.
Sin hambre.
Solo... un vacío que resonaba en su pecho.
Todavía quedaba una cosa.
Lo último e inevitable.
Los ojos de Azriel se aguzaron.
“...Ha llegado el momento” susurró con voz baja y seca.
Para afrontar la ira del Gran Emperador Espíritu Estelar Divino.
* * *
Cuando Azriel salió de la cueva, no había ningún Cambiaformas esperándolo.
Sin emboscada.
Sin batalla.
Ningún gusano del vacío se arrastraba hacia él con chillidos hambrientos.
En cambio, lo que le recibió fue un mar de llamas plateadas que rugía por el suelo en oleadas, consumiendo todo a su paso...
Y sin embargo, ni un solo árbol se quemó.
Extrañamente, el fuego rodeó la vegetación, dejándola intacta, como si el bosque mismo fuera sagrado.
Mientras Azriel caminaba, las llamas se apartaban de sus pasos como fantasmas asustados, disolviéndose en una niebla inofensiva bajo sus plantas.
Pero ni siquiera miró los árboles.
No miró cómo los Gusanos del Vacío se reducían a cenizas.
Ni una sola vez su mirada se detuvo en el divino fuego plateado.
Ni siquiera se molestó en buscar al temible Cambiaformas.
Porque lo único que Azriel vio fue al hombre que estaba de pie frente a él.
Dio la espalda.
Túnicas blancas ondeando suavemente al viento.
Brazos cruzados a la espalda.
Inmóvil. Esperando.
La luz del sol matutino se filtraba entre los árboles como hebras de oro, iluminando el claro, como si el propio bosque lo hubiera elegido.
Azriel avanzó lentamente, en silencio.
No me impresiona.
No por miedo.
Simplemente... vacío.
Se detuvo a unos pocos metros de distancia y miró fijamente a la figura con una expresión vacía e indescifrable.
Pólux” en su forma humanoide” no se volvió para mirarlo.
Se quedó de pie como si mirara fijamente al horizonte. O quizás a ningún lugar en absoluto.
Entonces, se oyó su voz.
Incluso.
Sin emociones.
Pesado tras la máscara de lobo.
"Mírate."
Suspiró larga y profundamente, casi con cansancio.
"Realmente eres patético."
Azriel no respondió.
"Tú... que lo diste todo por la felicidad de otro. Otra vez. ¿En qué estabas pensando? ¿Cómo pudiste ser tan estúpido?"
Pólux se giró entonces.
Esos ojos oscuros, rodeados de plata, se clavaron en él.
Las llamas danzaban violentamente detrás del emperador espiritual, aunque no emitían sonido alguno; solo reflejaban la emoción que él se negaba a revelar.
“Después de todo lo que hiciste... ¿qué te queda?” preguntó.
"Solo dolor. Otra vez."
"Nos diste tu tiempo. Tu corazón. Todo."
"Te tragaste tu propia voz. Tus propios sueños. Solo para que alguien más pudiera sonreír. Otra vez."
Azriel permaneció inmóvil. Sin parpadear.
“¿Y ahora qué, Hijo de la Muerte?” susurró Pólux.
"Se ha ido. No hay rastro de ella. Y tú eres el único que sigue en pie. Otra vez. Apenas respirando."
Dio un paso más cerca.
Las llamas se enroscaron entre ellas.
"Entonces dime... ¿valió la pena?"
Pollux se inclinó hacia delante. Sus palabras rozaron el oído de Azriel como una brisa fría.
"Al final... lo único que te quedó... fue dolor."
Era la misma voz de siempre, llena de orgullo, pero también había algo más.
Melancolía.
Azriel lo vio en sus ojos.
No estaba seguro de que Pólux supiera siquiera que estaba allí.
“Nunca cambiarás, ¿verdad?” dijo.
"Eres como una moneda."
"Un lado: Leo Karumi.
El otro: Azriel Crimson.
"Y en el medio..."
La voz de Pólux se hizo más baja.
"Ahí estás tú."
"Alguien que dice una cosa, pero hace otra. Que sueña con la libertad, pero nunca da un paso. Incluso con dos conjuntos de recuerdos” los de Leo y Azriel” cometes los mismos errores. Usas máscaras. Tantas, que ni siquiera tú recuerdas quién eres debajo."
Gota a gota... gota a gota...
La sangre comenzó a teñir la tierra bajo ellos.
Azriel tenía las manos tan apretadas que las uñas le habían atravesado las palmas.
"Ocultando cada emoción tras una sonrisa", continuó Pollux.
"Convenciéndote a ti mismo de que es por el bien común."
"Eso mismo dijiste de Celestina Frost, ¿verdad?"
Sonrió bajo la máscara.
"Desarrollo de personajes. Eso es lo que querías para todos, ¿verdad? Qué noble. Qué heroico. Matar al Apóstol de la Ruina. Sacrificar al Instructor Kevin. Todo por el bien mayor."
"Pero la verdad es que podrías haber elegido otro camino."
"Y aun así lo justificas. Como un cobarde que se convence a sí mismo de que era la única opción."
"Estás actuando. De forma inconsistente. Irrelevante. Aferrándote desesperadamente a un significado en un mundo al que no le importa lo que creas."
Pollux se acercó. Ahora estaban a centímetros de distancia.
La sangre goteaba de la barbilla de Azriel.
“Todo lo que sabes” dijo en voz baja”, lo lees en un libro. Un libro cuya historia está concebida como una tragedia.
"Pero tu existencia combate ese género."
Pólux volvió a reír.
“...¿Te has preguntado alguna vez cuál es tu destino?”
Azriel vaciló, luego finalmente separó los labios y respondió con un tono apagado y sin vida.
"...No."
Pólux inclinó la cabeza.
Él sonreía. Azriel podía sentirlo.
"No tienes uno."
"...¿Qué?"
Pollux se inclinó de nuevo.
"Mientras que todos los demás están atados por miles de millones de hilos, enredados y ligados a otros... Tú solo tienes uno."
"Se suponía que no debías tener ninguna. Pero el destino no lo permitió."
"No deberías existir. No deberías tener sentido."
"Pero sí lo haces."
"Y el destino no puede permitir eso."
"Por eso te marcó."
A Azriel se le erizó la piel.
Pollux levantó lentamente una mano” sus dedos blancos brillaban tenuemente” y rozó el costado del cuello de Azriel.
“La marca del destino” susurró.
"Ese único hilo que tienes no se puede conectar con nadie."
"...No es un hilo."
"Es un collar."
Retrocedió y señaló.
Su voz se volvió fría. Condenadora.
"Es casi como si tú fueras..."
Azriel ya conocía la palabra.
Podía presentir que se acercaba.
Y Pollux lo dijo.
"...Esclavo del destino."
Azriel apretó los dientes. Su cuerpo empezó a arder desde dentro.
Volví a sentir lo mismo.
El fuego crepitaba en silencio. Los árboles se mecían con un aliento invisible.
Pólux lo observó en silencio.
Luego, con una voz que sonaba como el cierre de un veredicto, dijo:
"Sabes, Hijo de la Muerte... lo que pasa con las máscaras es..."
"...Al final, se resbalan."
"...Y al final, le mostrarás al mundo quién eres realmente."
Desvió la mirada ligeramente, con los ojos entrecerrados.
"Y lo que verán..."
Él se burló.
"...Es un cobarde."

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Camino del Extra (Novela) Capítulo 298
Estás leyendo el capítulo 298 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.