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Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 283 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Un grito crudo y agonizante brotó de la garganta de Azriel cuando se desplomó sobre el frío suelo de madera. Por un instante, no se atrevió a abrir los ojos, con la respiración entrecortada. Pero cuando por fin lo hizo, se encontró de nuevo atrapado en la maldita cabaña. Esta vez, estaba completamente solo. Lady Mio había desaparecido; ni rastro de su presencia reconfortante, ni de su engañosa calidez. Azriel hacía tiempo que había cruzado el frágil umbral entre la muerte y el renacimiento. Ahora, solo el terror persistía, arañando sin piedad el límite de su cordura. Unas náuseas terribles le invadieron, y la bilis amarga le subió del estómago. Azriel apretó los dientes y mordió con fuerza, obligándose a tragar mientras su cuerpo se estremecía incontrolablemente. 'Ahora no.' Un dolor de cabeza implacable le golpeaba el cráneo, sin cesar, hasta que gradualmente se desvaneció bajo el frío reconfortante de [Crisol del Alma]. Su núcleo de maná... podía sentirlo con claridad, vibrante y vivo. Ya no estaba bloqueado. Por ahora, al menos, podía usar el maná libremente. Lenta y penosamente, Azriel se puso en pie, haciendo acopio de fuerzas a sus temblorosos miembros. Su único ojo brilló con fiereza, encendido con una sombría determinación. En un instante, el familiar abrazo de su Armadura del Alma lo envolvió en placas pulidas de obsidiana negra. El Devorador del Vacío descansaba en su mano derecha, la Elegía de Átropos en la izquierda: fieles compañeros para afrontar la tormenta. Sin dudarlo, Azriel liberó su aura. Esta explotó violentamente hacia afuera, una llamarada tempestuosa que rugía sin control en lugar de aferrarse a él como una armadura. Su sola presencia abrasaba el aire, resplandeciendo a su alrededor como una tormenta. Ahora podía sentirlo con claridad: el maná fluyendo caóticamente, estrellándose contra él como olas implacables que rompen contra una costa solitaria. Transcurrió un instante, apenas tiempo para prepararse, antes de que una presencia irrumpiera cerca: una presencia de puro horror. La sangre se le heló, la bilis volvió a revolverse y el terror le arañó hasta la médula. 'Cambiaformas'. Azriel no dudó. El tiempo hacía tiempo que había perdido todo sentido en aquel bosque de pesadillas eternas. No desperdiciaría ni un solo aliento. Con un impulso de voluntad, un rayo escarlata crepitó violentamente sobre él antes de abrirse paso a través de la pared de la cabaña. Envuelto en un danzante relámpago carmesí, Azriel se lanzó hacia adelante a toda velocidad, dejando tras de sí solo un rastro de quemaduras. Corrió desesperadamente, sus pies apenas tocaban el suelo antes de impulsarse hacia arriba, saltando hasta las copas de los árboles. Pero cuando se balanceó sobre una rama temblorosa, preparándose para moverse de nuevo, se quedó paralizado. Su cuerpo se negó a obedecer. Paralizado, incapaz siquiera de mover un dedo, Azriel sintió un pánico helado recorrerle el cuerpo. Sus ojos se abrieron con horror mientras, lenta e involuntariamente, se volvía hacia la cabaña de la que acababa de escapar. Allí, inmóvil como nunca sobre el tejado en ruinas, se encontraba la grotesca figura del cambiaformas: una abominación sin rasgos distintivos, una burla retorcida de la vida, que irradiaba un aura de puro terror. El corazón de Azriel se detuvo por un instante, un terror helado lo atenazó con más fuerza al comprender la situación. ¡Titán de grado 1! Los cambiaformas eran pesadillas hechas realidad; había previsto su fuerza, pero incluso ese conocimiento no lo preparó para el poder aplastante que emanaba de ellos. ¡Maldita sea! ¿Cómo podría alguien derrotar a todo este bosque? La desesperación amenazaba con engullirlo por completo, pero de repente una revelación atravesó sus pensamientos frenéticos, brillando como un salvavidas en la oscuridad. ¿En qué estoy pensando? ¡No necesito derrotarlos, solo necesito encontrar a Lady Mio! Ella era la clave, su único camino para salir de aquel laberinto de pesadilla. Pero, ¿dónde podría estar? El cambiaformas no se había movido ni un ápice, pero su sola presencia era asfixiante. El corazón de Azriel latía con fuerza, la cabeza le palpitaba mientras innumerables dolores de cabeza lo asaltaban, apenas controlados por [Crisol del Alma]. Temblaba incontrolablemente; la mirada vacía de su rostro inexpresivo amenazaba con quebrar su frágil cordura. Su mente suplicaba desesperadamente que la dejaran quebrarse, imploraba en silencio que la dejaran rendirse, que la dejaran descansar por fin. Entonces, de forma imposible y horrible, el cambiaformas dio un lento paso hacia adelante. Ese único y espantoso movimiento casi detuvo el corazón de Azriel por completo, amenazando con devolverlo al bucle sin fin. Pero, de forma extraña y aterradora, el cambiaformas se quedó congelado de nuevo, con la pierna suspendida a medio paso, como si estuviera atado por cadenas invisibles. Entonces una voz ”familiar, orgullosa y exasperantemente arrogante” resonó suavemente, irradiando un poder en bruto: "Ambos sois realmente valientes, empezando sin mí." Antes de que Azriel pudiera siquiera parpadear, la realidad misma se fracturó. En un instante, un velo de blanco incandescente descendió, cegador, sofocante. Un brillo puro se precipitó como un torrente celestial, arrasando con todo a su paso hasta que solo quedó un resplandor cegador que lo abrumó por completo. Por un instante, todo dejó de existir, reducido a un lienzo en blanco de un blanco infinito y cegador. “Tch. Qué fastidio... No puedo simplemente matarte, ¿verdad? Sería problemático que todo el bosque se reiniciara por culpa de un simple cambiaformas” resonó la voz de Pollux con desgana, impregnada de una diversión burlona. "Aunque admito, amigo mío, que te has vuelto increíblemente resistente después de haber muerto tantas veces." Esas fueron las primeras palabras que Azriel oyó con claridad mientras parpadeaba rápidamente, y su visión borrosa se fue aclarando poco a poco. Seguía de pie sobre la rama, con el cuerpo inmóvil en el mismo sitio, intacto ante el poder incomprensible que lo acababa de envolver. Nada a su alrededor había cambiado, al menos físicamente… “o eso creía, hasta que su mirada volvió al lugar donde estaba el Cambiaformas. La cabaña había desaparecido por completo, reducida a la nada como si hubiera sido borrada de la existencia. El horror sin rasgos distintivos permanecía firmemente plantado sobre la tierra calcinada, inmóvil, inmutable en su aterradora quietud. Pero ahora” Había otro. Azriel sintió una oleada de sensaciones tan profundas que resultaban indescriptibles. Era extraña, majestuosa, divina y terriblemente desconocida a la vez. Se sintió sobrecogido y profundamente inquieto, frente a frente una vez más con un ser de belleza indescriptible y presencia abrumadora. El aire se había vuelto denso, inmensamente frío, pero a la vez solemnemente reverente, como si ni siquiera el viento se atreviera a moverse en su presencia. '...¿Un lobo...?' Un lobo se erguía majestuoso entre las ruinas, su grandeza completamente fuera de lugar en el bosque. Azriel lo miró fijamente, paralizado, incapaz de moverse o incluso respirar. Esta criatura no evocaba el terror opresivo que sentía por la Diosa del Tiempo; no. En cambio, se la recordaba vívidamente, de forma abrumadora. La Diosa de la Muerte. Era enorme, imponente como un guardián real, tan grande como un carro de guerra, empequeñeciendo incluso a los lobos más grandes que Azriel había visto jamás. Su pelaje relucía como plata líquida tejida con hilos de luz estelar, centelleando suavemente con cada movimiento grácil, como si la luz de la luna danzara sobre un océano tranquilo. Llamas plateadas se enroscaban suavemente alrededor de su poderosa figura, parpadeando delicadamente como constelaciones vivientes: a lo largo de sus anchos hombros, a lo largo de su pecho, en la punta de su cola, y cayendo en cascada como una melena celestial por su orgullosa columna vertebral. Unos cuernos negros y curvados se extendían con gracia hacia atrás desde su regia cabeza. Pero fueron sus ojos los que cautivaron por completo a Azriel: profundos e infinitamente negros, pero en su interior giraban delicados anillos plateados, dando vueltas lentamente como galaxias en miniatura, hipnóticos, de una belleza sobrecogedora. Mirar fijamente a esos ojos era sentir que uno caía sin cesar hacia arriba, la gravedad invertida, la realidad misma al revés. Pollux, el último Sangre Estelar, desentonaba por completo en la oscuridad corrupta del bosque. Sin embargo, Azriel solo veía en él una belleza sobrecogedora, luminosa y profunda, como si presenciara la encarnación misma de los cielos. El Cambiaformas, negro como el vacío mismo, se enfrentó a Pollux, una criatura que brillaba con la luminosidad de incontables estrellas distantes. Luz y sombra se oponían en silencio. Sin embargo, el asombro de Azriel fue breve. Su expresión se ensombreció. Luego, lentamente, las líneas de su rostro se relajaron en una máscara inexpresiva, demasiado cansado para mostrar más sorpresa o incredulidad ante lo que finalmente había notado. Intentó discernir el nivel de maná de Pollux, canalizando desesperadamente maná hacia su ojo, pero no encontró nada. Era como intentar medir la fuerza de un humano increíblemente poderoso: un ejercicio inútil. Pero no importaba. Porque incluso sin liberar todo el poder de su aura” conteniéndose conscientemente, manteniéndose cuidadosamente reprimido” la abrumadora presencia de Pollux eclipsaba por completo la del Cambiaformas. Esto no era solo fuerza. Esto no era simplemente poder. Esto era algo que trascendía la comprensión mortal: una tormenta cósmica apenas contenida dentro de una sola forma divina. Pollux no era simplemente más fuerte. Era inconmensurablemente superior.
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Camino del Extra (Novela) Capítulo 283

Estás leyendo el capítulo 283 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.