Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 265 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Desde el primer momento en que te vi, pensé que éramos parecidos... y ahora, incluso complementamos el look."
El sudor le corría por todo el cuerpo a Azriel. No podía moverse; solo gruñir, temblar y jadear en busca de aire, con el cuchillo aún clavado en la cuenca de su ojo derecho.
"Khk...!"
Dolía.
Me dolió muchísimo.
[El Crisol del Alma] estaba a toda marcha, y aun así, la agonía se extendía por cada nervio como un incendio forestal.
Las palabras de Pierre apenas se registraron entre la bruma del dolor.
"Pero tengo que felicitarte, muchacho. Eres realmente excepcional. Sigues sin desmayarte e incluso estás conteniendo las lágrimas. Honestamente... si la familia real llegara a tener a alguien como tú, me temo que el Ejército Revolucionario se desmoronaría."
Entonces Pierre dejó escapar un largo y despreocupado suspiro.
“Dijiste algo más, ¿verdad? ¿Qué era? Ah, sí… “Si usas esa espada, la aplastaré como aplasté tu hacha. Si usas tus manos, te las romperé. Luego tus piernas. Después, tu boca. Y luego… tu ojo que te queda. Y solo para fastidiarte, te mantendré con vida. Dejaré que te pudras. Y cuando me una a la familia real, te haré escuchar mientras tu Líder Supremo y todo lo que te importaba arden”. Eso fue lo que dijiste.”
El único ojo de Pierre se oscureció. Más frío. Más vacío. Hueco, como algo muerto que mira a través de una máscara.
"Creo en la equidad, la justicia, la igualdad y la libertad. Por lo tanto, como firme defensor de esas creencias... te daré el mismo trato que planeabas darme."
Extendió la mano hacia la Elegía de Átropos, que aún permanecía en el guantelete izquierdo de Azriel.
Pero cuando extendió la mano hacia la Aguíla del Desierto, se le paralizó.
La expresión de Pierre se crispó mientras miraba a Azriel.
El rostro ensangrentado del niño se contrajo. Su único ojo temblaba violentamente. La sangre espumaba entre sus dientes apretados.
Pierre dio un paso atrás. Luego otro. Su rostro palideció.
¡Imposible...! ¡Imposible! ¿Cómo es posible? ¿Cómo puedes regenerar tanto maná tan rápido? ¿Acaso eres humano?
Y mientras gritaba, el aura de Azriel explotó.
Ninguno de los dos podía verlo, pero lo sentían.
El aire mismo parecía deformarse, el maná distorsionando la realidad como ondas de calor sobre acero. La tormenta azotó la piel de Pierre como viento marino, haciéndole palpitar el corazón.
El hechizo que había lanzado” el que ataba el cuerpo de Azriel” se hizo añicos.
Los brazos de Azriel cayeron a sus costados, inertes. Su cuerpo se balanceó.
Entonces, lentamente... dio un paso adelante.
Su único ojo fulminó a Pierre con un odio silencioso y ardiente.
“Tú... tú eres un monstruo” susurró Pierre con la voz quebrada.
¿¡Por qué no te han roto la cabeza todavía!? ¡Esto... esto es injusto! ¡Tramposo! ¡Tramposo! ¡Incluso perdí el conocimiento cuando me pasó a mí!
“¿Soy... un monstruo? ¿Un tramposo? ¿Esto es injusto?” La voz de Azriel era ronca, seca, quebrada, apenas un susurro.
“¡Sí! ¡Exactamente! ¡Deberías avergonzarte!” chilló Pierre.
¡Mira lo que ha pasado: todo el daño, toda la muerte, por tu culpa! ¡Solo estaba en una misión! ¡Se suponía que debía convertir este pueblo en otra base para el Ejército Revolucionario! ¡Pero apareciste tú! Si no fuera por ti, habría luchado contra el margrave Alaric Breval como siempre; ninguno de los dos habría podido matar al otro, como siempre. ¡Él se habría retirado! ¡Pero gracias a ti, tuve mi oportunidad! ¡Bajó la guardia! ¡Finalmente lo maté! ¡Solo vine aquí para ayudar a estas pobres almas! ¡Soy perfecto, debo ayudar! ¡Debo difundir la igualdad y la libertad! ¡Y sin embargo, por tu culpa, tantos han muerto! ¡Este pueblo está condenado por tu culpa!
Azriel dejó de caminar.
¡Miren a su alrededor!” gritó Pierre.
¡Todo esto es culpa tuya! Si tan solo te hubieras retirado... rendido... o simplemente muerto, ¡todo habría salido mejor! ¡Maldito sea tu orgullo de sangre dorada! ¿Cómo pudieron esos dos caballeros evacuar una aldea entera tan rápido? ¡Mira toda la sangre a tu alrededor! ¡Es natural que alguien como yo castigue a un monstruo injusto y tramposo como tú! ¿O no?
Azriel no dijo nada.
Simplemente miró a su alrededor.
Y entonces... se le cortó la respiración.
Su mirada se detuvo en la verdad.
...Destrucción.
Caos.
Decenas de humildes viviendas” de barro, madera y piedra” todas reducidas a escombros.
Los caminos embarrados y desgastados del pueblo, destrozados.
Tierra llena de cráteres por todas partes.
Y luego...
Cuerpos.
Cadáveres por todas partes.
Sangre por todas partes.
Muerte”por todas partes.
El ojo de Azriel volvió a temblar.
“...¿Cómo... cómo no me di cuenta...?”
Con expresión de dolor, Azriel apretó los dientes y levantó sus manos temblorosas hacia el mango de la pequeña navaja de bolsillo incrustada en su cuenca ocular.
Y luego…
Él tiró.
"¡Ah… arghh!"
Un violento chorro de sangre brotó al liberarse la hoja. Azriel se tambaleó, respirando con dificultad, con la respiración entrecortada y ronca. Su visión se nubló mientras un dolor agudo le atravesaba el cráneo.
Miró hacia abajo, a su mano izquierda, aún envuelta en los restos agrietados de su guantelete. Solo le faltaba el pulgar.
Con los labios apretados, tensó la mandíbula y congeló la herida con su afinidad al hielo, soportando el dolor. Luego, sin dudarlo, hizo lo mismo con su ojo.
Su único ojo” frío, silencioso, despiadado” se fijó en Pierre.
La expresión del enemigo se torció una vez.
Dos veces.
Una tercera vez.
Hasta que lo único que quedó fue miedo puro.
Pierre dio un paso atrás” y luego otro” antes de tropezar con el borde del tejado y caer.
Cayó al suelo fangoso con un golpe sordo, levantando una nube de polvo y escombros. Apenas se había asentado el polvo cuando Pierre se puso en pie de un salto, se giró y echó a correr, solo para desplomarse a pocos metros, acurrucándose sobre sí mismo como un animal herido.
¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo! ¡Tengo miedo!
Una y otra vez.
Azriel observaba desde el tejado, inmóvil como un fantasma, con las botas clavadas en la piedra desgastada.
Apenas estaba consciente.
Sentía el cuerpo arder por dentro, como si su sangre se hubiera fundido. Quizá, gracias a su Bendición, la regeneración de su maná superaba el drenaje. Aun así… su núcleo dolía. Estaba sobrecargado. Cada destello de aura parecía desgarrarlo.
Azriel ya no sabía si estaba despierto. O soñando.
Con los dedos entumecidos, sacó a tientas la poción curativa más cara que tenía en su anillo de almacenamiento y se la bebió de un trago.
Exhaló lentamente. Tiró el frasco vacío.
Pierre seguía murmurando.
"Tengo miedo... Tengo miedo..."
'Como pensaba… él es… ¿eh?'
Los pensamientos de Azriel se detuvieron de repente.
Algo andaba mal.
La poción… no había funcionado.
Frunció el ceño. Sacó otro.
Me lo bebí.
Nada.
Un tercero.
Sin cambios.
Un cuarto.
Quinto.
Sin efecto.
Un escalofrío le recorrió la piel como dedos de hielo.
¡¿Las pociones de salud no funcionan… en este escenario?!
Su expresión se endureció.
Ya estaba gravemente herido. No sabía nada del campo de batalla. No tenía ni idea de cómo romper la extraña invencibilidad de Pierre. Todo le dolía. Su maná seguía agotándose mientras su aura permanecía activa, y su regeneración se ralentizaba cada vez más.
Se le acababa el tiempo.
Y sin embargo…
El rostro de Azriel se contorsionó por la frustración.
'Si me retiro ahora… ya he perdido.'
Imperdonable. Imposible. Inaceptable.
Azriel tenía que ganar.
Tuvo que matarlo.
Entonces, por el rabillo del ojo, algo parpadeó.
Azriel giró la cabeza” cada movimiento era pesado, como levantar una piedra” y divisó escombros esparcidos por el suelo ensangrentado.
Encaramado en lo alto...
Un cuervo. Observándolos.
Su único ojo se entrecerró.
Su voz resonó como una espada desenvainada.
"O muestras tu rostro... o te largas."
Pierre se quedó helado a mitad de su murmullo, mirando también al cuervo.
Entonces-
Un pico de hielo dentado surgió del suelo y atravesó al pájaro, haciéndolo añicos en una lluvia de sangre negra y plumas.
El corazón de Azriel dio un vuelco.
“...¡¿Un eco del alma?!”
Su expresión se ensombreció con alarma.
Porque eso significaba”
Había un experto o un superior observando.

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Capítulo 266
Camino del Extra (Novela) Capítulo 265
Estás leyendo el capítulo 265 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.